martes, 9 de diciembre de 2025

Historias complejas que buscan un nuevo camino para llegar al público


Rutas del Conflicto, un medio colombiano dedicado a documentar violencias, disputas por la tierra y responsabilidades empresariales en regiones rurales, ha impulsado un formato que abre el micrófono a los reporteros para que narren sus investigaciones en primera persona ante una audiencia presencial.

La propuesta parte de una inquietud extendida entre redacciones latinoamericanas y europeas: los reportajes extensos mantienen su valor informativo, pero muchos lectores ya no llegan al final de las piezas o se aproximan a estos temas con menor disposición que hace una década.

La narración oral se plantea como una alternativa para hacer visibles los engranajes internos del oficio y para recuperar la atención de públicos que no se sienten cercanos al lenguaje del periodismo de investigación.

Rutas del Conflicto trabaja desde hace más de diez años en zonas donde convergen intereses económicos, poblaciones afectadas y conflictos ambientales sostenidos. Esa trayectoria ha generado una colección de investigaciones minuciosas que suelen circular en informes, bases de datos y reportajes de largo aliento.

El nuevo formato busca romper esa barrera y poner en escena la construcción misma de las historias, de modo que la audiencia pueda escuchar cómo se consigue una fuente difícil, cómo se verifica un dato que nadie quiere confirmar o cómo se reconstruye la cadena de decisiones de una empresa que opera en territorios sensibles. La propuesta no pretende sustituir los textos escritos, sino ampliar la forma en que se presentan para que el público entienda mejor los pasos que llevan a una conclusión periodística.

Tal como recoge El Espectador, la primera serie se centra en el sportwashing, práctica que ha sido documentada por organizaciones internacionales y que describe el uso del patrocinio deportivo por parte de empresas cuestionadas para reforzar una imagen positiva.

Las investigaciones de Rutas del Conflicto han identificado casos en los que compañías vinculadas a proyectos mineros y petroleros financian equipos locales, torneos comunitarios o eventos de alta visibilidad en regiones donde enfrentan señalamientos por afectaciones ambientales, presiones sobre comunidades o disputas por el uso del territorio. Los periodistas explican ante el público cómo detectaron los vínculos entre el deporte y las operaciones empresariales, qué patrones se repiten entre distintas regiones y qué obstáculos aparecieron cuando intentaron obtener versiones oficiales o documentos internos.

La narración en voz alta permite detenerse en el proceso, no solo en el resultado. El público escucha cómo se recorren ríos y veredas para buscar testimonios, cómo se lidia con el hermetismo de fuentes institucionales y cómo se manejan los temores de testigos que viven en zonas donde la presencia de grupos armados condiciona cualquier conversación. El formato muestra así la trastienda que rara vez aparece en el texto final y que resulta decisiva para comprender por qué una investigación tarda meses en completarse y por qué ciertos datos exigen verificaciones múltiples.

Rutas del Conflicto plantea que esta fórmula pueda servir como puente entre periodistas y ciudadanos que no suelen acceder a investigaciones extensas. La oralidad genera un vínculo diferente, más directo, que permite a la audiencia seguir la secuencia completa del trabajo periodístico y, al mismo tiempo, identificar los matices que hacen que cada caso requiera un tratamiento distinto.

El experimento aspira a abrir nuevas vías para contar historias complejas en un momento en el que la atención fragmentada obliga a explorar formatos que acompañen al reportaje tradicional sin renunciar a su profundidad.

Fuente: Fundacion Luca de Tena

Recorrer estas distancias, un nuevo recurso pedagógico digital de acceso libre


La Carrera de Literatura de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), mediante el Instituto de Investigaciones Literarias, lanzó el libro digital de acceso libre “Recorrer estas distancias. 11 guías de lectura sobre literatura boliviana”, una propuesta pedagógica destinada a docentes y estudiantes de secundaria del país.

La publicación forma parte del proyecto institucional “La Literatura en la Escuela”, un esfuerzo sostenido que busca renovar la enseñanza de la lectura y la escritura con materiales actuales y adecuados a las realidades educativas del país. 

Con 313 páginas, el volumen ofrece una estructura integral pensada tanto para la formación del docente como para el trabajo directo en aula. Entre sus contenidos destacan un panorama histórico actualizado de la literatura boliviana, reseñas de las 15 novelas fundamentales, así como la inclusión de once cuentos completos que representan diferentes momentos, estilos y sensibilidades de la producción literaria nacional. En esta selección conviven autores clásicos, como Adolfo Costa du Rels, Alcides Arguedas, Augusto Guzmán y Augusto Céspedes, con voces contemporáneas como Adolfo Cárdenas, Giovanna Rivero, Alfonso Murillo, Liliana Colanzi y Yuri Soria Galvarro. 

La propuesta didáctica del libro se organiza en torno a once guías de lectura, una por cada cuento, con actividades diseñadas para promover competencias de análisis, comprensión lectora, escritura y reflexión crítica. Estas guías incorporan también ejercicios de interpretación creativa, un componente que busca ampliar los vínculos entre lectura, sensibilidad estética y producción personal de los estudiantes. La publicación incluye además un anexo metodológico que orienta a los docentes en el uso del material y ofrece una bibliografía especializada para profundizar la formación en literatura y didáctica. 

Recorrer estas distancias ofrece un panorama histórico de la literatura boliviana, actualizado y de fácil lectura; reseñas de las 15 novelas fundamentales de Bolivia; once cuentos bolivianos, pertenecientes a distintas épocas y estilos, desde Adolfo Costa du Rels y Alcides Arguedas hasta Giovanna Rivero y Liliana Colanzi, publicados en sus versiones completas; once guías de lectura, una para cada cuento, que incluyen actividades de comprensión, análisis, escritura, reflexión personal e interpretación creativa, diseñadas para aplicarse en contextos escolares; un anexo metodológico que orienta el trabajo docente con textos literarios; una bibliografía especializada para ampliar la formación literaria y didáctica de los maestros.

El equipo responsable del libro está conformado por Antonio Vera coordinador del proyecto, junto a los investigadores Carla Aquize y Sidney Valdez. El diseño editorial fue realizado por Paola Bacherer y la portada fue ilustrada por Diana Val.

Según los responsables, la decisión de publicar el material con acceso abierto responde a la necesidad de garantizar igualdad de oportunidades educativas y apoyar a docentes de zonas urbanas y rurales que carecen de herramientas actualizadas para enseñar literatura boliviana.

Con “Recorrer estas distancias”, la Universidad Mayor de San Andrés busca consolidar puentes sostenibles entre la universidad pública y la escuela, generando recursos pedagógicos rigurosos que contribuyan a la formación lectora de nuevas generaciones y al fortalecimiento de la memoria literaria del país.

La publicación está disponible para descarga gratuita y se proyecta como un aporte necesario para ampliar el acceso a la literatura boliviana y revitalizar su presencia en el sistema educativo.

