domingo, 9 de agosto de 2026

Las leyes sobre redes sociales podrían acabar con la libertad de expresión anónima en línea sin que nadie esté más seguro


Recientemente, la Cámara de Representantes aprobó la Ley KIDS, un paquete integral de proyectos de ley que podría cambiar de manera fundamental la forma en que todos los usuarios experimentan Internet. Este enfoque pone a los responsables políticos, y no a los padres, a cargo de lo que sus hijos ven en línea. Además, también amenaza los derechos de libertad de expresión y privacidad de los usuarios adultos.

Quizás lo más importante es que ya se ha intentado en otros lugares. Y en esos lugares, ha fracasado. El resultado es siempre el mismo: Internet se vuelve mucho menos interesante y mucho menos útil.

La Ley KIDS combina una serie de propuestas que establecen nuevas restricciones en todo, desde las redes sociales y las aplicaciones de mensajería hasta los videojuegos y los chatbots para niños y adolescentes. Si bien esta nueva versión puede haber eliminado algunas restricciones, sigue aplicándose a muchas categorías amplias de expresión. Esto podría limitar conversaciones importantes sobre temas serios, incluyendo a los jóvenes que buscan ayuda en comunidades de apoyo o que discuten abiertamente temas difíciles como el consumo de drogas o alcohol. Sin embargo, debido a los estándares más estrictos, muchas empresas comenzarán a verificar la edad de todos los usuarios, aunque no sea obligatorio, para evitar posibles responsabilidades legales. 

Estados Unidos no es el único país que está considerando este tipo de propuestas. Si los políticos de todo el mundo continúan por este camino, la era del uso anónimo de Internet llegará a su fin.

El Reino Unido, por ejemplo, recientemente fue noticia al tomar medidas para prohibir el uso de las redes sociales a menores de 16 años y propuso una serie de restricciones adicionales: toques de queda para aplicaciones impuestos por el gobierno para jóvenes de 16 y 17 años, junto con una gran cantidad de posibles nuevas regulaciones que abarcan desde los chatbots de inteligencia artificial hasta las aplicaciones de mensajería.

En efecto, el Reino Unido ha interpuesto al gobierno entre los usuarios e Internet, dictando cuánto tiempo pueden pasar frente a la pantalla y a qué información puede acceder una persona, a menos que primero demuestre quién es. Australia prohibió el uso de las redes sociales a menores de 16 años a finales de 2025, y se han considerado prohibiciones similares en países que van desde Francia hasta Malasia.

Casi todo el argumento sobre los supuestos daños a la salud mental causados por las redes sociales se basa en una sola coincidencia temporal: los índices de angustia entre los adolescentes comenzaron a aumentar alrededor de 2010, justo cuando los teléfonos inteligentes se volvieron omnipresentes. Pero la flecha podría apuntar en la dirección opuesta, ya que los jóvenes que ya están ansiosos o aislados son los más propensos a buscar apoyo en línea.

Esto apunta a una posibilidad que las prohibiciones ignoran: que, para muchos jóvenes, la conexión en línea es protectora más que peligrosa. Cuando la pandemia aisló a los adolescentes de sus escuelas y amigos, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades descubrieron que quienes se mantuvieron conectados virtualmente con otras personas —por teléfono, computadora u otro dispositivo— reportaron una salud mental notablemente mejor y tenían aproximadamente la mitad de probabilidades de haber intentado suicidarse que sus pares más aislados.

Y luego están las realidades de lo que sucede cuando se implementa una política de este tipo. Incluso las formas más agresivas de regulación de Internet no logran sus objetivos de proteger a los jóvenes y, en algunos casos, pueden empeorar la situación. Desde que Australia prohibió el acceso a las redes sociales a los menores de 16 años en diciembre, los datos hasta ahora indican que el enfoque ha fracasado en gran medida. La mayoría de los jóvenes que usaban las redes sociales antes de la prohibición siguen en ellas.

¿Cuál es la diferencia? En realidad, ha complicado aún más la tarea de los padres, ya que sus hijos, que ahora intentan eludir la prohibición, interactúan con contenidos y sitios que son más peligrosos que las plataformas principales cubiertas por la prohibición.

Pero estas prohibiciones no solo perjudican a los usuarios jóvenes. Las normas que exigen la verificación de la edad implican que los adultos también tendrán que demostrar que son mayores de edad para participar en cualquier actividad en línea cubierta por la norma, ya sea hacerle una pregunta a un chatbot o publicar en redes sociales. Una barrera construida para mantener a los niños fuera es, por necesidad, un punto de control por el que todos deben pasar —pero no sin antes entregar su identificación personal en la entrada, que la plataforma conservará—. Como tal, estas medidas crean vulnerabilidades de privacidad para todos los usuarios de Internet. Una filtración en la plataforma de comunicación Discord resultó en más de 70.000 identificaciones comprometidas.

Sin duda, cada familia debe tomarse en serio sus propias inquietudes y valores en torno al uso de Internet. Para algunos jóvenes, las redes sociales son una herramienta extraordinaria para desarrollar una habilidad o para encontrar una comunidad y superar desafíos. Para otros, conllevan riesgos reales que los padres están en mejor posición para ayudarles a afrontar.

Pero la respuesta para mantener a los niños seguros en línea recae en los padres y las comunidades que apoyan a los jóvenes durante un período vulnerable —no en los responsables políticos que convierten todo Internet en un punto de control de identificación.

Fuente: El Cato

sábado, 8 de agosto de 2026

Bolivia da un paso hacia la soberanía tecnológica con el lanzamiento de bolivIA


El Ministerio de Planificación del Desarrollo y Medio Ambiente, a través de su máxima autoridad, el ministro Fernando Romero Pinto, presentó este sábado la plataforma BolivIA, un modelo de inteligencia artificial soberana desarrollado desde el Estado boliviano y orientado, en esta primera etapa, a facilitar el acceso, consulta y análisis de la normativa nacional para fortalecer la eficiencia y transparencia de la administración pública.

