domingo, 14 de junio de 2026

Plan de Acci贸n de Emergencia propone medidas para reactivar el sector cultural


Bajo el denominativo “饾悎饾悓饾悘饾悢饾悑饾悞饾悗: 饾悅饾惍饾惀饾惌饾惍饾惈饾悮饾惉 饾悶饾惂 饾悁饾悳饾悳饾悽饾惃́饾惂”, est谩 orientado a visibilizar afectaciones, acompa帽ar a los actores culturales, sostener actividades, proteger el empleo cultural, promover incentivos, fortalecer capacidades, gestionar condiciones financieras, tributarias, arancelarias y de aseguramiento, y contribuir a la recuperaci贸n progresiva, sostenible y articulada de la vida cultural del pa铆s.

El plan reconoce que las culturas representan identidad, memoria y patrimonio, pero tambi茅n constituyen trabajo, econom铆a, cohesi贸n social y desarrollo sostenible. En ese marco, plantea medidas de atenci贸n inmediata, acciones de reactivaci贸n a corto plazo y gestiones de fortalecimiento para el mediano plazo, en el marco de articulaci贸n y trabajo multisectorial, interdisciplinario e interinstitucional, desarrollado en diferentes niveles de gobierno y con participaci贸n activa de la sociedad civil.

De acuerdo con el Viceministro de Culturas y Folklore, Andr茅s Zaratti, las acciones destinadas al 谩mbito cultural se organizan en tres pilares del Plan: 饾悎饾惂饾悷饾惃饾惈饾惁饾悮饾悳饾悽饾惃́饾惂, 饾悅饾惃饾惃饾惈饾悵饾悽饾惂饾悮饾悳饾悽饾惃́饾惂 饾惒 饾悜饾悶饾惉饾惄饾惍饾悶饾惉饾惌饾悮 饾悎饾惂饾惉饾惌饾悽饾惌饾惍饾悳饾悽饾惃饾惂饾悮饾惀; 饾悞饾惃饾惉饾惌饾悶饾惂饾悽饾惁饾悽饾悶饾惂饾惌饾惃, 饾悎饾惂饾悳饾悶饾惂饾惌饾悽饾惎饾惃饾惉, 饾悓饾悶饾悾饾惃饾惈饾悮 饾悵饾悶 饾悅饾悮饾惄饾悮饾悳饾悽饾悵饾悮饾悵饾悶饾惉 饾惒 饾悘饾惈饾惃饾惌饾悶饾悳饾悳饾悽饾惃́饾惂 饾悵饾悶饾惀 饾悇饾惁饾惄饾惀饾悶饾惃; 饾惒 饾悈饾悽饾惂饾悮饾惂饾悳饾悽饾悮饾惁饾悽饾悶饾惂饾惌饾惃, 饾悘饾惈饾惃饾惌饾悶饾悳饾悳饾悽饾惃́饾惂 饾悇饾悳饾惃饾惂饾惃́饾惁饾悽饾悳饾悮 饾惒 饾悁饾惀饾悽饾惎饾悽饾惃 饾悡饾惈饾悽饾悰饾惍饾惌饾悮饾惈饾悽饾惃.

Entre las actividades inmediatas o a corto plazo, dentro del primer pilar, se contempla la implementaci贸n del Registro Nacional de Afectaci贸n Cultural; la identificaci贸n de actividades suspendidas, reprogramadas o afectadas; la habilitaci贸n del Punto de Informaci贸n, Orientaci贸n y Acompa帽amiento Cultural; la habilitaci贸n de la L铆nea telef贸nica 57003097, de Informaci贸n y Orientaci贸n Cultural; y la atenci贸n sobre convocatorias, incentivos, reprogramaciones, financiamiento, seguros y registro de afectaciones.

Asimismo, se incluye el trabajo con organizaciones culturales y Consejos Departamentales de Culturas y coordinaci贸n con gobiernos aut贸nomos para reprogramaciones, uso de espacios y actividades de reactivaci贸n; adem谩s de identificaci贸n de oportunidades de circulaci贸n, promoci贸n y comercializaci贸n cultural.

Se suman acciones de vinculaci贸n con mercados culturales nacionales e internacionales, la gesti贸n de participaci贸n en MICSUR (Mercado de Industrias Culturales del Sur) Paraguay y otros espacios de intercambio.

