En el año 1987, Manuel Aristarán, un ingeniero de software nacido en la ciudad de Bahía Blanca, Argentina, conoció el mundo de la programación luego de que su papá le comprara su primera computadora, una czerweny 1500. Aristarán se asombró de cómo este aparato ejecutaba las instrucciones que él, a través de una línea de código, le daba. A los siete años comenzó aprendiendo el lenguaje BASIC, y más adelante siguió a estudiar computación en la universidad.
Viniendo de una familia apasionada por la política, Manuel estuvo siempre impulsado a participar en ella. Por ello, motivado por su pasión por la programación que venía cosechando desde pequeño, y utilizando herramientas de código abierto, creó Gasto Público Bahiense (GitHub), una plataforma que buscaba agregar valor a la información pública presentándola de otra manera, más accesible y amigable.
Desde el BID, tuvimos la oportunidad de trabajar con Aristarán en la publicación de Tabula en la plataforma Código para el Desarrollo. Tabula es una herramienta de código abierto que permite extraer y manipular datos que se encuentran en tablas bajo formato PDF, creando la posibilidad de que sean analizados de manera estadística.
Gracias a esta experiencia, aprovechamos para conversar con él sobre su trayectoria y motivaciones. Esto fue lo que nos contó:
Una línea de código a la vez… desde el living de su casa
Para Aristarán, Gasto Público Bahiense comenzó por un interés personal de traducir a un lenguaje más comprensible la información sobre compras públicas que el gobierno de Bahía Blanca ya publicaba desde 2001. Creó esta herramienta desde el living de su casa, “porque era fácil y porque se podía”. Para él, conocer información sobre presupuestos y gastos públicos permite identificar cuáles son las prioridades de las agencias públicas. El problema era que la información, aunque estuviera publicada, no era accesible. Al facilitar la manera de visualizar esta información, se democratizaba la capacidad de navegar estos datos.
Crear un sistema para abrir datos podía replicarse en 135 municipios
Su pasión por entender los presupuestos públicos fue alimentada cuando en 2010, Aristarán se enteró que los 135 municipios de Buenos Aires gestionaban su información administrativa con el sistema RAFAM. Había 135 sistemas que eran idénticos. Por ende, si se creaba un software para extraer y abrir datos dentro de RAFAM, se creaba un sistema que podía replicarse 135 veces.
Pero para poder hacerlo, necesitaba acceso a alguno de estos sistemas, y no a todos desde el gobierno les interesaba la idea. En 2015, cinco años después de haber creado Gasto Público Bahiense, un municipio bonaerense le permitió a Aristarán explorar la herramienta RAFAM. Así, pudo realizar la ingeniería inversa que le permitiría desarrollar un software para extraer datos almacenados con este sistema. Así nació OpenRAFAM. Lee aquí cómo fue el proceso de creación de este software, y accede aquí a su código fuente.
De Argentina para el mundo
Aunque al principio, con la creación espontánea de Gasto Público Bahiense, la relación entre Aristarán y el gobierno local no fue la mejor, un cambio de administración en el 2012 logró capturar el valor que esta herramienta había tenido en la sociedad civil e impulsó en Bahía Blanca la creación de una de las primeras oficinas de innovación y gobierno abierto en Argentina. Fue a través de esta entidad que Aristarán comenzó un proceso de colaboración con el gobierno.
De esta colaboración surgió Presupuesto Abierto, una plataforma que permite, mediante gráficos interactivos, consultar todas las clasificaciones y etapas de los presupuestos de ingresos y gastos del Municipio de Bahia Blaca (puedes encontrar el código de esta herramienta aquí). Presupuesto Abierto fue la primera iteración del trabajo de maestría de Aristarán en el Massachusetts Insitute of Technology (MIT). Ahora bien, basándose en la premisa de que los presupuestos tienen una estructura común en cualquier lugar del mundo, la segunda iteración se desarrolló para ser adoptada por cualquier gobierno como herramienta para analizar y visualizar presupuestos y gastos de una manera más liviana y con una narrativa menos compleja que en la primera iteración. Así fue como nació SpendView.