Fuente: Opinion

lunes, 8 de diciembre de 2025

Periodistas que nos hacen felices


El nuevo gobierno está apurado. No hay un día que no anuncie titulares, a veces, y otros asuntos importantes como que ya hay gasolina y que el dólar ha bajado. El que sabemos tampoco se detiene y ya es parte del paisaje político. Se avecinan grandes debates y ojalá buenas soluciones. Como estoy en modo minimalista me contento con poco que ya es mucho si comparamos con lo que toleramos durante el masismo. De eso no me quiero olvidar. Por eso cuando anuncian que el turismo es nuestra salvación deseo fervientemente que comiencen por los baños y los basureros para que los turistas tengan donde “desaguar”. Cuando escucho hablar de políticas de cuidado quiero que abran guarderías decentes para que las mujeres puedan salir a trabajar sin miedo. Por eso la semana cuando nombraron a la periodista Ximena Galarza como Directora General de Comunicación Estratégica del gobierno sentí un gran optimismo. Su nominación ha causado satisfacción entre periodistas y buscadores de la verdad. Galarza, de amplia trayectoria logró destapar, en su programa "Jaque Mate", el fraude electoral en las elecciones presidenciales de octubre de 2019. Un acto de valentía que le significó quedarse sin trabajo, perseguida y hostigada al igual que tantos periodistas por haber dicho la verdad. Ella pertenece a una generación que ejerció durante el gobierno misógino y corrupto de Evo Morales lo que la enaltece y permite valorar su decisión de ingresar al servicio público para estar –como ella dice– al otro lado del mostrador. Es significativo que el gobierno de Paz incluya a mujeres de su talla, quizás para compensar la ceguera previa; la escasez de ministras y mujeres en la primera línea de las candidaturas y el gabinete con la que ganó su sorprendente elección parece que se está corrigiendo. Los machistas, no podrán –estoy segura– contra Galarza. Ese nombramiento que ya fue motivo de alegría se superó con la entrega del Premio Nacional de Periodismo a Amalia Pando. Un reconocimiento de sus pares a mi amiga, compañera de infancia y mucho más. Una mujer que está envejeciendo más joven que nunca. Su vigencia es resultado de su inteligencia, curiosidad, persistencia y hasta terquedad con la que la conocemos. Los medios se han llenado de felicitaciones, inclusive de quienes aprovecharon la ocasión para marcar sus diferencias lanzando dardos, aunque –nobleza obliga– reconociendo la legitimidad del premio. Carlos Mesa siempre decente, publicó una entrañable foto donde aparece junto a Amalia cuando ella tenía cara de wawa y ya era una gran figura. Compartí con Amalia la clase social (nuestros padres y madres fueron amigos), fuimos al mismo colegio; subimos y bajamos la Landaeta durante años exhibiendo nuestras flacas piernas y los ponchos de lana de llama con los que nos protegíamos del frío antes del calentamiento global. Compartimos un breve episodio de ingenuidad política discutiendo cual era la contradicción principal: un frente antifascista o un frente de clase. La independencia de clase era un valor fundamental aunque “la clase” ya no eran solamente los que vendían su fuerza de trabajo. Eran tiempos en que varios pequeño burgueses como nosotras se proletarizaron; no los nombro porque todavía están en el desván de los secretos o tal vez de los olvidos. Siempre fue periodista, ardiente, comprometida. En aquellos tiempos ella era responsable de un periódico impreso que vendíamos en el mercado Lanza y en la Av. Buenos Aires para horror de nuestras familias en primer lugar y para repudio de otros trosquistas que nos acusaban de desviaciones ideológicas. Durante mucho tiempo nuestros caminos siguieron rumbos diferentes. Ella se volvió empresaria y yo burócrata internacional. La maternidad nos hermanó aunque la muerte de nuestros hijos fue el lazo definitivo que nos tiene unidas para siempre. Ella sigue siendo periodista de la A a la Z y yo ando confundida de la Z a la A. ¿Por qué junté la historia de Amalia con la de Ximena? Porque hay algo que las une y debe servir para inspirar a la juventud. Amalia acaba de confesar cómo su hijo Manuel perdía la paciencia ante su analfabetismo digital (el de ella) y yo recordé como mi Lucía que estará con Manuel en el cielo, preferiría bajar las aplicaciones a la velocidad de un rayo, en lugar de tener la paciencia de enseñarme. Ellos estaban apurados y nosotras ya presentíamos que aunque no dominemos la IA, todavía tenemos un encanto natural que nos permite celebrar su premio y el surgimiento de funcionarias que heredan el fruto de otras luchas. Amalia es hija del 52 y Ximena pertenece al tiempo de las dictaduras y la autocracia. Ambas encontraron la forma de vencer el miedo y ahora las tendremos, seguramente a una preguntando y a la otra respondiendo desde su lugar, brindando un ejemplo democrático.

Fuente: Cabildeo Digital - Sonia Montaño

domingo, 7 de diciembre de 2025

La circulación de libros y la lectura en Charcas


Este texto es un fragmento de “La literatura en Charcas: factores que favorecieron su cultivo”, capítulo del libro Cuatro siglos de literatura en Bolivia en el horizonte del Bicentenario republicano 1825 – 1925, cuya edición estuvo a cargo de Tatiana Alvarado Teodorika. (Ed. Renacimiento – España y Ed. 3600 – Bolivia) y que fue presentado la semana pasada.

Comenzaremos con otra afirmación de fray Justo: “[l]os libros que has encontrado por fortuna son demasiado raros en todo el Alto Perú. En esta ciudad [Cochabamba] solo sé de tres bibliotecas particulares, de unos cuatrocientos volúmenes cuando más”. Esto dista muchísimo de la realidad que, por ejemplo, arrojan los datos que ofrece Marcela Inch en relación con la ciudad de Potosí entre 1767 y 1822 (época en la que su esplendor proverbial era cosa de un pasado ya bastante remoto). Es verdad que Cochabamba, la patria de Juanito y de fray Justo, no era lo mismo que Potosí, pero es difícil pensar en una situación radicalmente distinta. Más adelante veremos algo sobre la educación femenina, a fines del siglo XVIII, entre otras ciudades en Cochabamba.

La investigadora mencionada estudió los inventarios de 37 bibliotecas particulares de la Villa Imperial y de regiones aledañas. Varias de ellas (7) tenían menos de 20 libros, por lo que casi no cuentan como “bibliotecas”; otras 20 poseían menos de 100; pero las diez restantes suman en total 3.385 libros. Estas cifras no reflejan sino una parte de las bibliotecas privadas potosinas del periodo, aquella que emerge principalmente de los protocolos notariales y expedientes de juicios que pudo revisar la autora del trabajo. En tales documentos se hace el registro de los bienes de una persona por diversos motivos: entre otros, por testamento o por partición de bienes. Téngase presente también que “durante la elaboración de muchos de estos elencos no se tomaron en cuenta los libros, especialmente si eran escasos”.

La afirmación que Nataniel Aguirre atribuye a su personaje puede sazonarse con otro prejuicio que se mantuvo por lo menos hasta la década de 1940: la idea de que las autoridades impidieron la llegada a América de obras de diversa índole. Bastó saber que la corona de Castilla había emitido, en diversas fechas del siglo XVI, prohibiciones de transportar a las Indias diversos tipos de libros (de ficción, luteranos, etc.), para que muchos creyeran que la realidad se ajustó a tales disposiciones. Sin embargo

[h]istoriadores de diferentes países (Torre Revello, Millares, Lohmann, Leonard y otros) concluyeron que entre la ley y la realidad hubo enorme distancia, y demostraron que, pese a las leyes restrictivas, en Indias se leyó toda clase de libros, comenzando por los de caballería en plenos siglos XVI y XVII y acabando con los antimonárquicos y antirreligiosos en el XVIII.

Como es habitual, el ninguneo puede hacerse pronto y sin pruebas, mientras que un auténtico conocimiento, en cualquier área, es fruto de largos años de investigación. Para llegar a saber algo sobre la circulación de libros en estas tierras y su penetración en la sociedad, hubo que esperar hasta la publicación de estudios que comenzaron a ver la luz a partir de la clásica obra de Irving Leonard, Los libros del conquistador (1949). El autor trata sobre todo los libros de ficción que circularon principalmente en México, pero también en Filipinas y en Sudamérica.

