lunes, 21 de septiembre de 2026

Albert Einstein: el misterio es la cosa más bonita que podemos experimentar


¿Crees que has perdido la capacidad de asombrarte? Porque para el científico más icónico de la historia, Albert Einstein, aquel que hizo saltar por los aires las reglas del espacio y el tiempo, los enigmas, los misterios... representan una especie de tesoro a proteger.

En su ensayo El mundo tal como yo lo veo (Wie ich die Welt sehe) de 1931, dejó plasmada una de sus reflexiones más interesantes: "El misterio es la cosa más bonita que podemos experimentar. Es la fuente de todo arte y ciencia verdadera". Las incógnitas como catalizadores de la imaginación.

El despertar de una "santa curiosidad"

Recordemos que Albert no fue un niño prodigio al uso (nació en Ulm, Alemania, allá por el año 1879); y tanto es así que tardó en hablar, y como alma rebelde, detestaba la educación memorística y rígida de su época -aún estamos a finales de siglo XIX-. Sin embargo, a los cinco años, su padre le regaló una brújula. Lejos de ser un objeto que puede que cualquier otro niño hubiese abandonado en un rincón perdido de su cuarto, al pequeño Albert le deslumbró, preguntándose a tan corta edad cómo era posible que una fuerza invisible e inescrutable obligara a la aguja de la brújula a apuntar siempre al norte. Este fue su primer encuentro con el misterio del universo.

Y, precisamente, esa curiosidad tan genuina fue la que lo llevó, años más tarde, a trabajar en una oficina de patentes en Berna (Suiza). Allí no sufría de los encorsetados muros académicos, por lo que tuvo su Annus Mirabilis que apuntamos en 1905. En este año tan crucial en el que él contaba con 26 años, publicó una serie de artículos que sentarían las bases de la física cuántica (como el efecto fotoeléctrico, por el que ganaría el Premio Nobel de Física en 1921) y formulando la ecuación más famosa de la historia: E=mc², la fórmula de la equivalencia entre masa y energía; una ecuación que dejó una huella permanente en la ciencia.

Pero nada de esto habría sido posible sin lo que él mismo denominaba una "santa curiosidad". Einstein no llegó a sus conclusiones solo apilando números, sino realizando "experimentos mentales", imaginando qué pasaría si cabalgara sobre un rayo de luz o si cayera del techo de una casa. Su ciencia estaba intrínsecamente ligada a la creatividad y a su infinita curiosidad por cómo funcionaba el mundo, por cómo funcionaba el universo.

La intersección entre el arte y la ciencia

Resulta llamativo que este gran físico sitúe al arte y a la ciencia en el mismo pedestal. Solemos pensar en la ciencia como un dominio de lógica fría y en el arte como el reino de la emoción y la sensibilidad; sin embargo, Einstein rompe esta dicotomía exponiendo que ambas disciplinas nacen de la misma cuna, que no es otra que el asombro ante lo desconocido.

El pintor que se sobrecoge ante un paisaje y el astrofísico que escudriña el comportamiento de un agujero negro o de un choque de galaxias ocurrido en el pasado lejano, comparten el mismo impulso fundamental. En palabras del propio genio: "Aquel para quien esta emoción es extraña, aquel que ya no puede detenerse a maravillarse y quedarse absorto en el asombro, está como muerto: sus ojos están cerrados".

Y es que para Einstein, aceptar los misterios del mundo equivalía al mayor acto de humildad que podía ejercer el ser humano. Reconocer que existe una inteligencia manifestada en la naturaleza, de la que solo podemos percibir una parte infinitesimal con nuestras "torpes facultades", era para él la verdadera esencia de la religiosidad y el motor del progreso.

