La Bolsa Boliviana de Valores (BBV), en sus 37 años de trayectoria, ingresa ahora en una nueva etapa orientada por la innovación, la tecnología y sobre todo busca continuar generando confianza entre las empresas, instituciones y personas que son parte de la misma.
El 20 de octubre de 1989, la BBV arrancó oficialmente sus operaciones bursátiles, y sus negociaciones eran mediante papel, pero en la actualidad estas pasaron a modernizarse con la desmaterialización, el mercado electrónico y el uso de herramientas tecnológicas.
En cifras la BBV de enero a septiembre de 2026 tiene Bs 3.844,59 MM colocados en el mercado primario; Bs 36.574,46 MM en negociaciones en el mercado secundario y 89 emisores que en la actualidad están financiando sus proyectos a través del mercado de valores.
La principal premisa que ahora maneja la BBV es que: el mercado de valores boliviano debe evolucionar al ritmo de las nuevas necesidades de las empresas, los inversionistas y la economía nacional, por lo que esta nueva etapa está marcada por la innovación, nuevos instrumentos financieros y una mayor integración regional.
El gerente general de la BBV, Pablo Irusta, destacó que la trasformación tecnológica, la modernización y la creación de nuevos instrumentos son las principales prioridades que tiene la institución.
“Hoy estamos sentando las bases para la construcción de un nuevo mercado”, señaló.
Durante un panel que se realizó con motivo de su aniversario, ejecutivos de la institución repasaron los principales cambios que experimentó el mercado desde sus inicios y expusieron los desafíos que enfrenta para los próximos años.
Del papel al mercado electrónico
La gerente central de Operaciones de la BBV, Ana María Pacheco, recordó que hace más de tres décadas las negociaciones se realizaban de manera presencial y que buena parte de los procesos se efectuaba mediante documentos físicos.
La evolución tecnológica modificó de manera sustancial esa dinámica. “Uno de los principales hitos fue la desmaterialización de los valores, que permitió sustituir los títulos físicos por registros electrónicos y reducir riesgos operativos asociados a la manipulación, transferencia y custodia de documentos”.
A ello se suma la implementación del mercado electrónico. Pacheco destacó que este proceso permitió que las operaciones continuaran incluso durante la pandemia de 2020, cuando las actividades presenciales estaban restringidas.
Para el gerente General de la BBV, estos cambios no fueron solamente tecnológicos, sino que permitieron fortalecer la continuidad y seguridad de las operaciones del mercado.
La transformación también alcanzó a la información. Stefany Peredo, gerente de Desarrollo de Información de la BBV, explicó que los usuarios ya no demandan únicamente datos, sino información procesada, contextualizada y oportuna que les permita identificar tendencias, comparar resultados y tomar decisiones.
En esa línea, la BBV desarrolló herramientas digitales como BBV Insight, una línea de productos basada en dashboards que permite consultar información rápida, visual y mediante diferentes filtros.
Una bolsa que busca anticiparse al mercado
La nueva etapa que plantea la BBV no se limita a modernizar sus procesos internos. La institución busca asumir un papel más activo en la transformación del mercado de capitales.
Irusta explicó que, desde 2024, la BBV viene impulsando espacios con especialistas internacionales y trabajando en una planificación estratégica para definir cómo debería desarrollarse el mercado de capitales boliviano.
“El objetivo es marcar la línea, ser líderes de transformación del mercado de valores”, sostuvo.
Esta visión implica pasar de una institución que responde a las necesidades existentes a una que también proponga nuevas alternativas para ampliar y profundizar el mercado.
Entre los proyectos mencionados durante el panel están el desarrollo del factoring, la tokenización, la renovación del motor de negociación y la creación de una bolsa de productos.
El desafío de una nueva regulación
Uno de los principales retos identificados por la BBV es la actualización del marco normativo.
Irusta recordó que la actual Ley del Mercado de Valores data de 1998 y sostuvo que, si bien ha sido fundamental para el desarrollo del sector, las nuevas herramientas y modalidades de operación requieren una regulación acorde.
“Necesitamos tener otra ley para poder desarrollar otros mercados que no tenemos desarrollados hoy en día”, explicó.
El ejecutivo también destacó la importancia de avanzar hacia mecanismos de reconocimiento regulatorio entre países, como una condición necesaria para una futura integración de los mercados de capitales de la región.
Información e inteligencia artificial
La transformación también alcanza la manera en que la BBV procesa y entrega información.
Peredo explicó que la institución trabaja en herramientas que permitan que los datos sean más accesibles, visuales y útiles para la toma de decisiones.
La visión es que, en el futuro, las personas no tengan que limitarse a buscar información, sino que puedan recibir contenidos relevantes de acuerdo con sus necesidades.
“Los datos generan valor para la toma de decisiones”, resumió Peredo durante el panel.
Próximos diez años
El aniversario de la BBV no fue planteado solamente como una mirada hacia el pasado. El panel cerró con una reflexión sobre lo que la institución quisiera construir dentro de una década.
La visión incluye un mercado más accesible para las personas y empresas, nuevos productos financieros, mayor participación de inversionistas y una relación más cercana entre información, empresas y usuarios.
Pero la expectativa de Irusta va más allá de las fronteras nacionales: atraer capital internacional, lograr que productos bolivianos sean reconocidos en mercados externos y que compradores internacionales lleguen a Bolivia para adquirir producción nacional.
También planteó como meta que el país pueda integrarse de manera efectiva a los mercados de capitales de la región y convertirse en un participante activo del mercado latinoamericano.
La aspiración, en definitiva, es que la BBV no solamente acompañe la evolución de la economía boliviana, sino que contribuya a impulsarla.
Fuente: Economy

No hay comentarios.:
Publicar un comentario