En el último medio siglo los avances sobre historia del libro en la actual Bolivia no llegan ni de lejos a la producción de otros países de nuestro entorno, pero al menos permiten atisbar algo en torno a la llegada y utilización de libros en nuestra sociedad. Uno de los primeros aportes es el de Daisy Rípodas, que publicó en 1975 un esclarecedor trabajo titulado “Bibliotecas privadas de funcionarios de la Real Audiencia de Charcas”. Marcela Inch, por su parte, dimensiona:

mediante el análisis de tres inventarios grandes y cincuenta y nueve inventarios menores procedentes de Potosí y La Plata, de 1572 a 1639 y de 1570 a 1665 respectivamente, la magnitud de la difusión del libro en esas ciudades y la variedad de autores, títulos y temas ofrecidos en ellas por los comerciantes. Oferta que sin duda obedeció a una demanda real y efectiva de una población lectora cuantitativamente importante.

Josep M. Barnadas, además de las piezas fundamentales de las que ya se ha hablado, en 1990 compiló la excelente obra titulada El libro, espejo de la cultura. Estudios sobre el libro. La cultura en Bolivia6, en el que reúne 12 trabajos de distintos autores, de los cuales dos son de interés para nuestro tema. En primer lugar, el de Lorenzo Calzavarini O. F. M., quien, con la ayuda de los inventarios de la biblioteca del convento franciscano de Tarija realizados en distintos años de los siglos XVIII, XIX y XX, observa la diversidad de preferencias (que muestran según el autor, “la relación entre libro, cultura y acción”7) que se fueron manifestando a lo largo del tiempo y que se reflejan en las temáticas que abordan los 8.513 títulos presentes en la biblioteca. En segundo lugar está el capítulo de Édgar Valda, que analiza la biblioteca que tuvo un clérigo rural, José Patricio Gutiérrez, cura del pueblo de Nuestra Señora de la Concepción de Siporo (Partido de Porco, hoy Provincia Cornelio Saavedra, Departamento de Potosí), cuyo inventario se realizó cuando murió, en 1787. Poseía 90 títulos, con un total de 201 volúmenes8.

Rípodas publicó, en 1977-78, un análisis de un epistolario que el desterrado oidor José Agustín de Ussoz y Mozi escribe a un amigo suyo de Chuquisaca, y comprueba:

Nada más significativo, dentro de los afanes del confinado por salir con bien de las dificultades y por reconstruir en lo posible su mundo de antes, que su preocupación permanente por la biblioteca que ha debido dejar en La Plata. Los libros de Ussoz y Mozi, sea que se erijan en asunto único de algunas de sus cartas, sea que aparezcan en otras en breves pantallazos, constituyen el tema por antonomasia de su correspondencia.

En una de sus cartas, en el colmo de su pena, “declara ‘yo, sin libros, no puedo vivir’”. Su biblioteca constaba de 706 volúmenes.

En 1983 la misma autora había examinado los inventarios de 243 bibliotecas privadas chuquisaqueñas del periodo 1681-1825, 117 de las cuales corresponden a los años 1782-1825. Y en 1992 ofrece el análisis de la biblioteca que el funcionario ilustrado Antonio Porlier lleva a La Plata, que consta de 1146 volúmenes; en ella distingue, como es habitual, los libros de uso profesional del grupo de libros “paraprofesionales, en cuanto se consideran útiles para el mismo objeto; y por último, un tercero, de obras recreativas”.

Teodoro Hampe Martínez estudia las bibliotecas en el virreinato del Perú entre fines del siglo XVI y principios del siguiente. Entre otros datos de interés, se encuentra su somera descripción de la biblioteca del criollo Hernando Arias de Ugarte, siguiendo el inventario de sus libros (entre otros bienes) hecho en 1614 cuando, habiendo sido oidor en La Plata y habiéndose ordenado más tarde sacerdote, fue consagrado obispo de Quito. Pasaría más de un decenio hasta que fuera designado arzobispo de Charcas, donde lideró el Primer Concilio Platense, al que acudieron los obispos de las diócesis sufragáneas de Santa Cruz, Paraguay y Río de la Plata. Su biblioteca contenía, en 1614, 640 libros.

Pedro Rueda y otros dan a conocer la intensa circulación de libros de todo tipo y procedencia en los virreinatos americanos. Pedro Rueda, por ejemplo, analiza las denuncias del impresor Serrano de Vargas en 1625 contra la incuria de los funcionarios que debían controlar en Sevilla el flujo de libros internacionales y contra los libreros que lucran gracias a la “distracción” de dichos funcionarios. Denuncias interesadas, gracias a las que esperaba la licencia para establecerse en dicha ciudad. A continuación, muestra el poder que tenía el gremio de los libreros, quienes logran dejar sin efecto el intento de Felipe IV de imponer una alcabala sobre los libros. Muestra también las conexiones americanas de las imprentas sevillanas; conexiones

ligadas a la aventura de publicar con riesgos considerables y con el mercado americano siempre en perspectiva. Basta recordar el caso de las fianzas abonadas por Juan López Román, el más importante librero de la ciudad en la década de los cuarenta [del XVII], tras la visita a las imprentas sevillanas donde se suponía se publicaban algunos libros sin los debidos requisitos legales […], saliendo de las cárceles los impresores y circulando las ediciones detenidas sin problemas.

El mismo autor observa el gran lucro de los agentes sevillanos que supieron posicionarse como intermediarios entre impresores de otros países y la Carrera de Indias:

Los grandes centros productores [de Europa] tienen entre sus objetivos el envío de lotes de libros para su comercialización en América. No en vano, los oficiales impresores franceses afirmaban orgullosos en 1572 que París y Lyon surten a la cristiandad entera libros en todas las lenguas.

Todavía queda mucho por descubrir en ese campo. Es de gran utilidad, por ejemplo, ver qué obras son citadas por nuestros escritores para darse cuenta de que entonces los libros llegaban en muy poco tiempo desde su salida de las prensas en Europa. Es elocuente el caso del agustino criollo Alonso Ramos Gavilán, quien en su Historia […] de Copacabana (1621) incluye una cita del Coloquio de los perros, de Miguel de Cervantes, publicado en 1613. Para que esto fuera posible

en sólo ocho años ocurrió todo lo que sigue: el volumen de las Novelas ejemplares hubo de embarcarse, atravesar el Atlántico, cruzar Panamá, embarcarse otra vez hasta el Callao, ser leído con interés por Ramos Gavilán, quien por otra parte identificó el pasaje que consideró de utilidad para su propósito, lo incluyó en su obra, y esta acabó de imprimirse.

Otro agustino erudito y criollo (chuquisaqueño), fray Antonio de la Calancha, solamente en su Crónica moralizada de la orden de San Agustín en el Perú (1638) cita a más de medio millar de autores distintos, con lo que podemos hacernos una idea de las colosales bibliotecas que tuvieron los religiosos de esta orden. En el siglo siguiente, en Potosí, Bartolomé Arzáns de Orsúa y Vela frecuentaría (entre otros) los libros de otro agustino amigo suyo, fray Juan de la Torre, para componer su oceánica Historia de la Villa Imperial de Potosí

Fuente: El Duende de Oruro

sábado, 6 de diciembre de 2025

Mercado Libre reinventa los intercambios navideños 2025 con sus nuevos Gift Tickets


Mercado Libre anunció el lanzamiento de sus “Gift Tickets”, un nuevo formato de tarjetas digitales diseñadas especialmente para los intercambios de Navidad y fin de año. La plataforma apuesta a resolver el problema más común de la temporada: comprar regalos útiles, rápidos y personalizados sin perder el toque festivo. Pero detrás de esta novedad hay una estrategia más profunda, centrada en fortalecer su ecosistema de fidelización y cerrar el año con un impulso clave en tráfico y ventas.

