lunes, 18 de mayo de 2026

Reportan 40 mil instalaciones de Starlink en tres meses


Como resultado de la alianza de la Empresa Nacional de Telecomunicaciones (Entel) con Starlink, para reducir la brecha digital y garantizar internet universal, el ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora informó que, desde febrero de este año hasta la fecha, se reportaron 40 mil instalaciones en Bolivia.

Con el fin de expandir la conectividad en el país, el Presidente Rodrigo Paz gestionó la apertura tecnológica a través del Decreto Supremo 5509, abriendo el mercado nacional a operadores de conectividad satelital, como Starlink. Es un servicio de internet satelital de alta velocidad desarrollado por SpaceX, que comenzó sus operaciones el 2 de febrero.

“Starlink ya tiene 40 mil conexiones en el país, ha crecido muy rápidamente; tienen una licencia experimental de seis meses, se está trabajando para aprobar el reglamento definitivo que permita que ellos y cualquier otro operador ya puedan entrar al país en condiciones de plena regularidad y competencia plena”, explicó el director de la Autoridad de Regulación y Fiscalización de Telecomunicaciones y Transportes (ATT), Carlos Agreda.

Bolivia, por su extensión geográfica y dispersión poblacional, enfrenta desafíos estructurales en materia de conectividad. En este contexto, Entel cuenta con una de las redes más extensas del país, con casi 7.000 sitios rurales de radio bases que cubren ciudades, caminos y centros poblados.

La incorporación de servicios satelitales permitirá extender esa cobertura hasta los puntos más alejados del territorio. Esa alianza se alinea con los pilares de gestión del ministro de Obras Públicas, orientados a modernizar las telecomunicaciones en todo el territorio nacional.

Fuente: DPL

Gobierno activa plataforma digital para denuncias durante protestas sociales


El Gobierno nacional presentó la plataforma digital “Reporta tu Evidencia en Protestas Sociales”, una herramienta que permitirá a la población enviar fotografías, videos y reportes sobre hechos registrados durante movilizaciones en el país.

La iniciativa fue impulsada por el Viceministerio de Ciencia y Tecnología en el contexto de los bloqueos, especialmente en el departamento de La Paz, con el objetivo de contar con información sistematizada para su análisis.

El viceministro Fabián Espinoza señaló que la plataforma busca fortalecer la transparencia, combatir la desinformación y aportar datos verificados para la toma de decisiones.

“Bolivia necesita paz, necesitamos diálogo, necesitamos unidad”, afirmó la autoridad, al destacar que el sistema permitirá centralizar material disperso en redes sociales y medios de comunicación.

Funcionamiento y canales de denuncia

La herramienta, diseñada para dispositivos móviles, permite el envío de contenido multimedia de forma sencilla e incluye protección de identidad del denunciante, captura de fotografías o videos, descripción de los hechos reportados e identificación de personas involucradas, en caso de que el usuario las reconozca.

El Viceministro indicó que las denuncias podrán realizarse incluso de manera anónima mediante pseudónimos o “nicknames”.

El sistema también busca registrar posibles hechos de vandalismo, daños materiales o presiones durante protestas, e incluso habilita reportes de personas que denuncien coerción para participar en movilizaciones. La plataforma ya se encuentra disponible en el sitio reportatuevidencia.planificacion.gob.bo.

Fuente: Correo del Sur

domingo, 17 de mayo de 2026

Basta de agresiones a los periodistas


Le preguntaron al filósofo Diógenes ¿cuál era lo más hermoso en la vida?. Es la libertad de expresión, respondió. Y su vida fue un canto a la libertad. Decía y hacía lo que quería. Despertaba odios, pasiones y amores.

La libertad de expresión es un derecho humano, al igual que la vida y es tan necesario a estas alturas, que la necesitamos, así como el agua y el aire para vivir el día a día.

Con el auge y el gran poder que tienen las redes sociales en todas sus extensiones ha hecho que la libertad de expresión sea un arma que tenemos los ciudadanos y la ejercemos a cada instante, siendo en esta dinámica el principal objeto de la libre expresión el actual estado caótico y violento que vive el país.