Actualmente, el laboratorio de gobierno de la Universidad de Nueva York, The GovLab, está trabajando para ayudar a diferentes gobiernos municipales y federales en América Latina y el Caribe a integrar este software como una herramienta de transparencia. Hasta el momento, las ciudades de Buenos Aires, Argentina, y Montevideo, Uruguay han creado sitios web de transparencia con Spendview. (Puedes explorarlos aquí: Buenos Aires, Montevideo).
Un sistema de software no es bueno porque sea abierto, pero…
Como nos explica Manuel, un sistema de software no es bueno meramente porque sea abierto. Son dos cosas diferentes. Sin embargo, hay aspectos de calidad más allá de la funcionalidad técnica. En lo particular, con respecto a Gasto Público Bahiense, la herramienta debía ser 100% transparente, ya que las personas que la fueran a usar tenían que ser capaces de entender cómo funciona. La receta para analizar los datos debía estar disponible para cualquiera.
Programaba, pero no sabía las implicaciones
Para Manuel, el potencial de estas herramientas se vio reflejado con las reacciones inesperadas y la alta demanda que tuvo Gasto Público Bahiense. En sus propias palabras “tuve la suerte de que me abrió un montón de puertas en las que antes no hubiera podido entrar. Los programadores nos estamos empezando a dar cuenta de las necesidades que hay en el mundo real. Probablemente muchos programadores no tengamos las herramientas humanísticas y morales para entender las implicancias de las cosas que hacemos. Por ejemplo, la publicación de datos tiene consecuencias éticas muy profundas. La actitud de un técnico es siempre “publiquemos”, pero no sabemos muy bien que va a pasar. Por eso, que se estén juntando el mundo de los técnicos con el mundo de la política, la sociología, el periodismo, entre otros, me parece una cosa positiva. Van a ver tensiones y cosas que no funcionan, pero vamos trabajándolas.”
Es así como a través de software libre, código y datos abiertos, Manuel Aristarán ha trabajado en crear impacto una línea de código a la vez. La herramienta por la que comenzamos la colaboración con él, Tabula, por ejemplo, fue utilizada en Carolina del Norte por una organización no gubernamental (ONG) para procesar 50mil PDFs y analizar información sobre pozos de agua potable de dicho estado. Los investigadores encontraron que varios estaban contaminados con uranio.
Entonces, transparencia, lucha contra la corrupción, y activismo ambiental, el código abierto se muestra como una fuente poderosa para mejorar vidas, ¿cuál es tu opinión sobre el alcance de este movimiento?
Fuente: Abierto al Publico - BID
Sitio para difundir investigaciones, analisis y opiniones sobre las TIC en Bolivia, sus connotaciones sociales culturales y economicas. Invitamos a comentar.
sábado, 11 de noviembre de 2017
jueves, 9 de noviembre de 2017
Revolucionara bicicleta hecha de material reciclado que cuesta ¡sólo 60 bs!
El creador de esta bicicleta llamada Alfa, es el israelí Izhar Gafni un apasionado diseñador. Su novedoso modelo pesa 9 kg y esta preparado para soportar un peso de hasta 200 kg.
Esta compuesta principalmente de cartón reciclado y utiliza un sistema de pedal con correa que no requiere ningún tipo de mantenimiento. Que no os asuste el echo de estar echa de cartón, ya que lleva un tratamiento para ser resistente al agua y la humedad.
Pero quizás lo que llame más la atención de la bicicleta Alfa es su coste de producción, que ronda de 7 a 9 euros cada unidad. Es más, la versión infantil tan solo son 4 euros, lo que la convierte no solo en una de las bicicletas más duraderas que puedas imaginar, sino quizás la más barata del mercado.
Lo realmente complicado de este proyecto es su diseño. Cuando Gafni presentó su proyecto a los ingenieros, le dijeron que era imposible de fabricar. Pero el insistió en su idea y descubrió que el cartón podía ser sólido si se procesaba correctamente. Su símil es pensar en el desarrollo de un origami o cuando arrancamos las hojas de una guía de teléfono: si arrancamos una es muy fácil, pero cuando intentas arrancar cien de cuajo es casi imposible.
