lunes, 28 de septiembre de 2026

Atlas de las Músicas Indígenas de Bolivia


En 1991, con una grabadora de casete, el investigador Alain Thirion recorrió comunidades del altiplano y los valles de Bolivia registrando lo que sonaba en sus fiestas: tropas de kantus en Charazani, pinkillos y tarkas en Achacachi, sikuris de Italaque, charangos en Tapacarí. Treinta y cinco años después, esas grabaciones y las fotografías que las acompañan se pueden escuchar y recorrer sobre un mapa en el Atlas de las Músicas Indígenas de Bolivia.

El atlas es un trabajo conjunto con el Archivo y Memoria de las Músicas Indígenas de Bolivia (AMMIB), el área de investigación de la Orquesta Experimental de Instrumentos Nativos (OEIN). El Lab TecnoSocial desarrolló la plataforma; el AMMIB aporta el archivo y el trabajo de catalogación que lo hace legible.

Un archivo que estaba en casetes

En 2019, Thirion donó a la OEIN parte de su acervo etnográfico —registros sonoros, fotografías y diarios de campo— para que la institución asumiera su resguardo y catalogación. En 2024, la OEIN ganó el Latin Music Preservation Grant de la Latin GRAMMY Cultural Foundation con un proyecto para preservar, digitalizar, catalogar y georreferenciar ese corpus. El atlas es la cara pública de ese trabajo: los casetes originales se digitalizaron y cada registro se describió con criterios archivísticos y etnomusicológicos.

Hoy el mapa reúne 26 grabaciones de audio y 53 fotografías, sobre todo de comunidades de La Paz (Charazani, Achacachi, Tiahuanaco, Italaque), de Tapacarí en Cochabamba y del ayllu Jukumani en Potosí, con músicas de pueblos aymaras, quechuas, kallawayas y jukumanis.

Qué se puede hacer en el atlas
  • Explorar el mapa: cada punto es un registro situado en la comunidad donde se grabó o fotografió.
  • Filtrar por tipo de contenido, instrumentos, músicas, nación o pueblo, lugar de origen, evento y época de interpretación: el calendario andino distingue la música de la época seca (awtipacha) de la de lluvias (jallupacha), y el atlas lo respeta.
  • Escuchar cada grabación con su guía: la ficha de audio trae marcas de tiempo que llevan directo a cada pieza o comentario, además de la descripción del contexto, los instrumentos principales y acompañantes y el estado de la grabación.
  • Ver las fotografías con sus metadatos completos: lugar, época, conjunto e instrumentos.
Muchas de estas grabaciones registran algo más que música: se escucha a Thirion preguntando, a narradores que describen vestimentas e instrumentos, rezos en aymara. Son una fuente primaria para la historia reciente de las músicas indígenas del país, que hasta ahora solo se podía consultar en el archivo físico.

Quiénes lo hicieron

El AMMIB nació en 2020 por iniciativa de Carlos Gutiérrez, sobre el trabajo de investigación que la OEIN venía haciendo desde 2008. La catalogación de estos registros estuvo a cargo de Gabriela Saravia, Carlos Gutiérrez, Ethan Olmos y Ariel Laura, y el equipo del archivo lo completan Isabel Sanjinés, Tatiana López y Romina Maldonado. Para consultar el archivo completo, el AMMIB atiende por cita en archivoymemoriabolivia@gmail.com.

Para el Lab, el atlas continúa una línea de trabajo sobre culturas indígenas y tecnología que ya pasó por los topónimos de Quchapampa, el Atlas Cromático de Arquitectura Andina y el Atlas de lenguas en Bolivia: poner archivos y datos culturales en un formato que se pueda explorar sin ser especialista.

👉 Explora el atlas: https://atlasmusicalbo.org/

Imagen: Qulla Runa

Fuente: Laboratorio de Tecnologías Sociales

domingo, 27 de septiembre de 2026

Se acaba el Tupac Katari y Gobierno impulsa proyecto satelital con Europa


El Gobierno proyecta modernizar los servicios satelitales de Bolivia mediante el proyecto Condosat, impulsado con respaldo de la Unión Europea y en alianza con Hispasat, ante la proximidad del fin de vida útil del satélite Túpac Katari.

