miércoles, 14 de abril de 2021

El periodismo crítico


Artículo del filósofo, periodista, escritor y Premio Nobel de Literatura, Albert Camus sobre el periodismo crítico. 

Es preciso que nos ocupemos también del periodismo de ideas. Ya hemos dicho que la concepción que tiene la prensa francesa de la información, podría ser mejor. Se quiere informar rápido en lugar de informar bien. La verdad no se beneficia con ello. 

Por lo tanto, no podemos razonablemente lamentarnos de que los editoriales tomen, en parte, el lugar que tan mal ocupa la información. Algo al menos es evidente: la información, tal como se suministra hoy a los periódicos y tal como éstos la utilizan, no puede prescindir de un comentario crítico. La prensa, en su conjunto, podría tender hacia esta fórmula.

Por una parte, el periodista puede ayudar a la comprensión de noticias mediante un conjunto de observaciones que den su alcance exacto a informaciones cuya fuente e intención no son siempre evidentes. El periodista puede, por ejemplo, en la composición del periódico, enfrentar noticias que se contradicen, y lograr así que una cuestione a la otra. Pueden informar al público acerca de la credibilidad que conviene atribuir a una información sabiendo que emana de tal agencia o de tal corresponsalía en el extranjero. Para dar un ejemplo preciso, es seguro que, de la gran cantidad de corresponsales que las agencias mantenían en el extranjero, sólo cuatro o cinco ofrecían las garantías de veracidad que debe exigir una prensa decidida a desempeñar su papel. Corresponde al periodista, mejor informado que el público, presentarle, con el máximo de reservas, las informaciones cuya precariedad conoce bien.

A esta crítica directa del texto y de las fuentes, el periodista podría agregar unas explicaciones tan claras y precisas como fuera posible, que pusieran al público al tanto de la técnica de la información. Puesto que al lector le interesan el doctor Petiot y la estafa de las alhajas, no hay razón inmediata para que no le interese el funcionamiento de una agencia internacional de prensa. Lo beneficioso sería, alertar su sentido crítico en lugar de apelar a su inclinación hacia lo fácil. El problema consiste solamente en saber si esta información crítica es técnicamente posible. Mi convicción sobre este punto es afirmativa.

Hay otro aporte del periodista al público. Consiste en el comentario político y moral de la actualidad. Frente a las fuerzas desordenadas de la historia, cuyo reflejo son las informaciones, puede ser positivo escribir cada día las reflexiones de una persona o las observaciones comunes de varias personas. Pero esto no puede hacerse desaprensivamente, sin distancia y sin cierta idea de la relatividad. Desde luego, el amor por la verdad no impide tomar partido, más aún, si se ha comenzado a comprender lo que tratamos de hacer en este periódico, el uno no se entiende sin el otro. Pero, en esto como en lo demás, hay que encontrar un cierto tono sin el cual todo se desvaloriza.

Para tomar ejemplos de la prensa actual, es cierto que la rapidez sorprendente de los ejércitos aliados, y de las noticias internacionales, la certidumbre de la victoria que sustituye de pronto a la esperanza infatigable de la liberación, en fin, la proximidad de la paz obligan a todos los periódicos a definir sin dilaciones lo que el país quiere y lo que es. Por eso se habla tanto de Francia en sus artículos. Pero, desde luego, se trata de un tema que sólo se puede abordar con infinitas precauciones y eligiendo las palabras. Si se pretende volver a los tópicos y a las frases patrióticas de una época en que se llegó a irritar a los franceses con la sola mención de la palabra patria, no se aporta nada a la definición que buscamos. Al contrario, se le quita mucho. Para tiempos nuevos son necesarias, si no palabras nuevas, al menos un nuevo ordenamiento de palabras. Sólo el corazón y el respeto que inspira el verdadero amor pueden dictar este nuevo enfoque. Solamente así contribuiremos, modestamente, a dotar a este país de un lenguaje que sea escuchado.

Como se ve, esto exige que los artículos de fondo sean profundos y que las noticias falsas o dudosas no sean presentadas como verdaderas. A este conjunto de elementos llamo periodismo crítico. Y, una vez más, es necesario un tono y el sacrificio de muchas cosas. Pero bastaría, quizá, con que se empezara a reflexionar sobre todo esto.

