domingo, 26 de julio de 2026

El Archivo Histórico Torrico Zamudio activa la Plataforma Cultural Viva Cien Años de Ausencia


Con una casa convertida en escenario, poemas que volvieron a escucharse en nuevas voces, danza, música y patrimonio dialogando en un mismo recorrido, el sábado 25 de julio, a las 16:00 horas, el Espacio Adela Comedor del Archivo Histórico Torrico Zamudio, antes Fundación Cultural Torrico Zamudio, ubicado en las calles Santiváñez y Ayacucho, fue el punto de partida de la activación de Plataforma cultural viva, CIEN AÑOS DE AUSENCIA, Hacia el centenario del fallecimiento de Adela Zamudio (1928-2028), una iniciativa que busca transformar el centenario del fallecimiento de Adela Zamudio en un proceso vivo de creación, investigación, patrimonio y participación ciudadana que se desarrollará hasta 2028.

La iniciativa fue concebida por el Archivo Histórico Torrico Zamudio, bajo la dirección general de María de la Cruz Torrico de Berdecio, la coordinación general de Valeria de Ugarte Torrico y el trabajo conjunto del equipo del Archivo Histórico Torrico Zamudio, con el propósito de articular proyectos que fortalezcan la investigación, la educación, el patrimonio documental, las artes, la creación contemporánea y la participación ciudadana. La Plataforma propone un espacio permanente de acción cultural desde el cual se generarán iniciativas capaces de mantener vivo el pensamiento y el legado de Adela Zamudio mucho más allá de la fecha del centenario.

La activación fue la primera expresión pública de una plataforma pensada para reunir a instituciones, artistas, investigadores, gestores, empresas y ciudadanía alrededor del legado de Adela Zamudio, generando un espacio permanente de encuentro desde el cual se impulsarán procesos de investigación, creación artística, educación, patrimonio, cooperación institucional y participación ciudadana durante los próximos dos años.

Durante la jornada se presentó la visión general de la Plataforma y se abrió un espacio de diálogo entre quienes decidieron integrarse a esta construcción colectiva desde distintos ámbitos de acción. A la convocatoria respondieron representantes de la Universidad Privada Abierta Latinoamericana (UPAL), la Universidad Católica Boliviana “San Pablo”, el Consejo Municipal de Culturas de Cochabamba, el Consejo Departamental de Culturas, la Cámara Departamental del Libro de Cochabamba, el Centro Cultural y Pedagógico Juan Wallparrimachi, la Universidad Miskatonic Bolivia, También se sumó Daniela Torrico, creadora de Cooltura con Dani, un proyecto dedicado a la divulgación y promoción cultural. el Grupo de Artes Escénicas Deja Vu. Desde la empresa privada Bastardo Wines, el vino oficial de CIEN AÑOS DE AUSENCIA , junto a profesionales y ciudadanos que decidieron sumarse a este proceso desde sus propias áreas de trabajo.

Entre ellos participaron el diputado Freddy Camacho Calizaya, vocal de la Comisión de Naciones y Pueblos Indígena Originario Campesinos, Culturas e Interculturalidad de la Cámara de Diputados; Andrea García Magné, abogada, pedagoga social, gestora pública y defensora de los derechos de las mujeres; y Miguel Román, consultor independiente especializado en fortalecimiento institucional, formulación de proyectos y desarrollo de capacidades, quienes compartieron las motivaciones y perspectivas con las que se incorporan a esta red de colaboración.

Uno de los momentos centrales de la activación fue el recorrido por una instalación performática concebida como una maqueta viva del futuro de la Plataforma. La experiencia propuso un viaje sensorial por el ecosistema cultural que la Plataforma aspira a construir durante los próximos dos años: un territorio donde la palabra de Adela Zamudio dialogue con el patrimonio, la música, la danza, la literatura, la educación y la vida cotidiana, demostrando que la memoria también puede convertirse en una experiencia presente.