En el eje de Sostenimiento y protecci贸n del empleo, el plan prioriza la permanencia segura y reprogramaci贸n ordenada de actividades culturales en el marco del fortalecimiento de la Agenda Art铆stica y Cultural, y del Calendario Festivo. Se destaca tambi茅n la implementaci贸n de la convocatoria “Cultura Solidaria por Bolivia”, orientada a apoyar a trabajadores y trabajadoras de las culturas en situaci贸n de vulnerabilidad mediante contrataci贸n temporal, pago por participaci贸n o apoyo solidario vinculado a actividades culturales de car谩cter p煤blico, comunitario y solidario, que se desarrollar谩n en La Paz, El Alto y Oruro; adem谩s de la promoci贸n del Fondo Solidario Cultural como mecanismo autogestionado por el propio sector.

Se incluye la implementaci贸n de Incuba Culturas, concebida como un proceso de acompa帽amiento t茅cnico para emprendimientos culturales y creativos con potencial de sostenibilidad econ贸mica, innovaci贸n, circulaci贸n, generaci贸n de empleo y aporte al desarrollo cultural; mentor铆as, asistencia t茅cnica y acompa帽amiento especializado; gesti贸n de becas y procesos de formaci贸n con aliados nacionales e internacionales; as铆 como la gesti贸n con cooperaci贸n internacional, entidades p煤blicas y actores privados para ampliar recursos, fondos complementarios e iniciativas no reembolsables.

Asimismo, comprende la implementaci贸n de l铆neas de incentivo para el desarrollo cultural y otros mecanismos complementarios de apoyo no reembolsable. Su finalidad es sostener procesos culturales afectados por la crisis, dinamizar la producci贸n y circulaci贸n cultural, fortalecer espacios, comunidades, patrimonios culturales, iniciativas audiovisuales y festivales, as铆 como contribuir a la protecci贸n del empleo cultural y a la reactivaci贸n progresiva del sector.

Las l铆neas de incentivo previstas son: Impulso a Iniciativas Art铆sticas y Producci贸n Cultural; Fortalecimiento de Culturas Vivas Comunitarias; Fortalecimiento de Espacios Culturales y Repositorios Culturales; Fomento a la Formaci贸n, Investigaci贸n y Gesti贸n del Conocimiento Cultural; Incentivo a la Creaci贸n y Producci贸n Audiovisual; y Fortalecimiento de Festivales y Encuentros Culturales Institucionalizados.

Mientras que en el componente de Financiamiento, Protecci贸n Econ贸mica y Alivio Tributario contempla acciones inmediatas como la articulaci贸n con entidades como el Banco de Desarrollo Productivo para identificar l铆neas de cr茅dito aplicables al sector cultural; la identificaci贸n de necesidades de capital operativo, inversi贸n, equipamiento y modernizaci贸n; y la capacitaci贸n en educaci贸n financiera para actores culturales.

El Ministerio gestionar谩 y coordinar谩 acciones con gobiernos aut贸nomos departamentales y municipales, Ministerio de Econom铆a y Finanzas P煤blicas, Ministerio de Trabajo y entidades financieras, cooperaci贸n internacional, universidades, Consejos Departamentales de Culturas, organizaciones culturales, empresas p煤blicas, sector privado y otros actores estrat茅gicos, con el prop贸sito de ampliar oportunidades y fortalecer la recuperaci贸n progresiva del ecosistema cultural boliviano.

Con estas acciones, el MTSCFyG reconoce que las culturas son identidad, memoria y patrimonio, pero tambi茅n trabajo, econom铆a, cohesi贸n social y desarrollo humano y social sostenible, integral e inclusivo. Sus medidas buscan atender la emergencia inmediata, reactivar la actividad cultural en el corto plazo y construir condiciones de sostenibilidad para el mediano plazo.

Fuente: Periodista Virtual

s谩bado, 13 de junio de 2026

Lanzan App de ANH para informar sobre venta de combustibles en surtidores


“ANH Abastecimiento” es el nombre de la aplicaci贸n (app) m贸vil que informa sobre el despacho, abastecimiento y comercializaci贸n de di茅sel y gasolina en las estaciones de servicio de todo el pa铆s.