Imagen: Milenio

Fuente: Bloghemia

martes, 13 de abril de 2021

En Italia, un algoritmo sugiere cómo organizar el sistema de vacunación para frenar al COVID-19


La Lombardía ha sido la región italiana más afectada por el COVID-19. Cuando los casos en Europa comenzaron a aparecer, los datos y experiencias de esta región de Italia conmovieron al mundo por su crudeza y complejidad. Ahora, que llega el turno de organizar la vacunación, esta misma región brinda experiencias que pueden servir para ser capitalizadas en otras regiones.

¿Cómo determinar quién tiene prioridad en la vacunación? Un algoritmo desarrollado por los estadísticos de la Universidad Milano Bicocca identifica, por nombre y apellido, a las personas de 18 a 79 años que tienen prioridad a la vacuna en función de su perfil clínico. El índice de fragilidad se calculó comparando la información de la base de datos asistida de las regiones con los flujos de vigilancia de ocupación, hospitalizaciones y muertes por COVID-19 en la primera y segunda olas. La aplicación de este sistema -explican los investigadores- permite evitar cientos de intubaciones y muertes.

Este algoritmo, ideado por científicos y adoptado por Lombardía, puede ayudar a que la vacilante campaña de vacunación vuelva a encarrilarse al decidir quién debe recibir la vacuna primero y eliminará disputas. El gobierno regional optó por su implementación, tras una votación ocurrida el mes pasado, aunque aún no ha comenzado a usarlo. El Ministerio de Salud también está considerando recomendarlo para uso nacional. “Creemos que al vacunar primero a quienes realmente están en mayor riesgo, podemos evitar cientos de intubaciones y muertes aquí, en Lombardía, y miles en Italia”, dijo Giovanni Corrao, profesor de estadística médica que dirigió el proyecto.

La región norte alrededor de Milán representa una sexta parte de la población de Italia, pero casi un tercio de sus muertes por COVID-19. El Ministerio de Salud Nacional ha instado a que se dé la primera dosis a los ancianos, los trabajadores de la salud, la policía, los maestros y las personas con enfermedades crónicas.

Sin embargo, bajo el sistema de salud descentralizado de Italia, los 20 gobiernos regionales del país tienen la última palabra sobre el orden de vacunación. Algunos también han cedido a los llamamientos de grupos profesionales como abogados y periodistas.

Sin política en la matemática

Al hacer que el orden de vacunación sea estrictamente científico y técnico, el algoritmo reducirá el elemento de discreción política. La investigación cuenta con datos de cinco regiones, Lombardía, Valle de Aosta, Marcas, Puglia y Sicilia, para un total de aproximadamente 16 millones de personas, una cuarta parte de la población italiana. El algoritmo, propuesto y desarrollado por Gianni Corrao, profesor de estadística médica de Milano Bicocca, identificó las 23 condiciones patológicas que, además de la edad y el sexo, eran indicativos de riesgo clínico.

“La utilidad de este algoritmo -explicó Corrao- ciertamente depende también de la rapidez con la que se proceda con las vacunas, y permite evitar hospitalizaciones, intubaciones y muertes. Este algoritmo le atribuye a cada ciudadano el grado de vulnerabilidad al COVID-19”. En el estudio también participaron profesores e internistas, entre ellos, Giuseppe Mancia, de la Universidad de Milán Bicocca, el diabetólogo Agostino Console y Flavia Carle, profesora de estadística médica.

El equipo identificó 34 afecciones o enfermedades potenciales que aumentaban el riesgo de COVID-19, incluidas diabetes, enfermedades cardíacas, anemia y enfermedades hemato-oncológicas. “Determinamos un peso específico a cada enfermedad, luego el algoritmo suma esos índices y relaciona la edad y el sexo con ellos”, explicó Corrao. El coronavirus afecta todo, donde encuentra fragilidad, se desliza. “Este algoritmo ‘holístico reúne toda esa información”, sugiere orgulloso el investigador.

El índice de fragilidad se calcula en función de factores como los resultados de los hisopados, las hospitalizaciones y las muertes en la primera y segunda oleadas. Todos los datos utilizados son proporcionados por la base de datos de personas asistidas por las regiones.

En la Toscana, en los últimos días, se han ido produciendo anomalías en la administración de vacunas. Se ha anulado el criterio de progresión para los grupos más débiles. De hecho, la disponibilidad de la vacuna AstraZeneca, hasta ahora prohibida a la categoría más expuesta, los mayores de 65 años, para no ser descartada, se administró a las categorías consideradas indispensables como personal escolar, judicial y penitenciario.

