lunes, 18 de mayo de 2026

Reportan 40 mil instalaciones de Starlink en tres meses


Como resultado de la alianza de la Empresa Nacional de Telecomunicaciones (Entel) con Starlink, para reducir la brecha digital y garantizar internet universal, el ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora informó que, desde febrero de este año hasta la fecha, se reportaron 40 mil instalaciones en Bolivia.

Con el fin de expandir la conectividad en el país, el Presidente Rodrigo Paz gestionó la apertura tecnológica a través del Decreto Supremo 5509, abriendo el mercado nacional a operadores de conectividad satelital, como Starlink. Es un servicio de internet satelital de alta velocidad desarrollado por SpaceX, que comenzó sus operaciones el 2 de febrero.

“Starlink ya tiene 40 mil conexiones en el país, ha crecido muy rápidamente; tienen una licencia experimental de seis meses, se está trabajando para aprobar el reglamento definitivo que permita que ellos y cualquier otro operador ya puedan entrar al país en condiciones de plena regularidad y competencia plena”, explicó el director de la Autoridad de Regulación y Fiscalización de Telecomunicaciones y Transportes (ATT), Carlos Agreda.

Bolivia, por su extensión geográfica y dispersión poblacional, enfrenta desafíos estructurales en materia de conectividad. En este contexto, Entel cuenta con una de las redes más extensas del país, con casi 7.000 sitios rurales de radio bases que cubren ciudades, caminos y centros poblados.

La incorporación de servicios satelitales permitirá extender esa cobertura hasta los puntos más alejados del territorio. Esa alianza se alinea con los pilares de gestión del ministro de Obras Públicas, orientados a modernizar las telecomunicaciones en todo el territorio nacional.

Fuente: DPL

Gobierno activa plataforma digital para denuncias durante protestas sociales


El Gobierno nacional presentó la plataforma digital “Reporta tu Evidencia en Protestas Sociales”, una herramienta que permitirá a la población enviar fotografías, videos y reportes sobre hechos registrados durante movilizaciones en el país.

La iniciativa fue impulsada por el Viceministerio de Ciencia y Tecnología en el contexto de los bloqueos, especialmente en el departamento de La Paz, con el objetivo de contar con información sistematizada para su análisis.

El viceministro Fabián Espinoza señaló que la plataforma busca fortalecer la transparencia, combatir la desinformación y aportar datos verificados para la toma de decisiones.

“Bolivia necesita paz, necesitamos diálogo, necesitamos unidad”, afirmó la autoridad, al destacar que el sistema permitirá centralizar material disperso en redes sociales y medios de comunicación.

Funcionamiento y canales de denuncia

La herramienta, diseñada para dispositivos móviles, permite el envío de contenido multimedia de forma sencilla e incluye protección de identidad del denunciante, captura de fotografías o videos, descripción de los hechos reportados e identificación de personas involucradas, en caso de que el usuario las reconozca.

El Viceministro indicó que las denuncias podrán realizarse incluso de manera anónima mediante pseudónimos o “nicknames”.

El sistema también busca registrar posibles hechos de vandalismo, daños materiales o presiones durante protestas, e incluso habilita reportes de personas que denuncien coerción para participar en movilizaciones. La plataforma ya se encuentra disponible en el sitio reportatuevidencia.planificacion.gob.bo.

Fuente: Correo del Sur

domingo, 17 de mayo de 2026

Basta de agresiones a los periodistas


Le preguntaron al filósofo Diógenes ¿cuál era lo más hermoso en la vida?. Es la libertad de expresión, respondió. Y su vida fue un canto a la libertad. Decía y hacía lo que quería. Despertaba odios, pasiones y amores.

La libertad de expresión es un derecho humano, al igual que la vida y es tan necesario a estas alturas, que la necesitamos, así como el agua y el aire para vivir el día a día.

Con el auge y el gran poder que tienen las redes sociales en todas sus extensiones ha hecho que la libertad de expresión sea un arma que tenemos los ciudadanos y la ejercemos a cada instante, siendo en esta dinámica el principal objeto de la libre expresión el actual estado caótico y violento que vive el país.

Malestar, ira, denuncias, pedidos, indignación son parte de la batería de comentarios, fotos, videos que se puede apreciar y leer en el Facebook, Twitter, WhatsApp, etc. La gente está movilizada y no tiene límites para ello.

Así se expresa la gente, los ciudadanos de la democracia, mientras otros se expresan a plan de dinamitazos y agresiones contra quien se cruza en sus caminos. Como lo están  haciendo los mineros y cocaleros del Chapare: vulnerando los derechos humanos de millones de bolivianos.

