viernes, 6 de marzo de 2020

Paranoia versus peligro real: cómo reacciona el cerebro ante la avalancha de información que circula sobre coronavirus

Pareciera que el coronavirus llegó para quedarse. O al menos no dejar de circular en el mundo en el corto plazo. Y la inquietud que se genera en torno a una enfermedad de la que poco se sabe y que de pronto irrumpe en el escenario mundial lleva a extremar cuidados (a veces por demás) y percibir peligro donde no lo hay.

En ese sentido, no hace falta ser hipocondríaco para sentirse amenazado ante alguien que estornuda a nuestro lado en el colectivo o evitar ver a un amigo que llega de viaje de Italia.

Pero, ¿qué sucede a nivel cerebral en situaciones de alerta sanitaria como la que ocurre con el coronavirus? El licenciado en Psicología Fernando Torrente explicó a Infobae que “en situaciones como las que presenta la epidemia del coronavirus, se activan los sistemas del cerebro que tienen que ver con el manejo y respuesta frente al peligro y la situación de incertidumbre”.

“Por un lado, las respuestas del peligro se relacionan con los sistemas de la ansiedad. La ansiedad es una emoción que nos prepara para manejar de forma anticipada los peligros. Está muy ligada al miedo, pero reacciona antes de que el peligro esté presente de manera inminente -señaló el director del Instituto de Neurociencias y Políticas Públicas de Fundación Ineco-. Por otro lado, frente a la incertidumbre, nuestra mente busca determinados procedimientos o mecanismos para situarse frente a esa falta de información correcta sobre lo que puede pasar”.

- ¿Hay algo del orden de la paranoia en la manera en que reaccionamos ante la información recibida?

- Cuando estamos en situación de incertidumbre es común utilizar ciertos mecanismos que no son siempre 100% lógicos o racionales para tratar de dar cuenta lo que está pasando. Estos mecanismos se llaman heurísticos, que dan lugar a interpretaciones de lo que sucede y muchas veces contienen ciertos sesgos, sobre todo cuando carecemos de información, activando emociones negativas como es la ansiedad.

Dichos sesgos se hacen cada vez más fuertes y así, cuando imaginamos un episodio o un evento peligroso que puede llegar a suceder (por ejemplo el contagio de un virus que puede ser fatal) nos llevan a tomar precauciones y a reaccionar como si eso fuera posible. Actuamos por las dudas, tomando medidas de seguridad e imaginamos el evento como más probable de lo que realmente es desde el punto de vista frío de la estadística.

Es decir en las situaciones inciertas, y frente al peligro, tomamos ciertos recaudos sin tener en cuenta el escenario real. A esto se lo conoce como omisión de las probabilidades y es un sesgo que ocurre cuando reaccionamos por el evento emocional y no por la posibilidad real de que ocurra, por ejemplo, una muerte por coronavirus.

- ¿Por qué si, por poner un ejemplo, los especialistas desaconsejan el uso del barbijo se agota el stock en las farmacias?

- Las conductas de seguridad como salir a comprar barbijos o alcohol en gel, son maneras de reducir la ansiedad que produce la incertidumbre. La probabilidad aumentada de contagio, el miedo a que esto ocurra y todas las situaciones imaginarias que una persona posee, llevan a que la misma desarrolle ciertas medidas de seguridad.

Para muchas personas, tomar medidas aunque no sean efectivas, no sirvan o no estén recomendadas, es una forma de sentirse más seguro ya que aumenta su ilusión de control (que a su vez, es otro sesgo). Por lo tanto, sienten que pueden estar previniendo “algo” y eso baja su ansiedad, aunque no disminuye en absoluto la probabilidad de contagio.

Es decir, estos mecanismos tienen que ver con cómo regulamos nuestras propias emociones y cómo ciertos sesgos nos llevan a tomar medidas de seguridad innecesarias para reducir la ansiedad.

- ¿Hace falta ser hipocondríaco para que se activen estos temores desmedidos o le ocurre a cualquier persona?

- La hipocondría es una entidad patológica que pre-existe al temor por el coronavirus. Una persona hipocondríaca por supuesto es mucho más sensible o vulnerable a desarrollar estados de ansiedad importantes frente a epidemias de este tipo. Pero no todas las personas que desarrollan estos temores poseen una previa patología de tipo hipocondríaca, sino que son estados de ansiedad elevados frente a la posibilidad de un contagio.

- ¿Cuáles serían las recomendaciones para no entrar en pánico?

- Lo que podemos hacer para no caer en pánico es tratar de seguir, lo más posible, las recomendaciones concretas de las organizaciones de salud y no tomar medidas de seguridad “por las dudas” ni imaginar escenarios que aún no ocurrieron. Todo ese tipo de mecanismos mentales al principio calman la ansiedad, pero luego la aumentan.