La propuesta artística integró diversas disciplinas. Patricia “Pachi” Sejas Aramburo, junto a DANZAVIVA, presentó una intervención de danza contemporánea; Djembongó aportó una propuesta de percusión, Melita del Carpio Soriano y Leonor Guevara realizaron una lectura de poemas de Adela Zamudio; el recorrido incluyó la exposición experimental La Ruta Inmortal de la Esperanza, una creación de Andrea Muckled Ludwig y Valeria de Ugarte Torrico.

La conducción del encuentro estuvo a cargo de Karla Díaz, de Folklore Boliviano e Infinita Bolivia, quien acompañó la activación como maestra de ceremonias y dio la bienvenida a quienes comienzan a dar forma a esta nueva red de colaboración cultural. 

La activación también permitió anunciar la incorporación a la Plataforma Cultural Viva de personas e instituciones que acompañarán este proceso desde otras regiones del país. Entre ellas se encuentran la investigadora Virginia Ayllón, el escritor César Maffei y el Observatorio del Patrimonio Documental Bolivia, fortaleciendo desde sus respectivos ámbitos una iniciativa que nace en Cochabamba con vocación de alcance nacional. 

La tarde concluyó entre conversaciones e ideas compartidas alrededor de una estación de degustación de Bastardo Wines, vino oficial de Plataforma cultural viva CIEN AÑOS DE AUSENCIA
Hacia el centenario del fallecimiento de Adela Zamudio (1928-2028).

La activación marcó el inicio de un proceso que irá incorporando nuevas instituciones, iniciativas y propuestas durante los próximos meses, consolidando una agenda cultural viva que crecerá progresivamente hasta el centenario del fallecimiento de Adela Zamudio en 2028.

Fuente: Archivo Historico Torrico Zamudio

Bachilleres de 2026 recibirán por primera vez un título digital gratuito


Los cerca de 200.000 bachilleres que se graduarán este año en Bolivia recibirán por primera vez un título de bachiller digital y gratuito, anunció el ministro de Educación, Ricardo Erick Sanjinés Chávez. La medida busca simplificar los trámites para acceder a la educación superior y reducir los costos para las familias.

Según explicó la autoridad, el documento podrá descargarse e imprimirse las veces que sea necesario, por lo que los estudiantes ya no tendrán que legalizar el título para inscribirse en universidades o institutos técnicos.

Sanjinés señaló que la iniciativa también representa un ahorro para las gobernaciones, que hasta ahora financiaban la emisión de los títulos. Como ejemplo, indicó que la Gobernación de Santa Cruz destinaba alrededor de Bs 9 millones para ese fin.

El ministro agregó que las familias dejarán de pagar el costo de la legalización del documento, un trámite que, según dijo, representaba en promedio Bs 180 por estudiante. Además, los nuevos bachilleres podrán obtener el título desde cualquier lugar del país, sin necesidad de trasladarse a las capitales departamentales o a La Paz.

La autoridad precisó que la medida beneficiará exclusivamente a los estudiantes que obtengan el bachillerato durante la gestión 2026.

Fuente: Eju

sábado, 25 de julio de 2026

El empoderamiento digital de las mujeres enfrenta brechas de confianza y formación


El acceso a la tecnología no es el único factor que determina el nivel de digitalización de una persona. La confianza para utilizar herramientas digitales, la capacidad de adaptarse a los cambios y el contexto en el que se desenvuelve también influyen en la forma en que la población aprovecha las oportunidades que ofrece el entorno digital.

Esta es una de las principales conclusiones del Índice de Empoderamiento Digital en Bolivia, un estudio presentado por Xiomara Zambrana Hoyos, directora ejecutiva del Instituto de la Mujer & Empresa (IME), durante la tercera versión del Foro FEM Económico 2026, organizado por la Cámara de Mujeres Empresarias de Bolivia (CAMEBOL) Santa Cruz.

La investigación analizó a más de 850 personas de distintas ciudades y departamentos del país, con participantes de entre 18 y 60 años, y evaluó siete dimensiones relacionadas con el empoderamiento digital, entre ellas la responsabilidad, la resiliencia, la autoeficacia, la eficacia y la curiosidad digital.

La confianza aparece como uno de los principales desafíos

Los resultados muestran que, entre las mujeres participantes, existen fortalezas en dimensiones como la responsabilidad digital y la resiliencia, relacionadas con la forma en que se comparte información y la capacidad de enfrentar circunstancias adversas en el entorno digital.

