domingo, 15 de febrero de 2026

Pagos, contratos y transparencia, los temas clave del Bolivia Blockchain Week


Desde el pago ágil de importaciones hasta la internacionalización de micro y pequeñas empresas en cuestión de minutos, la dimensión práctica de la tecnología blockchain será un elemento transversal a los ejes del Bolivia Blockchain Week 2026, un evento con alcance regional y el más grande de su tipo en un país marcado por la falta de dólares.

El ecosistema Web3 tiene una nueva cita obligatoria en Latinoamérica. El próximo 27 y 28 de febrero de 2026, la ciudad de Santa Cruz de la Sierra será la sede del Bolivia Blockchain Week 2026, el evento más importante de Blockchain, Crypto & Trading del país. Tras el éxito de su primera edición, este encuentro regresa para fortalecer una comunidad que ha convertido a Bolivia en uno de los mercados de mayor adopción cripto en el último año.

El encuentro contará con más de 50 speakers, 100 alianzas estratégicas y más de 4.000 asistentes durante dos días de intensa agenda académica y sesiones de networking.

En esta edición estarán presentes compañías líderes en la industria como Binance (Gold Sponsor), Tether (Title Digital Sponsor), Kucoin (Trading Battle Sponsor), Banexcoin (Bronze and Growth Sponsor), Mandioca (Gold Sponsor), VitaWallet (Silver Sponsor), Bitgo (Welcome Drink Sponsor) y otros grandes jugadores en la región.

El evento en Bolivia se realizará en el Hotel Marriot de Santa Cruz y, además de contar con entradas gratuitas, ofrece una agenda de contenidos diversos que abarcan cripto, trading, adopción, infraestructura blockchain, regulación, Web3 y educación financiera. El circuito se desarrolla junto a alianzas con comunidades locales e internacionales, con dinámicas pensadas para facilitar encuentros entre audiencias retail, KOLs, builders y tomadores de decisión del sector B2C, B2B Y B2G.

Organizado por LATAM Blockchain Events, la organización detrás de la reconocida Perú Blockchain Conference, el Bolivia Blockchain Week 2026 marca el inicio de un ambicioso circuito regional que incluirá paradas en México y Perú.

"Ya no solo somos eventos: somos un puente entre las empresas cripto y el ecosistema local de cada país de Latinoamérica. Impulsamos fuertemente la adopción de las criptomonedas, trading y el desarrollo blockchain. Creemos firmemente que, con nuestra trayectoria, experiencia y liderazgo, podemos potenciar con profesionalismo y empatía el crecimiento del ecosistema Web3 en la región", señaló Bryan Aguilar, CEO y General Manager de LATAM Blockchain Events

Bolivia, un mercado en plena expansión

El país vive un “boom” cripto sin precedentes reconocido por el mismo Banco Central de Bolivia (BCB). Los últimos datos sobre el sector proporcionados por el ente emisor indican que el volumen de transacciones bolivianas creció de 46,5 millones de dólares en el primer semestre de 2024 a 294 millones en similar periodo de 2025 en el caso de la plataforma Binance. Es decir, se multiplicó más de seis veces en apenas 12 meses.

El BCB también informó –con base en un estudio del Gafilat– que más de 250.000 bolivianos (6% de la población con ingreso formal) poseen activos virtuales por un valor mayor a los 1.000 millones de dólares.

Este fenómeno no responde únicamente a un entusiasmo tecnológico, sino a una necesidad pragmática frente a la coyuntura económica. Expertos señalan que el uso de criptomonedas como Bitcoin y USDT se ha convertido en un "salvavidas" para empresas y ciudadanos ante la escasez de divisas y la crisis del dólar. La adopción ha permeado todos los estratos: desde pagos internacionales de pyme hasta operaciones privadas de mayor escala, así como su adopción por parte de la población como herramienta de resguardo de valor frente a la depreciación.

A este escenario se suma el respaldo gubernamental. El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, ha manifestado su interés en utilizar la tecnología blockchain y los criptoactivos como herramientas para transparentar la gestión pública y evitar la corrupción.

Con la habilitación de las operaciones de activos digitales por parte del BCB en 2024 y un marco legal que ha pasado de la prohibición a la regulación activa, el país se posiciona como un laboratorio de adopción en tiempo real. Asistir al Bolivia Blockchain Week significa conectarse con el epicentro de esta aceleración económica y social.

Un estudio de la plataforma de análisis de mercado DemandSage proyecta que para 2026 el porcentaje de usuarios de criptomonedas en Sudamérica alcanzará el 16% de la población, lo que representa 68,5 millones de personas. Y señalan que la cantidad de personas que poseen criptomonedas aumentará de 420 millones en 2023 a 559 millones este año (+33%).

Esta acelerada adopción de esta tecnología se refleja en el hecho de que el 6% de los comercios del mundo aceptan ya activos digitales como forma de pago, lo que sugiere un movimiento creciente hacia un uso transaccional real. Esto también está pasando en Bolivia con varios comercios, incluyendo a las pequeñas y medianas empresas exportadoras, que pueden recibir el pago por sus productos casi instantáneamente, de manera directa y con una comisión muy baja.

La tecnología blockchain no es una herramienta de uso limitado al sector financiero, al comercio exterior mayorista y a la gestión del Estado; también se usa en la educación, en servicios digitales e incluso en trabajos de trazabilidad en el agro. Entre sus beneficios están la reducción de costos financieros, el aumento de la seguridad y de la confianza en operaciones internacionales, la disminución de intermediarios, el acceso a financiamiento alternativo y la mejora de la transparencia, eficiencia operativa, trazabilidad y automatización mediante contratos inteligentes.

Fuente: Vision 360

sábado, 14 de febrero de 2026

YPFB habilitará canal de WhatsApp para registrar casos de fallas en vehículos por gasolina


Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) anunció que habilitará un canal de WhatsApp para registrar casos presuntamente vinculados al uso de gasolina desestabilizada que habrían generado fallas en vehículos automotores.

“Ante los recientes reportes sobre posibles fallas en algunos vehículos automotores, y dando inicio a la presentación de soluciones con los sistemas de registro, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) tiene a bien informar a la población que, en primera instancia, ha decidido habilitar un canal de comunicación (WhatsApp) para registrar estos casos”, dice el comunicado de YPFB.

La estatal afirmó que el sistema estará disponible desde el 24 de febrero. El canal de comunicación (WhatsApp), con asistente virtual, denominado Sistema de Registro y Evaluación de Contingencias (SREC), se regirá bajo los siguientes parámetros:
  • Finalidad: Recolección de datos de vehículos automotores con posibles daños.
  • Gestión de datos: El registro de información en el SREC se utilizará para validar la información y cruzarla con registros como SOAT, B-SISA, SEGIP y otros.
  • Evaluación y estudio: Cada caso será considerado para determinar la causa y el alcance del posible daño reportado en el vehículo automotor.
YPFB detalló que al momento de registrar su información en el SREC, las personas deben adjuntar de manera digital la documentación que acredite la propiedad del vehículo automotor (RUAT), así como la documentación simplificada requerida.

YPFB aclaró que la información proporcionada con la habilitación del SREC no constituye ni implica la asunción de responsabilidad sobre todos los casos que puedan ser registrados, ya que los mismos serán revisados y contrastados por peritos especializados, bajo parámetros técnicos y legales.

Fuente: Urgente

Linkser marca un hito en Bolivia al incorporar Inteligencia Artificial en los pagos digitales


Linkser, la red de pagos electrónicos líder en Bolivia, anuncia un avance trascendental en su evolución tecnológica: la incorporación de Inteligencia Artificial (IA) dentro de su ecosistema de soluciones de pago, convirtiéndose en una de las primeras empresas del sector en el país en dar este paso estratégico.

La adopción de IA representa un hito para Linkser y para el mercado boliviano, marcando el inicio de una nueva etapa enfocada en la innovación, la eficiencia y la mejora continua de la experiencia digital. Como primer paso de esta transformación, la compañía presenta una herramienta diseñada para potenciar el comercio electrónico: el Asistente de IA Personal Shopper, orientado a optimizar el proceso de compra y pago en línea.

En un contexto donde el crecimiento del e-commerce exige experiencias cada vez más simples, ágiles y personalizadas, esta solución permite acompañar al usuario durante todo el recorrido de compra, reduciendo fricciones, resolviendo dudas en tiempo real y facilitando la finalización exitosa de la transacción. El objetivo es claro: mejorar la conversión de los comercios afiliados y elevar la experiencia del consumidor digital.

Para la definición e implementación de nuestra estrategia de Inteligencia Artificial, hemos firmado una alianza estratégica con Finconecta, empresa internacional especializada en el diseño y despliegue de agentes de IA en múltiples mercados. Esta colaboración nos permitirá incorporar tecnología de clase mundial para ofrecer a nuestros clientes herramientas más avanzadas, ágiles y orientadas a resultados. “Con este primer agente iniciamos, junto a Linkser, una nueva etapa en la evolución del comercio digital. Nuestra visión es desplegar progresivamente más agentes inteligentes que redefinan la interacción digital y eleven el estándar del comercio electrónico en Bolivia y la región.” Comentó Jorge Ruiz, CEO de Finconecta.

Inteligencia Artificial como eje estratégico

La implementación de este asistente inteligente no es un hecho aislado, sino el inicio de una estrategia integral de adopción de Inteligencia Artificial en Linkser. La compañía proyecta extender progresivamente el uso de IA a nuevas herramientas, servicios y procesos internos, con el objetivo de optimizar operaciones, fortalecer la seguridad, mejorar la toma de decisiones y seguir elevando la propuesta de valor para comercios y usuarios finales.