Para desarrollar el modelo Alfa, Gafni ha necesitado tres años de intenso trabajo, donde dos de ellos necesitó para entender la complejidad del uso del cartón. Esto resultó en varias patentes que han dado lugar a convertir una caja de cartón con ruedas en algo que parece una bicicleta. Para ser sincero, el concepto de una bicicleta de cartón ya había sido inventado por un estudiante británico, pero era una “bicicleta desechable” con una expectativa de vida de 6 meses. En este caso, se supone que la bicicleta durará.
Actualmente, Gafni está trabajando con una compañía para recaudar fondos para finalizar su proceso de fabricación de bicicletas para adultos y niños para ponerlas en producción. Y si el proyecto realmente sucede a gran escala, podría ser un cambio de paradigma radical en la industria del transporte y en la historia de la bicicleta.
Fuente: muhimu
Esta compuesta principalmente de cartón reciclado y utiliza un sistema de pedal con correa que no requiere ningún tipo de mantenimiento. Que no os asuste el echo de estar echa de cartón, ya que lleva un tratamiento para ser resistente al agua y la humedad.
Pero quizás lo que llame más la atención de la bicicleta Alfa es su coste de producción, que ronda de 7 a 9 euros cada unidad. Es más, la versión infantil tan solo son 4 euros, lo que la convierte no solo en una de las bicicletas más duraderas que puedas imaginar, sino quizás la más barata del mercado.
Lo realmente complicado de este proyecto es su diseño. Cuando Gafni presentó su proyecto a los ingenieros, le dijeron que era imposible de fabricar. Pero el insistió en su idea y descubrió que el cartón podía ser sólido si se procesaba correctamente. Su símil es pensar en el desarrollo de un origami o cuando arrancamos las hojas de una guía de teléfono: si arrancamos una es muy fácil, pero cuando intentas arrancar cien de cuajo es casi imposible.
Para desarrollar el modelo Alfa, Gafni ha necesitado tres años de intenso trabajo, donde dos de ellos necesitó para entender la complejidad del uso del cartón. Esto resultó en varias patentes que han dado lugar a convertir una caja de cartón con ruedas en algo que parece una bicicleta. Para ser sincero, el concepto de una bicicleta de cartón ya había sido inventado por un estudiante británico, pero era una “bicicleta desechable” con una expectativa de vida de 6 meses. En este caso, se supone que la bicicleta durará.
Actualmente, Gafni está trabajando con una compañía para recaudar fondos para finalizar su proceso de fabricación de bicicletas para adultos y niños para ponerlas en producción. Y si el proyecto realmente sucede a gran escala, podría ser un cambio de paradigma radical en la industria del transporte y en la historia de la bicicleta.
Fuente: muhimu
lunes, 6 de noviembre de 2017
Informe de Seguimiento de la Educación en el Mundo: rendir cuentas
El Informe de Seguimiento de la Educación en el Mundo 2017/8, Rendir cuentas en el ámbito de la educación: Cumplir nuestros compromisos, cumple su mandato de seguir el progreso de los países hacia la consecución del objetivo mundial de educación, pero también se centra en el tema de la rendición de cuentas en la educación. ¿Por qué elegimos escribir sobre la rendición de cuentas este año? A continuación, presentamos algunas de las preguntas más frecuentes sobre el Informe de este año.
¿Por qué importa la rendición de cuentas?
A pesar de notables avances en le educación, existen desafíos significativos para alcanzar el objetivo mundial de educación, el ODS 4: en África subsahariana, los niños no pueden leer después de varios años de escolarización; en China, la presión por los exámenes está contribuyendo a las brechas de género; en Alemania, se está siendo cuestionado el enfoque excesivo que pone la educación en la empleabilidad; en Pakistán, la descentralización plantea desafíos para las escuelas rurales insuficientemente financiadas; en Paraguay, las universidades privadas de baja calidad están proliferando; los niños refugiados tienen limitadas oportunidades educativas, especialmente aquellos que huyen de la guerra en la República Árabe Siria.