La herencia de Einstein para nuestro mundo actual

Hoy en día, el legado de Einstein va mucho más allá de la física teórica. Sus palabras nos recuerdan el peligro de que, cuando todo parece estar explicado, la curiosidad se marchita, por lo que su filosofía vital nos encamina a un sendero marcado por un cartel que dice que no todas las preguntas necesitan una respuesta inmediata. Aplicar esta visión en nuestro día a día significa permitirnos dudar; también equivale a intentar fomentar la curiosidad en los niños en lugar de limitarnos a darles soluciones ya hechas o respuestas sin fondo, sin invitar a la reflexión. Todo lo contrario. Hemos de mirar el cielo nocturno y sentirnos cómodos con nuestra pequeñez y nuestro lugar en el universo. Einstein nos diría que dejáramos que el misterio de la vida nos envuelva porque en esas sombras de lo desconocido es donde nace la verdadera luz de la genialidad.

Fuente: NetGeo

domingo, 20 de septiembre de 2026

83 años contando la transformación de Cochabamba


Las portadas de Los Tiempos constituyen el archivo definitivo de las transformaciones sociopolíticas bolivianas, leídas y analizadas con avidez por las familias en cada rincón del país. 

El diario registró con detalle el sismo social de la Revolución de 1952, con sus decretos de reforma agraria y voto universal que reconfiguraron por completo la estructura de la propiedad de la tierra en el valle bajo y central.

Años más tarde, en 1967, las páginas del periódico llevaron al mundo y a todo el territorio nacional las primicias de la Guerrilla del Che Guevara en el sudeste boliviano. 

La violencia del periodo dictatorial también dejó su huella indeleble: en enero de 1974, la crudeza de la Masacre de Tolata y Epizana fue reportada superando las barreras de la censura militar, dejando un testimonio gráfico y escrito del dolor y la resistencia campesina ante la represión del régimen de Banzer.

El dolor de la tierra 

La tragedia natural también puso a prueba la templanza y el rol social del periodismo cochabambino. 

El Terremoto de Aiquile, Totora y Mizque en 1998 destruyó comunidades enteras en el Cono Sur; en esa emergencia, Los Tiempos no solo informó con sensibilidad y despliegue nacional sobre las víctimas, sino que se transformó en un canal logístico central para coordinar la ayuda humanitaria y en un fiscalizador implacable de los fondos destinados a la reconstrucción.

En el ámbito corporativo, el diario cubrió con dramatismo la polémica capitalización, crisis y posterior colapso del Lloyd Aéreo Boliviano (LAB), una pérdida económica y sentimental que hirió profundamente el orgullo de las familias de la Llajta. 

Sin embargo, evidenciando la capacidad de resurgimiento de la región, el diario registró en 2007 el nacimiento de Boliviana de Aviación (BoA) con base central en Cochabamba, devolviendo al aeropuerto Jorge Wilstermann su rol histórico como el corazón y el nodo redistribuidor del espacio aéreo e integración nacional de Bolivia.

Las batallas del nuevo milenio

El cambio de siglo situó a Cochabamba en el epicentro de la atención geopolítica internacional. 

Las portadas del año 2000 narraron día a día la Guerra del Agua, un estallido civil donde la población unida recuperó la administración del recurso hídrico frente a la privatización trasnacional, devolviendo el control al servicio municipal de SEMAPA. 

La conflictividad social alcanzó otro punto crítico durante el llamado Enero Negro de 2007, cuando los enfrentamientos en la Plaza de las Banderas evidenciaron la profunda polarización política de la época.

A pesar de la tensión en las calles y los bloqueos que aislaban al eje central, las industrias alimenticias locales como IMBA y Avícola SOFÍA continuaron garantizando el abastecimiento de proteína para todo el país, mientras el modelo cooperativo de COBOCE seguía proveyendo el cemento que impulsaba la expansión urbana vertical de la ciudad, y laboratorios como COFAR y SIGMA garantizaban los medicamentos esenciales. 

El reportaje constante de estos hechos demostró que, en la bonanza o en la crisis, el periodismo de Los Tiempos permaneció firme al servicio de los cochabambinos, documentando la evolución de una Cochabamba que, gracias a su empuje empresarial y su resiliencia social, siempre supo levantarse para guiar el destino de Bolivia.