“En Linkser estamos convencidos de que la Inteligencia Artificial será un pilar clave del futuro de los pagos y los servicios financieros. Este lanzamiento marca el primer paso de una transformación más profunda, en la que la IA estará presente no solo en nuestros productos, sino también en nuestros procesos y en la forma en que acompañamos a nuestros clientes”, afirmó Mauricio Zegarra, Gerente General de Linkser.

Con esta iniciativa, Linkser reafirma su compromiso con la innovación y con el desarrollo del ecosistema digital boliviano, apostando por tecnologías de clase mundial que permiten al país avanzar hacia un sistema de pagos más moderno, competitivo y alineado con las tendencias globales.

Fuente: Espacio Empresarial

viernes, 13 de febrero de 2026

Fiscalía instala tótems digitales para reforzar búsqueda de desaparecidos


La Fiscalía Departamental de La Paz puso en funcionamiento tótems informativos digitales en sus plataformas de atención de La Paz, El Alto y la Zona Sur. La medida busca fortalecer la localización de personas desaparecidas y, al mismo tiempo, apoyar la lucha contra la trata y tráfico de personas. El fiscal departamental, Luis Carlos Torrez, informó que los dispositivos proyectan afiches con rostros y datos de casos investigados por la Fiscalía Especializada de Trata y Tráfico, con el objetivo de convertir a los ciudadanos en aliados directos de las investigaciones.

Tótems digitales instalados en puntos estratégicos

En primer lugar, los tótems fueron ubicados en espacios de alta concurrencia dentro de las plataformas de atención fiscal. Estos lugares concentran un flujo constante de usuarios, lo que permite una mayor visibilización de los casos. Según datos del Ministerio Público, las plataformas atendieron a 23.652 personas entre el 3 de enero y el 11 de febrero de la presente gestión, cifra que garantiza una amplia difusión de la información.

Además, el reporte oficial señala que aproximadamente 5.843 ciudadanos por semana visualizarán los afiches de personas desaparecidas. De esta manera, se incrementan las probabilidades de recibir datos oportunos que contribuyan a la localización de las víctimas.

Tecnología al servicio de la visibilización y la investigación

Los dispositivos muestran de forma continua los afiches correspondientes a casos activos. Al respecto, Torrez afirmó: “No son solo equipos tecnológicos, son instrumentos de esperanza, visibilización y acción conjunta”. Asimismo, explicó que esta herramienta fortalece el trabajo fiscal y mejora la capacidad de respuesta ante nuevas denuncias.

Por otra parte, la difusión permanente permite generar alertas tempranas en la población. En consecuencia, se agilizan las acciones de búsqueda y se refuerza el contacto entre la Fiscalía y la ciudadanía.

Refuerzo a la lucha contra la trata y tráfico de personas

La iniciativa fortalece de manera directa a la Fiscalía Especializada de Trata y Tráfico, unidad encargada de investigar desapariciones vinculadas a este delito. Por ello, la participación ciudadana resulta clave para el éxito de las pesquisas, ya que cada dato puede ser determinante para ubicar a una persona.

Asimismo, el Ministerio Público impulsa el uso de herramientas tecnológicas abiertas al público. De este modo, se amplían los canales de colaboración y se optimizan los procesos investigativos.

Cifras actuales de personas desaparecidas en La Paz

En cuanto a los datos estadísticos, Torrez detalló que en lo que va del año ingresaron 22 casos de personas desaparecidas en el departamento. Sin embargo, 12 de ellos ya fueron resueltos gracias a la aplicación de los protocolos de búsqueda.

Actualmente, 31 casos permanecen en investigación activa en La Paz, El Alto y provincias. Además, se identificó una mayor incidencia en adolescentes de entre 13 y 18 años, lo que refleja un patrón de vulnerabilidad en este grupo etario.

Modernización del Ministerio Público y atención a las familias

Finalmente, la implementación de los tótems forma parte del proceso de modernización del Ministerio Público. Asimismo, responde a una política orientada a mejorar la atención al ciudadano y humanizar la justicia.

De acuerdo con la Fiscalía, estas acciones buscan brindar herramientas concretas a las familias que atraviesan la angustia de una desaparición. Por ello, la institución ratificó su compromiso de fortalecer la búsqueda de personas con apoyo de la tecnología y la participación social.

Fuente: Enfoque News

jueves, 12 de febrero de 2026

ValidMe, una startup de validación de usuarios desde Bolivia para el mundo


👉 La economía digital tiene un punto crítico: la identidad. Sin validación confiable no hay crédito online, no hay fintech escalable, no hay onboarding seguro. En ese espacio compite ValidMe, una startup fundada por bolivianos que desarrolla infraestructura tecnológica para verificación de identidad digital con ambición regional y global.

El problema que aborda es estructural. Muchas empresas nacen bajo el modelo 100% digital, sin oficinas físicas y con procesos automatizados. Pero cuando deben validar a sus clientes, aparece la fricción.

👉 “¿Cuál es el problema que abordamos? Muchos emprendimientos digitales se lanzan con la premisa de no tener oficinas y atender sólo en digital, hasta que se enfrentan a la validación de clientes. Por ejemplo, una Fintech que quiere dar crédito, ¿cómo validas a ese cliente? Entonces considerar la etapa de validación con carnet, selfie o plataformas de validación de documentos, y además, debes almacenar toda información”, explica Carlos Olivera Terrazas, cofundador y CEO de la compañía.

Ese punto es clave desde el enfoque económico. La validación no solo es técnica; implica cumplimiento normativo, protección de datos, prevención de fraude y costos operativos elevados si cada empresa debe construir su propio sistema desde cero.

Ahí es donde entra la propuesta de ValidMe

👉“ValidMe terciariza ese problema mediante identidad soberana. Nuestra startup utiliza una plataforma de proxy, guardando la trazabilidad del proceso, de forma anónima. La idea es crear una identidad descentralizada soberana, como el token que hoy brinda Gmail o Facebook en muchas apps” comenta Carlos.

La arquitectura de la plataforma combina validación documental, biometría facial mediante selfie, procesos automatizados apoyados en inteligencia artificial y sistemas de cifrado. Funciona como una capa intermedia que se integra vía API a plataformas fintech, marketplaces u otros servicios digitales, permitiendo que la verificación ocurra dentro del flujo normal de registro.

👉 El enfoque en trazabilidad anónima y reutilización de identidad apunta a reducir fricción y duplicación de procesos, un punto sensible en mercados donde la experiencia de usuario define la tasa de conversión.

“Actualmente estamos en una etapa de previa al lanzamiento que será en marzo, actualmente ya trabajamos con 2 proyectos, uno de ellos es Frak, una Fintech especializada en fraccionamiento de propiedades” menciona Carlos.

👉 Detrás del proyecto hay un equipo fundador con perfiles complementarios. Carlos Olivera Terrazas, Co-Founder y CEO, cuenta con más de 25 años en la industria tecnológica y experiencia en liderazgo institucional en transformación digital. Jose Luis Miranda Vasquez, Co-Founder y CTO, aporta la arquitectura técnica especializada en fintech y seguridad. Marcelo Benjamín Bertón, Co-Founder y CFO, lidera la estrategia financiera y expansión empresarial.

👉 El mercado de verificación digital es competitivo y global. Pero la apuesta de ValidMe es posicionarse como proveedor de infraestructura de confianza desde Bolivia hacia la región, ofreciendo integración ágil, enfoque en privacidad y una narrativa de identidad soberana reutilizable.

En una economía cada vez más digitalizada, la validación de identidad no es un complemento; es un habilitador. Y en ese terreno, la pregunta no es si habrá demanda, sino quién logrará consolidarse como proveedor confiable de esa infraestructura.

Fuente: Valor Agregado

Gobierno impulsa Ciudadanía Digital para reducir trámites


El Gobierno boliviano lanzó este miércoles el programa Ciudadanía Digital, diseñado para reducir el uso de papel, eliminar fotocopias y simplificar los trámites burocráticos. La iniciativa busca modernizar el Estado y agilizar los procesos para los ciudadanos.

El acto contó con la presencia del ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, y representantes de la Agetic, quienes firmaron un convenio con seis universidades para beneficiar a unos 300.000 estudiantes universitarios en una primera etapa.

“La Ciudadanía Digital permite que los ciudadanos tengan menos trámites y tiempos perdidos, además de impulsar la formalidad que nuestro país necesita”, dijo Lupo durante la presentación.

Fin del Estado tranca

Lupo recordó que, en gestiones anteriores, los trámites eran excesivamente burocráticos, lo que restaba tiempo y dignidad a la ciudadanía. Como símbolo de la transformación, entregó un fólder color crema al presidente Rodrigo Paz Pereira, quien lo rompió durante el acto para marcar el fin del llamado Estado tranca.

El programa promueve la firma electrónica, el buzón digital y la validación biométrica en tiempo real, de modo que el Estado no requiera documentos que ya posee. Según Lupo, esto permitirá agilizar procesos y eliminar intermediarios.

Universitarios como primeros beneficiarios

El convenio incluye universidades públicas y privadas del país. En esta primera fase, los estudiantes universitarios recibirán los beneficios de la Ciudadanía Digital. El Gobierno proyecta que para diciembre de 2026 se registren 2 millones de ciudadanos digitales en todo el territorio nacional.

Desde la Agetic destacaron que la reducción de fotocopias también tendrá un efecto positivo en el medio ambiente al disminuir el consumo de papel. Paz Pereira señaló que Bolivia cuenta con grandes capacidades tecnológicas. La Ciudadanía Digital busca aprovecharlas para facilitar la vida de los ciudadanos y modernizar la gestión pública de manera eficiente.