Ante los desafíos educativos, el público quiere saber quién es el responsable y los decisores políticos buscan soluciones urgentes. Una mayor rendición de cuentas a menudo encabeza la lista. Cuando los sistemas fallan, las personas piden que se haga responsable a alguien y que se establezcan mecanismos que garanticen acción correctiva.
¿Qué es la rendición de cuentas? ¿a quiénes implica?
La rendición de cuentas es un proceso, cuyo objetivo es ayudar a los actores a cumplir sus responsabilidades y alcanzar sus objetivos. Las personas o instituciones están obligadas, sobre la base de una justificación legal, política, social o moral, a dar cuenta de cómo cumplieron con responsabilidades claramente definidas.
Pero alcanzar el ODS 4 suele ser una empresa colectiva. Garantizar una educación inclusiva, equitativa y de buena calidad requiere que todos los actores hagan un esfuerzo concertado para cumplir con sus responsabilidades.
La rendición de cuentas, por lo tanto, no es empresa fácil para los actores individuales. Por ejemplo, las escuelas pueden ser responsables de proporcionar ambientes de aprendizaje que apoyen a los alumnos, pero para cumplir con ello dependen de que los gobiernos proporcionen recursos, los maestros respeten las normas profesionales y los estudiantes se comporten de manera adecuada.
Cada vez más, sin embargo, se pide que se responsabilice a las personas por resultados que escapan a su control. Las personas no pueden ser responsables de un resultado que también depende de las acciones de otros.
¿Qué apariencia tiene un sistema de rendición de cuentas efectivo?
Todos tienen un papel que desempeñar en las mejoras educativas. Los movimientos estudiantiles a menudo han influido en las políticas sobre la educación equitativa y asequible. Los medios juegan un papel clave en la investigación de irregularidades y en informar sobre la corrupción. El apoyo de la sociedad civil puede ser crucial.
Pero la rendición de cuentas empieza con los gobiernos. En última instancia, son los principales responsables del derecho a la educación.
Un plan de educación creíble es la base de la rendición de cuentas. Debe tener metas y líneas de responsabilidad claras y asignar recursos a través de presupuestos transparentes que puedan ser rastreados y consultados.
Los procesos en torno a las políticas deben estar abiertos a consultas amplias y significativas. En Brasil, alrededor de 3,5 millones de personas participaron en la consulta sobre el plan nacional de educación.
La transparencia de la información es vital para que la rendición de cuentas funcione. Alrededor de la mitad de los países han producido un informe nacional de seguimiento de la educación que analiza el progreso relacionado con su plan y presupuesto nacional de educación desde 2010, aunque solo uno de cada seis lo ha hecho anualmente.
Los controles y equilibrios independientes ayudan a los gobiernos a rendir cuentas. De 1982 a 2011, las oficinas de defensores/mediadores del pueblo (ombudsman) en América Latina ayudaron a aumentar el acceso a la educación, a pesar de no tener un poder de sanción. En las Filipinas, voluntarios supervisaron hasta un 85% de los 7.000 puntos de entrega de libros de texto, lo que ayudó a reducir los costos en dos tercios y el tiempo de adquisición a la mitad.
Los canales legales y reglamentarios para la rendición de cuentas son la columna vertebral de un estado que funciona bien. En Kenia, el Consejo de Educación cerró escuelas privadas que no cumplían con los estándares. Pero los estándares deben establecerse a un nivel compatible con los recursos humanos o materiales disponibles para que los países no se sobrecarguen con regulaciones que son ignoradas en la práctica.
¿Los mecanismos de rendición de cuentas siempre funcionan?
Hay poca evidencia de que la rendición de cuentas basada en el desempeño, cuando le da más importancia a los resultados que a los insumos y se basa en criterios estrechos, mejore los sistemas educativos. Los incentivos a menudo se han limitado a castigos para forzar el cumplimiento o modificar el comportamiento. Un enfoque de la rendición de cuentas centrado en la culpa se asocia con consecuencias indeseables. Las recompensas, como el salario de maestros relacionado con el rendimiento, han tenido efectos perjudiciales: la colaboración entre pares se deteriora, el currículo se vuelve más estrecho, se enfatiza la enseñanza centrada en los exámenes.
