miércoles, 1 de abril de 2026

El algoritmo que inclina la balanza


La plataforma X permite desde 2023 alternar entre un feed cronológico (pestaña “Siguiendo”) y un feed algorítmico (pestaña “Para ti”), lo que creó la oportunidad de estudiar cómo estos algoritmos influyen en la opinión pública. El estudio The political effects of X’s feed algorithm, publicado el 18 de febrero de este año en la revista Nature, reclutó a casi 5.000 usuarios activos de X en EEUU y los dividió al azar en dos grupos, asignando a cada uno exclusivamente el uso del feed cronológico o del algorítmico durante siete semanas.

En efecto, la pestaña “Para ti” (feed algorítmico) mantuvo a los participantes más enganchados a X y, sobre todo, generó cambios significativos en algunas de sus posturas políticas. La probabilidad de priorizar los temas de la agenda conservadora (como la inmigración, la inflación o la delincuencia) aumentó en 4,7%. La proporción de participantes que consideraron “injustas” o “inaceptables” las investigaciones penales contra Donald Trump subió 5,5%. Y la valoración positiva del presidente ucraniano Volodímir Zelenski disminuyó 7,4% en el grupo con feed algorítmico, en comparación con quienes mantuvieron el orden cronológico.

Dicho de otro modo, en solo unas semanas el algoritmo había movido el dial de la opinión pública en temas sensibles. Además, los participantes expuestos a “Para ti” comenzaron a seguir a más cuentas de activistas políticos conservadores en X (un 3,7% más de usuarios incorporaron por lo menos una cuenta de derecha a sus seguidos). Y nada de esto se revirtió al desactivar el algoritmo: el grupo que pasó de “Para ti” a “Siguiendo” no mostró cambios significativos en las mismas métricas, ya que los usuarios siguieron viendo a las cuentas conservadoras que habían comenzado a seguir y mantuvieron sus nuevas posturas políticas.

Principales hallazgos
  • Mayor uso de X y opiniones más conservadoras entre los usuarios con el feed “Para ti”.
  • Tras siete semanas con feed algorítmico: prioridades de agenda republicana +4,7%; rechazo a investigaciones contra Trump +5,5%; apoyo a Ucrania –7,4%.  
  • Usuarios con “Para ti” siguieron 3,7% más cuentas de activistas conservadores.
  • Apagar el algoritmo no produjo cambios equivalentes ni revirtió las nuevas preferencias políticas adquiridas.
  • Las publicaciones con contenido progresista (“izquierda”) tuvieron solo un aumento marginal en su visibilidad en el feed algorítmico: apenas un 1% más de probabilidad de aparecer, frente al 2,9% de aumento para contenido conservador.
  • Entre los usuarios que inicialmente usaban el feed cronológico y fueron expuestos al algoritmo, el contenido conservador aumentó más que el progresista, incluso entre usuarios demócratas.
Un feed político

La explicación parece estar en los contenidos que muestra el algoritmo. Este feed personalizado presenta mucha más información política (especialmente de orientación conservadora) y menos publicaciones de medios noticiosos tradicionales. Según los datos, un tuit con sesgo conservador tiene casi un 20% más de probabilidades de aparecer en la pestaña “Para ti”, frente a un aumento de solo un 3% para un tuit de índole progresista.

Paralelamente, las publicaciones de medios informativos convencionales fueron casi un 60% menos visibles en el feed algorítmico que en el cronológico, mientras que los contenidos de activistas políticos aparecieron alrededor de un 27% más. Con esta nueva dieta mediática orientada por el algoritmo, muchos participantes descubrieron y siguieron a nuevas voces conservadoras, por lo que continuaron expuestos a sus mensajes incluso tras volver al feed cronológico. Eso explica la persistencia del efecto y por qué apagar el algoritmo no alteró las opiniones: para entonces los usuarios ya habían incorporado esas fuentes persuasivas a su timeline.

El experimento no cambió la identidad política fundamental de los usuarios, ni su afiliación partidaria ni el nivel de polarización entre demócratas y republicanos. En otras palabras, el algoritmo no convirtió a demócratas en republicanos (ni viceversa), pero sí cambió el foco y el tono de sus debates en torno a políticas y hechos de actualidad.

Conservador o progresista

El estudio no encontró un efecto equivalente en la promoción de posturas progresistas. Aunque el algoritmo de X también incrementó levemente la visibilidad de contenido etiquetado como liberal (1%), este aumento fue considerablemente menor al observado para el contenido conservador (2,9%). Además, no se registraron cambios significativos en la probabilidad de que los usuarios comenzaran a seguir cuentas progresistas ni en la presencia de activistas de izquierda en los feeds. Incluso entre usuarios demócratas, el algoritmo tendió a amplificar más el contenido conservador que el progresista. Esto sugiere que, en el contexto del estudio, el algoritmo de X no operó de manera equilibrada entre ambos espectros ideológicos.