En el centro de las tormentas están los periodistas, que son los vehículos de esas libertades y del derecho a la libertad de prensa. En cada conflicto que se genera y se desarrolla en este país intenso, dinámico, que le ponen dosis de alta violencia ciertos grupos sindicales, los periodistas son los principales afectados por la rabia y el enojo de quienes bloquean o marchan.

Es que arrastran el odio que implantó el MAS contra el ejercicio del periodismo: Los enemigos son mis principales enemigos, repetía de forma permanente el ex presidente, Evo Morales, y marcó la cancha del poder hacia los periodistas.

De ahí que en estos bloqueos violentos e ilegales, varios periodistas han tenido que sufrir gritos, agresiones, insultos y pateaduras. Como si ellos fueran los enemigos, los que están contra los bloqueadores o los que les darán las soluciones a sus demandas exorbitantes, como el pedido de renuncia del presidente Rodrigo Paz.

Esas agresiones no son recientes. En la mayoría de los bloqueos o protestas sociales y cívicas de magnitud, los hombres y mujeres de la prensa, son el objetivo del enojo, del malestar de los sectores y descargan contra ellos sus insultos, patadas, puñetes, gozando luego de impunidad.
Los agresores a los periodistas nunca fueron sancionados, ni enjuiciados, ni enviados a las cárceles. El poder de sus sindicatos o gremios corporativos evita que los procesos avancen. Es una herida abierta de la democracia y una deuda pendiente hacia los periodistas de Bolivia.

Recordarles a estos grupos violentos que el hombre y mujer de la prensa es un trabajador, que tiene familias, gana poco, se esfuerza, lucha cada día y no es un sujeto que pregona la violencia, aunque algunos periodistas se alimentan de la polarización y del enfrentamiento, pero son los pocos.

El periodismo responsable, ético, comprometido tiene un camino y objetivos claros, contundentes y nobles.

No se puede ser neutral contra la injusticia, contra la corrupción, contra el abuso de poder, contra el hambre, contra la pobreza, contra la intolerancia, contra las violaciones a los derechos humanos, contra la impostura, contra las dictaduras.

Hay que tomar partido por los derechos humanos, por la vida, por la integridad, por la justicia, por la libertad, por la dignidad, por la salud.

Es una militancia por todo lo que construye, por todo lo que engrandece a una sociedad y a sus integrantes, y por todo lo que dignifica.

La prensa no es para servir a ningún poder político, ni empresarial, ni sectorial. La prensa es la artillería del pensamiento (Bolívar), no la artillería de las mentiras, de las manipulaciones, de las tergiversaciones, del servilismo, del odio, del racismo, de creerse dueños de la verdad, ni tampoco para lucrar a costa de la información y de la verdad.

En estos tiempos de bloqueos, violencias, auge de las redes sociales, IA más que nunca necesitamos de periodistas militantes de la vida, la democracia.

Precisamente con grandes esfuerzos y riesgos el ejercicio del periodismo se ha desarrollado

Pero como los periodistas son seres humanos de temple, así como el acero, vienen asumiendo los retos con dignidad y altura, muchos dedicándose a otras actividades que no sean periodísticas; otros han emergido en las redes sociales con sus plataformas digitales de prensa, donde la competencia es intensa, fuerte y a veces desleal, porque algunos periodistas se arrodillan ante el poder para conseguir jugosos contratos publicitarios.

Es evidente que son otros tiempos duros, difíciles; pero hay algo esencial que queda y es el motor del periodista: su pertenencia por el periodismo, su amor y pasión por la información y su convicción de que se es periodista para siempre.

Y su lucha siempre debe estar llena de convicciones. Ser militantes, a través de la información, de la democracia y de los derechos humanos.

Imagen: IFEX

Fuente: Asuntos Centrales

sábado, 16 de mayo de 2026

UMSS, sede del COCHATECH, el hackathon más grande de Bolivia


La Universidad Mayor de San Simón (UMSS) vive intensas jornadas de innovación y tecnología con el inicio del COCHATECH, evento que reúne a estudiantes universitarios representantes de San Simón para desarrollar soluciones tecnológicas en tiempo récord.

🏕️ Los representantes de San Simón trabajan y acampan en el nuevo edificio de la Facultad de Ciencias Económicas, enfrentando desafíos en equipos multidisciplinarios donde la creatividad, programación y trabajo colaborativo fueron protagonistas.

👨‍💻 La UMSS cuenta con alrededor de 250 participantes, demostrando el talento, compromiso y capacidad innovadora de sus estudiantes en uno de los eventos tecnológicos más importantes de Bolivia.