Un enfoque basado en el mercado crea una presión competitiva que margina a las escuelas y los padres desfavorecidos. Si bien los vales dirigidos han ayudado a superar las limitaciones en algunos países, en otros casos las escuelas simplemente han aumentado sus tarifas. Los enfoques de elección de escuelas han socavado los esfuerzos por desarrollar una educación inclusiva, equitativa y de alta calidad, lo que resulta en una mayor segregación. La información es la base de un mercado, pero a menudo no está disponible e, incluso si es accesible, puede no ser utilizable: el 72% de los padres en Kenia informaron que no sabían cómo utilizar los datos sobre el aprendizaje de los estudiantes.
Muchos enfoques de la rendición de cuentas, a menudo financiados externamente, no han sido diseñados de manera sostenible. Los sistemas que dependen de un gobierno que responde a las demandas de los donantes enfrentan dificultades cuando desaparece el financiamiento.
¿Qué se necesita para que funcione la rendición de cuentas?
Los recursos adecuados, la capacidad y un compromiso real son esenciales. Los gobiernos deberían gastar al menos el 4% del PIB en la educación, o asignar el 15% del gasto gubernamental total. Pero uno de cada cuatro países no alcanza estos referentes.
El apoyo de los donantes es necesario en los países más pobres. En 2015, solo 6 de los 28 países de OCDE-CAD cumplieron su compromiso de destinar el 0,7% del ingreso nacional a la ayuda. La previsibilidad de la ayuda, al menos a corto plazo, disminuyó ligeramente entre 2010 y 2015. Los donantes deberían tener cuidado al poner a disposición la ayuda a través de mecanismos basados en resultados que desplazan el riesgo a países que están poco preparados para asumirlo.
Datos transparentes y relevantes sobre las fortalezas y debilidades de los sistemas educativos deberían estar disponibles. Pero los países deben ser juiciosos en cuanto a qué datos recopilan y cómo los usan, teniendo en cuenta los costos involucrados y las habilidades necesarias para interpretar, analizar y actuar sobre dichos datos para mejorar la enseñanza y el aprendizaje. Muchos países de bajos y medianos ingresos no pueden pagarlos. Más de la mitad de los docentes en el Reino Unido argumentaron que una mayor recopilación de datos creó más trabajo innecesario.
El desarrollo de la capacidad es esencial. Los actores necesitan las habilidades para cumplir con sus responsabilidades. Los gobiernos deben asegurarse de que los evaluadores de docentes cuenten con la capacitación adecuada para reconocer una buena enseñanza y proporcionar retroalimentación constructiva. En Nueva Delhi, India, los inspectores escolares tienen la tarea de inspeccionar más de 50 escuelas anualmente. Los sindicatos de docentes que tengan el objetivo de fortalecer el profesionalismo deben desarrollar las habilidades de aquellos a quienes se les ha confiado el seguimiento de los mecanismos internos de rendición de cuentas.
Los países deben participar activamente y asegurar el seguimiento del trabajo de las organizaciones internacionales. Existe un vacío de rendición de cuentas con respecto al papel de las organizaciones internacionales y su responsabilidad en la consecución de los objetivos internacionales. Esto se debe a los múltiples roles y agendas que compiten entre sí. Pero los países también deben estar dispuestos a rendir cuentas: el concepto de “rendición de cuentas” brilla por su ausencia en el documento fundacional de los ODS que fue desarrollado por los gobiernos.
Fuente: Blog de educacion mundial
¿Por qué importa la rendición de cuentas?
