lunes, 20 de noviembre de 2017

Cinco tecnologías que revolucionarán tu manera de ver el mundo

Después del hackeo ruso en las elecciones de 2016, muchas personas están preocupadas por que la tecnología haya llegado demasiado lejos. Y, sin embargo, sigue evolucionando de forma vertiginosa.

Gracias el impulso, principalmente, de empresas como Google, Facebook y Amazon, la inversión en la investigación tecnológica sigue en ascenso. Al mismo tiempo, gracias a la repentina maduración de los métodos matemáticos que pueden generar inteligencia artificial, las posibilidades van en aumento.

Hay razones para preocuparse, pero también para ser optimistas. La nueva ola de inteligencia artificial reducirá el número de empleos, pero también mejorará tu salud y productos como tu teléfono inteligente. A continuación, te presento cinco áreas en las que las empresas tecnológicas, grandes y pequeñas, cambiarán la manera en que vivimos.

Atención médica con inteligencia artificial

En el lustro pasado, con la ayuda de profundas redes neuronales de algoritmos complejos, las computadoras han aprendido a ver. Con base en la red de neuronas que tiene el cerebro humano, una red neuronal puede aprender tareas identificando patrones en grandes cantidades de información. Por ejemplo, después de analizar millones de fotos de bicicletas, una red puede aprender a reconocer una bicicleta.

Esto explica por qué servicios como Facebook y Google Fotos pueden reconocer de forma instantánea rostros y objetos de imágenes que se suben a internet. Sin embargo, la inteligencia artificial también producirá una revolución en la atención médica.

Por medio de estas mismas técnicas, las máquinas también pueden aprender a identificar síntomas de enfermedades y padecimientos en análisis médicos. Después de analizar millones de fotos de retinas, una red neuronal puede reconocer los primeros síntomas de la ceguera provocada por la diabetes. Tras analizar tomografías computarizadas, una red neuronal puede aprender a detectar el cáncer de pulmón.

Este tipo de tecnología mejorará la atención médica en lugares donde escasean los especialistas. No obstante, con el tiempo, también modernizará el cuidado de la salud en los países desarrollados. Google ya está llevando a cabo pruebas dentro de dos hospitales en India y la empresa Infervision ha desplegado una tecnología similar en hospitales de toda China.

A largo plazo, métodos similares prometen acelerar rápidamente el descubrimiento de medicamentos y muchos otros aspectos relacionados con la atención médica.

“Desde el origen de la fruta que cosechamos y comemos, pasando por las medicinas que nos tomamos, hasta la forma en que monitoreamos el impacto de todo lo anterior, la inteligencia artificial cambiará todo de manera profunda”, señaló Matt Ocko, un socio director de DCVD, una firma de capital de riesgo con sede en San Francisco que ha invertido de forma importante en esta área.

Computación conversacional

Las redes neuronales no se limitan al reconocimiento de imágenes. Estas mismas técnicas están mejorando a un paso muy veloz los dispositivos con los que se puede charlar como el Amazon Echo, el cual puede reconocer órdenes habladas del otro lado de la habitación, y servicios en línea como Skype, el cual puede traducir llamadas telefónicas de un idioma a otro de forma instantánea. Con el tiempo se producirán máquinas que puedan sostener una conversación.

Hace poco tiempo, Luke Zettlemoyer, un profesor de la Universidad de Washington, comentó que ha habido un “enorme desfase” en el área de la comprensión del lenguaje natural: la tecnología que entiende la manera natural en que la gente habla y escribe.

Las empresas como Google, Facebook y Microsoft se encuentran a la vanguardia de este movimiento, el cual promete generar un cambio fundamental en la manera en que interactuamos con los teléfonos, los autos y posiblemente cualquier máquina. Muchas empresas van por el mismo camino, entre ellas, Replika, una empresa emergente de San Francisco.

