viernes, 4 de marzo de 2022

Carta abierta de más de 7 mil científicos y matemáticos rusos a Vladimir Putin contra la invasión a Ucrania


Más de 7.000 científicos, matemáticos y académicos rusos enviaron una carta abierta al jefe de estado ruso Vladimir Putin para protestar “enérgicamente” contra la invasión en Ucrania. “Nosotros, científicos y periodistas científicos que trabajamos en Rusia, protestamos firmemente contra la invasión militar de Ucrania lanzada por el ejército ruso” hace una semana, escribieron en una carta publicada por la página web TRV Science News.

Los firmantes de la carta se enfrentan a multas o penas de prisión en virtud de la legislación aprobada hace unos años, que permite a las autoridades rusas perseguir a cualquier ciudadano que critique al Kremlin. Esta semana, el parlamento ruso inició los debates alrededor de un proyecto de ley que debe endurecer las sanciones contra los que se oponen a la guerra en Ucrania.

“Los valores humanistas son el fundamento sobre el cual se construye la ciencia. Los numerosos años dedicados a consolidar la reputación de Rusia como centro matemático de primer orden se han visto completamente frustrados por la agresión militar sin precedentes llevada a cabo por nuestro país”, lamentan los científicos.

El Congreso Internacional de Matemáticos, la “conferencia de matemáticas más prestigiosa del mundo”, que iba a celebrarse en Rusia en julio, ha sido cancelado, denuncian. En su opinión, el objetivo de convertirse en una gran nación científica “no puede alcanzarse cuando las vidas de nuestros colegas más cercanos -los científicos de Ucrania- corren peligro por el ejército ruso”.

“Estamos convencidos de que ningún interés geopolítico puede justificar los muertos y el baño de sangre. La guerra solo llevará a la pérdida total de nuestro país, para el que trabajamos”, agregaron.

Las epístolas son dos, una de científicos y periodistas científicos y otra de matemáticos. A continuación, ambas cartas.

- “Nosotros, científicos y periodistas científicos de Rusia declaramos:

Nuestra decidida protesta contra las acciones militares lanzadas por las fuerzas armadas de nuestro país en el territorio de Ucrania. Este paso fatal conduce a una enorme pérdida de vidas y socava los cimientos del sistema existente de seguridad internacional. La responsabilidad de desatar una nueva guerra en Europa recae enteramente en Rusia.

No hay justificación razonable para esta guerra. Los intentos de utilizar la situación en Donbass como pretexto para desplegar una operación militar no inspiran ninguna confianza. Es obvio que Ucrania no representa una amenaza para la seguridad de nuestro país. La guerra contra ella es injusta y francamente inútil.

Ucrania ha sido y sigue siendo un país cercano a nosotros. Muchos de nosotros tenemos familiares en Ucrania, amigos y colegas en el trabajo científico. Nuestros padres, abuelos y bisabuelos lucharon juntos contra el nazismo. Desatar una guerra por el bien de las ambiciones geopolíticas del liderazgo ruso, impulsado por dudosas fantasías pseudo-históricas, es una traición cínica a su memoria.

Respetamos la condición de Estado ucraniano, que se basa en instituciones democráticas que realmente funcionen. Somos comprensivos con la elección europea de nuestros vecinos. Estamos convencidos de que todos los problemas en las relaciones entre nuestros países pueden resolverse pacíficamente.

Al desatar la guerra, Rusia se condenó al aislamiento internacional, a la posición de un estado canalla. Esto significa que nosotros, los científicos, ahora no podremos hacer nuestro trabajo normalmente: después de todo, realizar investigaciones científicas es impensable sin la plena cooperación con colegas de otros países. El aislamiento de Rusia del mundo significa una mayor degradación cultural y tecnológica de nuestro país en ausencia total de perspectivas positivas. La guerra con Ucrania es un paso hacia la nada.

Es amargo para nosotros darnos cuenta de que nuestro país, que hizo una contribución decisiva a la victoria sobre el nazismo, se ha convertido ahora en el instigador de una nueva guerra en el continente europeo. Exigimos el cese inmediato de todas las operaciones militares dirigidas contra Ucrania. Exigimos respeto por la soberanía y la integridad territorial del Estado ucraniano. Exigimos paz para nuestros países”.


- “Al presidente de la Federación Rusa V. Putin

¡Señor presidente!

Nosotros, los matemáticos que trabajamos en la Federación Rusa, protestamos enérgicamente contra la invasión militar del territorio de Ucrania lanzada por el ejército ruso el 24 de febrero de 2022.