El COCHATECH convertirá a la universidad en un espacio de creatividad, desarrollo tecnológico y construcción de nuevas ideas para el futuro.

Fuente: UMSS

Tecnología, mercados y cuidados: la ruta del liderazgo económico de las mujeres bolivianas


En un país donde 8 de cada 10 mujeres trabajan en la informalidad, el éxito económico no depende sólo del esfuerzo individual, sino de un entorno que lo haga posible. Un proyecto liderado por ONU Mujeres Bolivia está demostrando que el progreso surge de una combinación estratégica: dotación de maquinaria moderna, formación técnica, acceso a mercados y, fundamentalmente, las bases para la creación de sistemas de cuidado.

En un taller de costura de Santa Cruz de la Sierra, el golpe rítmico de una troqueladora industrial marcó el fin de una etapa de agotamiento físico para Judith Ramos. Lo que empezó con medio metro de cuero y la técnica heredada de su papá, se ha convertido hoy en una microempresa que genera empleo para cinco familias. Para Judith, la máquina no es solo un activo; es capital de producción propio y la llave hacia un sueño que antes parecía inalcanzable: su casa propia.

Como Judith, 387 mujeres y sus familias en Bolivia están protagonizando un crecimiento tangible en su economía. Entre finales de 2023 y el primer trimestre de 2026, los resultados del proyecto "Fortalecimiento de Unidades Productivas lideradas por Mujeres aplicando el enfoque de género en Bolivia" —financiado por la Agencia de Cooperación Internacional de Corea (KOICA) y ejecutado en coordinación con el Ministerio de Desarrollo Productivo, Rural y Agua— son contundentes: las productoras han logrado incrementar sus ingresos en un 95% en promedio y su producción en un 75%. No son datos estimados; son cifras recogidas en monitoreos de campo realizados en los mismos talleres productivos.

Resiliencia y tecnología: Motores de dignidad

Históricamente, el trabajo artesanal y manufacturero de las mujeres ha estado marcado por jornadas extenuantes, así como una producción y ganancias limitadas. En municipios como El Alto, Achacachi, Viacha, Santa Cruz de la Sierra, Warnes y Montero, el acceso a maquinaria especializada y moderna ha cambiado esta realidad. La tecnificación no solo ha permitido que las mujeres produzcan en condiciones dignas, sino que ha fortalecido su resiliencia frente a la crisis económica que atraviesa Bolivia.

"Antes producía 60 docenas al mes cortando el cuero a mano; trabajaba mucho y ganaba poco. Ahora elaboro 180 docenas y con las ganancias estoy haciendo construir mi casa", explica Judith. La tecnificación ha permitido que las mujeres dejen de producir para sobrevivir y comiencen a producir para invertir y competir.

Sin embargo, el alcance del proyecto se extiende mucho más allá de la entrega de maquinaria. En una estrategia de alcance masivo, 3.600 mujeres han fortalecido sus habilidades técnicas productivas y otras 3.150 han sido capacitadas en gestión empresarial, elevando la competitividad de sus negocios en un mercado cada vez más desafiante.

Este impacto integral ha sido posible gracias al trabajo en territorio de socios como la Fundación CODESPA, Visión Mundial y Educo.

La conquista de nuevos mercados y el salto digital

El proyecto también ha superado las barreras que impedían a las pequeñas productoras acceder a grandes plataformas comerciales. En 2025, una treintena de emprendedoras participó en la Feria Internacional de Santa Cruz (Fexpocruz), logrando ventas de hasta siete mil dólares, equivalente a aproximadamente 15 veces el salario mínimo nacional en Bolivia. “Estar ahí fue una oportunidad grande; no es fácil acceder a un espacio así por su elevado costo”, reflexiona la artesana Karina Fernández.

Asimismo, las productoras han dejado de ser espectadoras de la tecnología para apropiarse de ella. Mediante diagnósticos personalizados y formación en marketing digital, marcas locales han ganado presencia en redes sociales. “Comencé con transmisiones en vivo y mis ventas se incrementaron. La gente empezó a conocer mis productos y a realizar pedidos”, relata Mayra Nina, productora de flores artesanales.

El tiempo como recurso para su desarrollo

Uno de los resultados más estratégicos de esta intervención es la ganancia en la eficiencia del uso del tiempo. Los datos revelan que el 84 % de las mujeres que recibieron maquinaria reportaron ahorros significativos de tiempo; un recurso vital que han logrado redistribuir entre la producción, el mercadeo de sus productos y el cuidado de sí mismas y de sus hijas e hijos.

