viernes, 4 de agosto de 2017

De la economía a las ciudades colaborativas: el impacto de la co-creación en el desarrollo urbano

La Economía Colaborativa (EC) constituye un fenómeno innovador de alcance global y transversal que está generando importantes cambios estructurales en el funcionamiento de los mercados. Se trata de una nueva modalidad de producción e intercambio de bienes y servicios basada en la interacción entre pares a través de plataformas digitales que intermedian la relación entre los proveedores y los usuarios.

Más allá que el fenómeno tiene pocos años de existencia, sus proyecciones de crecimiento son extraordinarias. En su estudio sobre el actual y futuro estado de la economía colaborativa (disponible en inglés), Niam Yaraghi y Shamika Ravi del Instituto Brookings estiman que dentro de 10 años los cinco sectores más importantes de la EC (préstamos P2P, empleadores en línea, alojamiento P2P, transporte compartido, y vídeos/música en línea) generarán más del 50% de los ingresos mundiales.

A diferencia de los mercados tradicionales, las plataformas digitales de EC se benefician de los bajos costos de coordinación gracias al uso de la tecnología y las redes sociales, así como de nuevos modelos de generación de confianza entre los usuarios y los prestadores de servicios. De esta manera, la economía colaborativa promueve la utilización de bienes infrautilizados y pone el énfasis no ya en la propiedad sino en el uso.

Lo que pueden aprender las ciudades de la economía colaborativa

Una ciudad colaborativa es articulada y co-creada a través de las lógicas de la economía colaborativa que el ciudadano-productor lleva a cabo en un territorio específico. No se puede definir de manera unívoca, ya que hacerlo iría en contra del concepto de colaboración y participación ciudadana.

Además de tomar en cuenta los conceptos clave de la EC – el intercambio y la colaboración – una ciudad colaborativa también conecta a los ciudadanos con el proceso de toma de decisiones en todas las cuestiones de asuntos públicos, reconoce el derecho de la sociedad a contribuir y compartir, y facilita el intercambio de aprendizajes y competencias para la construcción de una visión colectiva de ciudad.

Para esto, una ciudad colaborativa debe ofrecerle a sus ciudadanos las herramientas para dicha construcción y transformación conjunta de la comunidad. Por ejemplo, a través de los fab-labs (laboratorios de fabricación) se promueve la creatividad, proporcionando a los individuos herramientas de fabricación digital, de uso libre y responsable, donde el aprendizaje en el uso de las mismas se da entre pares. Se reconoce el derecho de los ciudadanos a compartir, haciendo uso eficiente de los recursos disponibles e infrautilizados.

Como ejemplo, puedes leer aquí sobre los esfuerzos de la Red de Laboratorios de Fabricación Digital-Fab Lab Ecuador para promover la inclusión digital y democratizar el acceso a herramientas de innovación tecnológica para el desarrollo del país.

Sentando las bases para las ciudades colaborativas

El 8 y 9 de junio se realizó en Buenos Aires el Foro Hacia Ciudades Colaborativas, en el que participaron más de 300 personas del sector público, privado, organizaciones de la sociedad civil e instituciones académicas. A lo largo de dos días se realizaron charlas a cargo de representantes de gobiernos, sesiones de trabajo y presentaciones de emprendedores y conferencias internacionales de reconocidos investigadores.

Este Foro se desarrolló en el marco del proyecto “Desarrollo de la Economía Colaborativa en Ciudades” impulsado por el FOMIN/BID y CIPPEC, con el apoyo del IDRC y Ministerio de Producción de Argentina. Este proyecto se implementará de manera piloto en cinco ciudades a través de actividades de concientización y articulación de actores clave del ecosistema emprendedor, de fortalecimiento para la implementación de modelos de Economía Colaborativa y de capacitación para la promoción de un conjunto de proyectos seleccionados por ciudad. Esta iniciativa contribuye a la construcción de redes de conocimiento regionales e internacionales y promueve el fortalecimiento institucional para que el desarrollo urbano incorpore de manera integral estos desafíos.

Fomentando la co-creación para el desarrollo urbano

Ya que en una ciudad colaborativa son los ciudadanos quienes a través de la colaboración y contribución potencian sus capacidades y abordan desafíos que son imposibles de resolver de manera individual, como parte de las actividades del foro se desarrolló un Colaboratón: una factoría de ideas de política pública donde los participantes trabajaron de manera colectiva diversas propuestas para resolver desafíos urbanos.

Cada grupo desarrolló las ideas en tres pasos: 1) plantearon propuestas individualmente y eligieron una a ser desarrollada 2) analizaron la propuesta en función de sus fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas, y 3) desarrollaron los contenidos en cuanto a presupuesto necesario, actores involucrados y fases de implementación. Muchas de las ideas generadas versaron sobre la promoción de un mejor uso de los recursos urbanos. Algunas de las propuestas esbozadas incluyeron:
  • Plataforma de gestión pública: para mejorar el vínculo gobierno-ciudadanos, por ejemplo, en torno a temas como el control del espacio público.
  • Plataforma de reciclaje alimentario: permite utilizar alimentos que no se consumen, mejorando los circuitos de consumo y la soberanía alimentaria.
  • Co-working emprendedor: promoción de espacios de co-creación y de apoyo a emprendedores.
  • Red de uso de vacíos urbanos: para utilizar viviendas vacantes y mejorar las condiciones de acceso al suelo de la población más vulnerable.