El nivel de vida de un país y su posición en el mundo están determinados en gran medida por el nivel de su ciencia. Científicos de todo el mundo están trabajando en problemas que no tienen restricciones nacionales y territoriales, para el bienestar de toda la humanidad; la cooperación internacional, la falta de fronteras para la difusión del conocimiento y los valores humanísticos son los cimientos sobre los que se construye la ciencia. Nuestros muchos años de esfuerzos para fortalecer la reputación de Rusia como un centro matemático líder se han depreciado por completo como resultado de la agresión militar no provocada iniciada por nuestro país.

Las matemáticas siempre han sido una de las pocas áreas de la ciencia fundamental en las que Rusia ha mantenido una posición de liderazgo mundial. Como confirmación de esto, se suponía que Rusia albergaría la conferencia matemática más prestigiosa del mundo, el Congreso Internacional de Matemáticos, en el verano de 2022. La Unión Matemática Internacional canceló esta decisión en relación con el ataque ruso a Ucrania. En una situación en la que nuestro país se ha convertido en un agresor militar y, como resultado, en un estado canalla, las posiciones de liderazgo de Rusia en las matemáticas mundiales se perderán irremediablemente.

En las instrucciones del presidente del 4 de diciembre de 2020, las matemáticas fueron nombradas área prioritaria para el desarrollo de la Federación Rusa; se fijaron objetivos tanto en el campo de las ciencias fundamentales como en el de la educación. Estos objetivos, por supuesto, no se pueden lograr en las condiciones actuales, cuando las vidas de nuestros colegas más cercanos, los científicos en Ucrania, con quienes hemos estado conectados por muchos años de trabajo conjunto exitoso, están diariamente en peligro, cuya fuente es el ejército ruso, y Rusia se ha encontrado en aislamiento internacional, sin la posibilidad de un intenso intercambio científico y cooperación con científicos de otros países.

Estamos convencidos de que ningún interés geopolítico puede justificar sacrificios y derramamiento de sangre. La guerra sólo conducirá a la pérdida del país de su futuro, por el que trabajamos.

Exigimos el cese inmediato de las hostilidades y la retirada de las tropas rusas del territorio de Ucrania”.

Fuente: Infobae

jueves, 3 de marzo de 2022

Rusia no está ganando la guerra de los ciberataques y la desinformación en la invasión de Ucrania


Vivimos tiempos extraños. La información estratégica de los movimientos de un ejército se consigue a través de Google Maps, que confunde los pings de los teléfonos de los soldados con coches y señala como atascadas vías que no lo están. Google tuvo que desconectar la capa superior para evitar la localización indeseada de los combatientes.

El grupo de ciberdelincuencia Conti —que si no trabaja para el Gobierno ruso al menos no es perseguido por él y que cuenta con una infraestructura que ya quisieran muchas multinacionales— publica notas de prensa explicando que, contra su primera intención de proteger a la madre patria contra cualquier ataque exterior, ya no se involucrará en tan fervorosa tarea.

Conti habría ganado con su negocio de ransomware [un ataque que inutiliza los archivos informáticos del objetivo y le exige un rescate para recuperarlos] un contravalor en bitcoin preguerra de 2.700 millones de dólares desde 2017.

Esta cifra, publicada por Emsisoft, proviene de un análisis de ese ‘mercado’ que estima que las organizaciones cibercriminales habrían generado, por este concepto y solo en el año 2021, 74.000 millones de dólares al cambio, pagados, en buena medida, por las compañías de seguros que están empezando a excluir estos ataques de su cobertura. De hecho, fue el aseguramiento de este riesgo el que ha hecho florecer el negocio.

La conexión rusa

Estas organizaciones delictivas no existirían sin el apoyo cómplice de estados como Rusia, que se benefician de su actividad, tanto directa como indirectamente. El volantazo de Conti se produjo cuando un simpatizante ucraniano con acceso a las comunicaciones internas del grupo, filtró unos 60.000 mensajes dejando sus negocios expuestos.

Por su parte LockBit, un competidor de Conti, de afiliación claramente rusa, ha tomado nota de la represalia sufrida por Conti y han manifestado, en otra nota de prensa: “Para nosotros, [la ciberagresión] es sólo un negocio y somos apolíticos", y aclararon, por si hubiera alguna duda que solo están “interesados en el dinero que genera nuestro inofensivo y útil trabajo".

La rápida deserción de las organizaciones que han dirigido las amenazas de ciberseguridad más críticas a occidente en los últimos años deja en evidencia que las capacidades ciberofensivas de Rusia están muy relacionado con la delincuencia y la obtención ilegal de dinero, y que las fuerzas entrenadas que pudieran desplegar en el terreno del ciberespacio están tan preocupadas como los oligarcas del gas sobre su fortuna personal. Ya no hay romance sino bitcoins.