En Bolivia, el acceso a servicios de cuidado infantil económicos y de calidad es escaso; esta situación constituye una de las barreras invisibles para el desarrollo económico de las mujeres, quienes dedican todavía el doble de tiempo que los hombres a estas tareas. Para habilitar un entorno de corresponsabilidad, el proyecto fortaleció 34 centros de cuidado infantil municipales y comunitarios en los municipios de El Alto, Achacachi, Viacha, Santa Cruz de la Sierra, Warnes y Montero, transformando lugares precarios en espacios pedagógicos dignos y seguros.

Una innovación clave ha sido la dotación de equipamiento móvil para el cuidado en ferias comerciales. Esta solución permite que las madres emprendedoras concilien su rol productivo con la tranquilidad de saber a sus hijas e hijos en espacios de calidad.

Esta intervención física ha sido respaldada por un hito político: el impulso de tres políticas de cuidado (una nacional y dos municipales en El Alto y Santa Cruz de la Sierra) que se encaminan a su aprobación para institucionalizar este derecho. Asimismo, las acciones de sensibilización han alcanzado a 3.000 personas de manera presencial y a más de 217.000 mediante plataformas digitales, promoviendo una sociedad donde el cuidado es una responsabilidad compartida entre el Estado, el sector privado, las comunidades y las familias.

La experiencia boliviana muestra que el empoderamiento económico no es un concepto abstracto; es la intersección entre tecnología, maquinaria moderna, formación estratégica, acceso a mercados y un entorno que promueve la corresponsabilidad del trabajo de cuidados, donde las mujeres bolivianas no solo están rediseñando sus negocios; están reclamando su autonomía económica y el derecho a vivir una vida digna.

Fuente: Naciones Unidas Bolivia

viernes, 15 de mayo de 2026

Convenio impulsará intercambio digital para investigación hidrocarburífera


El Ministerio Público y la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) firmaron un Convenio de Cooperación Interinstitucional para fortalecer la investigación y persecución de delitos vinculados al sector hidrocarburífero mediante el uso de tecnología e intercambio digital de información.

El acuerdo fue suscrito por el Fiscal General del Estado, Roger Mariaca Montenegro, y el director ejecutivo interino de la ANH, Freddy Zenteno Lara. La medida busca agilizar la coordinación entre ambas instituciones y optimizar los procesos investigativos relacionados con actividades ilícitas en el área de hidrocarburos.

Mariaca señaló que el convenio permitirá reducir trámites y acelerar el acceso a información clave para las investigaciones. Según explicó, la alianza apunta a fortalecer la justicia y mejorar la atención a la población boliviana mediante mecanismos digitales.

Integración tecnológica entre sistemas

Uno de los principales componentes del acuerdo es la articulación entre el Ecosistema ROMA del Ministerio Público y la plataforma digital de la ANH. Esta integración permitirá que los fiscales realicen requerimientos de información de forma directa, rápida y completamente digital.

La ANH podrá responder de manera inmediata bajo parámetros de confidencialidad y reserva legal. Las autoridades consideran que esta coordinación contribuirá a consolidar una justicia más eficiente, moderna y transparente.

Acceso al sistema B-SISA

El convenio también contempla el acceso al sistema B-SISA, una herramienta tecnológica que concentra información sobre el registro de vehículos y el historial de carga de combustible en todo el país.

Las autoridades indicaron que este sistema facilitará las investigaciones relacionadas con delitos hidrocarburíferos y permitirá un mejor seguimiento de actividades vinculadas al uso y comercialización de combustibles.

Imagen: Nano Banana

Fuente: Enfoque News

TikTok desplaza a Google en decisiones de consumo de jóvenes


La disputa por la atención digital ya no se libra únicamente en los motores de búsqueda. El crecimiento de TikTok como plataforma de descubrimiento comercial entre la Generación Z está modificando uno de los pilares históricos de la economía digital: la manera en que las personas encuentran marcas, productos e información en internet.

El fenómeno revela una transición más profunda que un simple cambio de preferencias de consumo. La búsqueda tradicional, dominada durante años por Google, enfrenta un desplazamiento progresivo hacia ecosistemas visuales donde el algoritmo, la recomendación social y el contenido breve empiezan a condicionar decisiones de compra, posicionamiento de marca e inversión publicitaria.

Datos recientes difundidos por la consultora Improove muestran que cerca del 60% de los usuarios jóvenes de TikTok descubren nuevas marcas directamente dentro de la plataforma. La cifra confirma que las redes sociales dejaron de ser únicamente espacios de entretenimiento o interacción para convertirse en infraestructuras de navegación comercial y consumo informativo.