Los Gift Tickets funcionan como tarjetas electrónicas con montos precargados que los usuarios pueden enviar por WhatsApp, correo o redes sociales. El diferencial no está solo en la practicidad, sino en la personalización temática, que incluye plantillas navideñas, mensajes editables y versiones especiales pensadas para el clásico “amigo secreto” que cada diciembre domina oficinas, familias y grupos de amigos.

La movida está alineada con una insight claro del consumidor regional: más del 70% admite sentir estrés al elegir regalos navideños, y un 48% prefiere obsequios funcionales o convertibles en dinero digital, según datos internos de la industria. Mercado Libre capitaliza ese dolor de compra combinando facilidad, inmediatez y variedad de productos dentro de su propio marketplace.

Desde el punto de vista de marketing, esta iniciativa es estratégica por tres razones. Primero, impulsa el uso del wallet y de los medios de pago propios del ecosistema, fortaleciendo la recurrencia y reduciendo el abandono. Segundo, genera un incremento del tráfico orgánico, ya que cada ticket compartido funciona como un microanuncio distribuido por los propios usuarios. Y tercero, posiciona a Mercado Libre como un actor cultural dentro de la temporada navideña, no solo como plataforma de compra, sino como facilitador de experiencias sociales.

Además, estos Gift Tickets permiten a la marca competir directamente con las gift cards de Amazon, Apple y grandes retailers físicos, pero con la ventaja de la inmediatez digital en mercados donde la logística y los tiempos de entrega suelen generar fricciones.

Las versiones 2025 incluyen categorías temáticas como “Tecnología”, “Hogar”, “Moda”, “Pets” y “Experiencias”, ampliando las opciones para distintos tipos de consumidores. A nivel operativo, la plataforma integró un rastreo automático que permite ver cuándo el destinatario canjea su ticket, lo que agrega un componente emocional al proceso: el “momento de apertura” equivalente al de un regalo físico.

Con esta innovación, Mercado Libre busca —una vez más— apropiarse de uno de los momentos comerciales más fuertes del año. En un contexto donde las marcas compiten por atención, velocidad y conveniencia, los Gift Tickets representan una jugada inteligente: resuelven un problema cultural, simplifican la experiencia del usuario y consolidan el ecosistema de la empresa dentro del consumo festivo de Latinoamérica.

La temporada navideña ahora tiene un nuevo protagonista digital, y Mercado Libre parece decidido a convertir el intercambio de regalos en su próximo terreno de fidelización masiva.

Fuente: Magazine Management

Han analizado 450 millones de puestos de trabajo y tienen claro quién está pagando los efectos de la inteligencia artificial: los juniors


Llevamos tres años (desde la aparición de ChatGPT) hablando mucho sobre el impacto de la inteligencia artificial en el trabajo. Normalmente, los expertos que teorizan sobre el tema se basan en estimaciones. Sin embargo, un nuevo estudio basado en datos y publicado esta semana por José Azar, Mireia Giné y Javier Sanz-Espín llega para arrojar mucha luz. Y dibuja un escenario preocupante para quienes intentan acceder al mercado laboral: la IA ya está atacando en un buen grado a la entrada al mercado laboral.

Una radiografía de 450 millones de puestos

La investigación se basa en datos reales, no en una simulación, como vimos recientemente en un estudio que analizaba cuánto puede hacer la IA a día de hoy. En este caso, son 450 millones de registros laborales de Estados Unidos recogidos por Revelio Labs, que combina perfiles profesionales con información salarial y estimaciones de ofertas de empleo. Los investigadores han cruzado estos datos con el grado de exposición de cada empresa a la IA tras el lanzamiento de ChatGPT en noviembre de 2022, y el patrón que han visto es claro: las empresas más expuestas han recortado salarios de forma significativa frente a las menos expuestas.

El golpe se concentra en la entrada, los juniors. En las empresas con alta exposición a la IA, el salario inicial para nuevos puestos junior ha caído un 6,3% tomando en cuenta la inflación (términos reales). Los perfiles de nivel medio también sufren, con una caída del 5,9%. Sin embargo, los salarios de los perfiles senior se han mantenido estables o incluso han aumentado ligeramente.

Reorganización silenciosa

Las compañías expuestas están contratando menos juniors (su cuota de nuevas contrataciones cae un 4%) y, al mismo tiempo, están abriendo más puestos de nivel medio. Pero hay trampa. El estudio muestra que el nivel educativo exigido para estos nuevos puestos intermedios está bajando. Según los autores, la IA introduce "conocimiento barato" en la base de la jerarquía. Tareas que antes requerían un junior muy cualificado ahora pueden realizarlas personas con menos formación apoyadas por IA, o la empresa etiqueta el puesto como "nivel medio" pagando menos de lo que solía pagar por ese nivel.

El fin del "conocimiento escaso"

La IA hace que las habilidades de nivel medio sean menos escasas, es decir, menos valiosas para empresas y empleadores. Si un chatbot puede redactar, resumir o programar a nivel básico, y vaya si puede, el valor de mercado de un humano que “solo sabe hacer eso” se desploma. Por el contrario, la experiencia senior (el criterio o la gestión de situaciones complicadas) sigue siendo un bien escaso que la IA no puede replicar, y por eso “su precio” a nivel laboral se mantiene. Es un poco a lo que apuntaba Jeff Bezos cuando hablaba de lo que la IA no podrá sustituir: las ideas.

La escalera rota

Más allá de los salarios, el estudio advierte de un peligro a largo plazo para la formación de capital humano. Las empresas de servicios profesionales (consultoras como las Big 4, bufetes, desarrolladoras) han funcionado históricamente como sistemas de aprendizaje: los juniors aceptan sueldos iniciales bajos y realizan tareas repetitivas para aprender el oficio y ascender. 

Si las empresas automatizan la entrada para ganar eficiencia y dejan de contratar juniors (o les pagan menos y les quitan las tareas formativas) se rompe la cadena de transmisión de conocimiento. Esto podría llevar a una futura crisis de talento senior, simplemente porque se ha eliminado el primer peldaño de la escalera.

Fuente: Genbeta

viernes, 5 de diciembre de 2025

Se inaugura Etseasa Medi, una exposición que trasladará a los visitantes al corazón de la amazonía boliviana


Una mirada íntima y profunda a cuatro pueblos indígenas de la Amazonía boliviana. Esa es la principal propuesta de Etseasa Medi, una exposición que, a través de imágenes, sonidos y objetos, invita a los visitantes a realizar un recorrido sensorial por los territorios, saberes y manifestaciones culturales de los pueblos Tacana, Ese Ejja, Machineri y Yaminahua, que habitan en el norte de Bolivia, en el departamento de Pando.

La muestra se inaugurará este miércoles 3 de diciembre en el Centro de Formación de la Cooperación Española en Santa Cruz – AECID (calle Arenales No. 583). La exposición reúne fotografías y videos de oZzo Ukumari, Eva María Coimbra, Wara Vargas, Andro Molina, Rudy Covarrubias y Milton Sosa, e incluye textos de Claudia Cuéllar Suárez, con curaduría de María Schneider.

“Nuestro gran desafío es que, a través de la ambientación y las imágenes, el espectador se traslade al territorio y comprenda la cultura, las formas de vida y los desafíos que enfrentan estos pueblos”, explica Schneider, al referirse a la exposición, que permanecerá abierta al público hasta mayo de 2026.

La exhibición se desarrolla en el marco del proyecto “Etseasa Medi: Promoción de los derechos de los pueblos indígenas de Tierras Bajas de Bolivia”, una iniciativa orientada a visibilizar, fortalecer y defender los derechos culturales y territoriales de las comunidades indígenas mediante acciones culturales y comunicacionales.

