viernes, 22 de mayo de 2026

Cuentas extranjeras en X viralizan movilizaciones


Las diez cuentas en X más virales durante este conflicto no son bolivianas; de ellas, seis están a favor de las protestas y tienen una red amplificadora de distintos países, según un análisis realizado por la empresa de comunicación Rodríguez & Baudoin.

Entre el 13 y el 19 de mayo, su equipo analizó 26.567 publicaciones sobre la crisis política boliviana, específicamente en lo que atañe a los mineros.

Identificó que diez cuentas concentraron el 72% de toda la conversación al respecto. Ninguna tiene como origen el país; operan desde Argentina, España, México, Venezuela y El Salvador. 

La mayoría de esas diez cuentas no se dedica específicamente a Bolivia, sino que aborda la situación en otros países de América Latina como Argentina y Perú.

“Esto no significa que los bolivianos no estén opinando. Significa que cuando opinan, su voz queda tapada por el ruido de las cuentas extranjeras grandes, que tienen audiencias mucho más numerosas porque llevan años hablando de otros conflictos parecidos en la región”, según Rodríguez & Baudoin.

Fuente: El Potosi

jueves, 21 de mayo de 2026

Entel y Sparkle se unen para potenciar la conectividad digital en América del Sur


Entel Bolivia, la mayor empresa de telecomunicaciones de Bolivia y Sparkle, uno de los principales operadores globales del mundo, han firmado un Memorando de Entendimiento (MoU) para comercializar conjuntamente la ruta terrestre que conecta las costas del Pacífico y el Atlántico a través de Bolivia. El acuerdo, firmado hoy en el marco del evento de telecomunicaciones global ITW 26, tiene como objetivo llevar al mercado una alternativa de alto rendimiento a las rutas submarinas existentes, respondiendo a la creciente demanda de conectividad escalable y resiliente en los ecosistemas digitales regionales.

El sector del entretenimiento digital en América Latina continúa expandiendo rápidamente, con Brasil como centro neurálgico de desarrollo de videojuegos, distribución de contenidos y servicios de alojamiento.

Sin embargo, diversas zonas del occidente de América del Sur aún dependen de rutas submarinas de larga distancia o conexiones internacionales indirectas para acceder al Atlántico, lo que genera un rendimiento subóptimo para el cloud gaming, la transmisión en tiempo real, servicios financieros, IoT y aplicaciones impulsadas por inteligencia artificial.

El Corredor Digital Bioceánico aprovecha la posición geográfica de Bolivia para establecer una ruta terrestre directa de aproximadamente 4.370 kilómetros que atraviesa Perú, Bolivia y Brasil. La ruta permite la conectividad entre Lima y São Paulo con una latencia inferior a 60 milisegundos, frente a más de 120 ms en las rutas submarinas tradicionales, que superan los 12.000 km. En lugar de depender de arquitecturas de enrutamiento fragmentadas, la iniciativa introduce una columna vertebral terrestre unificada diseñada para mejorar el rendimiento, la diversidad de rutas y la resiliencia del servicio para los flujos de tráfico regional e internacional.

En virtud del MoU, Sparkle y Entel Bolivia comercializarán conjuntamente el corredor, ofreciendo conectividad de alto rendimiento a empresas de gaming, ISPs, plataformas OTT, proveedores de servicios digitales y centros de datos de toda la región. Un modelo comercial flexible permitirá a los clientes acceder a la capacidad a través de cualquiera de los socios, con mecanismos de reparto de ingresos que se definirán en un acuerdo posterior.

Entel Bolivia aportará su infraestructura de red troncal terrestre en segmentos nacionales y transfronterizos, respaldada por una red de alta disponibilidad con más de 44.000 kilómetros de fibra, tecnología de transmisión avanzada y arquitectura redundante, que conecta Lurín (Perú) con Puerto Quijarro (Bolivia) y múltiples puntos de interconexión internacional. Sparkle gestionará el segmento brasilero desde Puerto Quijarro hasta São Paulo. Juntos, los socios establecen un corredor digital de alta capacidad diseñado para escalar hasta 60 Tbps, que permitirá flujos de tráfico diversificados entre las dos puertas oceánicas del continente.