“Ante la crisis de combustible que tenemos, hemos coordinado con la ANH para que saque una aplicaci贸n que le permita al ciudadano saber la cantidad de combustible que se tiene en las distintas estaciones de servicio”, inform贸 este jueves el ministro de Hidrocarburos y Energ铆as, Marcelo Blanco, en conferencia de prensa.

En tanto, el director de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), Freddy Zenteno, explic贸 que la app fue activada, en coordinaci贸n con Yacimientos Petrol铆feros Fiscales Bolivianos (YPFB), ante los perjuicios en el abastecimiento de combustibles que ocasionan los bloqueos de caminos.

“Con ‘ANH Abastecimiento’, que es como se llama esta aplicaci贸n, queremos dar certidumbre al ciudadano para proteger su tiempo y su econom铆a. Esta aplicaci贸n significa una herramienta estrat茅gica en este momento de contingencias, conflicto”, dijo.

Precis贸 que la app tiene la finalidad de combatir la desinformaci贸n, brindar transparencia y evitar la especulaci贸n, con datos oficiales en tiempo real considerando que “la log铆stica es din谩mica y la demanda cambia minuto a minuto”.

Tras descargar la app “ANH Abastecimiento” y abrirla, el usuario se encuentra con un mapa, las pesta帽as “departamento” y “producto”, mediante las cuales podr谩 informarse sobre la disponibilidad (alta, media o baja) de di茅sel o gasolina en el surtidor consultado.

Fuente: Visor 21

viernes, 12 de junio de 2026

Andr茅s de Mesa Gisbert en la piel de Gaud铆


Andr茅s de Mesa pasó los sábados de su infancia contemplando los detalles de las iglesias del Altiplano. En vez de columpios estaban las columnas de aquellos templos que visitaba en los paseos familiares semanales rumbo a la pampa donde la diversión era medir, fotografiar, dibujar planos y alzadas de estructuras coloniales. Así transcurrió su infancia, como si sus padres, los arquitectos José de Mesa y Teresa Gisbert, hubiesen sabido desde siempre que su vida estaba destinada a moverse en medio de monumentos elevados a la gloria de Dios y la admiración de los hombres.

Discreto, de hablar templado y afable, entre una familia cuyos miembros gozan de un amplio reconocimiento público, Andrés es el pariente que decidió estar lejos de aquella visibilidad. Su trabajo transcurre entre artesanos, albañiles y maquinaria, como lo hacían los arquitectos de los monumentos en los que jugaba de pequeño sólo que en otra dirección: bajo las cúpulas de la Basílica i Temple Expiatori de la Sagrada Família, esa obra monumental de la humanidad diseñada por Antonio Gaudí, el genio catalán, que para Andrés es ya parte de su vida.

Nos citamos allí mismo, en la Sagrada Familia, esa estructura inmensa que se mira desde cualquier ángulo de la ciudad y que trepa hacia el cielo. “¿Cómo te reconozco?”, le pregunto para poder distinguirlo en medio de un mar de turistas que abarrotan este sitio a cualquier hora del día. “Fácil. Estoy en la puerta de la fachada de La Pasión. Soy el de la barba profética”, dice él, aunque efectivamente lo hubiera reconocido con o sin barba. Tiene el aire de Don Pepe, su padre, José de Mesa Figueroa, que en los años 70 tuvo a su cargo la restauración de las iglesias de Juli, Andahuaylillas y Canincunca, en Cuzco, Perú. En su caso, en todos los sentidos, la manzana nunca cae muy lejos del árbol.

A paso ligero Andrés me conduce por la nave principal de este monumento en medio de un gentío de seres atónitos.

Al llegar al altar dirige la mirada hacia arriba, a una de las cúpulas de tipo linterna más altas de la Basílica, dedicada a la Virgen María. Se detiene y contempla la obra. “Tengo que agradecerle a la vida”, confiesa, mientras ambos tenemos clavada la mirada en esta bóveda dorada que refleja la luz espléndida de una tarde clara en Barcelona.