Por lo tanto, hay que seguir las pautas concretas de las organizaciones de salud. No se debe hacer ni más ni menos que eso. Respetar las recomendaciones es lo mejor que se puede hacer desde el punto de vista racional, tanto para evitar la probabilidad de un contagio como también evitar caer en pánico.

Fuente: Infobae

jueves, 5 de marzo de 2020

Novedoso estudio usa aprendizaje automático para mejorar el tratamiento de diabetes en México

Te presentamos un estudio que aplica herramientas de aprendizaje automático (machine learning) a datos de salud de pacientes con diabetes tipo 2. Esta combinación innovadora de métodos y datos puede aportar mejor evidencia para mejorar la atención de la diabetes tipo 2 (DM2) y apoyar el esfuerzo de lograr una cobertura de salud universal con calidad. Entérate más en este post.

¿Qué significa realmente la Cobertura Universal de Salud?

Avanzar hacia la cobertura universal de salud es un compromiso que han asumido todos los países de la región de América Latina y el Caribe. La Cobertura Universal de Salud se logra cuando todas las personas que lo requieren tienen acceso a los servicios de salud de calidad en forma equitativa sin que el uso de estos implique gastos excesivos y genere dificultades económicas. La cobertura universal promueve el bienestar general de la población, la equidad y el crecimiento económico de los países.

¿Cómo llegar a la Cobertura Universal de Salud?

Las estrategias para llegar a la cobertura universal se han enfocado en lograr una cobertura “nominal ”, es decir, incrementar el número de personas a quienes se les facilita acudir a los servicios de salud y ser atendidas, ya sea afiliándolas a seguros de salud, construyendo centros asistenciales o aumentando el personal de salud disponible Sin embargo, si no se trabaja en paralelo hacia una cobertura “efectiva”, en la que el incremento en el acceso se acompañe de mejoras simultáneas en la calidad del cuidado, el progreso hacia mejorar la salud poblacional será muy limitado.

El desafío: la calidad de los servicios

Las deficiencias en la calidad de los servicios de salud tanto a nivel global como en ALC han sido ampliamente documentadas y han motivado un llamado a dirigir el foco de las políticas de salud hacia el mejoramiento de la calidad. La comisión Lancet considera que investigar cuales intervenciones sirven y cuales no es un paso indispensable para lograr la transformación de los sistemas de salud hacia sistemas de alta calidad. No obstante, la comisión misma reconoce que esto no será fácil, por las grandes limitaciones que existen en cuando a disponibilidad de datos y recursos monetarios y técnicos para generar esta evidencia.

La posibilidad que abren los datos y la inteligencia artificial

A pesar de las limitaciones dos tendencias en la región se combinan para superar estos retos. Una es la creciente disponibilidad de datos de salud que pueden ser analizados con herramientas digitales. La segunda tendencia se trata del desarrollo y uso de metodologías estadísticas predictivas. Una de ellas, el aprendizaje automático, permiten analizar la información en una forma similar a si se hiciera un experimento en un grupo de personas, dando una idea de cómo hubieran sido los resultados si se realizara una intervención específica.

Un ejemplo concreto: el análisis de Diabetes tipo 2 en México

Este análisis combinó herramientas de aprendizaje automático y datos de salud provenientes de registros administrativos para evaluar el desempeño del programa para la atención de DM2 del Instituto Mexicano de la Seguridad Social (IMSS), llamado DIABETIMSS.

Conocer la efectividad de este programa es de suma importancia en el contexto de México, ya que la DM2 es un problema de salud pública en ese país, siendo el IMSS la institución que brinda atención a aproximadamente 3.8 millones de pacientes adultos con esta enfermedad.

El estudio utilizó datos clínicos de registros disponibles entre los años 2012 y 2016 para más de 78.000 pacientes con DM2. El mismo aplicó métodos de aprendizaje automático para comparar el control glucémico de los pacientes atendidos por DIABETIMMS con el de pacientes atendidos por un programa convencional. El análisis encontró que en promedio, el control glucémico de los pacientes atendidos por DIABETIMMS fue 5% mejor. Estos resultados proveen información que podría ser la base para que los tomadores de decisiones analicen el costo beneficio de expandir el programa.

Si bien el estudio es un piloto, la novedosa combinación de métodos y datos sugiere que este tipo de estudios es valioso para evaluar programas y tratamientos en sistemas e instituciones de salud. Las herramientas digitales en salud tienen la potencialidad de mejorar las investigaciones y tratamientos con un costo generalmente bajo, utilizando datos clínicos y de procesos recolectados rutinariamente.

