domingo, 22 de mayo de 2022

Comprobado, el tráfico ilegal de arácnidos en Internet es cada vez mayor


Primates, pequeños felinos, anfibios de llamativos o colores o incluso exóticas serpientes. También especies sobre las que, dependiendo de la cultura, existen creencias que dotan a algunos de los atributos de ciertos animales de propiedades mágicas. No resulta difícil imaginar el atractivo que estas especies pueden tener para miles de personas en todo el mundo. Un atractivo que en numerosas ocasiones, sin pensar en los daños que pueden ocasionar tanto para la especie reclamada como para el ecosistema en que se introducen, puede hacer querer a estas personas hacerse con un ejemplar de la especie deseada a cualquier precio, incluso evadiendo la ley.

Un tanto más extraño, no obstante, podría resultar pensar que por la gran animadversión que suelen suscitar, este interés podría ser levantado por arañas, escorpiones u otros tipos de arácnidos. Pero nada más lejos de la realidad, el tráfico ilegal de arácnidos se encuentra al alza. La conclusión se extrae de un estudio publicado recientemente en la revista Communications Biology bajo el título Searching the web builds fuller picture of arachnid trade. En él, sus autores revelan como más de 1.200 especies de arácnidos se han comercializado o se comercializan actualmente en todo el mundo, casi el 80% de las cuales no se controlan.

Para llegar a sus conclusiones la investigadora del departamento de ciencias biológicas de la Universidad de Hong Kong, Alice Hughes, y sus colegas investigaron el comercio mundial de arácnidos entre los años 2000 y 2021. Lo hicieron combinando una búsqueda sistemática de minoristas globales de arácnidos en línea, con los datos del Sistema de Información de Gestión y Aplicación de la Ley de Estados Unidos -LEMIS- y las bases de datos de comercio internacional de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES).

Las especies de arácnidos más buscadas

Entre las especies comercializadas populares, los investigadores encontraron durante el período de estudio que el 77% de los escorpiones emperador fueron capturados en la naturaleza, con un millón de individuos importados solo a los Estados Unidos. Además, se había comercializado más del 50 % de las especies existentes de tarántulas, incluidas 600.000 tarántulas Grammostola, un grupo en el que se incluyen las tarántulas rosas chilenas, una especie de mascota común.

Según los informes, dos tercios de los individuos de todas las especies comercializadas fueron capturados en la naturaleza, lo que, según sugieren los autores, podría tener un impacto negativo en las poblaciones silvestres si se recolectan en un grado insostenible.

Para identificar posibles barreras para monitorear el comercio de arácnidos y sus impactos, los investigadores también investigaron qué especies habían sido evaluadas por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza -UICN- y cuáles estaban reguladas por CITES. Descubrieron que, de más de un millón de especies conocidas de invertebrados, menos del 1% había sido evaluado por la UICN. También, que el comercio de solo una pequeña fracción de especies de invertebrados estaba regulado por CITES. Así, por ejemplo, 52.060 especies conocidas de arañas, solo estaba regulado el comercio de 39 de ellas: algo que indica que la vulnerabilidad de las especies comercializadas actualmente no está clara y que los intercambios a menudo no están regulados.

Cómo evitar el tráfico de arañas

Los investigadores sugieren que la falta de datos sobre las áreas de distribución de la mayoría de las especies de arácnidos se traduce en que actualmente es casi imposible evaluar la vulnerabilidad de las mismas y desarrollar políticas de gestión o conservación adecuadas. También destacan el hecho de que muchas de estas especies cuentan con tasas de reproducción lentas y las áreas de distribución pequeñas, los que las hacen particularmente vulnerables.

Según concluyen los investigadores, mejorar el seguimiento que se hace de las especies de arácnidos y la regulación de este comercio, además de mejorar la comprensión de las distribuciones y los estados de conservación de las especies de arácnidos silvestres, será fundamental para comprender el impacto del comercio en las poblaciones naturales y evitar la pérdida de biodiversidad.

Fuente: National Geographic

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