martes, 31 de marzo de 2026

Qué dice el mayor estudio de felicidad sobre las redes


El uso intensivo de redes sociales contribuye a una marcada caída en el bienestar de los jóvenes, con efectos particularmente preocupantes en las adolescentes de los países de habla inglesa y de Europa Occidental, según el Informe Mundial de la Felicidad 2026.

El informe anual, publicado por el Centro de Investigación sobre el Bienestar de la Universidad de Oxford, también reveló que Finlandia es el país más feliz del mundo por noveno año consecutivo, mientras que otras naciones nórdicas como Islandia, Dinamarca, Suecia y Noruega se ubican entre los diez primeros.

El estudio destaca cómo las evaluaciones de vida entre los menores de 25 años en Estados Unidos, Canadá, Australia y Nueva Zelanda han caído significativamente durante la última década, y señala que las largas horas frente a las redes sociales son un factor clave en esa tendencia.

Costa Rica y los países nórdicos lideran el ranking

Una nueva incorporación al top cinco es Costa Rica, que escaló hasta el cuarto puesto tras subir desde el lugar 23 en 2023. El informe atribuye este avance a los beneficios que aportan los lazos familiares y otras conexiones sociales al bienestar de su población.

“Creemos que se debe a la calidad de su vida social y a la estabilidad de la que gozan actualmente”, afirmó Jan-Emmanuel De Neve, profesor de Economía de Oxford y director del Centro de Investigación sobre el Bienestar, quien también coedita el informe.

“América Latina en general tiene fuertes lazos familiares, fuertes vínculos sociales, un gran nivel de capital social, como lo llamaría un sociólogo, mucho más que en otros lugares”, agregó.

El informe señala que la posición sostenida de Finlandia y los demás países del norte de Europa en los primeros puestos se debe a una combinación de riqueza, su distribución equitativa, un Estado de bienestar que protege a la población frente a los riesgos de las recesiones y una alta esperanza de vida saludable.

El presidente finlandés Alexander Stubb reaccionó ante el primer lugar de su país: “No creo que haya una poción mágica, pero ayuda tener una sociedad que aspira a la libertad, la igualdad y la justicia”.

Semi Salmi, un jubilado que nadaba en una piscina de agua fría del mar en Helsinki, se sumó a ese sentimiento. “Los finlandeses están muy satisfechos, son seguros de sí mismos, confían en su sistema, en su país, en su Gobierno”, dijo.

También destacó la ventaja de contar con una buena atención sanitaria. “Mi padre está ahora en cuidados de larga duración y el sistema lo atiende de maravilla”, señaló.

Afganistán, el país menos feliz del mundo

Como en años anteriores, los países situados en zonas de conflicto armado o cerca de ellas se encuentran al final del ranking. Afganistán vuelve a ocupar el último lugar como el país menos feliz, seguido de Sierra Leona y Malaui, en África.

Las clasificaciones por país se elaboraron a partir de las respuestas de aproximadamente 100.000 personas en 140 países y territorios, a quienes se les pidió que evaluaran su propia vida. El estudio se realizó en colaboración con la firma de análisis Gallup y la Red de Soluciones para el Desarrollo Sostenible de la ONU. En la mayoría de los países, se contacta a aproximadamente 1.000 personas por teléfono o de forma presencial cada año.

Se pidió a los participantes que evaluaran su vida en una escala del 0 al 10. Entre los menores de 25 años en países de habla inglesa y de Europa occidental, esa puntuación cayó casi un punto en la última década.

Redes sociales y bienestar juvenil: una relación preocupante

El informe señala que la correlación negativa entre el bienestar y el uso intensivo de redes sociales es especialmente preocupante entre las adolescentes. Por ejemplo, indica que las jóvenes de 15 años que usan redes sociales cinco horas o más al día reportaron una caída en la satisfacción con su vida, en comparación con quienes las utilizan menos.

Los jóvenes que usan redes sociales menos de una hora al día reportan los niveles más altos de bienestar, según los investigadores –incluso más que quienes no las usan en absoluto–. Sin embargo, se estima que los adolescentes pasan en promedio 2,5 horas diarias en redes sociales.

“Está claro que debemos hacer todo lo posible para devolver lo ‘social’ a las redes sociales”, afirmó De Neve.

Los investigadores observaron que, en algunas regiones del mundo, como Oriente Medio y América del Sur, la relación entre el uso de redes sociales y el bienestar es más positiva, y el bienestar juvenil no ha disminuido pese al uso intensivo de estas plataformas.

El informe atribuye esto a múltiples factores que varían entre continentes, pero concluye que el uso intensivo de redes sociales en algunos países es un factor importante en el deterioro del bienestar juvenil.

Las plataformas algorítmicas, las más dañinas

Según el estudio, las plataformas más problemáticas son aquellas con feeds algorítmicos, presencia de influencers y contenido predominantemente visual, ya que fomentan las comparaciones sociales. En cambio, quienes utilizan plataformas orientadas principalmente a la comunicación presentan mejores indicadores de bienestar.

La edición 2026 del ranking marca el segundo año consecutivo en que ningún país de habla inglesa aparece en el top 10. Estados Unidos ocupa el puesto 23, Canadá el 25 y Reino Unido el 29.