Como me cuenta mi amigo Alfredo Reino, experto en ciberseguridad, la informatsionnoe protivoborstvo (que se suele traducir como guerra o confrontación de información) se formalizó en 2014 y cuenta con diferentes actores. El FSB, sucesor de la KGB, se encarga de la monitorización y vigilancia internas lo que no le impide mantener excelentes relaciones con algunos grupos como Turla, Snake o Venomous Bear a los que se les atribuyen los ataques contra Estonia en 2007 y Georgia en 2008. El GRU, la inteligencia militar, que cuenta con varios grupos de capacidad ofensiva como Unit 26165 y Unit 74455. A él se le se atribuyen los ataques contra las elecciones EE UU en 2016.

Expertos en desestabilizar

Por su parte a NotPetya se le considera responsable de los ataques contra las elecciones e infraestructuras críticas ucranianas. A la OPCW los de 2018 o, probablemente, el ataque de France Telecom. El SVR, servicio de inteligencia en el extranjero, con grupos como APT29 (Cozy Bear), se centra en los ataques a gobiernos extranjeros (EE UU, Ucrania, Noruega, Holanda) y actividad hostil contra investigadores de las vacunas contra la covid-19.

Por último, el IRA (Internet Research Agency), que es una ‘troll factory’ y se encarga de la parte de desinformación, trolls, acoso, manipulación de opinión pública en extranjero, etc… IRA, conocida como los Troles de Ólguino, no es una entidad pública, pero funciona en estrecha colaboración con la Federación Rusa.

Todos estos grupos han usado a Ucrania como laboratorio de pruebas. Cualquier ataque nuevo, cualquier herramienta desarrollada, se ha probado primero en Ucrania: NotPetya, originalmente dirigido a pymes ucranianas, terminó siendo usado en grandes ataques que no solo han colapsado grandes corporaciones de todo el mundo, sino que les ha costado mucho dinero a entidades como Maersk, Merck, o Saint Gobain.

Del lado ucraniano, y sus voluntarios externos, hemos visto ataques de poca complejidad (denegación de servicios, que colapsa el acceso a una web o servicio), ataques a webs concretas del gobierno ruso que no han tenido tanto impacto operativo como de propaganda. En la guerra del relato Ucrania va ganando.

No está habiendo ciberataques novedosos

En general, y debemos alegrarnos por ello, no estamos viendo ataques novedosos que pongan en cuestión la capacidad de defensa de los atacados.

Nadie niega que las infraestructuras críticas nacionales siguen siendo vulnerables, pero no más que antes de la guerra. En el mundo de lo ciber como en el del campo de batalla físico, no estamos viendo nada novedoso en el comportamiento ruso ni en sus ataques ni en el empleo de la desinformación.

Cabe decir de manera poco humilde que, hasta ahora, en el aspecto ciber está siendo poco imaginativo y predecible. En cuanto a la desinformación, nos han acostumbrado tanto a ella que no nos han encontrado desprevenidos. Los intentos de colar propaganda por información se han desinflado y, en general, están teniendo muy poco impacto.

Tristemente, la guerra solo nos ha sorprendido en su descarnada brutalidad.

Fuente: SiNC

Colectivo rescata tradiciones del carnaval de antaño con museo virtual y chichería interactiva


Summergō Lab, un colectivo de artes digitales que ya realizó proyectos virtuales para lugares como el Parque Crétacico o Palacio de la Florida, acaba de lanzar un museo digital dedicado al carnaval de antaño de Sucre. 

En él, cada internauta navegará a través de una Chichería Interactiva en 360º, pudiendo acceder a una sistematización audiovisual de entrevistas con recursos cinematográficos a personajes que dan vida a esta manifestación cultural a lo largo de los años y generaciones, además de archivos históricos, fotografías de antaño, reportajes y otros contenidos multimedia. 

"Representa un proceso de recuperación y revalorización de obras de vida, con testimonios de los protagonistas de ayer y hoy, que, además, refleja de manera estructurada elementos que hacen y permean la identidad tradicional e histórica chuquisaqueña y boliviana", se puede leer en la descripción del proyecto. 

Es posible acceder al museo digital e interactivo a través del portal carnavalsucre.com.

Recientemente, el colectivo participó también de la Bienal de Arte Urbano 2022, organizada por el proyecto mARTadero y que está enfocada en la realidad aumentada. El proyecto que presentó Summergō Lab fue una animación al antiguo billete de 10 bolivianos. Allí hacen hablar a las Heroínas de la Coronilla. 

"La imagen y memoria de las Heroínas de la Coronilla ya no están presentes en la nueva representación de billetes, por lo que esta obra fue creada como homenaje a partir de los billetes donde aún se encuentra su imagen, mismos que gradualmente están quedando fuera de circulación por deterioro. Permitiendo a través de las nuevas posibilidades tecnológicas, agregar un valor artístico a objetos cotidianos, con los que hacemos transacciones como en este caso", argumentó el equipo. 

Fuente: Opinion