Con la ayuda del aprendizaje automático, Replika ofrece un “robot conversacional” para teléfonos inteligentes que actúa como una especie de confidente personal, platica contigo cuando no hay nadie cerca. No obstante, se espera que estas técnicas mejoren para que te puedan servir de muchas otras formas.

¿Y si Alexa fuera verdaderamente conversacional, si pudieras tener un diálogo? En la actualidad, solo responde preguntas básicas y órdenes. “Reconoce” palabras muy pero muy bien. Sin embargo, en este momento, la realidad es que las máquinas no pueden “entender” oraciones complejas en inglés. ¿Y si se pudiera tener un diálogo con las máquinas como Hal en 2001?

Control mental

Algunas personas creen que hay mejores formas de interactuar con las computadoras por medio de las ondas cerebrales. En vez de decirle a una computadora lo que quieres, muchas empresas consideran que solo deberías pensarlo.

Por medio de la electroencefalografía (EEG) —un mecanismo antiguo que sirve para medir la actividad eléctrica del cerebro a partir de sensores que se colocan en la cabeza—, la empresa emergente Neurable está diseñando un juego de realidad virtual que se puede jugar con la mente. La EEG es limitada para este tipo de usos pero otros investigadores, como Facebook, buscan producir sistemas mucho más poderosos que utilicen sensores ópticos.

Facebook espera que en unos pocos años esta tecnología le permita a la gente escribir con la mente cinco veces más rápido de lo que puede hacerlo con un teclado de teléfono inteligente.

Estas técnicas también enfrentan límites físicos y esto podría bloquear el camino de Facebook hacia su meta. Sin embargo, varias empresas emergentes como Neuralink, que fundó Elon Musk, el director ejecutivo de Tesla, van mucho más avanzadas con la esperanza de leer la actividad cerebral a partir de chips implantados dentro del cráneo. Al principio, limitarán esta tecnología a las personas con discapacidad. Pero con el tiempo, Musk y otros también esperan implantar chips en personas sanas.

“Es improbable que esta tecnología vaya directo a personas saludables”, opinó Ed Boyden, un neurocientífico del MIT quien también es asesor de Neuralink. “No obstante, hay una trayectoria natural según la cual, si una tecnología médica demuestra ser efectiva, también puede utilizarse en individuos que no tengan problemas de salud”.

Autos que vuelan

¿Quieres más ciencia ficción en la realidad de todos los días? Mientras empresarios como Musk trabajan para poner un chip en tu cabeza, hay otros que dedican sus esfuerzos a poner autos en el cielo.

A pesar de que marca el paso en la carrera hacia los vehículos autónomos, Larry Page, el director ejecutivo de Alphabet y uno de los fundadores de Google, está apoyando a Kitty Hawk, una empresa que quiere transportar personas por el aire.

Y hay muchas otras, como Joby Aviation, Uber y Airbus, que están trabajando en vehículos capaces de volar sobre calles congestionadas. Estos tienen muchas formas pero, por lo general, llevan un solo piloto y despegan como un helicóptero: en línea recta hacia arriba.

Al principio, Kitty Hawk venderá sus vehículos a aficionados. Pero la compañía espera que con el tiempo pueda convencer al público general y a las autoridades regulatorias de que los autos voladores tienen sentido. Eso no será una labor sencilla. Después de todo, esos coches requieren de un nuevo tipo de control de tránsito aéreo.

La computadora cuántica

¿Todavía hay algo más estrafalario? La posibilidad de que haya una computadora cuántica. Por medio de las propiedades en apariencia mágicas de la física cuántica, estas máquinas serían exponencialmente más poderosas que las de la actualidad.

Piénsalo de esta manera: una computadora cuántica podría descifrar en un instante el encriptado que protege la información más secreta del mundo.

El problema es que construir estas máquinas conlleva una dificultad enorme. Sin embargo, el progreso se ha acelerado. Google, IBM e Intel están invirtiendo grandes cantidades de dinero en esta iniciativa, del mismo modo que Rigetti Computing.