Fuente: Enfoque News

miércoles, 11 de febrero de 2026

Ministerio de Relaciones Exteriores presenta modernización y estandarización de salvoconductos y visas


El Ministerio de Relaciones Exteriores, a través del Viceministerio de Gestión Consular e Institucional, en el marco de su agenda de modernización institucional y fortalecimiento de la seguridad documental, realizó la presentación de la “Modernización y Estandarización del Formato de Salvoconducto y Visas Bolivianas”.

La actualización de estos instrumentos responde al objetivo de reforzar la seguridad documental, la trazabilidad y la verificación de autenticidad, mediante un formato más claro, uniforme y alineado con estándares internacionales, que facilita su reconocimiento en puntos de control y reduce riesgos de falsificación o uso indebido.

Como parte central de esta modernización, los nuevos formatos incorporan mecanismos modernos de verificación, lo que permite la validación ágil y segura de la información del documento. En el caso del salvoconducto, se implementa la verificación mediante QR/URL; y, para las visas, se integra la verificación de la Zona de Lectura Mecánica (MRZ) y el código de barras bidimensional PDF417, fortaleciendo la confirmación de autenticidad e integridad del documento.

Asimismo, el Viceministro de Gestión Consular e Institucional, embajador Héctor Huanca, destacó que la modernización de las visas permite al Estado boliviano cumplir con lo establecido por la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), reforzando la seguridad y la lectura estandarizada del documento.

El proceso de implementación contempla la emisión institucional por sistema, el uso uniforme del formato, la socialización y capacitación a los actores involucrados, así como un período de transición con coexistencia temporal de los formatos anteriores, conforme a los lineamientos aprobados.

Mediante esta iniciativa, el Ministerio de Relaciones Exteriores reafirma su compromiso con una gestión consular moderna, confiable y orientada al servicio, tanto de ciudadanas y ciudadanos extranjeros, mediante la emisión de visas, como de nuestras connacionales a través de salvoconductos, a través de documentos que fortalecen la seguridad y la eficiencia operativa en fronteras y aeropuertos, en coordinación con las instituciones competentes, cumpliendo el compromiso de llevar a Bolivia al mundo y traer el mundo a Bolivia con seriedad y responsabilidad.

Fuente: Ministerio de Relaciones Exteriores

Hay una poderosa razón por la que los universitarios ya no leen


En 2011, impartí una clase universitaria sobre el significado y el valor del trabajo. Era una clase de educación general, del tipo que los estudiantes dicen que tienen que “quitarse de en medio” antes de pasar a sus asignaturas principales. Pocos de los alumnos eran ávidos lectores, y muchos tenían trabajos que limitaban su tiempo de estudio.

Les asigné nueve libros. Sabía que era mucho pedir, pero los alumnos lo hicieron muy bien. La mayoría superó con buenas notas sus pruebas de lectura sobre Walden de Henry David Thoreau y La República de Platón. En clase, con los pupitres en círculo, mantuvimos animados debates.

Después de 13 años que incluyeron una pandemia y la llegada de la inteligencia artificial generativa, aquella lista de lecturas parece no solo ambiciosa, sino absurda. No he asignado un libro entero en cuatro años.

En todo el país, los profesores universitarios reportan un fuerte descenso en la disposición y capacidad de los estudiantes para leer por su cuenta. Para adaptarse, los instructores están asignando menos lecturas y dando a los alumnos tiempo en clase para completarlas.

Es tentador lamentar la muerte de una vía fiable de aprendizaje e incluso de placer; pero empiezo a pensar que los alumnos que no leen responden racionalmente a la visión de la vida profesional que les vende nuestra sociedad. En esa visión, la productividad no depende del trabajo, y un sueldo tiene poco que ver con el talento o el esfuerzo. Durante décadas, se ha dicho a los estudiantes que la universidad trata de la preparación profesional y poco más. Y la tarea de descifrar el argumento de un autor no preparará a los estudiantes para prosperar en una economía que parece funcionar a base de vibras.

Los recientes anuncios de Apple Intelligence, una función de inteligencia artificial, dejan clara esta visión. En uno, la actriz Bella Ramsey utiliza la inteligencia artificial para encubrir el hecho de que no ha leído la propuesta que le envió su agente por correo electrónico. Funciona, y parece que el proyecto está en marcha. ¿En realidad es bueno el proyecto? No importa. Las vibras lo resolverán.

Incluso en las representaciones aparentemente verídicas de la vida laboral que ven los estudiantes, como los videos de “un día en mi vida” que fueron populares en TikTok hace un par de años, el trabajo intelectual parece opcional y los puestos corporativos de nivel básico parecen una serie de reuniones en azoteas, almuerzos gratuitos y horas felices de trabajo en equipo: menos un trabajo que un estilo de vida. Y, por supuesto, el trabajo de estilo de vida definitivo es ser un influente, una tentadora perspectiva que parece estar siempre a una sola publicación viral de distancia.

Los estudiantes universitarios más visibles son los grandes atletas, quienes hoy en día pueden ganar dinero —en algunos casos, millones de dólares— mediante acuerdos de patrocinio. Pero por mucho que estos estudiantes se esfuercen, sus ganancias no son oficialmente por su trabajo en el campo, sino por su comerciabilidad fuera de él.

Cuando los estudiantes se gradúan, los trabajos que más desean son los que ellos llaman con orgullo “campos para venderse” de las finanzas, la consultoría y la tecnología. Para los de fuera, estas industrias son abstractas y opacas, y se basan en la fanfarronería y la jerga. Sin embargo, una cosa es cierta: ahí es donde está el dinero.

En definitiva, parece como si el éxito no fuera fruto del conocimiento y la habilidad, sino de la suerte, la propaganda y el acceso a las empresas adecuadas. Si esa es la economía en la que los estudiantes creen que están entrando, ¿por qué deberían esforzarse en leer? De hecho, ¿cómo les preparará cualquier esfuerzo escolar para carreras en las que, aparentemente, no se recompensa el esfuerzo?

Ante todo esto, es fácil perder la fe en el aprendizaje humanístico. Las propias universidades ofrecen poco consuelo. Promueven constantemente la idea de que un título tiene que ver con el poder adquisitivo por encima de todo lo demás. Adoptan la cultura de los influentes y probablemente se benefician de fenómenos virales como Bama Rush. Desde luego, no ahuyentan a los reclutadores corporativos.

Pero la enseñanza es una profesión inherentemente esperanzadora, y por mucho que los estudiantes me preocupen, también me dan esperanza. A menudo veo a mis alumnos de escritura ir más allá de lo que es fácil o racional. Se entusiasman con sus proyectos de investigación; a veces incluso se plantean si utilizar un punto o un punto y coma para separar dos frases.

El hecho es que no todos los alumnos pretenden navegar en las vibras. Algunos quieren hacer un trabajo que genere algo más que dinero. Algunos licenciados en finanzas también. Y otros, Dios los bendiga, solo quieren aprender lo que puedan y preocuparse del trabajo después.

Depende de los estudiantes decidir si se resisten a la inercia intelectual. Lo único que puedo hacer es demostrar que merece la pena leer, hacer una pausa, pensar, revisar, releer, debatir y volver a revisar. Puedo, en el tiempo que los alumnos están conmigo, ofrecerles oportunidades de desafiar sus incentivos y ver qué ocurre.

Tengo que volver a asignar libros. Nueve son demasiados. ¿Pero uno? Pueden leer uno. El próximo semestre, lo harán.

Imagen: Niña leyendo de Jean Honoré Fragonard

Fuente: Infobae

martes, 10 de febrero de 2026

Transformación digital: el verdadero antídoto contra la burocracia y la corrupción


Hace poco más de dos décadas, el mundo inició un profundo proceso de transformación digital. Hoy, sus beneficios son innegables: simplificación de trámites, ahorro de tiempo y recursos, y niveles de eficiencia que hasta hace pocos años parecían inalcanzables.

Como todo cambio estructural, la transformación digital conlleva riesgos y desafíos. Sin embargo, la experiencia ha demostrado que dichos riesgos pueden ser gestionados y que los desafíos han sido, precisamente, el motor de la innovación tecnológica, permitiendo construir sistemas cada vez más seguros, confiables y eficientes.

Desde hace un poco más de quince años vengo sosteniendo que esta transformación debe ser aplicada, con carácter prioritario, en los Entes Gestores de Salud (comúnmente llamadas Cajas de Salud), en el Ministerio de Trabajo y en la Gestora Pública, que desde hace casi tres años administra el Sistema Integral de Pensiones.

En el caso de las Cajas de Salud, resulta inadmisible que asegurados y beneficiarios se vean obligados a hacer fila desde las tres o cuatro de la madrugada, o incluso tener que dormir desde la noche anterior, con el único objetivo de obtener una ficha que, en el mejor de los casos, solo marca el inicio de un verdadero vía crucis de trámites, filas y esperas interminables.

La situación no es mejor para los empleadores. Para cumplir con obligaciones básicas, como el pago de aportes, la programación de exámenes pre y post ocupacionales, la afiliación y baja de trabajadores, la comunicación de cambios societarios o las solicitudes de reembolso por bajas médicas, seguimos obligados a realizar trámites presenciales, presentando documentos físicos acompañados de las infaltables fotocopias, como si estuviéramos anclados en el siglo pasado.

Si hablamos de la plataforma digital del Ministerio de Trabajo, que en teoría debería servir para obtener fichas para el visado de finiquitos, contratos y otros trámites, la realidad es aún más preocupante. Conseguir una ficha se ha convertido en una cuestión de suerte: los usuarios deben conectarse desde las seis de la mañana y, con mucho esfuerzo, pueden lograrlo después de tres o cuatro días. Sin embargo, si por las fallas de la propia plataforma el trámite no se presenta dentro del plazo, la consecuencia es una multa, sin que la institución asuma responsabilidad alguna. Cabe preguntarse, entonces, si esta ineficiencia es simple incapacidad o si el sistema está diseñado precisamente para eso.

