Bolivia tiene el potencial de convertirse en una “superpotencia de energía verde” si emprende reformas estructurales que abran la economía a la inversión privada, eliminen distorsiones en el sector energético y aprovechen sus ventajas naturales en hidroelectricidad y energía solar, afirmó el economista venezolano y profesor de la Universidad de Harvard, Ricardo Hausmann.
“Una de las cosas que el estudio muestra es que Bolivia es, potencialmente, una superpotencia en energía verde”, sostuvo Hausmann durante una entrevista con Mery Vaca, del programa Sin Maquillaje que transmite Brújula Streaming.
En el diálogo explicó que el país posee condiciones excepcionales para desarrollar fuentes renovables de energía, pero que durante años ha mantenido un modelo energético basado en el consumo de gas natural, lo que ha impedido aprovechar esas ventajas.
Según el economista, Bolivia cuenta con uno de los mayores potenciales hidroeléctricos del mundo y dispone de una radiación solar entre las más altas del planeta. Sin embargo, señaló que la política energética estuvo orientada a “quemar su gas”, mientras la producción hidrocarburífera se desplomó y las exportaciones del sector cayeron alrededor del 80%.
El Harvard Growth Lab, que dirige Hausmann, en alianza con Bolivia360, del empresario Marcelo Claure, presentó en abril pasado una propuesta de políticas públicas para lograr el avance económico boliviano.Operaciones empresariales
“El país podía haber tenido una estrategia de desarrollar todas esas energías verdes. Eso hubiese traído inversión y, además, empresas que buscan reducir su huella de carbono y necesitan instalarse donde existe energía limpia”, afirmó.
Hausmann explicó que una transición hacia energías renovables permitiría destinar el gas natural que se ahorre con esa política a la exportación, incrementar los ingresos nacionales y atraer industrias interesadas en producir con bajas emisiones de carbono, un fenómeno que Brasil ha denominado power (energy) shoring.
El economista consideró que ese cambio beneficiaría simultáneamente a la economía, al medio ambiente y a las finanzas públicas, pero lamentó que el gobierno demore en las reformas y no tenga una «narrativa» para impulsarlas.
Reformas para impulsar el crecimiento
Sostuvo también que el principal obstáculo para aprovechar ese potencial radica en las restricciones impuestas a la inversión durante los últimos años.
A su juicio, Bolivia necesita restablecer los derechos económicos, generar seguridad jurídica y abrir sectores estratégicos como hidrocarburos, minería, agricultura, turismo y electricidad a la inversión privada.
“El gobierno anterior había puesto muchos candados en la economía. Eso llevó al país a depender de un Estado que ni podía desarrollar esos sectores ni dejaba que otros lo hicieran”, afirmó.
También cuestionó la demora en la aprobación de reformas legales destinadas a atraer inversiones.
“No entiendo qué se gana postergando estas decisiones. Vienen a un costo muy grande para los bolivianos”, señaló.
Críticas a los subsidios
El director del Harvard Growth Lab también sostuvo que los subsidios a los combustibles generan un elevado costo fiscal y terminan financiándose con recursos que podrían destinarse al crédito productivo, la infraestructura, la salud o las pensiones.
A su juicio, Bolivia debería reemplazar los subsidios generalizados por transferencias directas a los hogares más vulnerables, mientras impulsa inversiones en generación hidroeléctrica y solar.
Durante la entrevista con Mery Vaca, Hausmann insistió en que Bolivia aún está a tiempo de aprovechar una oportunidad histórica.
Además del potencial energético, mencionó que el país podría experimentar un nuevo ciclo de crecimiento basado en la minería, la agricultura, el turismo y los servicios tecnológicos, siempre que existan reglas claras y un entorno favorable para la inversión.
“Los países no crecen dándole la espalda a su base de recursos. Tienen que usar esos recursos como peldaño para construir una economía más diversificada”, afirmó.
Hausmann es economista venezolano y profesor de la Universidad de Harvard, donde dirige el Harvard Growth Lab, centro especializado en el diseño de estrategias de desarrollo económico para países de todo el mundo. Exministro de Planificación de Venezuela y ex economista jefe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), es uno de los principales impulsores de la teoría de la complejidad económica, que analiza cómo la diversificación productiva y las capacidades institucionales determinan el crecimiento de los países.
Fuente: Eju
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