Después de 13 años, Bolivia se prepara para realizar un nuevo Censo Agropecuario, el cuarto en la historia del país. El Instituto Nacional de Estadística (INE) encara el operativo con el desafío de recuperar la confianza de los productores y generar información que permita actualizar la radiografía del sector agropecuario nacional.
Sebastián Méndez Peña, encargado departamental del INE en Santa Cruz, explicó en el programa Factor K, que una de las principales dificultades identificadas en el censo de 2013 fue la falta de confianza de los productores respecto al uso y confidencialidad de los datos proporcionados.
“El principal objetivo o la principal herramienta que estamos utilizando para poder tener un censo de calidad, con datos que sirvan para el uso del público, es poder trabajar en la confianza de la gente”, señaló Méndez.
El funcionario remarcó que la información individual estará protegida por el secreto estadístico establecido en la Ley 1405 de Estadísticas Oficiales. Según explicó, los datos de cada productor serán confidenciales y los resultados se difundirán de manera agregada, sin revelar la identidad de quienes proporcionen la información.
Un censo con tecnología y participación del sector
A diferencia de anteriores operativos, el nuevo censo utilizará dispositivos móviles para la totalidad de la recolección de datos, dejando atrás los formularios en papel. De acuerdo con Méndez, esta metodología permitirá agilizar el envío de información, actualizar la cartografía, reducir errores y acortar los plazos para la entrega de resultados.
Otro de los cambios está relacionado con la elaboración de la boleta censal. El cuestionario fue socializado con organizaciones representativas del sector, entre ellas la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), Fegasacruz y asociaciones de productores, con el objetivo de incorporar las características y necesidades del territorio.
La boleta tendrá alrededor de 170 preguntas distribuidas en 17 secciones y seguirá estándares de calidad de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), según el responsable departamental del INE.
El cuestionario abordará variables estructurales como las características del productor, producción, uso de la tierra, ganadería, maquinaria, agroquímicos, tecnología y prácticas relacionadas con el medio ambiente. No incluirá variables de coyuntura, como precios, costos o plagas, debido a que estas pueden cambiar rápidamente. Para esos aspectos, el INE prevé complementar la información posteriormente mediante encuestas agropecuarias especializadas.
Santa Cruz concentrará el mayor despliegue
El departamento de Santa Cruz tendrá un papel central en el operativo. Méndez señaló que cerca del 70% del trabajo del Censo Agropecuario se realizará en este departamento, debido a su peso dentro de la actividad agropecuaria nacional.
El operativo contempla una estructura conformada por jefes municipales, jefes de área agropecuaria, jefes de brigada y empadronadores. Una de las características planteadas por el INE es que el personal sea del propio territorio, para facilitar el acceso a las comunidades y fortalecer la confianza de los productores.
“Cada uno de estos actores son del propio municipio”, explicó Méndez, al señalar que la selección se coordina con las alcaldías municipales y las organizaciones productivas, además de contemplar convocatorias públicas para la contratación del personal.
En Santa Cruz se prevé movilizar a unas 1.100 personas entre jefes municipales, jefes de área, supervisores, empadronadores, técnicos de campo y equipos de monitoreo. A nivel nacional, la estructura alcanzaría aproximadamente a 7.500 personas, con la mayor parte del personal desplegado en las provincias.
La cobertura buscará alcanzar al 100% de las Unidades de Producción Agropecuaria (UPA). Para ello se utilizará un método de barrido territorial, con recorridos por áreas rurales y zonas urbanas donde exista producción, además de información previamente recopilada junto a los municipios para identificar las áreas productivas.
El operativo comenzará en septiembre
El INE se encuentra actualmente en la etapa precensal, dedicada a la planificación, socialización y reclutamiento del personal. El operativo está previsto para comenzar en septiembre y tendrá una duración aproximada de 45 días calendario.
A diferencia del Censo de Población, no habrá una única jornada censal. El levantamiento será escalonado y se prevé que comience entre el 20 y el 28 de septiembre y se extienda hasta las semanas finales del año.
Méndez indicó que los primeros resultados preliminares se esperan para el primer trimestre de 2027, mientras que posteriormente se contará con una base de datos más amplia y trabajable.
Una herramienta para la planificación
El INE sostiene que el Censo Agropecuario no tendrá efectos sobre la distribución de escaños parlamentarios, coparticipaciones ni límites territoriales. Su finalidad será generar información estadística para la planificación del sector y la toma de decisiones basada en evidencia.
“Es una herramienta para la planificación, para que ellos puedan tomar decisiones basadas en evidencia”, afirmó Méndez, en referencia a productores, asociaciones y autoridades nacionales, departamentales y municipales.
Los resultados también permitirán construir un nuevo marco muestral para desarrollar encuestas especializadas sobre distintos sectores agropecuarios. De esta manera, el censo no solo busca actualizar los datos acumulados desde 2013, sino también servir como base para futuros estudios estadísticos.
Para Santa Cruz, el operativo tendrá una relevancia particular por su participación en la actividad agropecuaria nacional. El departamento será el territorio con mayor despliegue operativo y, de acuerdo con las estimaciones mencionadas por el INE, concentra alrededor del 70% de la producción agropecuaria del país.
El desafío de recuperar la confianza
Uno de los principales mensajes que el INE busca transmitir durante la etapa de socialización es que la información proporcionada por los productores no será utilizada para generar nuevos impuestos ni para otros fines ajenos a la actividad estadística.
Méndez recordó que en 2013 existían temores entre algunos productores sobre el destino de los datos. “El censo no va a ser utilizado para crear nuevos impuestos. La información que el productor brinde es secreta y confidencial”, afirmó.
En ese marco, el funcionario señaló que el desafío institucional pasa por explicar en el territorio el propósito del operativo y garantizar que los datos individuales permanezcan protegidos.
La información obtenida será utilizada para generar resultados agregados que puedan servir a productores, asociaciones y entidades públicas en la planificación de inversiones, producción, proyectos y políticas públicas relacionadas con el sector agropecuario.
“El censo lo realiza la población”, sostuvo Méndez, al remarcar que la participación de los productores será determinante para obtener información que refleje la estructura real del campo boliviano.
El operativo será financiado mediante un programa de fortalecimiento del sistema de estadísticas nacionales respaldado por un crédito del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que también contempla otros componentes del proceso de actualización estadística del país.
Con el levantamiento previsto para septiembre, el INE apunta a actualizar después de más de una década los principales datos estructurales del agro boliviano y contar con información que sirva como base para la planificación durante los próximos años.
Fuente: Economy