En conclusión, las ciudades colaborativas promueven una visión holística de los asentamientos urbanos para afrontar problemas de carácter común tales como el cambio climático y la inequidad socio-espacial. Estos espacios otorgan más poder a las personas y aprovechan la inteligencia colectiva y la colaboración para encontrar soluciones a dichos problemas. El desafío es avanzar hacia una visión integral del desarrollo urbano que incorpore y potencie los beneficios de la Economía Colaborativa.

Fuente: BID

miércoles, 2 de agosto de 2017

Iraq: teléfonos móviles ayudan a transferir dinero en efectivo a las familias rurales afectadas por el conflicto

Muchas familias rurales vulnerables de Iraq contarán a partir de ahora con un medio más seguro y fiable de recibir ingresos gracias a la tecnología para transferir dinero vía teléfono móvil adoptada por primera vez por la FAO como parte de un programa de “dinero por trabajo” destinado a rehabilitar las tierras e infraestructura agrícolas.

El programa -financiado por el Gobierno de Bélgica- apoyará a 12 000 víctimas del conflicto en 30 aldeas en las gobernaciones de Kirkuk, Anbar, Salah al-Din y Ninewa.

Beneficiará a los agricultores locales, que podrán reiniciar o ampliar sus actividades agrícolas con infraestructuras rehabilitadas, y ofrecerá oportunidades de sustento a las personas desplazadas que regresen a sus lugares de origen.

Los participantes –miembros de hogares que no tienen otra fuente de ingresos- incluyen mujeres que a menudo son el único sostén para sus familias y personas con discapacidad. Se trata de beneficiarios cuyas familias permanecieron en sus aldeas durante el conflicto o regresaron después de haber sido desplazados por los combates.

“El uso de la tecnología de los teléfonos móviles agilizará la entrega segura de transferencias de efectivo a los participantes, que son algunas de las personas más vulnerables del país”, señaló Fadel El-Zubi, Representante de la FAO en Iraq. “Ofrecer oportunidades de ingresos –añadió- es fundamental en las zonas rurales afectadas por el conflicto, donde la competencia por el empleo es alta, el trabajo escasea y la gente se esfuerza por mantener a sus familias”.

Asociación internacional

Para facilitar los pagos, la FAO se ha asociado con Zain, un operador de telefonía móvil y de datos con presencia comercial en ocho países de Oriente Medio y África. Los nombres de los participantes –y sus números de identificación- son registrados previamente por la empresa y reciben una tarjeta SIM gratuita. Una vez que cada persona completa un cierto número de días de trabajo, reciben un mensaje de texto con un código de seguridad personalizado. En ese momento pueden percibir sus salarios de cualquier agencia certificada de transferencias de dinero vía teléfono móvil, siempre que su código y número de identificación coincidan con los registrados.

“Además de proporcionar ingresos muy necesarios a los participantes, el programa mejorará la producción agrícola en las comunidades circundantes, a través de actividades como la rehabilitación de canales para el riego y la preparación de las tierras de cultivo para la siembra”, explicó El-Zubi. “Esto, a su vez, alentará a los miembros de la comunidad aún desplazados por el conflicto a regresar a casa y comenzar a cultivar de nuevo. El objetivo de la FAO es apoyar a las personas a levantar cabeza lo antes posible y reducir su dependencia de la ayuda alimentaria”.

Cerca de 12 millones de iraquíes residen en zonas rurales y dependen de la agricultura para su subsistencia. Años de conflicto han destruido o dañado cosechas, equipos, infraestructuras, ganado, semillas, cultivos y alimentos almacenados; y dejado a 3,2 millones de iraquíes en situación de inseguridad alimentaria. A fecha 15 de julio de 2017, más de 3,3 millones de personas permanecían desplazadas dentro de Iraq, mientras que unos 2 millones habían regresado a sus hogares.

Se necesita más apoyo

A medida que el Gobierno de Iraq retoma el control de más áreas, se hace necesario un gran esfuerzo para rehabilitar las infraestructuras clave para poder reanudar la producción agrícola y restablecer los medios de subsistencia. La FAO solicita una financiación urgente de 74,5 millones de dólares EEUU para ayudar a 1,39 millones de personas en 2017, mediante la rehabilitación de las infraestructuras agrícolas dañadas, el apoyo a los agricultores para vacunar y alimentar a su ganado y ampliar el programa de “dinero por trabajo” y otras oportunidades de ingresos. La labor de la FAO, en coordinación con el gobierno iraquí, apoya a las familias que regresan a las zonas reconquistadas, a las familias desplazadas internamente, a las comunidades de acogida y a los refugiados de Siria.