El cambio tiene implicaciones relevantes para empresas, agencias y plataformas tecnológicas. Durante años, la economía digital se estructuró alrededor de la lógica del buscador: posicionamiento SEO, tráfico web y publicidad contextual. Ahora, la capacidad de aparecer orgánicamente dentro de los flujos algorítmicos de video corto comienza a adquirir un peso comparable, especialmente entre consumidores menores de 30 años.

La transformación también modifica la relación entre contenido y confianza. En TikTok e Instagram, el descubrimiento ocurre a través de recomendaciones, experiencias visuales y validación social más que mediante consultas racionales o búsquedas deliberadas. Esto altera los mecanismos tradicionales de influencia comercial y obliga a las marcas a competir dentro de entornos donde la atención es más fragmentada y menos predecible.

El impacto alcanza incluso a la industria publicitaria. La inversión digital empieza a desplazarse hacia formatos diseñados para plataformas sociales de descubrimiento rápido, mientras las estrategias centradas exclusivamente en tráfico web pierden eficacia relativa en ciertos segmentos demográficos. Para muchas compañías, el desafío ya no es únicamente aparecer en internet, sino integrarse de manera natural en ecosistemas donde el contenido compite directamente con entretenimiento, tendencias y conversación social.

En paralelo, las plataformas tecnológicas enfrentan una presión creciente para redefinir sus modelos de relevancia. Google ya había reconocido esta tendencia cuando identificó que parte de los usuarios jóvenes recurría a redes sociales para realizar búsquedas vinculadas a restaurantes, viajes o recomendaciones. El avance de TikTok acelera esa transición y tensiona un modelo de negocio históricamente apoyado en la intermediación de información.

El fenómeno también evidencia una mutación cultural en el comportamiento digital. Las nuevas generaciones priorizan formatos audiovisuales, respuestas inmediatas y contenido contextualizado por creadores antes que resultados estructurados en enlaces tradicionales. En términos empresariales, esto obliga a reconsiderar métricas de visibilidad, estrategias de reputación y construcción de audiencia.

Aunque los buscadores continúan siendo dominantes a escala global, el avance de las plataformas sociales como espacios de descubrimiento comercial sugiere que el mercado digital ingresa en una etapa híbrida. La competencia ya no se limita a quién organiza mejor la información, sino a quién logra capturar atención dentro de entornos cada vez más dinámicos y personalizados.

El desafío para las empresas no será únicamente adaptarse a nuevas plataformas, sino entender que el comportamiento digital dejó de responder a rutas lineales. La búsqueda tradicional ya no concentra por sí sola la puerta de entrada al consumo. Y esa transición empieza a reconfigurar silenciosamente el equilibrio de poder dentro de la economía digital.

Fuente: Magazine Management

jueves, 14 de mayo de 2026

Reportan corte de Internet en La Habana durante las protestas


El régimen castrista ejecutó nuevamente un corte de Internet en La Habana en medio de las protestas que sacuden a una dictadura que se ve cada vez más débil, la cual ya no encuentra otra salida que el silencio forzado y la represión digital.

Esta maniobra de censura ocurrió durante la madrugada de este jueves, mientras miles de habaneros desafiaban el miedo para gritar su miseria en las calles.

Al apagar los servidores y desconectar a la población del mundo exterior, la tiranía busca ocultar la magnitud del descontento popular y frenar el efecto contagio que las redes sociales suelen potenciar en momentos de alta tensión.

El silencio impuesto por la dictadura ante el caos social

Los reportes que confirmaron este cobarde corte de Internet en La Habana llegaron a través de periodistas y activistas que mantienen el pulso de la realidad cubana. Mag Jorge Castro fue uno de los primeros en alertar sobre la situación desde su cuenta en X, donde sentenció: “El régimen apaga las comunicaciones en medio de las protestas en la capital”.

De igual forma, el comunicador Mario J. Pentón utilizó sus plataformas para difundir la gravedad de este apagón digital masivo que dejó a millones de ciudadanos en la oscuridad informativa mientras la policía  política desplegaba sus operativos de control.

La estrategia del castrismo es tan predecible como criminal. Cada vez que el pueblo pierde la paciencia ante el hambre y la falta de servicios básicos, la respuesta institucional es el aislamiento absoluto. Este reciente corte de Internet en La Habana responde directamente a una oleada de manifestaciones que estallaron en múltiples municipios de la capital entre el 12 y el 13 de mayo.

Los vecinos de Luyanó, por ejemplo, decidieron bloquear la Calzada de Concha en un cacerolazo, mientras que en el reparto Bahía la consigna de abajo la dictadura retumbó contra las paredes.

Represión en las calles y corte de Internet en La Habana

En San Miguel del Padrón, la furia contenida de décadas se concentró frente a la sede municipal del castrismo, donde los manifestantes exigieron corriente y comida.