“De aquí abajo no se la aprecia”, dice sin ocultar la emoción del matemático que lleva dentro y de quien admira no solo la obra sino las leyes de la física que la hacen posible. “Es un hiperboloide de revolución. Tiene doce metros de ancho y dieciséis de alto. Pero en un espacio de estas dimensiones todo se hace tan pequeño…”, comenta Andrés de Mesa, nacido en La Paz, especialista en geometría descriptiva, arquitecto que pasará a la historia como el boliviano integrante del equipo de profesionales que se ha propuesto terminar una obra arquitectónica sin parangón en el mundo: la creación máxima de Antoni Gaudí, cuya personalidad y labor aprendió a desentrañar.

Tras estudiar y trabajar en España, donde a estas alturas lleva ya toda una vida, Andrés se encontró con la obra de Gaudí casi por casualidad. Llegó hasta esta imponente construcción como técnico consultor, en un inicio, y hoy es su lugar de trabajo. Ha colaborado en el diseño de la cúpula principal que ahora mismo nos deja embelesados. La ha visto construirse pieza a pieza, de acuerdo con los planes del maestro catalán que, como un Midas de la arquitectura, ha dejado un legado impresionante que lo ha envuelto en un halo de leyenda.

Gaudí ha impreso su marca en Barcelona donde es venerado como un genio. Nunca dio una entrevista que se publicara. Lo que se ha escrito de él está cargado del ensueño que produce su obra, imposible de sortear, y que lo ha alejado de su dimensión humana.

Por eso el aporte de de Mesa es de gran importancia. Él es uno de los veinticinco profesionales que trabajan al mando de los arquitectos y directores Jordi Faulí y David Puig para terminar la Basílica que lleva más de un siglo en construcción: 135 años. Más allá de su capacidad para resolver los problemas formales y geométricos de esta estructura inigualable de dimensiones sobrehumanas, la misión de Andrés es desentrañar a su creador y mostrarlo en una faceta compleja.

“Nunca sabremos quién fue realmente”, asegura. La biografía formal de Gaudí habla de un hombre de familia humilde, soltero y profundamente católico que dedicó su vida a recrear la naturaleza en una obra diseñada para alabar al Creador. La Sagrada Familia tendrá 172,5 metros de altura en su punto más alto, uno menos que Mont Juic, la montaña más alta de Barcelona. El arquitecto quiso que así fuera porque “ninguna obra humana podía ser más grande que la obra divina”, según sus biógrafos. Poco más se sabe. La vida del catalán está envuelta en la leyenda, pero Andrés cree que “sí podemos leerlo por la obra que hizo”.

Antoni Gaudí, nacido en 1852 en una familia de artesanos, se hizo arquitecto en un contexto privilegiado por el auge de fortunas que le cambiaron el rostro a la capital catalana donde reconocieron su tremendo talento. “El modernismo catalán viene de ahí. De gentes que eran empresarios. Muchos vivían en Cuba y se dedicaron a la exportación de azúcar, plantaciones, al tabaco. Venía muchísimo dinero de allí”, cuenta Andrés. Gaudí “era genial” –continúa–, pero también muy hábil para navegar entre las familias adineradas de la época, deseoso de “jactarse con los amigos de haber estado muy lejos y adquirir gustos con imágenes de ultramar”.

Este período le cambió la faz a la ciudad. En el Passeig de Gracia, casas nuevas fueron erguidas y viejas construcciones modernizadas por arquitectos como Josep Puig i Cadafalch o Lluís Domènech i Montaner que comparten con Antoni Gaudí la aventura de transformar la urbe.

En 1883, un ya prometedor Gaudí se hizo cargo de la obra de una iglesia que había empezado a construir el arquitecto Francisco de Paula del Villar y Lozano, iniciada un año antes. Para De Mesa, Antoni ve una oportunidad y la toma. “Para cualquier arquitecto de fines del siglo XIX, su sueño es participar en un gran proyecto. Como cualquier arquitecto moderno que quiere hoy diseñar un gran estadio o un rascacielos en Nueva York. Todo profesional de aquella época quería diseñar una catedral como obra cumbre. Y entonces a él no se la encargaron. Se la fabricó por voluntad propia”, cuenta. En efecto, Gaudí se hizo cargo de la obra gratis, con el apoyo de la Iglesia. El soporte del clero se hizo evidente en visitas de obispos y embajadores para admirar lo poco de construcción que había y los planes de Gaudí plasmados en sendas esculturas con un profundo mensaje religioso.