La pregunta de fondo es: ¿quién controla esos algoritmos y con qué fines? Bajo el mando de Elon Musk (quien se presenta como paladín de la “libertad de expresión” pero ha sido criticado por amplificar voces de extrema derecha en X), la plataforma ha demostrado una clara tendencia a favorecer contenidos de derecha incluso entre audiencias no conservadoras.

Otras redes sociales podrían tener sesgos diferentes. Pero la lección de este estudio es que un simple ajuste técnico puede reconfigurar la conversación pública de forma imprevista. Si consideramos que hoy una cuarta parte de los estadounidenses se informa principalmente a través de las redes sociales, entender y vigilar la influencia de los algoritmos es un imperativo cívico. Exigir transparencia y responsabilidad a las plataformas digitales sobre cómo moldean lo que vemos resulta crucial para proteger la salud de la democracia en la era digital.

¿Y América Latina?

Aunque el estudio se realizó con 5.000 usuarios de EEUU, sus hallazgos resuenan en América Latina. El uso de redes sociales como X, Facebook o TikTok es masivo y creciente. En la región estas plataformas se han convertido en canales centrales para el consumo de noticias políticas. Especialmente entre jóvenes y sectores con menor acceso a medios tradicionales.

Si el desarrollo de algoritmos como el de X avanzan hacia moldear las prioridades políticas y amplificar ciertas voces sobre otras, entonces su impacto en democracias latinoamericanas (muchas de ellas marcadas por la polarización, la desinformación y la debilidad institucional) podría ser profundo. En contextos donde los marcos regulatorios son más laxos y la transparencia algorítmica es prácticamente inexistente, el riesgo de que estas tecnologías refuercen sesgos, radicalicen discursos o distorsionen el debate público es especialmente preocupante.

Fuente: Dialogo Politico

martes, 31 de marzo de 2026

Maypi, la tecnología boliviana que busca a los desaparecidos en tiempo real


En Bolivia, donde se reportan en promedio 20 personas desaparecidas cada mes, la espera no es una opción y cada minuto cuenta. Bajo esa premisa, la Universidad Franz Tamayo (Unifranz) dio un paso decisivo al transferir el software MAYPI a la Agencia de Gobierno Electrónico y Tecnologías de Información y Comunicación (AGETIC), consolidando una alianza entre academia y Estado en favor de la vida.

Innovación que responde al dolor humano

“MAYPI”, que en quechua significa “¿Dónde?”, es una plataforma tecnológica que ofrece una respuesta rápida a una de las realidades más dolorosas del país. Desarrollada por estudiantes de Ingeniería de Sistemas, Derecho y Psicología, integra un muro de búsqueda en tiempo real, georreferenciación y un botón de pánico que envía la ubicación exacta del usuario a contactos de emergencia.

Para el vicerrector de Unifranz, Rolando López, la desaparición de una persona no admite burocracia ni demora. “Una madre no puede esperar un minuto sin saber dónde está su hijo”, señala, subrayando que la tecnología debe convertirse en inteligencia operativa inmediata. En ese sentido, MAYPI articula datos, instituciones y ciudadanía en una red de respuesta colectiva que busca actuar desde el primer instante.

Educación con impacto social y proyección global

La transferencia de MAYPI a AGETIC, realizada el lunes pasado, en Cochabamba, marca un hito en los pilares que definen a Unifranz: innovación, calidad educativa, impacto social e internacionalización.

El proyecto, nacido en un hackatón académico, evidencia cómo la formación práctica puede transformarse en soluciones reales de alcance nacional.

Desde AGETIC, su director, Carlos Eduardo Rodrigo, destacó que esta iniciativa refleja el potencial del talento joven y la importancia de que el Estado actúe como catalizador de la innovación. La integración de MAYPI al ecosistema digital público permitirá escalar su alcance, fortaleciendo la prevención del tráfico de personas y la coordinación interinstitucional.

Para Daleska Terán, estudiante y parte del equipo desarrollador, el objetivo es eminentemente social. Su visión anticipa nuevas versiones con mayor alcance y eficiencia.

Con MAYPI, Unifranz reafirma su compromiso de formar profesionales con sentido humano, capaces de transformar el conocimiento en soluciones concretas. Es una idea deja el aula para convertirse en una herramienta de Estado. Y, sobre todo, en una esperanza para quienes esperan volver a encontrar a sus seres queridos.

Fuente: Activos Bolivia

Qué dice el mayor estudio de felicidad sobre las redes


El uso intensivo de redes sociales contribuye a una marcada caída en el bienestar de los jóvenes, con efectos particularmente preocupantes en las adolescentes de los países de habla inglesa y de Europa Occidental, según el Informe Mundial de la Felicidad 2026.

El informe anual, publicado por el Centro de Investigación sobre el Bienestar de la Universidad de Oxford, también reveló que Finlandia es el país más feliz del mundo por noveno año consecutivo, mientras que otras naciones nórdicas como Islandia, Dinamarca, Suecia y Noruega se ubican entre los diez primeros.