Sin embargo, dentro de estas categorías, la vacuna se administra sin discriminación por edad. Hasta la fecha, en la Toscana, un abogado de 25 años tiene acceso prioritario a la vacuna frente a alguien de 64 años con enfermedades graves y que no pertenece a ninguna de las categorías reconocidas por la región como indispensable. No obstante, una persona de este tipo tiene una mayor probabilidad de desarrollar COVID-19 con síntomas severos y por lo tanto ocupar lugares en cuidados intensivos. El algoritmo propuesto al Ministerio de Salud, de aplicarse a nivel regional, podría resolver distorsiones similares.

Fuente: Infobae

lunes, 12 de abril de 2021

Escasean ciencia y tecnologías


Hace poco, el Observatorio Astronómico localizado en Tarija y único de ese nivel en Bolivia cumplió 37 años. No fue noticia porque no interesa a las autoridades, ni a los dirigentes políticos, ni a los movimientos sociales y tampoco a los periodistas. Los asuntos de las ciencias y de las tecnologías no ocupan primeras planas; quizá algún editorialista de vez en cuando se ocupe de ellas.

Esta entidad se ahoga porque la Gobernación de Tarija no cumple con los apoyos financieros que están aprobados en su presupuesto. También se ahoga por la apatía del gobierno central, a pesar de que este centro del saber realiza muchas actividades para explorar el firmamento y difundir entre los pobladores locales y forasteros los misterios del cosmos. Siempre hay un programa novedoso para aprender.

Este centro contó con el respaldo económico y técnico de Rusia, cuando los apoyos extranjeros no significaban un condicionamiento ideológico o político. También existen aportes japoneses al planetario. A pesar del maravilloso cielo boliviano, los emprendimientos para tener otros observatorios chocan contra la negligencia, cada vez más generalizada.

En mis viajes, siempre que puedo, visito observatorios astronómicos y planetarios porque son fascinantes. En Barcelona el Observatorio Fabra pertenece a la Real Academia de Ciencias y Artes de la ciudad y ofrece el placer de observar las estrellas mientras se disfruta una cena en su terraza, en la montaña del Tibidabo. Es tan ilustrativo reconocer planetas, constelaciones, teorías.

Otro observatorio extraordinario es el Europeo Austral (ESO) en pleno desierto de Atacama. Hay que reservar plaza para la visita con meses de anticipación. Vale la pena, pues ahí están las máquinas más modernas de la región, trabajan científicos de todo el mundo y es posible divisar hasta los lejanísimos agujeros negros. Abajo existe una ciudadela subterránea para evitar toda contaminación lumínica. Bolivia podría albergar un emprendimiento tan fantástico, pero ya se sabe que no faltarían bloqueos, presiones masistas para conseguir empleos, campañas de post verdades.

Antiguos proyectos como la Estación Meteorológica de Patacamaya, del Instituto Boliviano de Tecnología Agropecuaria, no tiene ni siquiera un portal informativo. ¿Qué paceño ha escuchado sobre su trabajo? De vez en vez algún estudiante de la UMSA le dedica una tesis o algún antiguo técnico recuerda con nostalgias los mejores momentos.

La Estación Biológica del Beni, próxima a cumplir 40 años, es parte del Servicio Nacional de Áreas Protegidas (SERNAP) y fue en su momento un ejemplo de alianzas estatales y privadas, con amplia participación de la sociedad civil para preservar la extraordinaria vida silvestre de la zona. Hasta 2005 era una prioridad para el estado boliviano. Desde la decadente gestión de Abel Mamani (una persona de tierras altas, activista político, que no se interesaba en ese tema antes del cargo) hasta los actuales responsables “colonizadores”, el sistema de áreas protegidas está en peligro. A pesar de las denuncias siguen expulsando a los guardabosques y a los técnicos.

La lista es muy larga. Los resultados son evidentes ahora y serán peores en el futuro cercano. No sólo es imposible soñar con fabricar vacunas, ni siquiera hay esperanza de contar con planes de compra, con programas de distribución, con equipos seguros y, mucho menos con información transparente. La ignorancia siempre es opaca.

Imagen: Voz de Tarija

Fuente: Inmediaciones