A pesar de notables avances en le educación, existen desafíos significativos para alcanzar el objetivo mundial de educación, el ODS 4: en África subsahariana, los niños no pueden leer después de varios años de escolarización; en China, la presión por los exámenes está contribuyendo a las brechas de género; en Alemania, se está siendo cuestionado el enfoque excesivo que pone la educación en la empleabilidad; en Pakistán, la descentralización plantea desafíos para las escuelas rurales insuficientemente financiadas; en Paraguay, las universidades privadas de baja calidad están proliferando; los niños refugiados tienen limitadas oportunidades educativas, especialmente aquellos que huyen de la guerra en la República Árabe Siria.
Ante los desafíos educativos, el público quiere saber quién es el responsable y los decisores políticos buscan soluciones urgentes. Una mayor rendición de cuentas a menudo encabeza la lista. Cuando los sistemas fallan, las personas piden que se haga responsable a alguien y que se establezcan mecanismos que garanticen acción correctiva.
¿Qué es la rendición de cuentas? ¿a quiénes implica?
La rendición de cuentas es un proceso, cuyo objetivo es ayudar a los actores a cumplir sus responsabilidades y alcanzar sus objetivos. Las personas o instituciones están obligadas, sobre la base de una justificación legal, política, social o moral, a dar cuenta de cómo cumplieron con responsabilidades claramente definidas.
Pero alcanzar el ODS 4 suele ser una empresa colectiva. Garantizar una educación inclusiva, equitativa y de buena calidad requiere que todos los actores hagan un esfuerzo concertado para cumplir con sus responsabilidades.
La rendición de cuentas, por lo tanto, no es empresa fácil para los actores individuales. Por ejemplo, las escuelas pueden ser responsables de proporcionar ambientes de aprendizaje que apoyen a los alumnos, pero para cumplir con ello dependen de que los gobiernos proporcionen recursos, los maestros respeten las normas profesionales y los estudiantes se comporten de manera adecuada.
Cada vez más, sin embargo, se pide que se responsabilice a las personas por resultados que escapan a su control. Las personas no pueden ser responsables de un resultado que también depende de las acciones de otros.
¿Qué apariencia tiene un sistema de rendición de cuentas efectivo?
Todos tienen un papel que desempeñar en las mejoras educativas. Los movimientos estudiantiles a menudo han influido en las políticas sobre la educación equitativa y asequible. Los medios juegan un papel clave en la investigación de irregularidades y en informar sobre la corrupción. El apoyo de la sociedad civil puede ser crucial.
Pero la rendición de cuentas empieza con los gobiernos. En última instancia, son los principales responsables del derecho a la educación.
Un plan de educación creíble es la base de la rendición de cuentas. Debe tener metas y líneas de responsabilidad claras y asignar recursos a través de presupuestos transparentes que puedan ser rastreados y consultados.
Los procesos en torno a las políticas deben estar abiertos a consultas amplias y significativas. En Brasil, alrededor de 3,5 millones de personas participaron en la consulta sobre el plan nacional de educación.
La transparencia de la información es vital para que la rendición de cuentas funcione. Alrededor de la mitad de los países han producido un informe nacional de seguimiento de la educación que analiza el progreso relacionado con su plan y presupuesto nacional de educación desde 2010, aunque solo uno de cada seis lo ha hecho anualmente.
Los controles y equilibrios independientes ayudan a los gobiernos a rendir cuentas. De 1982 a 2011, las oficinas de defensores/mediadores del pueblo (ombudsman) en América Latina ayudaron a aumentar el acceso a la educación, a pesar de no tener un poder de sanción. En las Filipinas, voluntarios supervisaron hasta un 85% de los 7.000 puntos de entrega de libros de texto, lo que ayudó a reducir los costos en dos tercios y el tiempo de adquisición a la mitad.
Los canales legales y reglamentarios para la rendición de cuentas son la columna vertebral de un estado que funciona bien. En Kenia, el Consejo de Educación cerró escuelas privadas que no cumplían con los estándares. Pero los estándares deben establecerse a un nivel compatible con los recursos humanos o materiales disponibles para que los países no se sobrecarguen con regulaciones que son ignoradas en la práctica.
¿Los mecanismos de rendición de cuentas siempre funcionan?