Los Tiempos del presente, el legado continúa 

Hoy, en pleno siglo XXI, Los Tiempos no solo vigila su glorioso pasado, sino que lidera con firmeza el ecosistema informativo de la nueva era. 

El periódico ha sabido mutar, adaptándose de una manera maravillosa a los vertiginosos cambios de la tecnología, las redes sociales y las multiplataformas emergentes.

En un océano digital plagado de inmediatez superficial y noticias falsas, el diario se erige como un puerto seguro: un espacio donde cada dato es rigurosamente verificado y contrastado antes de llegar a las pantallas del lector. 

La tinta ahora coexiste con los bits, pero el compromiso inquebrantable de ofrecer una información clara, veraz y fidedigna permanece exactamente intacto, respondiendo a la confianza que las familias cochabambinas han depositado en su nombre por más de ocho décadas.

Aliado estratégico del progreso valluno

El periódico de Cochabamba se consolida hoy como el mayor catalizador y aliado de las fuerzas que impulsan el desarrollo de la región. 

Sus canales digitales son la vitrina por excelencia para la empresa privada, el respaldo fundamental para los nuevos emprendedores que inyectan dinamismo al mercado, y el puente de comunicación indispensable para la gestión de los municipios del departamento. 

Cada reportaje, transmisión en vivo y contenido multimedia está diseñado para visibilizar y potenciar todo aquello que signifique progreso, innovación y bienestar para la Llajta. 

Son otros tiempos, marcados por la virtualidad y la conectividad global, pero la esencia se mantiene inalterable: este matutino fue, es y será el diario de ayer, de hoy y del futuro de Cochabamba.

Fuente: Los Tiempos

Defensoría del Pueblo, PNUD Bolivia e Internet Bolivia articulan acciones frente a la desinformación y los discursos de odio


El Defensor del Pueblo, Pedro Callisaya, inauguró el encuentro de articulación interinstitucional junto al Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) Bolivia y la Fundación Internet Bolivia, orientado a hacer frente a la desinformación, los discursos de odio y la comunicación tóxica en el entorno digital.

“La comunicación tóxica y los discursos de odio, como decía en este escenario, también es facilitada por la tecnología en la convocatoria a las movilizaciones y las narrativas que amplifican los conflictos. Ciertamente debilitan la institucionalidad democrática, debilitan a las instituciones del Estado, pero también debilitan a las instituciones sociales”, dijo el Defensor del Pueblo en su alocución.

En ese contexto, la autoridad remarcó la importancia del trabajo conjunto para proteger a la ciudadanía frente a los discursos de odio y la discriminación, a partir de cuatro acciones orientadas a preservar la libertad de expresión, fortalecer el acceso a la información, proteger a la población y “para prevenir que la manipulación informativa profundice la conflictividad social”.

Por su parte, los equipos técnicos del PNUD y de la Fundación Internet Bolivia destacaron la relevancia de consolidar un mapa de activos y metodologías comunes que permitan anticipar escenarios de riesgo.

“Hemos aprendido mucho en las elecciones 2025 y en particular en el último periodo de conflictos. Sabemos con seguridad que estamos al frente a un desafío que ninguna institución puede abordar por si sola, la comunicación esta vinculada con la comunicación toxica, los discursos de odio, la violencia digital”, dijo la representante del PNUD.

Por su parte, la presidenta del Directorio de la Fundación Internet Bolivia, Eliana Quiroz, destacó la articulación institucional y las fortalezas de cada una de las instituciones participantes.

El encuentro articulado, denominado “Establecimiento de mecanismos de coordinación para la generación de evidencia y monitoreo de la desinformación y conflictividad”, se desarrolló este 18 de septiembre en la ciudad de La Paz.

De la actividad participaron, de manera presencial y virtual, representantes de organizaciones de la sociedad civil a nivel nacional e instituciones vinculadas a la promoción y protección de los derechos en el entorno digital, entre ellas Ciberwarmins, Fundación Construir, Internet Bolivia, UNIR, la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), Wayna Tambo, Bolivia Verifica, FES, Desafío ODS, entre otras.

Fuente: Defensoria