Los investigadores creen que las máquinas cuánticas podrían acelerar el descubrimiento de medicamentos, reestructurar los mercados financieros, resolver los problemas de tráfico y mucho más.

“Es un paradigma completamente distinto al de procesar información”, afirmó Robert Schoelkopf, quien ayudó a inventar muchas de las técnicas que están impulsando la investigación del cómputo cuántico. “Por lo tanto, creemos que las aplicaciones que conocemos tan solo son la punta del iceberg”.

Fuente: NYT

viernes, 17 de noviembre de 2017

Lenguaje ciudadano: una apuesta para asegurar el acceso a la información

Es interesante proponer una reflexión sobre la forma en que las entidades se relacionan con la ciudadanía, las ciudades crecen, las culturas se mezclan en un collage de hábitos, lenguajes y visiones diferentes de la realidad, y las instituciones públicas se esfuerzan por suplir las necesidades de los ciudadanos, adoptando estrategias para el goce de derechos y el cumplimiento de deberes.

En los últimos años, ha sido evidente que la información institucional publicada no es tan comprensible para los ciudadanos, las entidades públicas utilizan un lenguaje técnico, administrativo, y legalista, generando una brecha, inicialmente comunicacional, entre el Estado y los ciudadanos, que compromete la confianza y el ejercicio de derechos, como el de acceso a la información.

En este contexto, la Veeduría Distrital de Bogotá desarrolló la estrategia Comunicación para la gente inspirada en el trabajo realizado por el Departamento Nacional de Planeación de Colombia DNP, que en el 2015 elaboró la Guía de lenguaje claro para servidores públicos de Colombia. La estrategia se constituye en una iniciativa dirigida a las entidades distritales, que inicialmente centró sus esfuerzos en la traducción de documentos técnicos a un lenguaje accesible y sencillo y que posteriormente se enfocó en generar competencias en las entidades para que puedan elaborar y transformar sus documentos de forma autónoma, teniendo siempre presente el lenguaje claro.

A continuación, algunos puntos claves que permiten generar contenidos en lenguaje sencillo y accesible para la ciudadanía:

Identificar los problemas más recurrentes en la comunicación con los ciudadanos

Asegurarse de conocer cuáles son los problemas en la comunicación escrita con los ciudadanos. Para esto, se puede llevar a cabo un grupo focal con ciudadanos para identificar los documentos o formatos que más les cuesta entender; así como revisar las solicitudes de aclaración realizadas por la ciudadanía en los diferentes canales de atención de las entidades.

Fortalecer las competencias comunicacionales de los servidores

Al mejorar las competencias comunicacionales, se podrán mejorar los documentos o formatos que han identificado como aquellos que los ciudadanos no comprenden, no utilizan o que hacen uso equivocado. Estas piezas se convierten en el elemento de trabajo de los talleres de simplicidad, que son un ejercicio de análisis participativo en el que se revisan aspectos de forma y fondo de los documentos y se aprende haciendo.

Algunos elementos para considerar en este punto son: densidad del texto, es decir, considerar los espacios en blanco, párrafos extensos, distribución del texto y el orden en las ideas; inclusión de herramientas visuales como imágenes, gráficos, viñetas; coherencia entre el formato de títulos, subtítulos, viñetas, enumeración; traducción de siglas y abreviaciones; entre otros.

Asegurar que la comunicación sea para la gente

Una vez se elabore el documento, es necesario verificar que sea comprensible para las personas a quienes está dirigido. Solo así puede producirse masivamente.

En Bogotá, Colombia, se aplicó esta metodología durante el 2017 en 16 talleres con 12 entidades públicas del Distrito Capital. Gracias a ello, se han fortalecido las competencias comunicacionales de 232 servidores y contratistas, y se han traducido a lenguaje ciudadano 37 documentos y formatos.