Fuente: BID

lunes, 2 de marzo de 2020

La educación en el mundo según el informe PISA

La educación se encuentra en un momento crucial ante la necesidad de avanzar en metodología y frente al desafío de la revolución tecnológica. La capacidad de garantizar una buena educación es uno de los factores que más influyen en el avance y progreso de personas y sociedades.

El informe PISA es relevante en la evaluación de los estudiantes de todo el mundo sobre los conocimientos y habilidades clave esenciales para una participación plena en la vida social y económica.

Estas evaluaciones no solo determinan si los estudiantes cerca del final de su educación obligatoria pueden reproducir lo que han aprendido; también examinan qué tan bien los estudiantes pueden extrapolar de lo que han aprendido y aplicar sus conocimientos en entornos desconocidos.

La última edición sobre los datos recogidos data de finales del 2019 y se incorpora un área innovadora, la competencia global, como la capacidad de analizar asuntos globales e interculturales y valorar distintas perspectivas para emprender acciones por el bien común y el desarrollo sostenible.

Alrededor del 77% de los estudiantes, en promedio en los países de la OCDE, alcanzaron al menos un nivel 2 de competencia en lectura.

Como mínimo, estos estudiantes pueden identificar la idea principal en un texto de longitud moderada, encontrar información basada en criterios explícitos, aunque a veces complejos, y reflexionar sobre el propósito y la forma de los textos cuando se les indica explícitamente que lo hagan. Más del 85% de los estudiantes en Beijing, Shanghai, Jiangsu y Zhejiang (China), Canadá, Estonia, Finlandia, Hong Kong (China), Irlanda, Macao (China), Polonia y Singapur se desempeñaron a este nivel o más.

Alrededor del 8,7% de los estudiantes, en promedio en los países de la OCDE, obtuvieron los mejores resultados en lectura, lo que significa que alcanzaron el nivel 5 o 6 en la prueba de lectura PISA.

En estos niveles, los estudiantes pueden comprender textos largos, lidiar con conceptos que son abstractos o contrarios a la intuición, y establecer distinciones entre hechos y opiniones, basadas en claves implícitas relacionadas con el contenido o la fuente de la información.

En 20 sistemas educativos, incluidos los de 15 países de la OCDE, más del 10% de los estudiantes de 15 años obtuvieron los mejores resultados.

En promedio en los países de la OCDE, el 76% de los estudiantes alcanzaron el Nivel 2 o superior en matemáticas. Como mínimo, estos estudiantes pueden interpretar y reconocer, sin instrucciones directas, cómo se puede representar matemáticamente una situación (simple) (por ejemplo, comparar la distancia total a través de dos rutas alternativas o convertir los precios a una moneda diferente). Sin embargo, en 24 países y economías, más del 50% de los estudiantes obtuvieron puntajes por debajo de este nivel de competencia.

Alrededor de uno de cada seis estudiantes de 15 años en Beijing, Shanghái, Jiangsu y Zhejiang (China) (16.5%), y aproximadamente uno de cada siete estudiantes en Singapur (13.8%), obtuvo un puntaje de Nivel 6 en matemáticas, el nivel más alto de competencia que describe PISA.

Estos estudiantes son capaces de razonamiento y pensamiento matemático avanzado. En promedio en los países de la OCDE, solo el 2.4% de los estudiantes obtuvieron puntajes en este nivel.

En promedio en los países de la OCDE, el 78% de los estudiantes alcanzaron el Nivel 2 o superior en ciencias. Como mínimo, estos estudiantes pueden reconocer la explicación correcta de los fenómenos científicos familiares y pueden usar dicho conocimiento para identificar, en casos simples, si una conclusión es válida en función de los datos proporcionados.

Más del 90% de los estudiantes en Beijing, Shanghai, Jiangsu y Zhejiang (China) (97.9%), Macao (China) (94.0%), Estonia (91.2%) y Singapur (91.0%) lograron este punto de referencia.

Cabe destacar las grandes diferencias entre países y economías individuales en cómo su desempeño en los últimos tres años. Por ejemplo, el desempeño promedio en matemáticas mejoró en 13 países / economías (Albania, Islandia, Jordania, Letonia, Macao [China], Montenegro, Perú, Polonia, Qatar, la República de Macedonia del Norte, la República Eslovaca, Turquía y el Reino Unido), disminuyeron en 3 países / economías (Malta, Rumania y Taipei Chino), y se mantuvieron estables en los 47 países / economías restantes.

Para más información: OECD

Imagen: Stec-Ic

Fuente: En POsitivo