La inauguración forma parte de las Jornadas Culturales «Etseasa Medi», que se desarrollarán del 2 al 8 de diciembre en el Centro de Formación. Durante esta semana, el público podrá disfrutar de una programación diversa que incluye una muestra internacional de cine indígena, un laboratorio gastronómico amazónico y dos conciertos que fusionan la música urbana con la tradición misional.

Cierran las Jornadas el concierto Oñondive, juntos en guaraní, que fusiona la música de la orquesta misional de San Xavier con el rapero urbano Mune, con la dirección del compositor Cergio Prudencio.

Etseasa Medi cuenta con la web https://etseasamedibolivia.aecidscz.com/ donde se puede acceder a más información sobre estos pueblos indígenas amazónicos, videos cortos, fotos y audios, así como información sobre el proyecto y sus resultados.

Fuente: Periodista Virtual

jueves, 4 de diciembre de 2025

Redes privadas 5G: la tecnología que transforma la productividad y competitividad de las industrias


Las redes privadas 5G comienzan a ganar espacio en Bolivia como una solución capaz de mejorar la productividad y la seguridad operativa en distintos rubros. Su capacidad para ofrecer baja latencia y conectividad estable está permitiendo a las empresas explorar nuevas formas de automatizar procesos, optimizar recursos y fortalecer operaciones.

De acuerdo con GlobalData, el 93% de las empresas que implementan redes privadas recuperan su inversión en menos de un año. Entre los beneficios más visibles están el aumento del 10 % en productividad, la reducción de emisiones y la mejora en los modelos de trabajo colaborativos.

Asimismo, mientras la reconfiguración de una línea de producción cableada puede tomar hasta siete días, con redes privadas 5G ese proceso se reduce a solo unas horas. A ello se suma la optimización del consumo energético mediante soluciones IoT, que ayudan a las compañías a avanzar en el cumplimiento de sus metas ambientales corporativas.

En línea con estas tendencias, según el último informe de SNS Telecom & IT, se proyecta que las redes privadas 5G alcanzarán los 5.000 millones de dólares en gasto anual para 2028, impulsadas por inversiones de grandes industrias que buscan soportar aplicaciones como transporte autónomo, robots móviles, maquinaria operada a distancia y transmisión de video en alta definición. Su adopción también reduce la dependencia de tecnologías inalámbricas no licenciadas y de conexiones cableadas tradicionales.

Aunque las redes privadas LTE llevan más de una década en operación, las redes privadas 5G emergen con un potencial mayor, superando ampliamente las capacidades de su antecesor en velocidad, latencia y confiabilidad. Su capacidad para operar con latencias ultra bajas las convierte en una alternativa a los sistemas cableados en entornos industriales críticos.

“La adopción de redes privadas inalámbricas no es una tendencia pasajera. La masificación de redes 5G no solo incrementará la productividad y reducirá costos, sino que redefinirá la manera en que las empresas operan, colaboran y compiten. Las organizaciones que adopten esta tecnología con visión estratégica liderarán los procesos de eficiencia industrial” indicó Héctor Tamayo, Regional Product Leader de OSC Top Solutions Group, quién cuenta con más de 20 años de experiencia en integración tecnológica. 

La demanda de este tipo de tecnologías ha impulsado a integradores especializados a avanzar en proyectos dentro de entornos de alta productividad. En América Latina, OSC Top Solutions Group se destaca como uno de los principales actores en el despliegue de redes privadas 5G junto a Nokia, habilitando infraestructura inalámbrica resistente y confiable para sectores como minería, manufactura y logística.

La compañía opera bajo un modelo integral que incluye diseño, instalación y gestión continua de las redes. Este enfoque ha permitido que soluciones como geolocalización de activos, alarmas inteligentes, sistemas de video, analítica en tiempo real y sensores IoT mantengan un desempeño estable incluso en contextos industriales complejos.

Conectividad: un habilitador de transformación

Durante años, las empresas han dependido de redes Wifi o cableadas, adecuadas para oficinas, pero insuficientes para las demandas de los entornos productivos: movilidad limitada, interferencias frecuentes o capacidad insuficiente para soportar aplicaciones avanzadas. Las redes privadas inalámbricas son infraestructuras independientes y controladas por la misma organización que las implementa, lo que permite configurarlas de acuerdo con necesidades operativas específicas y garantiza mayor seguridad, confiabilidad y rendimiento.

Más seguridad, menos riesgos

Las redes privadas 5G también fortalecen la protección laboral mediante aplicaciones de geolocalización, alarmas inteligentes y dispositivos conectados que elevan los estándares de seguridad. En situaciones de emergencia, la respuesta es más rápida y eficiente, reduciendo riesgos para los trabajadores.

Sobre OSC Top Solutions Group

Con más de 29 años de experiencia en el mercado, OSC Top Solutions Group es un integrador tecnológico con presencia en 16 países y un equipo de más de 1.000 colaboradores. La compañía acompaña a sus clientes en el diseño e implementación de estrategias digitales orientadas a la optimización de procesos, la generación de valor y el fortalecimiento de la competitividad empresarial en distintos sectores de la economía.

Fuente: Magazine Management

miércoles, 3 de diciembre de 2025

De la biblioteca al mundo: patrimonio boliviano en acceso libre


En alianza con Vania Graneros Flores, bibliotecóloga y coordinadora del proyecto “Publicaciones del bicentenario de Bolivia: preservación y acceso libre”, la Fundación Flavio Machicado Viscarra apoya la digitalización de obras patrimoniales que forman parte de la memoria histórica del país.

Durante esta etapa se realizó la digitalización a texto completo de seis publicaciones resguardadas en nuestra biblioteca:

📖 Guía de La Paz y breve historia de la ciudad en su cuarto centenario (1948)
📖 Bolivia: su desarrollo y progreso. Reflejos sobre su pasado, presente y porvenir (1925)
📖 Prospecto y reglamento de la Exposición Internacional del Centenario de Bolivia (1925)
📖 El pueblo argentino a Bolivia en el primer centenario de su constitución en República
independiente 1825 – 6 de agosto – 1925 (1925) 
📖 Con el ojo izquierdo mirando a Bolivia, de Manuel A. Seoane (1926)
📖 Aspectos máximos de la campaña del Chaco: conferencia perifoneada por la "Radio Illimani" el 7 de octubre de 1933, de W. Jaime Molins (1933) 

Este trabajo permitirá preservar digitalmente documentos únicos y próximamente estarán disponibles en Wikimedia Commons, para que cualquier persona pueda consultarlos libremente. 

Fuente: Facebook

Mi postura sobre una política monetaria y cambiaria rígida: origen y síntesis


Voy a tratar de ser breve y de decir las cosas de la forma más sencilla posible: todos los manuales de macroeconomía convencionales, desde Dornbusch hasta Mankiw, repiten la misma letanía: «El tipo de cambio es el precio de una moneda expresada en términos de otra, determinado por la oferta y la demanda». Esa frase es la gran mentira fundacional del sistema monetario actual.

Hoy, en un mundo con un régimen monetario 100% fiat, el dinero no es una mercancía ni un activo privado: es deuda pública emitida en régimen de monopolio por el Estado (o por su delegado, el Banco Central). Por tanto, lo que llamamos “tipo de cambio” no puede ser considerado un precio de mercado, porque, en rigor, no existe mercado libre de dinero. Lo único que existe es un patrón o una relación de conversión entre dos o más títulos de deuda pública —no entre dinero mercancía o de sustitutos perfectos de dinero mercancía— cuyo emisor tiene poder para fabricarlos y sobre todo modificarlos a voluntad del poder político.

En ese contexto, hablar de “tipo de cambio flexible” es un eufemismo sofisticado para decir: «el Estado se reserva el derecho a devaluar unilateralmente los ahorros y salarios de quienes confiaron en su moneda». Y hablar de “tipo de cambio fijo” dentro del mismo sistema fiat sigue siendo precario, porque la promesa de conversión fija dura exactamente hasta que al político de turno le falten bolivianos/dólares para cubrir la necesidad de gasto público.