No solo somos el país de las filas, sino también el de las fotocopias y de la complicación innecesaria. Lo más grave es que ninguna institución pública asume responsabilidad por sus propias deficiencias. Por el contrario, muchas veces pareciera que el objetivo es obstaculizar la gestión del ciudadano. El caso de la Gestora Pública es ilustrativo: se rechazan fotocopias de documentos de identidad cuando estas provienen de una impresión legible de una fotografía tomada con el celular, ignorando por completo la interoperabilidad, que justamente sirve para verificar la autenticidad de documentación e información.

Esta forma de administrar no es neutra: genera contingencias, especialmente económicas, que luego se traducen en sanciones y multas elevadísimas, muchas veces no por incumplimientos reales, sino por interpretaciones sesgadas o por errores que las propias instituciones dejan pasar durante años, para recién “detectarlos” cuando ya es imposible subsanarlos.

Por ello, no me cansaré de insistir en la necesidad urgente de que el Estado implemente verdaderas plataformas digitales integradas. Esto no solo aliviaría la carga de asegurados, beneficiarios y empleadores, sino que permitiría a las propias instituciones realizar un seguimiento oportuno y eficiente de las obligaciones, dentro de plazos razonables que no deberían superar los 30 días calendario, y no después de años de silencio administrativo.

Este cambio debe ir acompañado, además, de una eliminación real de la injerencia política y de un proceso serio de institucionalización de cargos, donde primen el conocimiento, la experiencia, la calidad, la calidez y el criterio técnico. Las instituciones deben convertirse en facilitadoras y no en entes meramente coercitivos. Es imprescindible una reingeniería profunda del personal, empezando por las Cajas de Salud, donde es evidente la desproporción entre el personal administrativo y el personal médico.

Finalmente, este proceso solo será posible con la participación de los actores principales: empleadores, asegurados y beneficiarios. No avanzar hacia la transformación digital solo garantiza que la burocracia, y con ella, la corrupción, continúen campantes en instituciones públicas que parecen devotas de las eternas filas y las infaltables fotocopias.

Fuente: Negocios Press

lunes, 9 de febrero de 2026

Unfpa impulsa el periodismo basado en datos para visibilizar brechas de desarrollo y mortalidad materna


Con la premisa de transformar la estadística censal en una herramienta de incidencia social y vigilancia ciudadana, el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) en Bolivia socializó este martes la evidencia estratégica del Censo de Población y Vivienda 2024 vinculada a diversos temas, destacando el referido a salud materna. 

La información fue compartida a periodistas de medios nacionales e internacionales que participaron en el espacio de diálogo. El encuentro buscó fortalecer la calidad del debate público al proporcionar una radiografía detallada que permita a los medios de información profundizar en las realidades locales, fortaleciendo la fiscalización del desarrollo humano y la salud reproductiva en el país a través de datos precisos y actualizados.

Durante la exposición, el Representante del UNFPA en Bolivia, Pablo Salazar Canelos, presentó los indicadores que podrían definir puntos clave en la agenda pública nacional, abordando de manera integral la estructura por edad, los índices de envejecimiento y las razones de dependencia de la población, entre otros. Salazar Canelos destacó que la información desagregada permite visibilizar brechas críticas en educación, tasas de ocupación y las condiciones de vida de personas con discapacidad o en situación de pobreza, ofreciendo un panorama claro sobre el acceso real a seguros de salud, la fecundidad y la atención del parto por personal calificado.

Un punto de especial relevancia en la intervención del Representante de UNFPA fue el análisis de la Razón de Mortalidad Materna (RMM) en Bolivia, donde enfatizó que la mayoría de estos fallecimientos son prevenibles mediante un abordaje multisectorial. En este sentido, explicó las "tres demoras" que causan decesos evitables, las cuales se refieren a la falta de reconocimiento de las señales de peligro vinculada a la tardanza en la decisión de buscar atención médica, las dificultades para llegar a los centros de salud (principalmente por la distancia o los medios de transportes) y la falta de una respuesta oportuna y de calidad una vez que la paciente ingresa al sistema sanitario, sobre todo cuando existen emergencias obstétricas.

Para facilitar la labor informativa y asegurar que estos datos lleguen a la ciudadanía de forma rigurosa, el organismo entregó a los asistentes juegos de fichas municipales y departamentales impresas con datos puntuales, para su consulta inmediata.

Santiago Farjat, Analista de Programa en Planificación y Monitoreo de UNFPA, destacó la importancia de encuentros para el diálogo abierto con periodistas donde se analice y reflexione sobre el impacto de estos indicadores en el diseño de políticas públicas para el presente y futuro de Bolivia.

El evento tuvo lugar en el Restaurante Manq’a, ubicado en la Plaza Abaroa de la ciudad de La Paz. Mayores informes: Rigliana Portugal Escóbar, Analista de Programa en Comunicación y Abogacía UNFPA Bolivia rportugal@unfpa.org  

Fuente: UNFPA 

Universidad NUR abre las puertas al futuro con su nueva carrera: Ingeniería en IoT


A partir del primer semestre de 2026, la Universidad NUR incorporará a su oferta académica la carrera de Ingeniería en IoT, una apuesta estratégica para responder a las demandas tecnológicas del país y del mundo.

“Hoy reafirmamos el espíritu innovador que caracteriza a la NUR con una propuesta que mira al futuro. El IoT está creciendo con fuerza en Bolivia y transformando sectores como la agricultura, la ganadería y la minería. Con esta nueva carrera, buscamos formar profesionales capaces de mejorar la seguridad, la eficiencia y la productividad de diversas industrias”, agregó William Shoaie, rector de la Universidad NUR.

El Internet de las Cosas (IoT) es la tecnología que permite que objetos físicos —como sensores, electrodomésticos, vehículos o máquinas industriales— se conecten a internet para enviar y recibir datos. Gracias a esta conexión, los dispositivos pueden monitorear su entorno, comunicarse entre sí y ejecutar acciones de forma automática.

Un ejemplo de esta tecnología son los relojes inteligentes, que permiten medir el pulso de las personas, los pasos y las horas de sueño, entre otras cosas, para luego compartir y evaluar la información en dispositivos móviles o computadoras.

El mercado profesional para los profesionales formados en Internet de las Cosas (IoT) es prometedor y está en expansión. La creciente interconexión de dispositivos y sistemas en sectores como la industria, ciudades inteligentes, salud, logística y transporte está generando una alta demanda de especialistas con habilidades interdisciplinarias.

“Con un plan estratégico orientado al futuro, en la NUR potenciamos la formación de profesionales en tecnologías emergentes, respondiendo a las necesidades del mercado global y preparando a nuestros estudiantes para los desafíos del siglo XXI”, destacó Gustavo Ortega, vicerrector académico de la Universidad NUR.

Una carrera necesaria en Bolivia

El país enfrenta desafíos clave en la gestión de los recursos naturales, la producción agrícola, el acceso equitativo a servicios esenciales y el desarrollo industrial. Todos estos campos pueden transformarse mediante soluciones basadas en IoT.

“Formar profesionales en IoT significa preparar a personas capaces de aplicar la tecnología para mejorar la vida humana, impulsar el desarrollo sostenible y responder a los desafíos reales de nuestra comunidad”, enfatizó Jaime Claros, coordinador de la carrera.

Además, formar ingenieros en IoT impulsa la transición hacia una economía más tecnológica, diversificada y competitiva, preparando talento local para industrias emergentes en lugar de depender de expertos externos.

El lanzamiento de esta nueva malla curricular supone un avance significativo para la NUR. Además, es una carrera que se alinea con el compromiso de la universidad de construir una sociedad más justa, pacífica y armoniosa, promoviendo el uso ético e inteligente de las herramientas digitales.

Fuente: Qamasa

domingo, 8 de febrero de 2026

Mapa interactivo: así se ve la devastación que causa la minería aluvial en el río Madre de Dios


Un innovador mapa interactivo, desarrollado por el Centro de Estudios Jurídicos e Investigación Social (CEJIS), evidencia cómo la minería aurífera aluvial impacta al río Madre de Dios, uno de los principales cuerpos de agua de la Amazonía boliviana y pilar de la vida de varias naciones indígenas dentro del Territorio Indígena Multiétnico II (TIM II).

La minería aluvial de oro —activada por balsas y dragas que raspan el lecho y las riberas del río— altera el paisaje, contamina las aguas, erosiona su biodiversidad y expone a las comunidades Tacana, Ese Ejja y Kabineño a riesgos ambientales y sanitarios graves. En ese sentido, el mapa interactivo publicado por CEJIS permite comprender integralmente la dimensión de estos impactos.

¿Qué información se puede hallar?

Esta herramienta digital permite explorar de forma visual y detallada los puntos donde se concentran balsas auríferas, las zonas donde la minería opera dentro o fuera de áreas legalmente autorizadas, y cómo estas actividades se superponen con los territorios comunitarios y los cursos de agua que sustentan la vida y las prácticas culturales de los pueblos indígenas.