Las competencias impartidas se deben evidenciar en la estructura de futuros documentos y formatos, reflejando una intención clara en el sentido, los contextos y fines de la comunicación, lo que redundará en la construcción de confianza en lo público, la transparencia de los trámites y servicios, y la optimización de los recursos.

Fuente: https://blogs.iadb.org/abierto-al-publico

miércoles, 15 de noviembre de 2017

La FAO lanza una plataforma digital sobre agricultura climáticamente inteligente

Para ayudar a dirigir nuestros sistemas alimentarios en una dirección sostenible, la FAO ha elaborado un nuevo libro de consulta sobre cómo implementar estrategias “climáticamente inteligentes” para la agricultura, presentado hoy en el Día de Acción sobre la Agricultura en el marco de la Conferencia sobre el cambio climático que tiene lugar en Bonn (COP23).

“El hambre, la pobreza y el clima pueden abordarse juntos mediante enfoques como la agricultura climáticamente inteligente, que reconocen los vínculos fundamentales entre la agricultura sostenible y las estrategias que promueven la eficiencia en el uso de los recursos, conservan y restauran la biodiversidad y los recursos naturales, y combaten las consecuencias del cambio climático”, explicó René Castro, Subdirector General de la FAO al frente del Departamento de Clima, Biodiversidad, Tierras y Aguas.

El planeta necesita en última instancia producir un 50 por ciento más de alimentos para los casi 10000 millones de personas que lo habitarán en 2050, y hallar la forma de hacerlo con tan solo una cuarta parte de las actuales emisiones de carbono per cápita, dijo Castro.

El Libro de consulta en línea sobre agricultura climáticamente inteligente (segunda edición de 2017), es producto de una de las principales áreas de trabajo de la FAO y sigue los pasos de la Estrategia ante el cambio climático de la Organización de la ONU lanzó en fecha reciente.

Incluye un amplio abanico de conocimientos y experiencias para ayudar a los responsables políticos, gerentes de programas, académicos, servicios de extensión y otros profesionales a lograr sectores agrícolas más sostenibles y productivos y que contribuyan a la seguridad alimentaria y una menor intensidad de emisiones de carbono.

La segunda edición del manual añade nuevos módulos que abordan la adaptación y mitigación del cambio climático, sistemas integrados de producción, sistemas de apoyo al conocimiento para productores rurales, el papel del género y cómo mejorar la implementación.

La agricultura climáticamente inteligente (CSA, por sus siglas en inglés) está generando atención creciente. Unos 32 países -la mitad de ellos países menos adelantados y tres cuartas partes en África subsahariana-, hacen referencia específica al CSA en sus contribuciones previstas y determinadas a nivel nacional para cumplir las promesas hechas en virtud del Acuerdo de París sobre el cambio climático.

La agricultura climáticamente inteligente es uno de los enfoques para dirigir la necesaria transformación en la agricultura y los sistemas alimentarios mundiales de manera productiva y sostenible, y contribuir a la adaptación y la mitigación del cambio climático.

Muchos contextos, diferentes factores

El manual permite una mayor comprensión del enfoque de la CSA y el proceso asociado de cinco pasos orientados a identificar y analizar resultados adecuados. Esto implica construir una base de evidencias, reforzar las instituciones nacionales y locales, apoyar marcos de políticas favorables, mejorar las opciones de financiación disponibles a nivel local, internacional y multilateral e implementar prácticas sobre el terreno.

Sus autores se centran en los problemas de producción relacionados con la agricultura, ganadería, silvicultura, pesca y acuicultura y los sistemas integrados, así como en el uso de recursos como el agua, los suelos y la tierra, recursos genéticos y la energía. Los sistemas alimentarios y las cadenas de valor -incluyendo factores que van desde los fertilizantes hasta la refrigeración- se incorporan igualmente como posibles áreas de optimización, al igual que se consideran factores como el género y la protección social.

Un elemento clave para CSA es el enfoque de paisaje, que permite buscar una gama más amplia de usos de la tierra y opciones de conservación como soluciones flexibles.

Fuente: Fao