jueves, 5 de noviembre de 2026

Código Minero: habilitan plataforma digital para recibir propuestas ciudadanas


El Ministerio de Minería y Metalurgia habilitó un micrositio oficial para socializar el anteproyecto del nuevo Código Minero y recibir opiniones, observaciones y sugerencias de la ciudadanía antes de remitir la propuesta a la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP).

La plataforma digital permitirá que cualquier persona acceda al contenido del documento. Los interesados también  podrán revisar sus disposiciones y recomendaciones para ajustar la futura normativa que regulará la actividad minera en Bolivia.

Según la publicación del Ministerio de Minería, el sistema también contempla la posibilidad de enviar comentarios de manera anónima, con el propósito de ampliar la participación ciudadana durante la etapa de socialización.

Propuestas

«El Código Minero se abre a la opinión de todos», señala el comunicado institucional, que invita a los distintos sectores vinculados o interesados en la actividad minera a participar en la revisión de la propuesta.

La cartera de Estado considera que los aportes ciudadanos permitirán incorporar las necesidades y perspectivas de los diferentes actores del sector antes de avanzar con el tratamiento legislativo.

El proceso de socialización constituye una etapa previa a la presentación del anteproyecto ante la ALP. Donde los legisladores iniciarán el tratamiento antes de que se convierta en una nueva norma minera.

Con esta iniciativa, el Gobierno busca ampliar la discusión sobre el marco legal del sector. Todo en el marco de un contexto en el que plantea actualizar las reglas para atraer inversiones y fortalecer la actividad minera. Del mismo modo, aprovechar el potencial de los recursos minerales del país.

Según declaraciones del ministro del área, Marco Calderón, el proyecto ingresará a la Asamblea Legislativa a fines de noviembre para su tratamiento.

Fuente: La Razon

miércoles, 4 de noviembre de 2026

Takenos levanta $us 7 millones para llevar su tecnología de pagos internacionales a más de 15 países de Latinoamérica en 2027


Takenos, la plataforma de tecnología financiera para transacciones internacionales de Latinoamérica, anunció este miércoles una extensión de su ronda semilla por $us 7 millones, liderada por los fondos norteamericanos North Island Ventures y Road Capital Management, con la participación de Variant, Lattice y Reverie. Con esta operación, la compañía alcanza los $us 12 millones de capital levantado.

Según un boletín de prensa, a cuatro años de su fundación, Takenos procesa más de $us 5.000 millones al año, cuenta con millones de usuarios y opera con infraestructura y licencias locales en seis países: Argentina, Bolivia, Ecuador, Perú, Paraguay y Guatemala.

Marcas globales como Latam Airlines utilizan su infraestructura para pagos y servicios financieros, y en Bolivia la compañía atiende a empresas de energía y minería, entre ellas petroleras. Para 2027, Takenos proyecta operar en más de 15 países de la región.

Una región que mueve más de $us 1 trillón al año entre fronteras

Fuera de Brasil, México, Colombia y Argentina, Latinoamérica está compuesta por 19 mercados que en conjunto mueven más de $us 1 trillón al año en transacciones transfronterizas. Sin embargo, cobrar, pagar o ahorrar entre países y en diferentes monedas sigue siendo lento, caro y burocrático.

Licencias primero: una fintech con sustento institucional

Takenos opera con infraestructura propia y licencias en cada país donde está presente. En Bolivia fue la primera Empresa de Tecnología Financiera (ETF) constituida y regulada por la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI), bajo el nuevo marco normativo para fintechs que el país adoptó. Ese modelo —obtener la licencia y construir los rieles locales antes de escalar— es el que la compañía replica mercado por mercado, con socios como Stripe, Mastercard y Visa.

Tecnología para mover dinero entre países como si fuera un pago local

La tecnología de transaccionalidad internacional de Takenos permite a personas, pymes y corporaciones mover dinero entre países y monedas de forma instantánea y a una fracción del costo tradicional.

Para las personas, eso significa cobrar trabajos del exterior, tener una cuenta en dólares y pagar con tarjeta en cualquier parte del mundo. Para las pymes, cobrar y pagar a clientes y proveedores en el exterior sin intermediarios. Para las corporaciones, integrar por API pagos de nómina, viáticos y tesorería en varios países a la vez, como hace Latam Airlines con sus tripulaciones.

“Latinoamérica no necesita otra app arriba de una infraestructura vieja: necesita infraestructura nueva. Por eso construimos la nuestra, con licencias y rieles locales en cada país, para que mover dinero entre países sea tan simple como hacer un pago local”, afirmó Lucas Posada, máxima autoridad ejecutiva (CEO) y cofundador de Takenos.

Añadió: “ser la primera fintech constituida bajo la regulación de la ASFI en Bolivia muestra cómo queremos crecer: con las instituciones, no a pesar de ellas. Hoy operamos en seis países y el año que viene vamos a estar en más de 15. Esta ronda es el combustible para hacerlo”.

Travis Scher de North Island Ventures señaló que Takenos está haciendo lo difícil: construir infraestructura financiera regulada en los mercados que todos los demás pasan por alto, y los números demuestran que los usuarios de esos mercados la estaban esperando.

“Invertimos en la ronda semilla, vimos al equipo ejecutar a un altísimo nivel en seis países y quisimos apoyarlos aún más. Creemos que Takenos puede convertirse en la principal red financiera de Latinoamérica”, subrayó.

A qué se destinará el capital

El nuevo capital financiará la expansión de Takenos a más de 15 países en 2027, incluyendo la obtención de licencias y la construcción de rieles locales en cada nuevo mercado; el crecimiento de su negocio de APIs para corporaciones globales; el lanzamiento de nuevos productos; y la incorporación de talento en ingeniería, cumplimiento normativo y áreas comerciales.