El mapa interactivo muestra la siguiente información de manera detallada, comparativa y contextualizada:
  • Referencia geoespacial: revela con precisión dónde se están realizando las extracciones y su cercanía a comunidades y zonas ambientalmente sensibles.
  • Datos contextualizados: incluye información de un diagnóstico elaborado por CEJIS con autoridades indígenas y monitores ambientales, que detalla la presencia de balsas, las prácticas extractivas y los impactos en la vida, la salud, el territorio y los derechos colectivos de los indígenas.
  • Data comparada: la información permite observar la expansión de la actividad minera ilegal entre 2021 y 2025.
La minería aluvial en Madre de Dios no solo afecta el medio ambiente, sino que vulnera derechos fundamentales, de las naciones indígenas que habitan esa zona el país, rica en biodiversidad. Pese a estar regulada por la legislación boliviana, gran parte de las balsas operan fuera de las áreas autorizadas, intensificando la contaminación por mercurio y otros compuestos tóxicos, así como la degradación de los suelos y cursos de agua.

Para ver y navegar por el mapa interactivo, ingresa a este enlace.

Fuente: Sumando Voces

Internet satelital impulsa la innovación, la inclusión digital y el desarrollo tecnológico en Bolivia


El acceso a internet de alta velocidad es un factor determinante para el desarrollo tecnológico, económico y social de los países. En Bolivia, la reciente llegada del internet satelital de órbita baja, como Starlink, marca un punto de inflexión en la forma en que el país puede integrarse a la transformación digital global.

Desde la academia, Julio Cesar Gómez, docente de la carrera de Ingeniería de Sistemas de la Universidad Franz Tamayo (Unifranz), destaca que “la llegada de Starlink a Bolivia puede tener un impacto muy positivo en el desarrollo tecnológico y económico del país, especialmente considerando que recientemente inició operaciones oficiales”.

Esta tecnología, ayuda a reducir brechas históricas de conectividad y abrir nuevas oportunidades para regiones tradicionalmente excluidas.

Uno de los impactos más significativos del internet satelital es la reducción de la brecha digital entre áreas urbanas y rurales. En Bolivia, la penetración de internet fijo sigue siendo desigual, con departamentos donde el acceso es considerablemente menor.

El internet satelital permite llevar conectividad de alta velocidad a comunidades donde la fibra óptica o las redes móviles no llegan, superando limitaciones geográficas y de infraestructura. En palabras de Gómez, uno de los puntos clave es “la reducción de la brecha digital, esto facilita el acceso al internet en comunidades rurales”. Este acceso universal sienta las bases para una inclusión digital real y sostenida.

La educación y la salud son dos de los sectores que más se benefician con esta tecnología. La conectividad estable habilita la educación virtual, la capacitación técnica y el acceso a plataformas globales de aprendizaje, permitiendo que estudiantes rurales accedan a los mismos recursos que en las ciudades.

Gómez subraya que otro impacto fundamental es el acceso a plataformas globales de aprendizaje, permitiendo que estudiantes rurales accedan a los mismos recursos que en las ciudades. “El impulso a la educación y la salud, esto permite el acceso a la educación virtual capacitación técnica y servicios de telemedicina”, sostiene.

En el ámbito sanitario, la telemedicina se vuelve una alternativa viable para consultas, diagnósticos y seguimiento de pacientes en zonas aisladas, reduciendo costos y tiempos de traslado.

Según un estudio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la conectividad satelital facilita el acceso a la telemedicina y fortalece la cohesión social en zonas sin cobertura de fibra óptica o redes móviles. Los casos analizados en Brasil y Colombia (2021) evidencian además un impacto económico positivo, al mejorar la calidad de vida en regiones marginadas.

Desde el punto de vista productivo, el internet satelital fortalece sectores estratégicos como la agricultura, la minería, el turismo y los emprendimientos digitales. La conectividad constante permite implementar soluciones de agricultura de precisión, monitoreo remoto y gestión de datos en tiempo real, mejorando la eficiencia y competitividad.

“El fortalecimiento del sector productivo, esto mejora la conectividad para agricultura, minería, turismo y emprendimientos en zonas alejadas”, sostiene el académico. Asimismo, el turismo en regiones remotas puede potenciarse al ofrecer conectividad de calidad, atrayendo visitantes y nuevos modelos de trabajo como el de los nómadas digitales.

Otro aspecto clave es la atracción de inversiones y la modernización tecnológica. La disponibilidad de internet de baja latencia y alta velocidad crea condiciones favorables para la digitalización, el uso de servicios en la nube, el comercio electrónico y la transformación digital de empresas y entidades públicas.

“Esto contribuye a crear condiciones para la digitalización, el uso de sistemas en la nube, comercio electrónico y transformación digital”, señala el docente de Unifranz. Además, la reciente aprobación de servicios satelitales de órbita baja bajo el Decreto Supremo 5509 abre la puerta a la competencia y al interés de otras empresas tecnológicas globales, fortaleciendo el ecosistema digital del país.

La integración tecnológica de Bolivia al entorno regional y global es otro de los beneficios estratégicos. El acceso a infraestructura digital moderna permite al país participar de manera más activa en la economía del conocimiento, el teletrabajo y los servicios digitales.

Gómez resume este impacto al afirmar que el internet satelital “ayuda a que Bolivia se integre de mejor manera a la economía digital, regional y global”. La tecnología LEO reduce drásticamente la latencia, y resulta especialmente útil para llevar conectividad a zonas rurales, remotas o de difícil acceso, donde las infraestructuras terrestres suelen ser limitadas o inexistentes habilitando usos educativos, productivos y profesionales antes inviables.

La Órbita Terrestre Baja (Low Earth Orbit, LEO) hace referencia a un conjunto de satélites que orbitan la Tierra a una altitud mucho menor que la de los satélites tradicionales, generalmente entre 300 y 2.000 kilómetros. Esta cercanía permite ofrecer conexiones a internet de alta velocidad y con baja latencia, es decir, con tiempos de respuesta mucho más rápidos.

No obstante, existen desafíos que deben abordarse para maximizar este impacto, como el costo del servicio, la necesidad de infraestructura energética estable y la capacitación digital de la población. También es clave una regulación que garantice competencia justa y complementariedad con los proveedores tradicionales.

En ese marco, Gómez concluye que “El internet satelital se convierte en un complemento clave a los proveedores tradicionales, acelerando el proceso de modernización tecnológica en nuestro país”. Su mayor impacto no se verá únicamente en las ciudades, sino en la capacidad de integrar a la “Bolivia profunda” al siglo XXI, convirtiendo cualquier rincón del país en un potencial nodo de innovación, educación y desarrollo tecnológico.

Imagen: NYT

Fuente: Unifranz

sábado, 7 de febrero de 2026

Bolivia lidera proyecto ante la OMPI para el blindaje cultural del Carnaval de Oruro


En el marco de una estrategia orientada a la promoción internacional y valorización del patrimonio cultural boliviano, la Cancillería de Bolivia y el Servicio Nacional de Propiedad Intelectual (SENAPI), fortalecen las gestiones ante la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) para posicionar al Carnaval de Oruro como un caso emblemático del uso estratégico de la propiedad intelectual a nivel global. 

El Director General Ejecutivo del SENAPI, Fabián Espinoza, informó que se trabaja de manera coordinada con el Ministerio de Relaciones Exteriores en la implementación de un proyecto internacional aprobado por la OMPI, que tiene como objetivo promover, visibilizar y dar mayor valor jurídico, cultural y económico a las expresiones tradicionales bolivianas, utilizando como herramienta la propiedad intelectual.

En el marco de la 34ª Sesión del Comité de Desarrollo y Propiedad Intelectual (CDIP) de la OMPI, realizada en Ginebra, Bolivia logró la aprobación del proyecto “Promoción del Desarrollo del Turismo de Festivales a través de la Propiedad Intelectual”, con el Carnaval de Oruro como caso piloto para su implementación inicial, teniendo en cuenta que India participa como país copatrocinador del proyecto que tendrá una duración de dos años.

“Se han venido gestionando reuniones técnicas y diplomáticas, ya que la OMPI ha elegido al Carnaval de Oruro para promover mecanismos de registro y valorización que permitan darle un mayor reconocimiento internacional y evitar que se generen prácticas de plagio o apropiación indebida”, explicó Espinoza en entrevista con la revista nocturna Aquí en Vivo, de Bolivisión.

Desde el SENAPI se destacó que el proyecto no solo apunta a la defensa del patrimonio cultural, sino principalmente a incrementar el valor competitivo de la cultura boliviana, fortalecer el turismo cultural y garantizar que las comunidades, asociaciones y actores culturales sean los principales beneficiarios del desarrollo económico generado en torno al Carnaval.

Con miras al Carnaval de Oruro 2026, que tendrá sus días centrales el 14 y 15 de febrero, el Estado boliviano reafirma su compromiso de proyectar su patrimonio cultural al mundo con respaldo legal, autenticidad y soberanía, consolidando a la propiedad intelectual como una herramienta clave para el desarrollo cultural y económico del país.

Fuente: Qamasa

Los cuellos de botella de la inteligencia artificial


En los últimos cinco años nos acostumbramos a pensar la inteligencia artificial como una carrera de capacidades: mejores modelos, más datos, cómputo más grande, arquitecturas cada vez más eficientes. En 2026, lo decisivo no es quién puede entrenar el mejor sistema, sino quién tiene autorización para hacerlo, en qué territorio, con qué insumos críticos, bajo qué jurisdicción y por cuánto tiempo antes de que las reglas –o el mundo– vuelvan a cambiar. El cuello de botella ya no es técnico, sino geopolítico, energético y normativo.

La inteligencia artificial empieza a parecerse menos a una carrera de innovación y más al tablero propio de la Guerra fría del siglo XXI, donde las reglas no solo cambian, sino que se reescriben mientras la carrera está en curso. Un reciente ejemplo revelador es el comercio del chip H200 de Nvidia con China: ya no se rige únicamente por la lógica de la oferta y la demanda, sino por decisiones estatales tomadas casi en tiempo real. Beijing ha pedido a empresas locales pausar pedidos incluso en un contexto de demanda elevada. No es casual que Jensen Huang, director de Nvidia, subraye que el apetito del mercado sigue siendo “muy alto” y que la cadena de suministro esté activada. Hoy, incluso cuando el mercado quiere comprar y el proveedor quiere vender, la pregunta decisiva ya no es comercial, sino política: si el gobierno chino autoriza la compra o si el gobierno de Estados Unidos permite la exportación.

