La educación en el siglo XXI tiene un reto que no tuvo en los dos siglos anteriores en los que se masificó: luchar contra el promedio. En la época presente, resulta inservible plantear siquiera un modelo educativo que finja adaptarse a todos los estudiantes, cuando en la realidad tan solo se piensa en el mítico estudiante promedio: el que va a clases, el que hace la tarea, el que tiene errores, el que no brilla pero tampoco está en la cuerda floja.
Formular sistemas educativos basados en el alumno promedio plantea un problema para los que son más lentos (quienes optan por la deserción educativa) y genera estrés en los más avanzados (y usualmente conflictivos).
En este contexto, nuevas luces se presentan para los educadores y administradores educativos: la ‘big data’, un concepto relativamente nuevo en este ámbito y cuyos primeros resultados generan grandes expectativas.
En su ensayo ‘Aprender con big data’, los investigadores Víctor Mayer-Schönberger y Kenneth Cukier ofrecen luces sobre cómo el modelo educativo estándar no ha cambiado cualitativamente en los últimos dos siglos, cuando se popularizó la idea de acceso universal a las aulas. Pero con los avances en la educación en línea, este modelo ha sufrido un verdadero revés, cambiando paradigmas y creando otros. De este modo, ya no es necesaria la presencia física de una persona en un establecimiento para que se pueda generar aprendizaje; simplemente al desbloquear la pantalla de un celular o encender una computadora, el alumno puede empezar su proceso educativo a la hora que le plazca y en el lugar que quiera.
La educación en línea o basada en Tecnologías del Aprendizaje y el Conocimiento (TAC) no solo es una necesidad en las sociedades hiperconectadas del presente siglo. Este tipo de educación genera, a su vez, una enorme cantidad de datos que sirven, a posteriori, para mejorar los procesos educativos y crear entornos de aprendizaje mucho más efectivos.
En su ensayo, los investigadores acercan al lector a esta realidad con un ejemplo muy claro: una clase sobre ‘machine learning’ del profesor Andrew Ng a través de Coursera, una plataforma de aprendizaje en línea. En el sistema tradicional, el docente llega a este tópico asumiendo que el promedio de estudiantes está en la capacidad de entenderlo, revisarlo y pasar inmediatamente a la siguiente lección. Pero en la educación en línea, un profesor como Ng puede saber cuánto tiempo tarda el alumno en esta lección, qué elementos le resultaron más complejos, cuántos volvieron a lecciones anteriores para entender el ‘machine learning’, cuántos siguieron con sus clases, cuántos desertaron… En fin, con base en información de miles de estudiantes, el profesor Ng ha sido capaz de retroalimentarse eficazmente para adaptar sus clases a las necesidades de los estudiantes y saber que la lección debía incorporar nuevamente conocimientos que se impartieron en el inicio del curso y que era necesario reforzar antes de acceder a este tópico.
En este proceso de revolución tecnológica en el espectro educativo hay voces críticas que ponen de relieve una de las dificultades de este modelo: el acceso de la gran población al mismo y la falta del elemento humano. Esto puede crear un conflicto que muchos reducen a que es mejor mantenerse en el sistema actual porque la educación en línea puede resultar obsoleta si no es controlada por un docente en tiempo real. Los autores del ensayo ya habían pensado en el problema y escriben: “Los cursos por Internet son transformadores, pero probablemente como suplemento de otros entornos educativos más formales, no como sustituto de los mismos”.
Al asumir al ‘big data’ como parte del aprendizaje, la probabilística nos ofrece también mejores resultados. Es bien conocido que los docentes en la actualidad eligen los textos con base en experiencias previas, pero sin mucho conocimiento sobre su efectividad en los contextos en los cuales servirán como guías para los estudiantes. En ese sentido, los cálculos probabilísticos basados en datos de plataformas educativas no solo ayudan a mejorar los contenidos, sino a acertar en cuáles serán mejor digeridos por parte de los alumnos en determinados sitios. Una muestra de ello ya se puede ver en la actualidad con Duolinguo, una aplicación de aprendizaje de idiomas que determinó que en la enseñanza de inglés a hispanohablantes es mejor comenzar con los artículos, ya que son los de mejor comprensión para este grupo.
La necesidad de retroalimentarse con esta gran cantidad de datos es uno de los temas centrales que expone Ben Williamson en su libro ‘Big data en la educación’, quien concluye, entre otras cosas, que la minería de datos educativos permite que el aprendizaje no solo sea individualizado, sino también identificar las falencias en grandes grupos de estudiantes y llenarlas con contenidos útiles.
Al mismo tiempo, cuando este concepto se vuelve parte de la cotidianidad de las autoridades educativas, éstas buscan verdaderas respuestas a las problemáticas de los estudiantes con la finalidad de otorgarles herramientas que les ayuden en su proceso cognoscitivo. Asimismo, esto impulsa a que otros alumnos creen entornos digitales que faciliten el aprendizaje a sus pares, para que así la mayoría -y ya no solo el promedio- hablen un lenguaje en común.