Mientras tanto, en Nuevo Vedado, el cansancio acumulado tras 24 horas sin electricidad sacó a los residentes a las calles. La dictadura, consciente de que estas imágenes recorrían el planeta en tiempo real, decidió que el corte de Internet en La Habana era la única vía para evitar que el descontento se transformara en un levantamiento nacional incontenible.

La violencia no se limitó al entorno digital, pues se registraron escenas de brutalidad policial en el municipio Playa, donde las fuerzas represivas golpearon a manifestantes desarmados.

Gracias a que algunos videos lograron filtrarse antes de que se consolidara el corte de Internet en La Habana, el mundo pudo observar cómo los esbirros del régimen arremeten contra el pueblo que juraron proteger. El colapso es total: no hay comida, no hay luz y, por orden de la cúpula, tampoco hay derecho a la información ni a la libre expresión en ningún rincón de la isla.

La crisis energética como detonante del colapso

Este patrón de censura no es una anomalía, sino una decisión criminal consolidada por el monopolio estatal ETECSA. La empresa, que funciona como un brazo más la cúpula castrista, facilita estos bloqueos centralizados de manera inmediata.

Ya lo hicieron durante el histórico 11 de julio de 2021 y nuevamente en 2022 tras el paso del huracán Ian. En marzo de 2026, cuando el SEN colapsó por completo, organizaciones internacionales detectaron una reducción drástica del tráfico de datos. El corte de Internet en La Habana de esta ocasión es simplemente otro capítulo de una larga historia de violaciones a los derechos humanos.

Un régimen que teme a la verdad

La tiranía sabe que su fin se acerca y que la conectividad es su peor enemiga en la era de la información. Al imponer un corte de Internet en La Habana, intentan ganar un tiempo que ya no tienen, pero la realidad de los estómagos vacíos y las casas a oscuras no se soluciona bloqueando Facebook o WhatsApp.

El pueblo cubano ya identificó al culpable de su desgracia, y ni mil cortes podrán detener el grito de libertad que hoy recorre cada hogar y cada avenida de la capital. La dictadura está sola, desnuda en su ineficiencia y cada vez más cercada por la verdad que intenta amordazar con cables cortados.

Fuente: Cubanos por el Mundo

Grecia quiere acabar con el anonimato en internet


El gobierno griego ultima una ley que prohibiría el anonimato en redes sociales y obligaría a las plataformas a verificar la identidad real de cada perfil. Lo cuenta Javier Pastor en Xataka a partir de declaraciones del ministro de gobernanza digital griego Dimitris Papastergiou a Euractiv. El catalizador es claro: las elecciones generales que Grecia celebrará a principios de 2027 y la preocupación creciente del primer ministro Kyriakos Mitsotakis por deepfakes, desinformación y discursos tóxicos durante el proceso electoral. Los pseudónimos seguirían permitidos, pero solo asociados a una identidad real verificable por las autoridades.

La medida iría más allá que cualquier sistema de verificación de edad existente actualmente en Europa. No regula qué pueden hacer los menores en internet sino quién puede usar internet. Y plantea un debate fundamental: si el coste de combatir desinformación es eliminar el anonimato como herramienta legítima de protección de la privacidad y la disidencia.

El argumento del gobierno: democracia ateniense 2.0

Papastergiou recurrió a una analogía histórica para justificar la propuesta. «En la antigua Grecia, todo el mundo podía expresar su opinión de forma abierta y con su nombre. Levantaban la mano y compartían su perspectiva. Esto debería inspirarnos ahora que queremos perfilar una nueva democracia digital», declaró a Euractiv. La analogía es retóricamente potente pero técnicamente cuestionable: en la antigua Atenas, solo el 10-15 por ciento de la población (varones libres, ciudadanos atenienses) tenía derecho a hablar en la asamblea. Las mujeres, esclavos y metecos no participaban. La identidad pública era tanto un privilegio como una herramienta de control social.

El argumento operativo es más concreto. El ministro destaca cómo el anonimato se ha convertido en escudo perfecto para acoso coordinado y difamación. La policía helena ha intentado investigar este tipo de casos sin éxito por la opacidad de las plataformas. Si una cuenta queda vinculada criptográficamente a una persona, el gobierno argumenta que el coste social de la difamación pasa a ser equivalente al de la vida real.

La estructura prevista: pseudónimos sí, anonimato no

La medida no busca prohibir avatares ni pseudónimos en sí. Lo que pretende es garantizar que el sistema sepa exactamente qué ciudadano está detrás de cada etiqueta. La opinión pública seguiría siendo válida (incluso bajo nombres ficticios), siempre que quien la exprese sea rastreable por las autoridades en caso de infracción legal. En la práctica, eso significa que las plataformas tendrían que verificar identidad real de cada cuenta y compartir esa información con el gobierno cuando se solicite legalmente.