El problema de negocio que corre por debajo de todo esto se vuelve cada vez más denso y escurridizo, incrustado en esos tejidos invisibles que ningún director general de ninguna empresa puede proyectar ni simular. La pregunta fundamental, ¿se puede?, ya no tiene una respuesta estable: hoy sí, mañana quizá. ¿Se pueden vender chips estadounidenses y, efectivamente, enviarlos? ¿Se puede adquirir una empresa con vínculos con China sin quedar bajo sospecha de espionaje? ¿Se puede entrenar, alojar y desplegar inteligencia artificial a través de fronteras sin despertar un día bajo una nueva definición de lo que ahora “cuenta” como transferencia tecnológica? Las empresas de inteligencia artificial siguen compitiendo en velocidad e innovación, pero la verdadera competencia se ha desplazado a otro plano: la capacidad de diseñar estrategias que no colapsen cuando las reglas cambian a mitad del camino, mientras el juego ya está en marcha.

Incluso China ha ido ampliando el perímetro del conflicto lejos de los reflectores, donde se decide lo verdaderamente importante. La pregunta ya no es “qué chip puedes comprar”, sino algo mucho más decisivo: “sobre qué chip puedes construir la columna vertebral de tu infraestructura nacional”. En noviembre del año pasado, Beijing trazó esa línea con claridad al emitir lineamientos que excluyen chips de inteligencia artificial fabricados en el extranjero de proyectos de centros de datos financiados, aunque sea en parte, por el Estado. De un día para otro, planes que parecían viables tuvieron que reescribirse o desaparecer. La magnitud del giro se volvió evidente en los números: la participación de Nvidia en el mercado chino de chips de inteligencia artificial pasó de dominarlo casi por completo en 2022 a desaparecer prácticamente en 2025.

Del lado estadounidense, el terreno tampoco es estable; los cambios constantes se han convertido, por sí mismos, en una fuente adicional de riesgo. A inicios de diciembre de 2025, el presidente Donald Trump afirmó, no sin polémica, que Estados Unidos permitiría la exportación de los chips H200 de Nvidia a China, imponiendo una tarifa arancelaria del 25% sobre las ventas y bajo supervisión del Departamento de Comercio. La señal parecía clara, pero duró poco. Días después, la propia administración abrió una revisión sobre esas ventas de chips avanzados, dejando en evidencia lo frágil que es la categoría de lo “permitido”. En la práctica, de nuevo, el corredor nunca está simplemente abierto o cerrado: vive en un estado permanente de redefinición, donde cada anuncio puede convertirse, casi de inmediato, en una condición provisional.

Si el frente geopolítico decide quién puede comprar y vender, el cuello de botella energético decide algo más básico: quién puede encender la inteligencia artificial y mantenerla despierta. Este ya no es solo un desafío de software, sino de infraestructura física: electricidad limpia, continua y barata, transmisión, capacidad firme, agua para enfriar servidores que trabajan sin pausa. El centro de datos se ha vuelto la fábrica del siglo, pero su materia prima no es el acero: son los megavatios. Y cuando una región llega al límite de su red, la innovación no se frena por falta de talento, sino por algo más prosaico: subestaciones saturadas, permisos lentos, cuellos de transmisión y contratos de suministro que se cierran con años de anticipación.

Por eso la competencia tecnológica está conduciendo, casi inevitablemente, a una competencia energética. La energía nuclear regresa no como nostalgia industrial, sino como respuesta práctica: entrega densidad, estabilidad y continuidad cuando la demanda crece más rápido que la capacidad de desplegar renovables y líneas de transmisión. Los gigantes tecnológicos ya negocian electricidad como si fuera un activo estratégico, firmando acuerdos de largo plazo para blindar su expansión; los Estados, por su parte, empiezan a tratar la potencia eléctrica como un asunto de seguridad nacional. En este tablero, el liderazgo ya no lo define solo quién construye el mejor modelo, sino quién logra garantizar el flujo constante de energía que lo sostiene: quien controle ese suministro tendrá, literalmente, el interruptor del próximo ciclo tecnológico.

El tercer cuello de botella, el normativo, es el más sutil, porque no se presenta como prohibición frontal, sino como una suma de definiciones, obligaciones y procedimientos que pueden volver inviable un producto sin necesidad de apagar un solo servidor. La Unión Europea empujó este giro con su Reglamento de Inteligencia Artificial, que no regula “la tecnología” en abstracto, sino sus usos por niveles de riesgo, imponiendo desde prohibiciones puntuales hasta cargas de cumplimiento que van de la documentación técnica y la trazabilidad, a evaluaciones, supervisión humana y responsabilidades claras cuando el sistema se despliega en sectores sensibles. Para modelos de propósito general, las obligaciones de transparencia y gestión de riesgos comenzaron a aplicarse en agosto de 2025, con una arquitectura de supervisión que se vuelve más exigente para los modelos considerados de “riesgo sistémico”, incluyendo evaluaciones, mitigación, reportes de incidentes y ciberseguridad.

En paralelo, la fragmentación regulatoria global vuelve la “autorización” un rompecabezas transfronterizo: en Estados Unidos predomina un enfoque más disperso –por estándares y mandatos administrativos– que se apalanca en órdenes ejecutivas y guías técnicas para pruebas, gestión de riesgos y reportes en capacidades avanzadas, con el Instituto Nacional de Estándares y Tecnología como eje metodológico. China, por su parte, avanza con un esquema más estatal, donde la regulación sobre servicios de inteligencia artificial generativa y normas complementarias sobre algoritmos y “síntesis profunda” operan como un sistema de control: obligaciones de seguridad, etiquetado, gobernanza de contenido y, sobre todo, una lógica de cumplimiento que puede convertirse en condición de acceso al mercado. A esto se suma el combustible jurídico de toda inteligencia artificial moderna: los datos. La legalidad de transferirlos, alojarlos y reutilizarlos entre jurisdicciones se ha vuelto una variable de negocio; basta ver cómo los mecanismos para transferencias de datos entre la Unión Europea y Estados Unidos siguen bajo escrutinio judicial, introduciendo incertidumbre estructural para entrenar y operar sistemas globales.

Todo esto sugiere una conclusión incómoda: la inteligencia artificial difícilmente se estandarizará como se estandarizó internet. Cuando la tecnología se vuelve infraestructura estratégica, cada potencia busca que sus reglas, sus cadenas de suministro y sus definiciones legales sean también una frontera. En vez de un mercado global con una sola gramática, lo más probable es un mundo de ecosistemas: China y sus aliados consolidando un circuito propio de hardware, plataformas, datos y cumplimiento; Estados Unidos y sus aliados haciendo lo mismo; polos como la Unión Europea e India intentando sostener una autonomía regulatoria y productiva que les permita capturar valor sin quedar subordinados. En ese escenario, la ventaja competitiva ya no será solo inventar más rápido, sino construir modelos, empresas y cadenas de suministro capaces de operar en un mapa fragmentado, donde el acceso a mercados, datos y energía dependerá de pertenecer o ser aceptado en cada bloque.

Fuente: Letras Libres

viernes, 6 de febrero de 2026

Arranca el plan de siete mesas del CenGob para digitalizar y transparentar el Estado


El Centro de Gobierno (CENGOB) inició este viernes con la instalación de siete mesas de trabajo en un encuentro realizado en la ciudad de Santa Cruz, con la participación de los 14 ministros de Estado y representantes del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Las autoridades trabajarán de manera transversal y con objetivos definidos, orientados a concretar acciones para digitalizar y transparentar la gestión pública.

El encuentro se realizará en siete pilares que están acordes al Plan de Desarrollo Económico y Social (PDES): Bolivia economía para la gente, Bolivia al mundo y el mundo a Bolivia, Bolivia 50/50, Bolivia moderna y eficiente, Bolivia transparente, Bolivia bienestar para todos, y Bolivia verde y sostenible.
“Ustedes saben que uno de los pilares más importantes es destrancar el Estado, acabar con el ‘Estado tranca’. Ese es el primer paso para la gestión. No es el único objetivo, en realidad vamos a trabajar sobre los siete pilares que está trabajando el Ministerio de Planificación y Medio Ambiente que son los pilares que van a explicar el proceso de desarrollo económico y social de Bolivia en los próximos años. Este es un instrumento que le da la característica a la gestión”, destacó el ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, durante la inauguración del encuentro.

La autoridad subrayó que la tecnología será una herramienta central para el funcionamiento del CENGOB y para consolidar la transformación del Estado. Asimismo, afirmó que la población será informada de manera permanente sobre los avances del proceso.

“Esto no se acaba en una sesión, pero esta sesión es muy importante porque nos permite al equipo ministerial del presidente Rodrigo Paz cumplir con su mandato, hacer el ejercicio de las acciones medibles y presentar, darle a cada uno de sus ministerios una ejecución de un plan, con variables medibles”, acotó.

El ministro Lupo también advirtió que Bolivia pierde seis puntos del Producto Interno Bruto (PIB) debido a la ineficiencia del gasto público. “Se calcula para Bolivia que es uno de los peores países en eficiencia del gasto público, se calcula que perdemos seis puntos del PIB por la ineficiencia del gasto público, un costo aún mucho mayor de lo que representaba el subsidio que teníamos a los carburantes”.
En ese marco, destacó que el BID desarrolló un modelo de eficiencia en la gestión pública que será replicado en el país.