“Un gobierno responsable no espera a que la crisis llegue, se anticipa. Por eso, hemos decidido actuar ahora para garantizar la continuidad de los servicios satelitales de Bolivia sin sobresaltos, sin improvisación y sin un endeudamiento innecesario”, afirmó el ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora.

Según explicó, Condosat plantea compartir infraestructura satelital crítica por al menos 15 años, bajo un modelo de coparticipación que, dijo, permitirá mantener la soberanía digital. La capacidad total proyectada es de 120 Gbps, con una asignación preliminar de 10 Gbps para Bolivia a precio de costo.

Zamora señaló que esta capacidad estará destinada a cerrar la brecha digital en áreas rurales sin cobertura, conectar escuelas, centros de salud y municipios, apoyar la agenda de gobierno digital y modernizar los servicios de Correos de Bolivia. También se prevé impulsar la transferencia tecnológica y la investigación científica mediante la Agencia Boliviana Espacial y universidades.

El memorándum de entendimiento firmado con Hispasat no genera obligaciones financieras inmediatas para el Estado, indicó. Una mesa técnica, presidida por el Ministerio de Obras Públicas y con apoyo de la ATT, evaluará durante los próximos meses la demanda de conectividad del país para los siguientes 15 años y los mecanismos de gobernanza de la infraestructura; el sistema podría estar operativo entre 2029 y 2030.

Fuente: Visor 21

Innovación en Aquí Canta Bolivia: app y calificación digital


La implementación de herramientas tecnológicas para inscripciones, calificación y reserva de espacios será una de las principales novedades de la XXXIII versión del Festival Nacional de la Canción Boliviana “Aquí Canta Bolivia”, cuya convocatoria fue presentada oficialmente por la Gobernación de Oruro.

Detalles sobre la nueva App ‘Oruro Es’

El secretario departamental de Cultura y Turismo, Rolando Barrientos, informó que la organización incorporará una serie de innovaciones destinadas a modernizar el desarrollo del certamen y facilitar la participación de los artistas. Entre las novedades destaca la aplicación denominada “Oruro Es”, mediante la cual los participantes podrán acceder a la convocatoria, revisar categorías, descargar formularios e inscribirse de manera rápida y sencilla desde cualquier lugar del país.

“La aplicación permitirá que los participantes puedan inscribirse de manera fácil y práctica, además de acceder a toda la información relacionada con el festival”, explicó Barrientos.
Sistema biométrico y digitalización de butacas

Barrientos señaló la implementación de un sistema biométrico para contar con un registro más preciso de los concursantes y fortalecer la base de datos del evento. Otra de las innovaciones anunciadas es la digitalización de las butacas del Teatro Internacional Oruro, escenario de la fase final del certamen. Mediante una plataforma virtual, el público podrá realizar reservas anticipadas y acceder a espacios específicos sin necesidad de realizar largas filas.

Calificación digital en tiempo real

Asimismo, el festival incorporará un sistema digital de calificación en tiempo real, permitiendo que los jurados emitan sus puntuaciones mediante dispositivos electrónicos y que los resultados sean visualizados por el público durante el desarrollo de las presentaciones. “Son innovaciones que sin duda alguna estamos encaminando para darle una nueva fuerza y un nuevo impulso a nuestro Festival Nacional de la Canción”, afirmó Barrientos.

Mejoras en el Teatro Internacional Oruro

La autoridad también indicó que se trabaja en un proyecto para la adquisición de equipamiento propio para el Teatro Internacional Oruro, con el objetivo de reducir costos de alquiler en futuros espectáculos y mejorar las condiciones técnicas del principal escenario cultural del departamento. De igual manera, anunció que se ejecutan trabajos de adecuación y mantenimiento en la infraestructura del teatro para garantizar el óptimo desarrollo de las actividades programadas durante noviembre.

Fortalecimiento del patrimonio cultural boliviano

La Gobernación destacó que estas mejoras forman parte de un proceso de modernización orientado a fortalecer uno de los eventos artísticos más representativos del país, declarado patrimonio cultural de todos los bolivianos.

Fuente: La Patria