Sin embargo, las puntuaciones más bajas se registraron en autoeficacia y eficiencia digital, lo que puede afectar la confianza al momento de utilizar plataformas y realizar tareas en línea.

“Tenemos muy buenas puntuaciones en lo que es responsabilidad digital y resiliencia digital”, explicó Zambrana, quien señaló que, en contraste, las puntuaciones más bajas se encuentran en la autoeficacia y la eficiencia digital.

La especialista explicó que esta situación puede reflejarse en acciones cotidianas como postular a un empleo por internet o completar un formulario estatal. Aunque exista motivación para realizar la tarea, la falta de autoconfianza puede convertirse en una barrera para concretarla.

Las brechas también dependen del contexto

El estudio identificó diferencias vinculadas a distintos factores. El género, la ubicación geográfica, la infraestructura tecnológica y el sector laboral forman parte de las variables que inciden en el nivel de empoderamiento digital.

Zambrana explicó que no es lo mismo desenvolverse en un entorno rural que en una ciudad con mayor infraestructura tecnológica, ni trabajar en sectores con distintos niveles de exposición y uso de herramientas digitales.

“Si sos hombre o si sos mujer hay una diferencia. Segundo, si estás en el área rural o vivís en la ciudad”, señaló la directora ejecutiva del IME al explicar algunos de los factores identificados en la investigación.

El ámbito laboral también influye en la relación con la tecnología, debido a que las herramientas y las exigencias digitales varían de acuerdo con la actividad profesional o productiva.

Un estudio que busca ampliarse

La investigación tomó entre un año y medio hasta su publicación, principalmente por el proceso de interpretación de datos, el cruce de variables y las revisiones correspondientes.

Zambrana aclaró que el estudio constituye una fotografía del nivel de empoderamiento digital de las personas que participaron y no una muestra representativa de toda la población boliviana. La aplicación de cuestionarios en línea también implica que quienes no tienen acceso a internet o no pueden responder este tipo de formularios no fueron incluidos.

A pesar de esa limitación, la investigación identificó brechas incluso entre personas que sí cuentan con acceso a internet y tienen la posibilidad de utilizar herramientas digitales.

Educación y acompañamiento para cerrar las brechas

Entre las principales recomendaciones del estudio se encuentra fortalecer la educación como una vía para mejorar los niveles de digitalización. La investigación identificó una relación entre el nivel educativo y el desarrollo de capacidades digitales.

La propuesta también plantea ampliar futuras investigaciones hacia sectores vulnerables que no fueron incluidos en esta primera etapa y desarrollar programas de formación diferenciados según las características y necesidades de cada grupo.

“No es lo mismo enseñarle a un joven de 18 años, que tiene más curiosidad digital, que a un adulto mayor que tiene mejores puntuaciones en responsabilidad digital”, explicó Zambrana.

La especialista sostuvo que la capacitación no debería limitarse a cursos breves, sino incorporar acompañamiento y estrategias diferenciadas que consideren la edad, el contexto y el nivel de conocimiento de cada persona.

El foro reunió a especialistas para debatir la economía boliviana

La presentación del estudio se realizó en el marco de la tercera versión del Foro FEM Económico 2026, organizado por CAMEBOL Santa Cruz bajo el lema “De la resistencia a la reconstrucción económica: Voces que impactan nuestras decisiones”.

El encuentro se desarrolló los días 23 y 24 de julio en Santa Cruz y reúne a autoridades, economistas, empresarios y especialistas para analizar los desafíos y oportunidades de la economía boliviana.

Aunque la iniciativa es organizada por CAMEBOL Santa Cruz, el foro estuvo dirigido tanto a mujeres como a hombres, además de empresarios, emprendedores, ejecutivos, profesionales, estudiantes, inversionistas y personas interesadas en comprender el contexto económico y tomar decisiones en el ámbito empresarial, profesional o personal.

El programa incluyó exposiciones sobre coyuntura económica, perspectivas para Bolivia, sistema financiero, inversión y políticas públicas, con la participación de autoridades y especialistas nacionales.

Fuente: Economy