Durante la conferencia de prensa, el ministro Fernando Romero Pinto destacó que el lanzamiento constituye un paso importante dentro del proceso de transformación digital que impulsa el Gobierno y representa el inicio de una estrategia destinada a desarrollar capacidades propias en inteligencia artificial, aprovechando la tecnología para responder a necesidades concretas del Estado y de la población.

“Hoy damos un paso histórico en la transformación digital del Estado boliviano”, afirmó el ministro, al presentar oficialmente “BolivIA” y explicar que se trata de un sistema construido sobre estándares abiertos que busca incorporar herramientas de inteligencia artificial a la gestión pública.

Uno de los principales objetivos de “Bolivia” es sistematizar, consultar y estructurar la normativa nacional, permitiendo que los servidores públicos puedan realizar consultas sobre leyes, decretos, resoluciones y otros instrumentos normativos de una manera más rápida y ordenada.

De acuerdo con la explicación proporcionada por el ministro Romero Pinto, una de las características centrales del sistema es que sus respuestas se encuentran respaldadas por citas exactas de la normativa consultada, lo que permite reducir la incertidumbre en los procesos de análisis y contribuir a que las decisiones de la administración pública tengan como referencia un marco legal claro y verificable.

“Con este sistema, reducimos el tiempo de investigación legal de horas a segundos, y algo fundamental: no alucina, no inventa, solo normativa vigente”, señaló la autoridad ministerial, destacando la importancia de contar con una herramienta tecnológica orientada a la precisión y confiabilidad de la información jurídica.

Asimismo, el ministro explicó que “Bolivia” se sostiene sobre tres pilares fundamentales. El primero es la soberanía tecnológica, debido a que el sistema funciona en centros de cómputo del Estado, reduciendo la dependencia de infraestructura tecnológica extranjera y permitiendo que la información sea procesada dentro de la infraestructura estatal.

El segundo componente corresponde a una arquitectura avanzada de recuperación e inferencia, que combina mecanismos de búsqueda semántica y léxica con técnicas informáticas destinadas a mejorar la precisión de las respuestas obtenidas a partir de las consultas realizadas. El tercer eje está relacionado con la transformación del análisis legal, mediante la estandarización de criterios técnicos y jurídicos que pueden facilitar el trabajo de los servidores públicos y contribuir a procesos administrativos más claros y eficientes.

En ese sentido, la autoridad ministerial remarcó que “Bolivia” no debe ser entendida únicamente como una herramienta tecnológica, sino como parte de una visión más amplia de modernización del Estado. “Bolivia es más que tecnología, es un compromiso con la transparencia y la eficiencia”, sostuvo el ministro, quien enfatizó que el desarrollo de capacidades propias en inteligencia artificial también representa una oportunidad para avanzar hacia una administración pública más moderna y cercana a las necesidades de la población.

Fuente: Eju

Bolivia instalará 5,000 antenas de Starlink para conectar escuelas rurales


Durante los próximos meses, el gobierno de Bolivia instalará más de 5,000 antenas de Starlink en zonas sin conectividad del país para llevar Internet a las escuelas, anunció el presidente Rodrigo Paz.

En el discurso que dirigió a la nación con motivo del 201.º aniversario de Bolivia, el mandatario detalló que esta acción se llevará a cabo en el marco del programa Aula Conectada e iniciará en las unidades educativas rurales y periurbanas de La Paz, Cochabamba y Santa Cruz.

“En lugares donde no llega la conectividad, ahí tendremos una antena para que cada unidad educativa se pueda conectar con el mundo y nuestros chicos y chicas puedan tener Internet”, detalló en su mensaje de este jueves 6 de agosto desde la Casa de la Libertad en Sucre.

La instalación de las antenas estará a cargo de la Empresa Nacional de Telecomunicaciones (Entel), la cual proyecta avanzar hacia la cobertura nacional hacia el final del año.

Cronología de un Starlink anunciado

Desde que Paz asumió la presidencia en noviembre de 2025, enarboló el Internet satelital de Starlink, parte de la compañía estadounidense SpaceX, como uno de los principales pilares de su gobierno.

El presidente anticipó que aprobaría una licencia para que Starlink operara en Bolivia y tuviera la posibilidad de brindar una conexión a Internet accesible, rápido y confiable en todos los rincones del país.

Al mes siguiente, en noviembre, el propio Paz promulgó un decreto para autorizar la prestación de servicios de telecomunicaciones por parte de satélites de órbita terrestre baja (LEO), como los de Starlink, One Web y Amazon, y, al cabo de su primer semestre de la nueva administración, la Autoridad de Regulación y Fiscalización de Telecomunicaciones y Transportes (ATT) destacó la modificación experimental como uno de sus logros más destacados.

La acción de Paz sigue a otras similares de sus homólogos del mismo corte ideológico en la región.

Santiago Peña hizo lo mismo cuando asumió la presidencia paraguaya. Desde noviembre de 2025, cuadrillas de la Compañía Paraguaya de Comunicaciones (Copaco) comenzaron a desplegar Internet satelital de Starlink en escuelas y, recién en el mes de junio, Peña anunció que se implementarían 1,600 kits de la empresa en el país para conectar a 50,000 docentes y alumnos rurales. 

Mientras que el mandatario de Argentina, Javier Milei, y el Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom) anunciaron que, de la mano de la empresa fundada por Elon Musk, se llevaría Internet satelital de alta velocidad a 6,000 escuelas rurales y establecimientos educativos de zonas aisladas.   

Imagen: El Potosi

Fuente: DPL