Tal como lo resalta Williamson, desde que se creó la educación de acceso universal, siempre los educadores han buscado sistemas para evaluar los conocimientos de sus alumnos y conocer su progreso. En los dos siglos pasados, los exámenes eran la regla. En el siglo XXI, el ‘big data’ ofrece una visión más real.
Imagen: IEBS
Fuente: ElComercio.com
Sitio para difundir investigaciones, analisis y opiniones sobre las TIC en Bolivia, sus connotaciones sociales culturales y economicas. Invitamos a comentar.
miércoles, 21 de agosto de 2019
martes, 20 de agosto de 2019
Imágenes satelitales muestran la contaminación del incendio en Santa Cruz
Los incendios incontrolables que se registran en Santa Cruz, han arrasado más de 500 mil hectáreas de bosques, cultivos y pastizales. Esto, además, genera contaminación por monóxido de carbono que se rastrea con imágenes satelitales.
Mira en el mapa, en tiempo real, los lugares afectados por el fuego.
Son más de 6 mil focos de calor que se registraron en lo que va de agosto en seis municipios: Roboré, San José, San Ignacio, Concepción, San Rafael y San Matías. El fuego provocó también la muerte de animales silvestres, como tortugas y armadillos.
Imagen: windy.com
Fuente: Los Tiempos
lunes, 19 de agosto de 2019
Cómo mejorar la comprensión lectora en Inglés con recursos digitales
En el Instituto Jaume Balmes de Barcelona se han desarrollado dos experiencias en dos etapas de ESO para trabajar varias habilidades en la asignatura de Lengua Inglesa, siendo la principal la comprensión lectora. Nos lo cuenta Eleonora Nakova, profesora de inglés del centro.
La compresión lectora es una competencia que se define como la capacidad de comprender, valorar y utilizar textos escritos para lograr objetivos personales y desarrollar el propio conocimiento. A día de hoy esta es una de las dificultades más importantes que se presentan a la hora de estudiar una lengua extranjera.
Un lector competente es aquel que puede interactuar con el texto para construir un significado, a partir de conocimientos previos, sobre la información que proporciona el texto y del propósito de la lectura.
En este diálogo interactivo intervienen dos procesos cognitivos: por un lado, la movilización de conocimientos previos (personales, lingüísticos y culturales) y, por otro, la formulación de hipótesis sobre la información que contiene el texto. Por este motivo, se han de buscar maneras alternativas de presentar los textos a trabajar.
Experiencia en primero de la ESO
La primera propuesta fue aplicada a primero de la ESO (Educación Secundaria Obligatoria en España). Con la colaboración del departamento de tecnología, se les enseñó a configurar y manejar robots Zowi y en otra sesión se repartió un guión teatral adaptado a su nivel.
Se crearon grupos de 4-5 alumnos y empezaron a ensayar la lectura y, una vez perfeccionado su nivel de comprensión y pronunciación, tuvieron que realizar una lectura dramatizada con los robots como los personajes de su obra. De esta manera no solo se trabajaron las competencias de comprensión lectora, sino también la apreciación literaria de obras teatrales.
Esta actividad captó la atención de todos los alumnos. Este es un aspecto a destacar dado que en esta etapa mantener la atención en un texto por un tiempo prolongado resulta difícil.
En cuanto a la evaluación de la actividad, se pudo evaluar la comprensión lectora en Inglés y la expresión oral. La valoración de los alumnos fue muy positiva y señalaron que les gustaría repetir la experiencia y que de esta manera no se daban cuenta del tiempo que han estado leyendo en inglés.
Experiencia en cuarto de la ESO
La segunda propuesta fue aplicada al cuarto curso de ESO. En este caso, el objetivo principal fue mejorar la comprensión lectora en Inglés utilizando recursos digitales por resultar más motivadores para los alumnos. El proyecto se desarrolló durante el mes de noviembre y la temática se centró en mujeres que han contribuido a la sociedad o han luchado por una causa importante.
En esta propuesta se utilizaron cinco textos diferentes presentados como códigos QR en diferentes partes de la clase. Los textos trataban sobre la vida de cinco mujeres que habían aportado algo importante a la sociedad, pero que no habían obtenido ningún reconocimiento. La dificultad de los textos era similar a los que se trabajan normalmente en clase.
La actividad se realizó en parejas donde uno escanea y el otro escribe las respuestas en un cuestionario del Moodle de clase. De esta manera conseguimos que todos lean un texto bastante largo sin apenas notarlo, ya que la tarea implica movimiento por el aula, discusión oral sobre las respuestas y expresión escrita, ya que las tienen que apuntar.
A continuación, se les pidió que investigaran sobre otros casos de mujeres importantes para la sociedad y prepararan su propio código QR con un texto breve y algunas preguntas de comprensión lectora en Inglés.
La evaluación tiene en cuenta las respuestas a la comprensión lectora que se han recogido en el cuestionario y la producción escrita propia. La valoración de esta actividad por parte del alumnado ha sido totalmente positiva, destacando el carácter dinámico y motivador de la propuesta.