El estudio destaca cómo las evaluaciones de vida entre los menores de 25 años en Estados Unidos, Canadá, Australia y Nueva Zelanda han caído significativamente durante la última década, y señala que las largas horas frente a las redes sociales son un factor clave en esa tendencia.

Costa Rica y los países nórdicos lideran el ranking

Una nueva incorporación al top cinco es Costa Rica, que escaló hasta el cuarto puesto tras subir desde el lugar 23 en 2023. El informe atribuye este avance a los beneficios que aportan los lazos familiares y otras conexiones sociales al bienestar de su población.

“Creemos que se debe a la calidad de su vida social y a la estabilidad de la que gozan actualmente”, afirmó Jan-Emmanuel De Neve, profesor de Economía de Oxford y director del Centro de Investigación sobre el Bienestar, quien también coedita el informe.

“América Latina en general tiene fuertes lazos familiares, fuertes vínculos sociales, un gran nivel de capital social, como lo llamaría un sociólogo, mucho más que en otros lugares”, agregó.

El informe señala que la posición sostenida de Finlandia y los demás países del norte de Europa en los primeros puestos se debe a una combinación de riqueza, su distribución equitativa, un Estado de bienestar que protege a la población frente a los riesgos de las recesiones y una alta esperanza de vida saludable.

El presidente finlandés Alexander Stubb reaccionó ante el primer lugar de su país: “No creo que haya una poción mágica, pero ayuda tener una sociedad que aspira a la libertad, la igualdad y la justicia”.

Semi Salmi, un jubilado que nadaba en una piscina de agua fría del mar en Helsinki, se sumó a ese sentimiento. “Los finlandeses están muy satisfechos, son seguros de sí mismos, confían en su sistema, en su país, en su Gobierno”, dijo.

También destacó la ventaja de contar con una buena atención sanitaria. “Mi padre está ahora en cuidados de larga duración y el sistema lo atiende de maravilla”, señaló.

Afganistán, el país menos feliz del mundo

Como en años anteriores, los países situados en zonas de conflicto armado o cerca de ellas se encuentran al final del ranking. Afganistán vuelve a ocupar el último lugar como el país menos feliz, seguido de Sierra Leona y Malaui, en África.

Las clasificaciones por país se elaboraron a partir de las respuestas de aproximadamente 100.000 personas en 140 países y territorios, a quienes se les pidió que evaluaran su propia vida. El estudio se realizó en colaboración con la firma de análisis Gallup y la Red de Soluciones para el Desarrollo Sostenible de la ONU. En la mayoría de los países, se contacta a aproximadamente 1.000 personas por teléfono o de forma presencial cada año.

Se pidió a los participantes que evaluaran su vida en una escala del 0 al 10. Entre los menores de 25 años en países de habla inglesa y de Europa occidental, esa puntuación cayó casi un punto en la última década.

Redes sociales y bienestar juvenil: una relación preocupante

El informe señala que la correlación negativa entre el bienestar y el uso intensivo de redes sociales es especialmente preocupante entre las adolescentes. Por ejemplo, indica que las jóvenes de 15 años que usan redes sociales cinco horas o más al día reportaron una caída en la satisfacción con su vida, en comparación con quienes las utilizan menos.

Los jóvenes que usan redes sociales menos de una hora al día reportan los niveles más altos de bienestar, según los investigadores –incluso más que quienes no las usan en absoluto–. Sin embargo, se estima que los adolescentes pasan en promedio 2,5 horas diarias en redes sociales.

“Está claro que debemos hacer todo lo posible para devolver lo ‘social’ a las redes sociales”, afirmó De Neve.

Los investigadores observaron que, en algunas regiones del mundo, como Oriente Medio y América del Sur, la relación entre el uso de redes sociales y el bienestar es más positiva, y el bienestar juvenil no ha disminuido pese al uso intensivo de estas plataformas.

El informe atribuye esto a múltiples factores que varían entre continentes, pero concluye que el uso intensivo de redes sociales en algunos países es un factor importante en el deterioro del bienestar juvenil.

Las plataformas algorítmicas, las más dañinas

Según el estudio, las plataformas más problemáticas son aquellas con feeds algorítmicos, presencia de influencers y contenido predominantemente visual, ya que fomentan las comparaciones sociales. En cambio, quienes utilizan plataformas orientadas principalmente a la comunicación presentan mejores indicadores de bienestar.

La edición 2026 del ranking marca el segundo año consecutivo en que ningún país de habla inglesa aparece en el top 10. Estados Unidos ocupa el puesto 23, Canadá el 25 y Reino Unido el 29.

El informe, centrado en el impacto de las redes sociales, se publica en un momento en que cada vez más países han prohibido o están considerando prohibir las redes sociales para menores de edad.

Imagen: Selecciones

Fuente: Los Tiempos