Fuente: FAO

Nuevos oficios digitales

Las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC) y el Internet impactaron en la vida personal, social y laboral de las personas llegando a formar una parte importante del diario vivir. Cambiaron la forma de relacionarse, comunicarse, aprender, trabajar, relajarse, divertirse y más. Así, se tiene una sociedad que genera datos de forma masiva, que consume desde el móvil y que se influencia por nuevos líderes que surgen en las redes sociales.

En la era digital, las compañías son conscientes de que si no tienen presencia en línea (redes sociales y páginas web), directamente no existen. "Es primordial ahora para las empresas e instituciones contar con una página web, redes sociales y canales de atención al cliente digitales para que puedan crear una nueva forma de fidelización y reconocimiento de marca en estos espacios", señala José Torrez, experto en Redes Sociales.

Así, la digitalización está cambiando el escenario empresarial e introduciendo nuevas necesidades en el mercado laboral propiciando el nacimiento de nuevos perfiles profesionales u oficios digitales. Por ello, es necesario adaptarse a los cambios tecnológicos o morir profesionalmente.

Community manager, analista web, especialista en Big Data, ethical hacker, especialista en posicionamiento web, responsable e-Commerce y de contenido digital, desarrollador de Apps, digital marketing manager, social media manager, experto en comunicación digital… son algunos de los nuevos perfiles que ya se están incorporando a las empresas y tendrán gran demanda a corto plazo.

Transversalización de la tecnología

Actualmente, la tecnología es un tema transversal a todas las áreas, se usa tanto en comunicación como en salud, biotecnología, arquitectura, moda y otras ramas.

"Hay una transversalización de la tecnología en el mundo laboral. Se da por sentado que un profesional debe tener habilidades digitales (uso de correo, uso de herramientas de comunicación como WhatsApp) e incluso se valora mucho más el conocimiento de herramientas específicas como gestores de datos en la nube", explica Marcelo Durán, especialista en Tecnologías de la Comunicación e Información.

Los más requeridos

A nivel mundial, el especialista en Big Data es lo más demandado por las compañías, según el "XI Informe Los + Buscados en 2016" que realizó Spring Professional, de Adecco.

"Las profesiones que se atisban tienen que ver con la analítica de datos, con la estadística y matemática. Hace falta expertos que sepan manejar todo el volumen de Big Data que la nube acumula. Cualquier empresa tiene grandes cantidades de datos de sus clientes y usuarios. Hay que saber sacar partido a esos datos para dar mejor servicio", explica Francisco Ruiz Antón, director de Políticas Públicas y Relaciones Institucionales de Google España y Portugal, citado por el portal Abc.

La ciberseguridad también es un sector en alza. Expertos en Internet móvil y en el Internet de las cosas; aplicaciones móviles; analistas de sistemas; expertos en impresoras 3D, en robótica e inteligencia artificial, también están en la lista.

Solicitud de nuevos perfiles en Bolivia

"Hay cada vez más requerimientos de community managers y especialistas en Big Data", explica Javier Gutiérrez, director ejecutivo del Centro de Entrenamiento y Alto Rendimiento Empresarial (Ceare), que trabajan 10 años en reclutamiento de recursos humanos en Cochabamba, La Paz y Santa Cruz.

"Hay varios perfiles profesionales que son buscados para contratación a distancia desde otros países como los desarrolladores de software y diseñadores web", explica Eliana Quiroz, especialista en Tecnologías de la Información y Comunicación.

"Community manager y periodista digital son algunos de los nuevos perfiles que se mueven en Internet y son requeridos por el mercado local", explica la experta.

Torrez señala que community manager, profesionales Web (analistas, diseñadores, desarrolladores) y especialistas en Redes Sociales son las especialidades más requeridas actualmente.

En Bolivia, "las empresas que tienen enfoque internacional están priorizando ya estas necesidades. Así, Santa Cruz marca tendencia porque la mayoría de las empresas multinacionales están en esa ciudad. Le sigue Cochabamba, que alberga a empresas que producen y desarrollan Software", explica Gutiérrez.

Sin embargo, muchas empresas "contratan a estos profesionales como servicio externo (por un tiempo determinado), aún no ven la importancia de su cargo como personal de planta", relata.

Actitud para enfrentar el desafío tecnológico

"Aprender a aprender cosas nuevas es la actitud fundamental para enfrentar el desafío tecnológico", señala Durán, que explica que la tecnología avanza rápidamente y vuelve obsoleto el conocimiento adquirido exigiendo un aprendizaje continuo. "Se requiere un perfil innovador, que pueda entender las herramientas actuales y poder aprenderlas e implementarlas rápidamente", explica.

Gutierrez comenta que se valora mucho, hoy en día, la "actitud de la persona”, que estén ávidos de querer hacer que las cosas sucedan, de querer ser los protagonistas de los cambios. Se toma en cuenta sus habilidades sociales, que sepa comunicarse, expresarse, vender sus ideas, liderar proyectos e innovar.

Quiroz explica que en la sociedad de la información se requiere personas capaces de obtener y procesar grandes cantidades de información y datos, que tengan un sistema de archivo, métodos de análisis y un filtro de la información. Además, la especialista considera necesario que cuenten con un temperamento abierto al cambio y a la innovación.

Fuente: Empleos en Bolivia