Ahí se desata un fenómeno que Andrés de Mesa ve sólo comparable con las grandes iglesias medievales ya que Gaudí usa la que es hoy Basílica para desarrollar su personalidad. Una obra que empieza con un estilo gótico tardío “decade nte en el ábside” –evalúa el experto– acaba en una obra maestra sobrecogedora donde en la fachada del Nacimiento, por ejemplo, “no es posible distinguir dónde acaba la arquitectura y dónde empieza la escultura”, explica, mientras contempla esta obra suntuosa de poder hipnótico.

Otras dos obras famosas del arquitecto catalán, la Casa Milá, más conocida como La Pedrera, y la Casa Batlló, son construcciones de colores y formas similares que Gaudí empieza a gestar en la Sagrada Familia. “Las primeras formas orgánicas se desarrollan en la fachada del Nacimiento y recién pasan a la construcción civil. La fachada del Nacimiento se realiza entre 1890 y 1915; la parte de la base, antes de desarrollar completamente las torres altas. Pero la zona escultórica más importante está hecha ahí”, explica Andrés que ha tenido que pasar horas interminables estudiando este diseño por una importantísima razón: durante dos años, junto al arquitecto Francisco Tabanera, se ha encargado de plasmar el diseño final de la Sagrada Familia en un modelo en 3D que contempla hasta el más minúsculo de los detalles de este monumento.

Es que Andrés de Mesa es un profesional con unas calificaciones excepcionales. Su conocimiento de la matemática aplicada, el diseño y el cálculo de geometrías complejas son los que lo llevaron a formar parte de este dream-team de la arquitectura moderna. Su oficina, ubicada a la izquierda de la fachada de La Pasión, es también diseño de Gaudí. El techo tiene detalles en cerámica y pan de oro, que adornan una bóveda en la que Andrés y sus colegas trabajan en la recta final de una obra iniciada en el siglo XIX. Este equipo de expertos está entre los primeros en el mundo en usar impresiones en 3D en el año 2001, tecnología que es la esencia de la nueva revolución industrial. Ahora se preparan para acabar esta edificación en el siglo XXI. Algo solamente comparable a las grandes catedrales europeas que, igual que en la Sagrada Familia, implica una mezcla de estilos, una evolución en el tiempo y, sobre todo, una gran labor de hombres dedicados a ensalzar lo divino.

“Es preciosa”, comenta Andrés, como quien repite una obviedad a conciencia, sin por ello cansarse de hacerlo. Seguimos paseando por el interior de la Basílica inundada de luz que se filtra por los vitrales de colores rojizos y baila sobre las columnas interiores del lado de la fachada de La Pasión. Pero donde todos vemos un juego de luces sobrecogedor que eleva nuestros espíritus y nos invita a la contemplación, Andrés ve lo divino de las matemáticas. Se detiene para señalar los pilares de 60 metros de alto que se separan en forma de árboles. Una solución estructural novedosa en su época que permite darle movimiento al diseño, pero sobre todo “permite mantener esto de pie”, sentencia.

De Mesa desbarata el mito de un genio solitario. Asegura que Gaudí contó con los mejores ingenieros de su tiempo como colaboradores que ayudaron a darle solidez a sus magníficas creaciones. “La burguesía de la época pedía decoraciones de ese tipo, bastante extravagantes y hasta anómalas”, pero todo se basa en soluciones estructurales que son producto de un trabajo en equipo. “Así como trabajaba con artesanos, como lo hicieron sus ancestros, Gaudí acudía a expertos en todas las áreas”, confirma Andrés que, demás está decir, admira así al genio catalán que diseñó inspirado en la creación divina, emulando la naturaleza.

Debajo de la Basílica está la escultura del diseño final de la obra, creada por Gaudí, llena de parches de la restauración. Sucede que en 1936 los seguidores de La Pasionaria destruyeron el taller del arquitecto durante la Guerra Civil española.

Los anarquistas no contaron ni con la gran cantidad de fotografías que se hicieron de su obra, ni con la pasión que Gaudí despertaba entre sus seguidores y mecenas, quienes recogieron todos los pedazos para luego reconstruirlos físicamente y cuyos planos y perspectivas este paceño conoce de memoria. Eso ha hecho posible la confección del modelo en 3D con la impresionante fachada de la Gloria, la más grande e importante, en todo su esplendor, y que aún está en construcción.