Sobre Takenos

Fundada en 2022 por Lucas Posada, Joaquín Herrera, Francisco Goulu y Simón Bouché, Takenos es la plataforma de tecnología financiera para transacciones internacionales de Latinoamérica.

Opera una infraestructura propia e integrada —licencias, app para personas, plataforma para pymes, APIs corporativas y mesa de trading institucional— que permite a personas, empresas y corporaciones globales mover dinero entre países y monedas de forma instantánea.

Está presente en Argentina, Bolivia, Ecuador, Perú, Paraguay y Guatemala, fue la primera Empresa de Tecnología Financiera regulada por la ASFI en Bolivia, procesa más de $us 5.000 millones al año y cuenta con el respaldo de North Island Ventures, Road Capital Management, Variant, Lattice y Reverie, entre otros.

Fuente: ABI

¿Por qué todavía no hemos visto una foto entera de la IA?


Hablemos de la IA como en Las chicas de oro. San Francisco. Febrero de 1966. Stewart Brand, un biólogo hippie, está tumbado en la azotea de su casa bajo los efectos de una droga alucinógena. Mirando al horizonte, el joven se da cuenta de que los perfiles de los edificios no son paralelos: le parece que la Tierra se curva bajo ellos. Ahí debió llegar la visión del viaje.

Ocho años habían pasado desde el primer lanzamiento de la nave Sputnik, reflexionó mientras se protegía del frío. Y en todo ese tiempo, tres mil días redondeando, nadie se había planteado apuntar a la Tierra para hacerle una foto entera desde el espacio. NADIE. Para Brand, esa imagen cambiaría la percepción de que vivíamos en un planeta de recursos infinitos.

A los pocos días, estaba vendiendo chapas y mandando cartas hasta a la NASA con la consigna: “Why haven’t we seen a photograph of the whole earth yet?” (¿Por qué todavía no hemos visto una fotografía entera de la tierra?). Algo más de un año después, el satélite ATS-3 mandó la primera imagen en color de nuestro planeta en la que se podía ver todo el hemisferio occidental. Esa visión inspiró a todo un joven movimiento ecologista.

Seis décadas después necesitamos el mismo golpe de efecto con la IA: una fotografía que refleje toda su dimensión y que nos ayude a entender, a prepararnos y a actuar para que el nuevo invento de la humanidad sea una fuerza para el “bien común”, como señaló León XIV.

El Papa fue la primera personalidad con alcance mundial en intentar juntar los píxeles con su encíclica Magnifica Humanitas. “Estamos llamados a interrogarnos sobre el gran proyecto de  nuestra época. ¿Qué estamos construyendo?” Una frase que, en mi cabeza, conecta con un diálogo de la distópica 1984 de George Orwell. “¿Empiezas a ver entonces qué clase de mundo estamos creando?” 

Algunos quizá opinen que es precipitado pedirle a la IA (la listísima de verdad como ChatGPT) ir al fotomatón si, al final y al cabo, tampoco llevamos tanto tiempo juntos. Error. Los algoritmos que deciden qué vemos en redes sociales y nos recomiendan el siguiente vídeo ya son un tipo de IA. Nada tremendamente inteligente, pero bastante como para decidir una parte del menú diario de las neuronas de millones de personas y causar estragos en la juventud, la polarización y la convivencia de las sociedades. El impacto negativo es de tal magnitud que algunos creen que el Chernóbil de la IA ya ha ocurrido y ni siquiera hemos reaccionado.

Hoy contamos con una inteligencia artificial mucho más avanzada, también conocida como modelo en la frontera. La terminología no podía resultar más ilustrativa. Se está diseñando una tecnología que se mueve aceleradamente en la línea que separa lo que sabemos de lo que no, sin saber muy bien qué pasa cuando se tocan algunos botones. Y esa frontera va abarcando más territorios, como una mancha que se extiende. ¿No va siendo hora de conectar los puntos, de empezar a unir las piezas? 

El problema, ya lo avanzaba al principio, es que no tenemos la foto. Los expertos se ocupan del impacto de la IA en sus campos y por eso nos hemos enfrascado en debates parcelados. ¿Nos quitará el trabajo? ¿Se nos irá de las manos y acabará con la humanidad? ¿Qué enfermedades podrán curarse? Cada avance de la inteligencia artificial nos deja entre hipnotizados y paralizados. Cada día que pasa, la frontera llega a nuevos terrenos de juego –que se lo digan a los matemáticos–. La IA puede llamar a todas las puertas de nuestra vida y de la sociedad que habitamos. ¿Hemos pensado con qué condiciones la dejamos entrar? ¿Pedimos explicaciones de cómo se ha creado el invento para comprender hasta dónde llega la garantía? Sin toda la información es probable que cuando escuchemos el din don abramos de par en par movidos por la emoción de lo nuevo o por inercia colectiva. Cuando queramos reaccionar, llegaremos tarde.

Por eso hay que tener un plan, como dice Bill Gates, y no lo tenemos. En Las chicas de oro, todas las protagonistas tenían su función en la serie. Aquí, igual. Un buen plan necesita de una visión completa del reto y una gran conversación entre todos los afectados. Es decir, todos. No estamos teniendo este debate. ¿Es porque nos falta la fotografía entera o porque las señales de lo que nos inquieta no apuntan a la IA? Tú puedes estar megapreocupado, pero seguir tirando de ChatGPT para todo, con lo cual estás mandando la señal contraria. Los ciudadanos, en la práctica, hemos delegado en las empresas, gobiernos, expertos e instituciones. ¿No deberíamos replantearnos nuestro papel en esta historIA? Podemos empezar, como Brand, pidiendo una fotografía entera de la IA.

Algo en alguna parte tiene que hacer clic.

Fuente: Letras Libres