La postura convencional, tradicional y políticamente correcta —la que defendieron Friedman, Dornbusch, Fischer, Sargent, Barro, Tobin e incluso el Hayek tardío en algunos textos concretos— consiste en aceptar el monopolio estatal del dinero como un hecho irreversible y discutir después si es mejor que ese monopolio devalúe “poco a poco” (flotación sucia) o “de golpe” (con devaluaciones anunciadas). Es una discusión cómoda, académicamente respetable y, sobre todo, inofensiva para el poder político.

Mi postura es exactamente la contraria y, por eso, no convencional: el objetivo máximo no es elegir el “menos malo” dentro del monopolio estatal, sino desafiar el monopolio mismo. Mientras el Estado sea el único productor legal de dinero, no habrá libertad monetaria posible. Y sin libertad monetaria no hay límite efectivo al poder político, porque la impresora siempre estará ahí para financiar el gasto público a costa del ahorrista.

Por eso, en el mundo real de 2025 —donde no existe ni un solo país con patrón oro ni competencia privada de monedas—, la única forma práctica y urgente de limitar los errores (y los abusos) de política monetaria y cambiaria es reducir drásticamente el margen de maniobra del poder político sobre la moneda nacional, y la herramienta más poderosa disponible hoy para lograrlo es la adopción de un tipo de cambio fijo o ultra-fijo, preferiblemente irrevocable por ley: currency board ortodoxo o, mejor aún, la dolarización unilateral plena, llana y simple de la economía.

Exactamente esa es la receta que aplican con éxito los dos mayores especialistas vivos en estabilizaciones monetarias extremas: Steve H. Hanke (el “money doctor” que diseñó varios currency boards en el mundo y que lleva años pidiendo dolarización inmediata para Bolivia y Argentina) y John B. Taylor (creador de la Regla de Taylor y ex subsecretario del Tesoro de EEUU), quien ha avalado públicamente la dolarización latinoamericana como la forma más rápida de estabilizar y recuperar la credibilidad cuando el Banco Central local la pierde por completo.

En esto coincido plenamente con la tradición que va de Ludwig von Mises (“el tipo de cambio solo puede ser fijo y definido por peso de oro mientras exista dinero mercancía”) a George A. Selgin (“la dolarización y los currency boards son el menor mal posible dentro del monopolio estatal”) y Juan Ramón Rallo, quien resume la postura más clara y sin ambages: “La dolarización no es una panacea ni un cheque en blanco al dólar estadounidense —que también sufre inflación y dominancia fiscal—, sino una forma de atar las manos al Banco Central local para que no pueda monetizar déficits estructurales”. En todo caso, yo aceptaría el régimen de tipo de cambio flexible solamente fuera de un régimen de producción estatal y monopólica de dinero, pero nunca bajo ningún otro régimen.

Y, de nuevo, el objetivo de dolarizar no es porque el dólar sea el mejor dinero o representación del dinero ideal (que no lo es, porque sigue siendo deuda del Tesoro de EEUU), sino porque, entre varios otros aspectos:
  • Transfiere el control de la base monetaria a un emisor externo que, al menos, no tiene incentivo directo para devaluar los bolivianos, los pesos argentinos o los lempiras hondureños con tal de pagar sueldos públicos.
  • Elimina de un plumazo no solo la posibilidad de financiar déficit con emisión primaria, sino además evitar la creación del aunge insistenible previo en una economia bimonetaria de facto como la de Bolivia.
  • Convierte la relación de conversión en algo mucho más difícil de romper que una simple promesa entre el Banco Central y el Tesoro.
En otras palabras:
  • Los economistas convencionales debaten si el Estado debe tener una impresora con velocidad variable o con velocidad constante, pero mantener la impresora al fin.
  • En cambio, yo digo: quítenle la impresora al Estado, aunque sea poniéndole una cadena externa irrompible.
Eso es lo que hicieron Panamá hace más de 100 años, Ecuador en 2000, El Salvador en 2001 y, más recientemente, los experimentos exitosos de currency board en Bulgaria y Bosnia en 1997. Pero más aún, toda la Eurozona al eliminar sus políticas monetarias nacionalistas e introducir el euro en 1999, además de los bálticos que les siguieron después de la crisis de la Gran Recesión. Los resultados hablan por sí solos: inflación de tres dígitos reducida a un dígito en meses, sin recesión adicional significativa y con crecimiento posterior sostenido.

No es la solución definitiva (la solución definitiva sería, por ejemplo, la competencia privada de monedas), pero sí es la única forma realista hoy de decirle al poder político: «hasta aquí llegaste con mis ahorros».

Por eso defiendo, sin complejos, la dolarización o el tipo de cambio ultra-fijo: no porque crea que el dólar es dinero sano, sino porque es la menor peor de todas las monedas y la forma más efectiva de desarmar, aunque sea parcialmente, el arma monetaria del Estado nacional depredador. Además, porque estoy seguro, con mucha anticipación, que el camino de la revaluación de la moneda nacional es una idea demasiado cara, ineficiente, que implica una cantidad de requisitos demasiado grandes tanto económica como políticamente hablando para alcanzarlos, y que, por tanto, terminará fallando inevitable y dolorosamente.

Entonces, mientras el monopolio estatal de emisión monetaria siga intacto, cualquier discurso sobre “tipos de cambio determinados por oferta y demanda” no es ciencia económica, sino propaganda políticamente correcta que siguen los economistas convencionales e ingenieros sociales para que sigamos aceptando que nos roben sistemática y legalmente.

Imagen: Vetustideces

Fuente: Mauricio Rios - Blog

ONG Protección del Medio Ambiente Tarija (Prometa) presentó Ruta del Vino Bolivia


Ruta del Vino Bolivia (www.rutadelvinobolivia.com), es la primera plataforma del país dedicada de forma integral al enoturismo. El sitio reúne información turística de los valles de Tarija y Cinti, incluyendo bodegas, viñedos, operadores turísticos, servicios complementarios y actividades culturales.

La plataforma permite a los visitantes planificar circuitos, consultar información actualizada y realizar reservas directas de experiencias vinculadas al vino, como recorridos por bodegas, degustaciones, caminatas por viñedos y visitas patrimoniales. El portal también integra datos de restaurantes, hospedajes y puntos de interés cercanos.

La iniciativa fue impulsada por PROMETA con el apoyo de la Fundación Solydes e Inspiration Incubator. El desarrollo tecnológico estuvo a cargo de IT Group Systems, mientras que el diseño de experiencia de usuario fue realizado por Keemis Studio. Según la organización, el proyecto busca ofrecer una herramienta que concentre y organice la información dispersa del sector.

Además de su función informativa, la plataforma incorpora un panel de gestión interno que permite a las bodegas y operadores actualizar precios, disponibilidad y descripciones en tiempo real, con el fin de facilitar la administración de su oferta. Prometa señaló que este componente apunta a mejorar la articulación entre los distintos actores turísticos.

El sitio incluye también una sección de comercio electrónico, denominada “tienda con propósito”, desde la cual se ofrecen productos asociados a iniciativas de conservación ambiental y emprendimientos locales.

Los impulsores destacan que la puesta en marcha del portal puede contribuir a ampliar el alcance de la oferta enoturística a mercados nacionales e internacionales y a consolidar la información disponible sobre los valles del sur, una zona que en los últimos años ha incrementado su actividad vitivinícola y turística.