Por su parte, el representante del BID en Bolivia, Leopoldo Avellán, señaló que en los últimos 15 años se aplicó este modelo en más de 20 países, tanto a nivel nacional como subnacional.

Avellán resaltó el trabajo previo realizado por los ministros de las distintas carteras de Estado para poner en marcha el CENGOB. “Desde la puesta en vigencia del Centro de Gobierno se va a conocer, desde los siete pilares que implica la ejecución de este Centro de Gobierno, planes de cada una de las carteras ministeriales, proyectos y cómo se va a ir dando seguimiento a la ejecución de los mismos”, precisó.

Asimismo, destacó que este trabajo se enmarca en el plan de gobierno del presidente Rodrigo Paz y adelantó que, si bien se impulsan proyectos de largo alcance, la ciudadanía podrá percibir resultados tempranos. “Sí, tenemos grandes proyectos, importantes proyectos, pero tenemos algunos logros tempranos en estos primeros meses de gobierno”, concluyó.

Fuente: Ministerio de la Presidencia

jueves, 5 de febrero de 2026

Conectividad, pagos y plataformas: el nuevo mapa digital que se abre para Bolivia


La llegada de Starlink a Bolivia, además de representar un avance tecnológico en materia de conectividad, abre la integración del país a los flujos digitales globales. Así lo sostuvo Lorena Parada, gerente general de dLocal Bolivia, durante una entrevista en el programa Factor K de ESN Live, donde explicó que el arribo del internet satelital es posible gracias a la convergencia entre infraestructura tecnológica, apertura regulatoria y sistemas de pago adaptados al mercado local.

Starlink, una de las verticales de SpaceX, ofrece internet satelital de alta velocidad y cobertura en zonas donde la conectividad tradicional es limitada o inexistente, como regiones rurales, áreas amazónicas o zonas por encima de los 5.000 metros de altitud. El servicio se contrata de manera directa a través de su sitio web, sin intermediarios, mediante un sistema que combina geolocalización del usuario, compra de hardware y suscripción mensual.

Según información de la empresa, el kit inicial de Starlink, que incluye la antena satelital y los equipos básicos para la instalación, tiene un costo único estimado entre Bs 2.400 y Bs 2.800, mientras que el router se adquiere por separado. Los equipos están diseñados para una vida útil de hasta 10 años y cuentan con tres años de garantía. La entrega del hardware se realiza mediante servicios de mensajería internacional, con plazos aproximados de 10 días.

Pagos en bolivianos y democratización digital

Un elemento clave para la operación de Starlink en Bolivia es la infraestructura de pagos desarrollada por dLocal, una fintech uruguaya que cotiza en el Nasdaq y opera en más de 40 países, especializada en pagos transfronterizos para mercados emergentes. Según Parada, dLocal permite que los servicios globales se paguen en moneda local, reduciendo fricciones y facilitando el acceso de los usuarios bolivianos a plataformas internacionales.

En el caso boliviano, Starlink puede pagarse mediante tarjetas de débito, crédito y códigos QR, el método de pago que actualmente lidera el mercado con una participación cercana al 76%. dLocal integra más de 900 métodos de pago a nivel global y registra crecimientos anuales cercanos al 60%, apoyándose en alianzas con bancos, procesadoras y pasarelas locales.

Este modelo, explicó Parada, no solo facilita el acceso del consumidor final, sino que permite a las grandes corporaciones cumplir con normativas locales, impuestos y procesos de compliance, creando un entorno formal y transparente para su operación en Bolivia.

Impacto económico y estratégico

Más allá de la conectividad, la ejecutiva subrayó que la llegada de Starlink es una señal de que Bolivia comienza a ingresar al radar de grandes multinacionales tecnológicas. La conectividad satelital de alta calidad impacta directamente en la productividad, la educación, el comercio electrónico, los servicios financieros y la eficiencia del Estado, en un contexto donde el país ha sido históricamente señalado por tener uno de los servicios de internet más caros y lentos de la región.

Starlink opera actualmente con más de 6.700 satélites en órbita y tiene planes de expandir su constelación hasta 42.000, lo que le permite ofrecer cobertura prácticamente global. Para Parada, este despliegue convierte al internet en una verdadera “autopista digital”, indispensable para que los sistemas de pago, el comercio electrónico y los servicios digitales funcionen de manera eficiente.

Un ecosistema en transición

En el marco del programa, se pusieron en evidencia los desafíos pendientes: la necesidad de mayor flexibilidad normativa, un cambio de mentalidad en los actores tradicionales y una adaptación más rápida a la transformación digital. Parada señaló que Bolivia cuenta con creatividad, adopción tecnológica temprana y talento, pero requiere acelerar la construcción de “carreteras digitales” para no quedar rezagada frente a la región.

En ese contexto, la ejecutiva remarcó que Starlink es solo la primera de varias verticales y plataformas globales que podrían desembarcar en el país si el ecosistema financiero, regulatorio y tecnológico continúa fortaleciéndose. “La conectividad ya no es un lujo, es un habilitador del desarrollo económico y social”, concluyó.

Fuente: Economy

La cultura, el desarrollo pendiente: ¿qué puede aprender Bolivia del Informe Mundial de la Unesco?


Por décadas, la cultura ha sido uno de los pilares discursivos del desarrollo en Bolivia. La Constitución la reconoce como un derecho fundamental, el Estado se define como plurinacional y el discurso gubernamental destaca la diversidad como riqueza estratégica.

Sin embargo, el primer Informe Mundial de la Unesco sobre políticas culturales revela que en América Latina, y particularmente en países como Bolivia, la cultura sigue siendo un sector con alto valor simbólico. Su  peso real en la planificación económica y presupuestaria es casi inexistente.

“Solo el 46% de los países del Norte Global y el 58 % de los del Sur Global han incorporado la cultura en sus estrategias de desarrollo. Aunque las industrias culturales y creativas representan el 3,39 % del PIB mundial y el 3,55 % del empleo mundial, siguen existiendo importantes desigualdades en términos de financiación, acceso y participación”, señala el informe en su presentación

Según la UNESCO, a nivel global menos del 1% del gasto público se destina al sector cultural, una cifra que se repite en la mayoría de países de ingresos medios y bajos. En el caso boliviano, aunque el informe no ofrece un porcentaje exacto de presupuesto nacional, sí ubica al país dentro del grupo que carece de estadísticas sistemáticas, mediciones de impacto económico y políticas culturales con indicadores verificables.

“Si realmente quisiéramos que Bolivia tome en serio el tema de cultura y creatividad como desarrollo, hay ciertas decisiones que se tienen que hacer en tres ámbitos, educación, financiamiento y regulación”, señala Alejandro Zegarra, vicerrector adjunto de la Universidad Franz Tamayo (Unifranz).

Bolivia aparece en el informe como un país de enorme riqueza cultural y avances jurídicos notables, pero también como un Estado donde esa riqueza todavía no se traduce en empleo, industrias creativas ni políticas públicas sostenidas.

Un país que reconoce la cultura… en la Constitución

A diferencia de muchos Estados del mundo, Bolivia sí ha dado pasos jurídicos de alto valor simbólico. La Constitución de 2009 declara al país como “Estado Plurinacional”, reconociendo el derecho de los pueblos indígenas a su identidad cultural, sus lenguas y su autodeterminación

Asimismo, el informe destaca que es uno de los pocos países que ha incorporado una visión cultural del mundo natural en su sistema legal. En 2010 aprobó la Ley de Derechos de la Madre Tierra, que reconoce a la naturaleza como “sujeto colectivo de interés público” con derecho a la vida, al agua, a la biodiversidad y a la restauración.

Para la UNESCO, estas normas colocan a Bolivia, además de Ecuador, como pioneros mundiales en justicia ecológica, al romper con la visión de que la naturaleza es sólo un recurso económico y no una entidad con valor cultural y espiritual. Afirma que es un logro que pocos países pueden exhibir.

Sin embargo este avance parece haber quedado en los papeles, pues aún no se traduce en impactos reales.

Un sector estratégico… sin datos

Sin embargo, el mismo informe advierte una debilidad estructural, la falta de sistemas nacionales de información cultural. Uno de los hallazgos más críticos del informe es que sólo 42% de los países del mundo cuentan con sistemas sólidos de información cultural. Bolivia no figura entre ellos.

La ausencia de datos confiables sobre empleo cultural, industrias creativas, circulación de bienes simbólicos o aportes al PIB impide diseñar políticas públicas eficaces. Es decir, Bolivia reconoce la cultura en su Constitución, pero no la mide en su economía

“Lo que no se mide, no existe”, advierte el documento de la Unesco, que señala que en países andinos la cultura suele gestionarse como un asunto patrimonial o identitario, pero no como motor económico ni herramienta de inclusión social.

Para Zegarra, las universidades pueden jugar un rol decisivo en este punto. Sostiene que a través de observatorios, la academia puede generar y analizar información en diferentes áreas en las que la cultura tiene impacto.

“Por ejemplo, en Unifranz tenemos el Observatorio Nacional del Trabajo (ONT), el Cintur en el área de turismo. Estos tienen sistemas que recopilan información, la procesan y la presentan de manera que permiten tomar decisiones. Podríamos tener información

Esto, explica, nos daría una línea de tiempo para comparar e identificar la evolución del sector. La investigación aplicada que pueda hacer la universidad y la evaluación del impacto puede mostrarnos el impacto de la cultura en lo económico, lo social, lo educativo, entre otros aspectos.