Eso afectaría a Facebook, X, TikTok, Instagram, YouTube y cualquier plataforma que opere en Grecia, incluidas redes y foros menores. Todas estas plataformas se construyeron asumiendo perfiles potencialmente anónimos como base de su crecimiento de usuarios. Cualquier sistema de verificación obligatoria erosiona esa base.

La conexión con el ecosistema regulatorio europeo es clara. La UE acaba de dejar lista su app de verificación de edad y Ursula von der Leyen ha avisado que «ya no hay más excusas». El movimiento griego es la siguiente escalada: pasar de verificar la edad a verificar la identidad completa, una transición conceptual significativa pero que se construye sobre la misma infraestructura técnica.

El precedente preocupante

Reddit ya empezó este camino en marzo de 2026 al explorar métodos de verificación de identidad para combatir bots de IA. Apple introdujo verificación de edad obligatoria para cuentas de iCloud británicas con iOS 26.4. La Comisión Europea ha investigado a Snapchat, Pornhub y otras plataformas por verificación de edad insuficiente. Cada uno de estos pasos ha sido justificado por un objetivo concreto (combatir bots, proteger menores, evitar contenido para adultos), pero el efecto acumulado es la construcción de una infraestructura regulatoria y técnica que habilita exactamente el tipo de control que Grecia ahora propone llevar al límite.

El debate sobre verificación de edad ya ha mostrado las tensiones. Apple no estaba legalmente obligada a verificar edad en Reino Unido, pero lo hizo anticipándose a la regulación. Reddit, fundada sobre una promesa implícita de anonimato, está explorando Face ID y servicios de verificación de terceros bajo la presión de bots de IA y reguladores. La trayectoria del sector apunta consistentemente hacia menos anonimato.

Los riesgos: privacidad, disidencia, vulnerabilidad de bases de datos

Hay tres categorías de problemas con la propuesta griega.

Primero, privacidad y derechos digitales europeos. La GDPR establece principios de minimización de datos: las plataformas solo deberían recoger información estrictamente necesaria para sus servicios. Verificar identidad real para uso de redes sociales va en dirección opuesta. La Comisión Europea ha pasado años haciendo auditorías a plataformas para que reduzcan recolección de datos; una ley que las obligue a recoger más datos por mandato gubernamental es un giro regulatorio significativo.

Segundo, efectos sobre disidencia política. El anonimato en redes sociales protege a personas que critican al gobierno, denunciantes corporativos, víctimas de violencia doméstica que mantienen presencia online sin que los agresores las localicen, personas LGBT en familias o entornos hostiles, periodistas que investigan grupos extremistas. Eliminar el anonimato significa que todos estos casos enfrentan riesgos significativamente mayores. El argumento del gobierno griego es que las autoridades solo accederán a la identidad real con orden judicial, pero ese argumento depende de que las autoridades sean confiables (un supuesto que los hechos históricos cuestionan en cualquier país).

Tercero, vulnerabilidad de bases de datos centralizadas. Si las plataformas mantienen registros de identidad real de cada usuario griego, esas bases de datos son objetivos extraordinariamente valiosos para hackers, gobiernos extranjeros y grupos de cibercriminales. Las filtraciones de identidad ya son un problema con datos parciales; con identidad completa vinculada a perfiles sociales, una sola filtración masiva podría exponer a millones de griegos a robo de identidad, doxxing coordinado y consecuencias mucho más serias que las filtraciones que conocemos hasta ahora.

El debate sobre verificación se ha vuelto recurrente en Europa con lecciones que Grecia ignora. El internet «pide carnet» cada vez en más contextos: redes sociales, plataformas de vídeo, servicios de IA, videojuegos. Pero los mismos sistemas de verificación que protegen a menores crean infraestructuras de vigilancia que pueden usarse para mucho más. Y las filtraciones de identificaciones escaneadas ya son un problema documentado en sistemas existentes.