Los arquitectos de la Sagrada Familia han sustituido el cincel y el martillo con tecnología. El modelo de De Mesa y Tabanera es replicado a escala por una tecnología llamada Computer-aided Design que permite darle forma a la piedra con impresoras 3D. Una labor compartida con artesanos que siguen armando delicados trozos de cerámica en las piezas que coronan las dieciocho torres dedicadas a los apóstoles, los evangelistas, María y Jesús.

Sin embargo, hay una tradición que se mantiene. “Gaudí se encarga de la Sagrada Familia gratis”, dice Andrés. Hoy el coste de la construcción es financiado con las entradas de los doce mil quinientos turistas diarios que llegan a sus puertas para admirarla. La obra alcanza 29 millones de dólares anuales. Por eso los Josefinos, sus custodios, no aportan a la edificación que alcanza así la dimensión de una gran obra de fe.

Esta fue una de las razones por las que Gaudí recibió apoyo de la Iglesia. Esto significó buena “propaganda” para su profesión a partir de entonces y aquello también explicaría la presencia de Gaudí en grandes obras civiles de la ciudad. “Es una relación unívoca entre quien pretende ser un gran arquitecto y quien a veces se presenta como una persona, humilde. Yo creo que Gaudí tiene muchas facetas”. Así como era un joven dandi con grandes proyectos para la burguesía, se dedicaba a la Sagrada Familia “de manera completamente altruista y totalmente gratuita”.

La Basílica consagrada por el papa Benedicto XVI en 2010, tendrá sus torres completas en 2026, cuando se cumplan cien años de la muerte del visionario catalán. Ya los detalles que coronan las mismas demorarán más tiempo. El equipo de arquitectos de Jordi Faulí se prepara para alcanzar esta meta ya anunciada. “Mi cliente no tiene prisa”, decía Antoni Gaudí cuando se le preguntaba cuándo terminaría esta construcción asombrosa. Para Andrés, el arquitecto sabía bien lo que hacía, pues está convencido de que este proyecto era más que una iglesia. “Es un proyecto catedralicio. Y en el fondo anula la catedral existente, porque en una ciudad no puede haber dos catedrales. La Sagrada Familia es hoy más importante que la catedral de Barcelona”, concluye.

Mucho está en el plano de la especulación. Lo cierto es que es posible que la bella catedral de la ciudad, llamada Catedral de la Santa Cruz y Santa Eulalia de Barcelona, sede del Arzobispado, tenga un protagonismo oculto en esta historia. Cons- truida sobre una muralla romana, ocupa un espacio episcopal cristiano de estilo visigótico. A su izquierda se levanta una estructura también romana usada luego por la Iglesia para recibir a pobres y viajeros en busca de refugio. Este sitio es antigaudiniano. Paredes altas, sin ventanas, líneas rectas en muros de piedra que asfixian. Mientras la Sagrada Familia es un ballet de luces brillantes que exaltan el espíritu y te invitan a respirar una atmósfera ligera. Es en ese recinto ófrico, al lado de la catedral, donde un devoto, Antoni Gaudí, acudía a rezar todas las mañanas. Un espacio dedicado al creador que no refleja en absoluto el espíritu de vida que el genio sabía que debía dominar la obra dedicada al Señor. No es difícil imaginar que haya sido allí donde su irreparable deseo de erguir un monumento de luz embriagante se haya gestado, en el encierro de estas cuatro paredes al lado de la actual catedral barcelonesa.

Y es que todo lo que se vive deja huella. La diferencia es que algunos hacen grandes cosas con esas herencias. Así, mientras Andrés cierra las puertas del laboratorio donde acabamos la visita, ese espacio de construcción donde se imprimen los modelos de estuco y piedra que, pieza a pieza, dan forma a la Basílica más impresionante levantada desde el medioevo, no puedo dejar de pensar que este hombre barbado no podría estar en otro lugar que no fuese éste. Andrés de Mesa Gisbert parece haber sido predestinado para estar aquí, observando y cuidando los detalles más pequeños de esta maravilla de piedra, cerámica y vidrio, como cuando era niño, honrando con su vida un legado que hoy le es propio.

Fuente: Rascacielos