Las dos empresas coordinarán las actividades de ventas, operaciones y mantenimiento, para garantizar altos niveles de disponibilidad, seguridad, calidad de servicio y diversidad de rutas a escala continental, fortaleciendo así la resiliencia de la red en América del Sur.

“Nos enorgullece colaborar con Entel Bolivia en este ambicioso proyecto, que refleja nuestra visión compartida de acelerar la integración digital de la región y apoyar el crecimiento del gaming, los servicios OTT y las soluciones en la nube en toda América Latina”, afirmó Enrico Bagnasco, CEO de Sparkle.

“Esta iniciativa consolida el posicionamiento de Bolivia como corredor digital en América del Sur, facilitando la interconexión eficiente de los ecosistemas digitales del Pacífico y el Atlántico, y abriendo nuevas oportunidades para el desarrollo de servicios digitales de alta capacidad en toda la región”, agregó Jorge del Solar, Gerente General de Entel Bolivia.

Fuente: Cabildeo

Hay un boom de las remesas digitales pero poco se habla de la seguridad de los envíos


Seguro te ha pasado o conoces a alguien que lo hace mes a mes: abrir una app en el celular, poner unos cuantos datos y, en cuestión de minutos, enviar dinero a la familia en América Latina. El dinero vuela, literal. Las remesas digitales están viviendo su época dorada en la región, marcando récords año tras año y facilitándole la vida a millones de personas. Suena al escenario perfecto, ¿verdad? Bueno, no tan rápido, porque no todo lo que brilla es oro.

Bloomberg Línea reporta que la aseguradora Chubb se puso a investigar a fondo este fenómeno y acaba de destapar una realidad bastante incómoda y es que enviar plata por una plataforma digital es rápido y comodísimo, pero este tremendo boom también le abrió la puerta de par en par a nuevas vulnerabilidades, alertas y dolores de cabeza que antes no teníamos en el radar.

El principal problema es lo que los expertos llaman la «trampa de la confianza». Nos hemos vuelto tan dependientes de la tecnología y confiamos tanto en que «la app no falla», que nos olvidamos de los riesgos reales. El informe de Chubb revela un desfase enorme entre lo seguros que nos sentimos al usar estos servicios y las amenazas a las que realmente estamos expuestos. ¿De qué estamos hablando? Principalmente de fraudes cibernéticos, hackeos, retrasos inesperados y tarifas ocultas que terminan mordiéndole un buen pedazo al dinero que con tanto esfuerzo se envía. Por ejemplo, solo en México, más de la mitad de los beneficiarios se quejan de las altas tarifas que terminan pagando.

Bloomberg Línea señala que la cosa se pone más seria cuando miramos a los protagonistas de esta historia pues muchos de los que envían dinero desde el extranjero son trabajadores independientes o de la famosa gig economy (repartidores, conductores, freelancers). Para ellos, si la app falla, si les clonan la cuenta o si el dinero se queda «atrapado» en el limbo digital por un error del sistema, el impacto no es solo un mal rato; es un golpe directo a la comida, la salud o la educación de sus familias. Las remesas en Latinoamérica no son un lujo, son un salvavidas.

Entonces, ¿cuál es la solución? Según Chubb, la pelota ahora está en la cancha de los bancos y de las plataformas digitales. Ya no basta con que hagan la app más bonita o que el envío tarde tres minutos menos; la industria tiene que ponerse las pilas para ofrecer protección financiera de verdad. La idea es empezar a integrar seguros directamente en el punto de transferencia y mejorar los sistemas de soporte en varios idiomas. Es decir, que si algo sale mal (como un fraude o un ciberataque), el usuario no se quede flotando en la nada, sino que tenga un respaldo real.

La demanda y las ganas de usar tecnología están ahí, de eso no hay duda. Ahora la verdadera pregunta es qué tan rápido van a reaccionar las empresas para que enviar dinero a casa siga siendo sinónimo de ayuda y no de un susto digital. Mientras tanto, el consejo para todos nosotros es el de siempre: ojo con las contraseñas, usa apps verificadas y no te fíes a ciegas.

Fuente: Activos