Hay poca evidencia de que la rendición de cuentas basada en el desempeño, cuando le da más importancia a los resultados que a los insumos y se basa en criterios estrechos, mejore los sistemas educativos. Los incentivos a menudo se han limitado a castigos para forzar el cumplimiento o modificar el comportamiento. Un enfoque de la rendición de cuentas centrado en la culpa se asocia con consecuencias indeseables. Las recompensas, como el salario de maestros relacionado con el rendimiento, han tenido efectos perjudiciales: la colaboración entre pares se deteriora, el currículo se vuelve más estrecho, se enfatiza la enseñanza centrada en los exámenes.
Un enfoque basado en el mercado crea una presión competitiva que margina a las escuelas y los padres desfavorecidos. Si bien los vales dirigidos han ayudado a superar las limitaciones en algunos países, en otros casos las escuelas simplemente han aumentado sus tarifas. Los enfoques de elección de escuelas han socavado los esfuerzos por desarrollar una educación inclusiva, equitativa y de alta calidad, lo que resulta en una mayor segregación. La información es la base de un mercado, pero a menudo no está disponible e, incluso si es accesible, puede no ser utilizable: el 72% de los padres en Kenia informaron que no sabían cómo utilizar los datos sobre el aprendizaje de los estudiantes.
Muchos enfoques de la rendición de cuentas, a menudo financiados externamente, no han sido diseñados de manera sostenible. Los sistemas que dependen de un gobierno que responde a las demandas de los donantes enfrentan dificultades cuando desaparece el financiamiento.
¿Qué se necesita para que funcione la rendición de cuentas?
Los recursos adecuados, la capacidad y un compromiso real son esenciales. Los gobiernos deberían gastar al menos el 4% del PIB en la educación, o asignar el 15% del gasto gubernamental total. Pero uno de cada cuatro países no alcanza estos referentes.
El apoyo de los donantes es necesario en los países más pobres. En 2015, solo 6 de los 28 países de OCDE-CAD cumplieron su compromiso de destinar el 0,7% del ingreso nacional a la ayuda. La previsibilidad de la ayuda, al menos a corto plazo, disminuyó ligeramente entre 2010 y 2015. Los donantes deberían tener cuidado al poner a disposición la ayuda a través de mecanismos basados en resultados que desplazan el riesgo a países que están poco preparados para asumirlo.
Datos transparentes y relevantes sobre las fortalezas y debilidades de los sistemas educativos deberían estar disponibles. Pero los países deben ser juiciosos en cuanto a qué datos recopilan y cómo los usan, teniendo en cuenta los costos involucrados y las habilidades necesarias para interpretar, analizar y actuar sobre dichos datos para mejorar la enseñanza y el aprendizaje. Muchos países de bajos y medianos ingresos no pueden pagarlos. Más de la mitad de los docentes en el Reino Unido argumentaron que una mayor recopilación de datos creó más trabajo innecesario.
El desarrollo de la capacidad es esencial. Los actores necesitan las habilidades para cumplir con sus responsabilidades. Los gobiernos deben asegurarse de que los evaluadores de docentes cuenten con la capacitación adecuada para reconocer una buena enseñanza y proporcionar retroalimentación constructiva. En Nueva Delhi, India, los inspectores escolares tienen la tarea de inspeccionar más de 50 escuelas anualmente. Los sindicatos de docentes que tengan el objetivo de fortalecer el profesionalismo deben desarrollar las habilidades de aquellos a quienes se les ha confiado el seguimiento de los mecanismos internos de rendición de cuentas.
Los países deben participar activamente y asegurar el seguimiento del trabajo de las organizaciones internacionales. Existe un vacío de rendición de cuentas con respecto al papel de las organizaciones internacionales y su responsabilidad en la consecución de los objetivos internacionales. Esto se debe a los múltiples roles y agendas que compiten entre sí. Pero los países también deben estar dispuestos a rendir cuentas: el concepto de “rendición de cuentas” brilla por su ausencia en el documento fundacional de los ODS que fue desarrollado por los gobiernos.
Fuente: Blog de educacion mundial
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