Malestar, ira, denuncias, pedidos, indignación son parte de la batería de comentarios, fotos, videos que se puede apreciar y leer en el Facebook, Twitter, WhatsApp, etc. La gente está movilizada y no tiene límites para ello.

Así se expresa la gente, los ciudadanos de la democracia, mientras otros se expresan a plan de dinamitazos y agresiones contra quien se cruza en sus caminos. Como lo están  haciendo los mineros y cocaleros del Chapare: vulnerando los derechos humanos de millones de bolivianos.

En el centro de las tormentas están los periodistas, que son los vehículos de esas libertades y del derecho a la libertad de prensa. En cada conflicto que se genera y se desarrolla en este país intenso, dinámico, que le ponen dosis de alta violencia ciertos grupos sindicales, los periodistas son los principales afectados por la rabia y el enojo de quienes bloquean o marchan.

Es que arrastran el odio que implantó el MAS contra el ejercicio del periodismo: Los enemigos son mis principales enemigos, repetía de forma permanente el ex presidente, Evo Morales, y marcó la cancha del poder hacia los periodistas.

De ahí que en estos bloqueos violentos e ilegales, varios periodistas han tenido que sufrir gritos, agresiones, insultos y pateaduras. Como si ellos fueran los enemigos, los que están contra los bloqueadores o los que les darán las soluciones a sus demandas exorbitantes, como el pedido de renuncia del presidente Rodrigo Paz.

Esas agresiones no son recientes. En la mayoría de los bloqueos o protestas sociales y cívicas de magnitud, los hombres y mujeres de la prensa, son el objetivo del enojo, del malestar de los sectores y descargan contra ellos sus insultos, patadas, puñetes, gozando luego de impunidad.
Los agresores a los periodistas nunca fueron sancionados, ni enjuiciados, ni enviados a las cárceles. El poder de sus sindicatos o gremios corporativos evita que los procesos avancen. Es una herida abierta de la democracia y una deuda pendiente hacia los periodistas de Bolivia.

Recordarles a estos grupos violentos que el hombre y mujer de la prensa es un trabajador, que tiene familias, gana poco, se esfuerza, lucha cada día y no es un sujeto que pregona la violencia, aunque algunos periodistas se alimentan de la polarización y del enfrentamiento, pero son los pocos.

El periodismo responsable, ético, comprometido tiene un camino y objetivos claros, contundentes y nobles.

No se puede ser neutral contra la injusticia, contra la corrupción, contra el abuso de poder, contra el hambre, contra la pobreza, contra la intolerancia, contra las violaciones a los derechos humanos, contra la impostura, contra las dictaduras.

Hay que tomar partido por los derechos humanos, por la vida, por la integridad, por la justicia, por la libertad, por la dignidad, por la salud.

Es una militancia por todo lo que construye, por todo lo que engrandece a una sociedad y a sus integrantes, y por todo lo que dignifica.

La prensa no es para servir a ningún poder político, ni empresarial, ni sectorial. La prensa es la artillería del pensamiento (Bolívar), no la artillería de las mentiras, de las manipulaciones, de las tergiversaciones, del servilismo, del odio, del racismo, de creerse dueños de la verdad, ni tampoco para lucrar a costa de la información y de la verdad.

En estos tiempos de bloqueos, violencias, auge de las redes sociales, IA más que nunca necesitamos de periodistas militantes de la vida, la democracia.

Precisamente con grandes esfuerzos y riesgos el ejercicio del periodismo se ha desarrollado

Pero como los periodistas son seres humanos de temple, así como el acero, vienen asumiendo los retos con dignidad y altura, muchos dedicándose a otras actividades que no sean periodísticas; otros han emergido en las redes sociales con sus plataformas digitales de prensa, donde la competencia es intensa, fuerte y a veces desleal, porque algunos periodistas se arrodillan ante el poder para conseguir jugosos contratos publicitarios.

Es evidente que son otros tiempos duros, difíciles; pero hay algo esencial que queda y es el motor del periodista: su pertenencia por el periodismo, su amor y pasión por la información y su convicción de que se es periodista para siempre.

Y su lucha siempre debe estar llena de convicciones. Ser militantes, a través de la información, de la democracia y de los derechos humanos.

Imagen: IFEX

Fuente: Asuntos Centrales