Fuente: Bolivian Thoughts

martes, 2 de diciembre de 2025

Fiscal General da inicio a la construcción de infraestructura de Data Center


El Fiscal General del Estado, Roger Mariaca Montenegro, dio inicio a la construcción de la moderna infraestructura para el Data Center, con el tradicional acto de colocado de piedra fundamental. Esta obra representa un paso decisivo hacia una justicia más eficiente, transparente y accesible para todas las bolivianas y bolivianos, consolidando la base tecnológica que sostendrá la transformación digital del Ministerio Público durante la próxima década.

“Hoy no solo colocamos la piedra fundamental de una infraestructura, estamos cimentando las bases de una justicia más moderna, transparente y accesible para todos los bolivianos. Este Data Center de clase mundial, representa nuestro compromiso inquebrantable con la excelencia, la seguridad y el servicio a la ciudadanía, en esa línea, la obra se desarrollará bajo estrictos estándares internacionales con la finalidad de garantizar una infraestructura de centro de datos confiable y resiliente, además de alcanzar los niveles más altos de disponibilidad y tolerancia a fallos”, sostuvo Mariaca.

El proyecto se ejecutará en dos fases estratégicas diseñadas para asegurar escalabilidad y resiliencia. La primera etapa contempla la construcción de la infraestructura bajo estándares internacionales TIA-942 RATE-2 o ICREA STD-131 Nivel II, con el fin de establecer una infraestructura robusta y confiable. Posteriormente, la segunda fase permitirá alcanzar certificaciones TIA-942 RATE-3 o ICREA STD-131 Nivel III, que elevarán los niveles de redundancia, disponibilidad y tolerancia a fallos, garantizando así un servicio continuo y seguro para la gestión de información crítica.

La Máxima Autoridad Ejecutiva, explicó que la ejecución de esta obra será posible gracias a una inversión estratégica y sostenible que combina recursos propios del Ministerio Público para la construcción de la infraestructura y el valioso apoyo de la Cooperación de la Unión Europea, destinado a la adquisición de equipamiento tecnológico de última generación.

“Este Data Center es el motor que impulsará la transformación digital del Ministerio Público, asegurando investigaciones más ágiles, procesos más transparentes y una justicia más cercana a la gente. Estamos construyendo la columna vertebral tecnológica que sostendrá nuestras operaciones durante la próxima década”, sostuvo el Fiscal General durante el acto.

El nuevo centro de datos dotará a la institución de capacidad operativa y tecnológica de nivel internacional, incluyendo la seguridad certificada bajo estándares ISO/IEC 27001, disponibilidad continua, protección robusta de datos sensibles, alta redundancia y la posibilidad de un crecimiento digital planificado. Estas características permitirán fortalecer la confianza ciudadana y asegurar que los servicios fiscales operen con la máxima integridad y eficiencia.

Fuente: Erbol

La propuesta boliviana que hace seguro y barato guardar información digital


En un mundo donde confiamos más en un folder manila que en una carpeta digital, Carlos Ríos Doria Medina, gerente general de Scatola Tech Labs, lanza una herramienta que busca cambiar el juego. Es una caja de seguridad digital, inspirada directamente en los sistemas más seguros que usamos en la vida real.

Ríos parte de un dato simple y casi filosófico: somos maestros guardando papel, pero principiantes guardando datos digitales. Tiene sentido. Llevamos miles de años archivando documentos físicos y apenas 85 conviviendo con lo digital. Por eso confiamos más en una llave que en una contraseña, más en un sello notarial que en un backup.

“En lo físico somos expertos, usamos cajas fuertes, estantes, cajones con llave y todo eso lo hacemos muy bien”, explica. Pero en digital todavía improvisamos. Y ahí apareció la idea de copiar las mejores prácticas del mundo físico y llevarlas al formato digital.

Una caja fuerte, pero en la nube

La herramienta creada por Scatola funciona como una caja de seguridad bancaria. Tiene doble llave, lo que la hace inviolable, y permite un tiempo de custodia de largo plazo, siguiendo los plazos que la ley exige.

Hablamos de hasta 10 años de almacenamiento seguro. Y no es un capricho, obedece a que muchos documentos deben conservarse por obligación legal o por simple responsabilidad. Facturas por ocho años, tomografías también por ocho, documentos públicos por cinco, proyectos con responsabilidad civil, etc. Y como no confiamos plenamente en lo digital, terminamos imprimiendo todo “por si acaso”.

Scatola propone lo contrario, dejar de imprimir “por miedo” y empezar a confiar en un sistema pensado justamente para durar.

La lógica es la de un notario digital. Dos partes firman, pero siempre buscan un tercero que dé certeza. La herramienta cumple ese rol porque es un custodio seguro, externo y confiable.

Precio a lo boliviano

Uno pensaría que un servicio así es caro. Pero no. Ríos revela el truco con una sonrisa al hablar de “el puchito”.

“Bolivia es el único país donde existen los puchitos”, dice refiriéndose a una porción pequeña de algo. Y lo aplicaron al almacenamiento digital porque compran grandes cantidades de espacio en la nube, lo dividen en porciones pequeñas y lo ofrecen a bajo costo.

Por ejemplo: 10 gigas por 10 años por 170 dólares, es decir, 17 dólares al año. Para una empresa, “es nada”, asegura Ríos.

La infraestructura se apoya en dos gigantes: Backblaze y Amazon, usando servidores independientes para duplicar la seguridad.

¿Y a quién está dirigido? A todos. Empresas, personas, instituciones públicas e incluso el sistema judicial. Ríos imagina un futuro donde ninguna prueba se pierda jamás en un juzgado, algo que en Bolivia suena casi revolucionario.

Y al cumplirse los 10 años, la empresa avisará al cliente para renovar. Si decide no hacerlo, la información se borrará. Nada oculto, nada extraño, sólo un ciclo claro y transparente.

Fuente: Activos Bolivia

lunes, 1 de diciembre de 2025

La Chiquitanía en la mesa: cómo un recetario ancestral defiende el bosque


El Bosque Seco Chiquitano en Bolivia es un ecosistema de belleza singular y una despensa natural de recursos vitales, cuya rica tradición culinaria ha permanecido, en gran medida, fuera del radar nacional. La publicación del recetario Del bosque chiquitano a la mesa: Recetario que celebra la identidad chiquitana, es un homenaje a esta herencia, y una poderosa herramienta de conservación.

El proyecto, impulsado por la Fundación Amigos de la Naturaleza (FAN) y diversos socios de la cooperación internacional, se sumerge en las comunidades para documentar y reinterpretar aquellos ingredientes que definen la vida cotidiana, como la almendra chiquitana, el totaí y la yuca, como prueba de que la cocina es identidad y un motor de desarrollo sostenible.

Esta iniciativa va más allá de la gastronomía al establecer un vínculo directo entre el plato y la protección del bosque. Al promover el consumo y la transformación de productos nativos, el recetario busca crear una cadena de valor que ofrezca a las comunidades una alternativa económica viable frente a la deforestación y los incendios forestales y una demostración de que la defensa de la naturaleza puede comenzar con una elección consciente en la cocina.

La Fundación Amigos de la Naturaleza, junto a la cooperación de Suecia, la Unión Europea y la Cooperación Española, presentarán este martes 2 de diciembre el recetario que celebra los saberes y sabores del Bosque Seco Chiquitano. La cita es a las 19:00 en la Capilla Los Huérfanos, en Santa Cruz de la Sierra.

A continuación, les invitamos a leer la entrevista en la que Ruth Delgado, gerente de proyecto de la FAN, da detalles y nos hace viajar por las historias y los sabores de este invaluable recetario.

P. El recetario se titula “Del bosque chiquitano a la mesa: Recetario que celebra la identidad chiquitana”. ¿Cuáles son los elementos más distintivos de esta identidad que se han buscado reflejar y honrar a través de la selección de las recetas?