Empleo cultural: informal y precario

A escala global, la cultura genera 48 millones de empleos, lo que representa el 6,2% del empleo mundial. Sin embargo, el informe alerta que en América Latina más del 60% de estos trabajos son informales, sin seguridad social ni estabilidad contractual.

Bolivia se inscribe en este patrón regional, la mayor parte de artistas, gestores, artesanos y trabajadores culturales opera bajo esquemas de autoempleo, sin acceso a fondos públicos permanentes ni protección laboral. La pandemia profundizó esta fragilidad ya que el sector cultural fue uno de los más golpeados y uno de los últimos en recibir medidas de recuperación económica.

“En Bolivia, el emprendedor y el empleado creativo es joven y está altamente educado. Más de la mitad tiene menos de 43 años y más del 40 % de ellos han completado estudios de nivel superior. El problema que enfrenta este creativo es que su permanencia en la formalidad es vulnerable”, señala Ahmed Eid, investigador de datos que fue parte del III Foro Internacional de Economía Creativa impulsado por Unifranz.

De acuerdo a cuando este creativo consigue un empleo formal —entendiendo por formalidad que cuenta con contrato, aportes a la AFP y seguro de salud—, tiene una prima salarial. Es decir, sus ingresos laborales por la actividad creativa superan a los del mercado en general entre el 20% y el 5%.

Diversidad cultural: fortaleza simbólica, debilidad institucional

El informe subraya que países como Canadá, Nueva Zelandia o Japón han convertido su diversidad cultural en una política pública concreta: financian festivales, protegen lenguas, invierten en industrias creativas y generan exportaciones culturales

Bolivia, en cambio, ha avanzado sobre todo en el reconocimiento de derechos, pero mucho menos en la construcción de un ecosistema creativo que convierta esa diversidad en empleo, innovación y valor económico.

Mientras Colombia o Chile desarrollaron fondos públicos, observatorios culturales y marcos de industrias creativas, Bolivia sigue operando —según el diagnóstico implícito del informe— más como un país patrimonial que como una economía creativa.

¿Qué puede aprender Bolivia?

El Informe Mundial de la UNESCO plantea tres lecciones clave que resultan especialmente pertinentes para el contexto boliviano: invertir más y mejor, medir para decidir y pasar del discurso a la política.

Lo que se debe entender es que sin presupuesto no hay política cultural. El informe recomienda destinar al menos el 1 % del gasto público al sector, con enfoque territorial e inclusión de comunidades rurales e indígenas.

Asimismo, Bolivia necesita construir un sistema nacional de estadísticas culturales, que registre empleo, producción, circulación y consumo cultural. Para que esto ocurra la diversidad cultural debe dejar de ser solo narrativa identitaria y convertirse en estrategia económica, educativa y tecnológica.

Para Zegarra también es necesario actuar en políticas de educación. “Se debe desarrollar el STEM+  -esto relacionado a industrias creativas-, integrar artes, diseño, medios digitales, producción audiovisual, programación creativa, la gestión cultural, gestión de rutas gastronómicas, formación técnica relacionada a la economía creativa, como oficios de sonido, iluminación, animación, marketing digital, gestión de eventos, artesanía, entre otros”.

También se debe ver temas de propiedad intelectual y negocios creativos dentro de la currícula, para potenciar y fomentar este tipo de emprendimientos. El elemento de financiamiento está relacionado a poder tomar y tener fondos y garantías para la producción intangible creativa.

También es importante regular la actividad de la economía creativa digital. “Esto sobre todo por los derechos de autor, licencias, contratos. Hay que simplificar lo que es la formalización y yo creo que eso no solamente es en ese sector sino de manera general y esto va de la mano con acompañar con datos respecto al consumo de productos culturales”.

Desarrollo pendiente

El informe de la UNESCO concluye que la cultura no es un lujo, es infraestructura social. Contribuye al empleo juvenil, fortalece la cohesión social, estimula la innovación y protege la democracia.

En Bolivia, donde el discurso cultural es omnipresente pero la inversión es mínima, queda el desafío de transformar la riqueza simbólica en política pública efectiva. De lo contrario, la cultura seguirá siendo celebrada en los discursos y olvidada en los presupuestos.

Como resume el propio informe: “Los países que no integren la cultura en sus estrategias de desarrollo perderán una de las herramientas más poderosas para construir sociedades más justas, resilientes y creativas”.

Fuente: Qamasa

miércoles, 4 de febrero de 2026

Amazon solicita permiso para dar internet en Bolivia


Bolivia avanza en su proceso de modernización digital y expansión de conectividad. Tras el inicio de operaciones de Starlink en el país, ahora Amazon también ha solicitado una licencia experimental para brindar servicios de internet satelital, según informaron autoridades del sector.

Actualmente, Starlink opera en Bolivia desde hace dos días con una licencia experimental de seis meses, otorgada en el marco del Decreto Supremo 5509, impulsado por el Ministerio de Obras Públicas. Esta norma autoriza la implementación de servicios de telecomunicaciones mediante satélites de órbita baja y media, permitiendo ampliar la cobertura en todo el territorio nacional.

Amazon se suma al interés tecnológico

El director de la Autoridad de Regulación y Fiscalización de Telecomunicaciones y Transportes (ATT), Carlos Agreda, confirmó que Amazon ya expresó formalmente su interés en ingresar al mercado boliviano.

“Cualquier empresa puede solicitar una licencia experimental. El procedimiento es rápido y Amazon ya ha iniciado el trámite”, señaló. Además, explicó que existen varios proyectos satelitales interesados en operar en el país.

Starlink como servicio complementario

Por su parte, el ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, explicó que Starlink, desarrollado por SpaceX, ofrece internet satelital de alta velocidad y no reemplaza a los operadores nacionales, sino que complementa el servicio de Entel y otras empresas. “Nos permite llegar a sectores rurales donde antes no había conexión”, afirmó.

¿Qué permite la licencia experimental?

La licencia experimental tiene una duración máxima de seis meses y no es renovable. Durante ese tiempo:
  • No existe un límite de usuarios.
  • El servicio puede operar en todo el país.
  • No hay zonas exclusivas.
  • Se permite competir libremente por clientes.
  • Se evalúa la viabilidad técnica y económica del servicio.
El objetivo principal es analizar cómo funciona la tecnología en condiciones reales antes de otorgar una autorización definitiva.

Licencia definitiva, el siguiente paso

Una vez concluido el periodo experimental, las empresas no podrán seguir operando sin obtener una licencia formal y permanente. Para ello, deberán cumplir todos los requisitos técnicos, legales y regulatorios establecidos por el Estado.

Un nuevo escenario digital para Bolivia

Con la llegada de Starlink y el interés de Amazon, Bolivia se posiciona como un país atractivo para la inversión tecnológica. Las autoridades esperan que esta competencia impulse:
  • Mejor calidad de servicio
  • Mayor cobertura rural
  • Precios más accesibles
  • Reducción de la brecha digital
De esta manera, el país avanza hacia una conectividad más inclusiva, especialmente en comunidades alejadas donde el internet tradicional aun no llega.

Fuente: Red Uno

martes, 3 de febrero de 2026

Starlink inicia operaciones en Bolivia en alianza con Entel


El presidente Rodrigo Paz anunció este lunes el inicio de operaciones de Starlink en Bolivia, en coordinación con la Empresa Nacional de Telecomunicaciones (Entel). La medida forma parte de una política de apertura del mercado que busca ampliar la conectividad en todo el territorio nacional.

Según el mandatario, el ingreso del servicio de internet satelital permitirá reducir brechas digitales, especialmente en zonas rurales y de difícil acceso. El anuncio se realizó a través de redes sociales y fue replicado por la propia empresa.

Starlink opera junto a la empresa estratégica Entel

De acuerdo con Paz, Starlink es la primera empresa de conectividad satelital que inicia operaciones en Bolivia bajo un esquema de cooperación con Entel. Esta alianza busca acelerar la cobertura nacional del servicio.

Además, el presidente señaló que la participación de la empresa estatal garantiza una llegada ordenada y estratégica del internet satelital. Por ello, el despliegue priorizará regiones históricamente desconectadas.

Escuelas, centros de salud y hogares alejados

Según el anuncio oficial, el servicio de Starlink estará orientado a escuelas rurales, centros de salud y viviendas ubicadas en zonas remotas. El objetivo central es mejorar el acceso a servicios digitales esenciales.

Asimismo, el Gobierno sostiene que esta conectividad permitirá fortalecer la educación y la atención médica. De esta manera, se busca cerrar brechas entre áreas urbanas y rurales.

Marco normativo para satélites de órbita baja

En diciembre de 2025, el presidente Paz aprobó el Decreto Supremo 5509. Esta norma habilita la operación en Bolivia de empresas de conectividad satelital de órbita baja.

Además de Starlink, el decreto incluye a OneWeb y al proyecto Kuiper de Amazon. Con ello, el Ejecutivo impulsa una mayor competencia en el mercado de telecomunicaciones.

Internet satelital de alta velocidad y baja latencia

Starlink es un servicio de internet satelital desarrollado por SpaceX, empresa del empresario estadounidense Elon Musk. Utiliza una red de satélites de órbita baja para ofrecer conexión de alta velocidad y baja latencia.

Por otra parte, la empresa confirmó el inicio de sus operaciones en Bolivia mediante su cuenta en X. Al mismo tiempo, su página oficial ya muestra el país como zona con servicio disponible.

Precio del servicio disponible

Según la información publicada por la compañía, el plan “Residencial Lite” tiene un costo de Bs 460 mensuales. Este es el precio actualmente visible para el mercado boliviano.

En consecuencia, el servicio se presenta como una nueva alternativa para hogares que no cuentan con conexión fija tradicional.

Imagen: Gemini

Fuente: Enfoque News