Conclusiones
Es un hecho constatable que cada día los jóvenes leen menos, pero como docentes está en nuestras manos ofrecer experiencias relacionadas con la lectura inolvidables y motivadoras. Mediante estas dos propuestas hemos conseguido que el alumnado de diferentes niveles de la ESO lea en inglés con herramientas inusuales, a través de su pantalla favorita (la de su móvil) y acompañados por un simpático mini robot.
Los resultados de ambas actividades han sido muy positivos, tanto a nivel académico como personal. No se trata de sustituir los textos ni libros sino de intentar acercarnos a los gustos de los adolescentes y ofrecerles un cambio metodológico que puede ayudarles e impulsarles a disfrutar más de la lectura.
Fuente: https://www.educaciontrespuntocero.com
La compresión lectora es una competencia que se define como la capacidad de comprender, valorar y utilizar textos escritos para lograr objetivos personales y desarrollar el propio conocimiento. A día de hoy esta es una de las dificultades más importantes que se presentan a la hora de estudiar una lengua extranjera.
Un lector competente es aquel que puede interactuar con el texto para construir un significado, a partir de conocimientos previos, sobre la información que proporciona el texto y del propósito de la lectura.
En este diálogo interactivo intervienen dos procesos cognitivos: por un lado, la movilización de conocimientos previos (personales, lingüísticos y culturales) y, por otro, la formulación de hipótesis sobre la información que contiene el texto. Por este motivo, se han de buscar maneras alternativas de presentar los textos a trabajar.
Experiencia en primero de la ESO
La primera propuesta fue aplicada a primero de la ESO (Educación Secundaria Obligatoria en España). Con la colaboración del departamento de tecnología, se les enseñó a configurar y manejar robots Zowi y en otra sesión se repartió un guión teatral adaptado a su nivel.
Se crearon grupos de 4-5 alumnos y empezaron a ensayar la lectura y, una vez perfeccionado su nivel de comprensión y pronunciación, tuvieron que realizar una lectura dramatizada con los robots como los personajes de su obra. De esta manera no solo se trabajaron las competencias de comprensión lectora, sino también la apreciación literaria de obras teatrales.
Esta actividad captó la atención de todos los alumnos. Este es un aspecto a destacar dado que en esta etapa mantener la atención en un texto por un tiempo prolongado resulta difícil.
En cuanto a la evaluación de la actividad, se pudo evaluar la comprensión lectora en Inglés y la expresión oral. La valoración de los alumnos fue muy positiva y señalaron que les gustaría repetir la experiencia y que de esta manera no se daban cuenta del tiempo que han estado leyendo en inglés.
Experiencia en cuarto de la ESO
La segunda propuesta fue aplicada al cuarto curso de ESO. En este caso, el objetivo principal fue mejorar la comprensión lectora en Inglés utilizando recursos digitales por resultar más motivadores para los alumnos. El proyecto se desarrolló durante el mes de noviembre y la temática se centró en mujeres que han contribuido a la sociedad o han luchado por una causa importante.
En esta propuesta se utilizaron cinco textos diferentes presentados como códigos QR en diferentes partes de la clase. Los textos trataban sobre la vida de cinco mujeres que habían aportado algo importante a la sociedad, pero que no habían obtenido ningún reconocimiento. La dificultad de los textos era similar a los que se trabajan normalmente en clase.
La actividad se realizó en parejas donde uno escanea y el otro escribe las respuestas en un cuestionario del Moodle de clase. De esta manera conseguimos que todos lean un texto bastante largo sin apenas notarlo, ya que la tarea implica movimiento por el aula, discusión oral sobre las respuestas y expresión escrita, ya que las tienen que apuntar.
A continuación, se les pidió que investigaran sobre otros casos de mujeres importantes para la sociedad y prepararan su propio código QR con un texto breve y algunas preguntas de comprensión lectora en Inglés.
La evaluación tiene en cuenta las respuestas a la comprensión lectora que se han recogido en el cuestionario y la producción escrita propia. La valoración de esta actividad por parte del alumnado ha sido totalmente positiva, destacando el carácter dinámico y motivador de la propuesta.
Conclusiones
Es un hecho constatable que cada día los jóvenes leen menos, pero como docentes está en nuestras manos ofrecer experiencias relacionadas con la lectura inolvidables y motivadoras. Mediante estas dos propuestas hemos conseguido que el alumnado de diferentes niveles de la ESO lea en inglés con herramientas inusuales, a través de su pantalla favorita (la de su móvil) y acompañados por un simpático mini robot.
Los resultados de ambas actividades han sido muy positivos, tanto a nivel académico como personal. No se trata de sustituir los textos ni libros sino de intentar acercarnos a los gustos de los adolescentes y ofrecerles un cambio metodológico que puede ayudarles e impulsarles a disfrutar más de la lectura.
Fuente: https://www.educaciontrespuntocero.com
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