R. El recetario parte de una premisa sencilla pero poderosa: la cocina es también una forma de contar quiénes somos. Por eso elegimos ingredientes que hacen parte del día a día de muchas familias chiquitanas. No son productos que llegaron de afuera ni que dependen de grandes cadenas de distribución. Son frutos del bosque y también de sus chacos, como la almendra chiquitana, el totaí o la yuca, que se aprovechan con saberes transmitidos por generaciones.

P. La publicación celebra “saberes y sabores” del Bosque Seco Chiquitano. ¿Cómo se llevó a cabo el proceso de investigación y rescate de estos saberes ancestrales, y qué tipo de conocimiento tradicional sobre el uso de ingredientes nativos se logró documentar?

P. Buscamos mostrar cómo estos ingredientes no solo tienen valor nutricional, sino que también expresan una relación respetuosa con el entorno. En cada receta hay una historia que une a las comunidades con sus territorios, que habla de cuidado, de esfuerzo compartido, de celebración y también de persistencia ante las adversidades. Incorporarlos en nuevas preparaciones es una manera de visibilizar la riqueza de la Chiquitania, no desde la nostalgia, sino desde la innovación. Revalorizar lo propio es también un acto de defensa del bosque.

R. La construcción del recetario fue el resultado de un proceso integral que combinó exploración comunitaria con experiencias culinarias en ciudad. Por un lado, se realizaron laboratorios gastronómicos en Santa Cruz y La Paz, donde chefs, cocineras tradicionales, recolectoras y transformadores se reunieron para intercambiar conocimientos, probar nuevas preparaciones y trabajar con productos del bosque como la almendra chiquitana, el totaí y la yuca. Estos espacios permitieron reimaginar la cocina chiquitana desde una mirada contemporánea, sin perder la raíz cultural.

Paralelamente, en territorio, se documentaron prácticas tradicionales en comunidades que recolectan y transforman estos productos desde hace generaciones. En lugares como Bajo Paraguá, San José y Concepción, se registraron conocimientos sobre tiempos de cosecha, técnicas de secado y tostado, formas de conservación y usos múltiples de ingredientes recolectados en el bosque. Muchas de estas prácticas están profundamente ligadas a las estaciones del bosque, a las formas de organización comunitaria y al rol activo de las mujeres. El documento de patrimonio alimentario sobre la almendra chiquitana sistematiza buena parte de esta información, resaltando cómo el saber gastronómico en estas comunidades no se limita a lo nutritivo, sino que involucra prácticas sociales, valores culturales y estrategias de sostenibilidad que están vivas en la cotidianidad.

P. Los menús no solo cuentan historias, sino que también “cuidan el bosque”. ¿Qué mensaje de conservación ambiental o de prácticas alimentarias sostenibles busca transmitir el recetario a las comunidades locales y al público en general?

R. El recetario quiere mostrar que conservar el bosque también puede ser una decisión que se toma desde la cocina. Cada vez que elegimos ingredientes nativos, damos valor al ecosistema que los produce. Esto tiene un efecto real: cuando una comunidad ve que puede vender su almendra chiquitana sin desmontar, o que el totaí tiene demanda, opta por cuidar el árbol y no talarlo. La cocina, en ese sentido, se convierte en una herramienta de protección.

Además, cocinar con productos del bosque promueve dietas más diversas, que respetan la estacionalidad, los ciclos naturales y las prácticas locales. Esto fortalece la economía comunitaria, reduce la dependencia de insumos externos y mantiene vivas tradiciones que tienen un profundo sentido de equilibrio con la naturaleza. No se trata de volver al pasado, sino de reconocer que hay prácticas sostenibles que han estado ahí todo el tiempo y que pueden inspirar formas más responsables de alimentarnos hoy.

P. El proyecto es una iniciativa conjunta de la Fundación Amigos de la Naturaleza (FAN) y la cooperación internacional. ¿De qué manera la colaboración entre la FAN y socios como la Unión Europea o la Cooperación Española enriqueció la realización y el alcance editorial de esta obra?

R. El apoyo de nuestros socios es de gran valor. No solo porque hicieron posible la impresión y difusión del recetario, sino porque comparten una visión clara: la sostenibilidad no puede quedarse en los discursos, tiene que expresarse en acciones concretas que involucren a las comunidades y que reconozcan su rol como protagonistas del cambio.

La Embajada de Suecia, la Unión Europea y la Cooperación Española entienden que conservar el bosque y mejorar los ingresos de las familias son objetivos complementarios. Por eso apuestan por una transición ecológica justa, donde se genera valor sin destruir. Gracias a ellos pudimos articular un proyecto que va más allá del recetario: se fortalecieron cadenas de valor, se impulsó el liderazgo de las mujeres, se promovieron mercados locales y se tejió una red de aliados que ven en el bosque una fuente de futuro.

P. ¿Cuál es el plato o el ingrediente más emblemático que figura en el recetario y por qué es fundamental para comprender la historia de la Chiquitania?

R. La almendra chiquitana es probablemente el ingrediente que mejor resume la riqueza del bosque seco chiquitano. Se trata de una semilla pequeña, resistente, con alto contenido de proteína y grasa, que crece en árboles muy resilientes. Su uso se transmitió en las comunidades durante generaciones, pero durante mucho tiempo fue invisible para el mercado. Hoy está empezando a ganar protagonismo en la cocina y también en la economía local.

Lo interesante de este ingrediente es que nos obliga a mirar el bosque con otros ojos. No como un obstáculo para sembrar, sino como un proveedor de alimentos valiosos. En el documento sobre patrimonio alimentario de la almendra chiquitana mostramos cómo este fruto puede ser el eje de una cadena de valor que respeta el ecosistema, que genera empleo y que dignifica el trabajo de recolectoras y transformadoras. Convertir esa semilla en mantequilla, en galleta o en helado es parte de un proceso de recuperación del bosque como aliado del desarrollo.

P. Los menús incluidos en el recetario se describen como elementos que “cuentan historias”. ¿Podría adelantarnos brevemente una de estas historias culturales o históricas que acompaña a una receta específica y la hace única?

R. Una historia que refleja muy bien este proceso es la de Yuliana Chamo, una joven de San Ceferino que decidió liderar la transformación de la almendra chiquitana en su comunidad. Con apenas 20 años, impulsó la idea de montar una asociación de productores que pueda generar empleo para otras mujeres jóvenes. La receta que desarrolló a partir de la almendra no solo es sabrosa, sino que lleva detrás una visión de futuro. Cuenta una historia de permanencia, de trabajo colectivo y de adaptación. Estas recetas no son anecdóticas, son la expresión concreta de que las mujeres del bosque están liderando una transformación económica y cultural desde sus cocinas.

P. ¿Qué expectativas tienen sobre el impacto a largo plazo de este recetario en la dinamización de la economía local, el turismo gastronómico o la protección de la biodiversidad del Bosque Seco Chiquitano?

R. Esperamos que el recetario ayude a visibilizar que los productos del bosque no deben quedarse en ferias ni en círculos gourmet. Pueden y deben llegar a los mercados urbanos, a los restaurantes, a las escuelas de cocina, pero también a los hogares. Queremos que deje de ser una rareza hablar del totaí o de la almendra chiquitana. Democratizar el acceso a estos ingredientes es parte del objetivo. Que no sea algo exclusivo, sino parte de una nueva normalidad alimentaria.

En términos económicos, el impacto potencial es grande. Si logramos que más gente los consuma, que más emprendimientos los transformen y que más cocineros los incorporen en sus menús, se activa una cadena que beneficia al bosque y a quienes lo habitan. Pero también tiene un valor cultural. Este recetario es una forma de decir que el bosque seco chiquitano tiene algo que decirle al país. Y lo está haciendo desde sus fogones.

Fuente: Nomadas