El informe, centrado en el impacto de las redes sociales, se publica en un momento en que cada vez más países han prohibido o están considerando prohibir las redes sociales para menores de edad.

Imagen: Selecciones

Fuente: Los Tiempos

lunes, 30 de marzo de 2026

Gobierno lanza plan para eliminar la burocracia y digitalizar trámites en el país


El Gobierno nacional puso en marcha el Programa “Tranca Cero”, una política pública orientada a reducir la burocracia y modernizar la gestión estatal mediante la digitalización de trámites y la eliminación de requisitos innecesarios. La iniciativa fue oficializada este lunes con la promulgación del Decreto Supremo 5595, que marca el inicio de una transformación gradual del aparato público. 

El presidente Rodrigo Paz señaló que el objetivo es cambiar la lógica de funcionamiento del Estado, al que calificó como un sistema que históricamente ha generado trabas para la ciudadanía. En ese sentido, apuntó a simplificar procesos y mejorar la eficiencia en la atención pública.

Entre las primeras acciones se encuentra la creación del Catálogo Nacional de Trámites, un registro único que establecerá qué procedimientos son válidos. Bajo esta normativa, cualquier trámite que no esté incluido será considerado nulo, con el fin de eliminar exigencias informales o discrecionales dentro de las instituciones.

Asimismo, se habilitará la plataforma digital “Reporta tu Tranca”, donde los ciudadanos podrán denunciar cobros indebidos, requisitos no autorizados o demoras injustificadas. Esta herramienta permitirá evaluar el desempeño institucional y fortalecer la transparencia en la administración pública.

El programa también contempla incentivos para gobiernos subnacionales mediante la Certificación ETA Tranca Cero, además de la implementación de un ranking semestral que medirá los avances en simplificación administrativa. La política será ejecutada por un comité interministerial y monitoreada por el Centro de Gobierno, en un proceso que busca desmontar progresivamente la burocracia acumulada y avanzar hacia un Estado más eficiente y cercano a la ciudadanía.

Fuente: Bolivia TV

La universidad pública de La Paz tiene tesoros conservados en tres sótanos

Pocos transeúntes que circulan sobre el atrio de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), en La Paz, imaginan que, bajo sus pies, se extienden tres niveles de sótanos que resguardan la colección bibliográfica más importante de Bolivia. No es sólo una biblioteca; es un “archivo de mucha variedad” que supera a otros repositorios nacionales por la diversidad de manuscritos, folletería y mapas únicos. 

La directora de la Biblioteca Central de la UMSA, Marilyn Sánchez, con 34 años de labor en la institución, abre las puertas de este “tesoro” que hoy es una biblioteca híbrida: un puente entre el papel centenario y la era digital. En la sección de “Libros raros”, el tiempo parece detenerse. Allí descansan los “libros príncipe”, obras editadas una única vez que no se encuentran en ninguna otra parte del mundo. 

Entre los tesoros más preciados, se destaca un folleto de 1661, el más antiguo del catálogo, impreso en un papel especial fabricado con hilos de plantas y animales que actualmente es imposible de hallar. La biblioteca también custodia la Memoria del Mundo declarada por la Unesco: seis volúmenes manuscritos sobre la lengua chiquitana, escritos en 1600 por el jesuita Ignacio Chomé. “Son joyas que solamente encontramos aquí; el mundo entero no las tiene”, afirma Sánchez mientras señala los empastados en vitela y pergamino de oveja que guardan celosamente en cajas fuertes.

El rincón de Franz Tamayo

Al fondo de la sala de lectura, en la primera mezzanine, se encuentra la biblioteca personal de Franz Tamayo. Son 2.500 libros que el intelectual boliviano leyó en diversos idiomas. Lo más valioso, sin embargo, son las anotaciones de puño y letra que Tamayo dejó en los márgenes, escritas siempre en el mismo idioma del texto original, lo que revela su vasta capacidad políglota. El archivo no se limita a libros. En la Mapoteca se conserva el mapa topográfico de La Paz, una pieza única que podría resolver conflictos limítrofes actuales. Además, hay manuscritos curiosos, como el juicio criminal de 1600 contra una vecina de La Paz acusada de hechicería en la famosa Calle de las Brujas, hoy calle Linares. 

Más datos 

También resguardan la historia política en la hemeroteca más completa de Bolivia, con ejemplares de El Chuquisaqueño de 1825 y la “Capitulación de Tumusla”, un manuscrito clave para entender la fundación de la República de Bolivia. Pese a sus 195 años de historia (fundada junto a la universidad en 1830), la biblioteca se adapta. Hoy, el 100 por ciento de las tesis defendidas desde 2000 están digitalizadas y disponibles en formato “Open Access”. 

Aunque la pandemia en 2020 redujo considerablemente el flujo de visitantes de 800 a 500 diarios a la colección de libros de Bolivia, los investigadores de todo el mundo llegan a este búnker cultural paceño, atraídos por documentos que, si se pierden, “no hay dinero que los pueda reemplazar”.

Fuente: Los Tiempos