Mi valoración

La propuesta griega es uno de esos casos donde la ambición política sobrepasa con creces lo que la realidad operativa permite, y donde el coste para los derechos digitales europeos puede ser desproporcionado al beneficio prometido. Lo que más me preocupa es el efecto en cascada que esto tendría en el resto de Europa. Grecia es estado miembro de la UE; cualquier ley que apruebe operará dentro del marco europeo, y crear un precedente de «verificación de identidad obligatoria para redes sociales» en un país europeo sienta una base que otros gobiernos pueden invocar. Hungría, Polonia, Italia con su gobierno actual: todos tendrían razones internas para seguir el ejemplo. La excepción se vuelve estándar regional con velocidad sorprendente. Lo que más me convence (en términos de honestidad sobre el problema, no la solución propuesta) es que el gobierno griego está reconociendo algo real. Las elecciones europeas de los últimos años han sido contaminadas por bots, deepfakes y campañas de desinformación organizadas. La policía no tiene herramientas efectivas contra el acoso coordinado online. Las plataformas son lentas, opacas y a menudo deliberadamente poco cooperativas con investigaciones legítimas. El problema existe. La pregunta es si la solución propuesta es proporcional o si crea daños mayores que los que pretende resolver. La proporcionalidad fracasa, en mi lectura. Hay alternativas menos intrusivas: verificación de edad mínima sin identidad completa (la EUDI Wallet permite probar mayoría de edad sin revelar nombre); regulación específica de bots y cuentas automatizadas (sin afectar usuarios humanos anónimos legítimos); cooperación obligatoria de plataformas con investigaciones judiciales sin acceso administrativo abierto. Cualquiera de estas medidas atacaría el 80 por ciento del problema con el 20 por ciento del coste para derechos digitales. La solución de eliminación total de anonimato es la más maximalista posible y parece pensada más para enviar señal política antes de las elecciones de 2027 que para resolver el problema concreto. La pregunta a 12 meses es si la ley se aprueba con la formulación maximalista o si la presión de la Comisión Europea, organismos de derechos digitales y la propia oposición griega logra suavizarla. Mi predicción es que la versión final será más limitada que la propuesta inicial (probablemente reducida a «cooperación reforzada» entre plataformas y autoridades en lugar de «eliminación de anonimato») pero que el daño narrativo ya está hecho: el debate europeo sobre verificación se ha movido un escalón en dirección autoritaria.

Fuente: WWWhat's New

La tokenización a través de una S.R.L.


Bolivia ha dejado de ser un espectador pasivo en la economía digital. Tras el reconocimiento de los activos virtuales en la normativa nacional, nos situamos frente a una oportunidad histórica: democratizar la inversión mediante la tokenización de activos reales.

¿Cómo aterrizamos esta tecnología a nuestra realidad jurídica sin caer en un vacío legal? La respuesta está en hacer evolucionar las figuras que ya conocemos, específicamente la Sociedad de Responsabilidad Limitada (S.R.L.).

El Código de Comercio establece que el capital de las S.R.L. se divide en cuotas de capital. A diferencia de las acciones de una Sociedad Anónima, estas cuotas no son títulos valores; sin embargo, representan un derecho de participación que puede ser vinculado a un token digital para representar propiedad o derechos económicos.

El desafío —y la clave de la ingeniería jurídica— reside en utilizar la blockchain no para reemplazar al registro público, sino para dinamizarlo.

La tokenización permite transformar activos tradicionalmente ilíquidos en fracciones digitales transables. Veamos dos escenarios que ya son posibles bajo nuestra legislación:
  • Inmueble democratizado: Imaginemos un edificio en Cochabamba valorado en un millón de dólares. Tradicionalmente, solo unos pocos inversores podrían participar. Mediante una S.R.L. tokenizada, la empresa puede emitir tokens que representen fracciones de los derechos económicos derivados de las cuotas de capital. Así, un ciudadano puede invertir montos menores y recibir automáticamente su parte proporcional de los alquileres mediante un smart contract (contrato inteligente), eliminando trámites notariales por cada transferencia de beneficio.
  • Startups y capital de riesgo: Para los emprendedores tecnológicos en Bolivia, levantar capital es un calvario burocrático. Una startup puede tokenizar sus cuotas de capital para atraer angel investors globales. En lugar de complejos contratos de inversión que duermen en carpetas, el inversor recibe tokens que representan su participación futura o sus derechos sobre el éxito de la empresa. Esto permite que el talento boliviano acceda a financiamiento con la agilidad que el ecosistema global exige, pero con el respaldo de una sociedad constituida legalmente en el país.
Para que este modelo sea sólido y oponible ante terceros, la arquitectura jurídica requiere tres condiciones mínimas que ya son construibles dentro del marco legal boliviano:
  • Constitución con propósito tecnológico: Las nuevas S.R.L. deben inscribirse en el SEPREC con un objeto social que incluya explícitamente la administración de activos digitales y servicios tecnológicos.
  • El protocolo de enlace: Es fundamental elevar a escritura pública un reglamento de emisión donde la sociedad vincule sus derechos económicos a una serie de tokens en una blockchain específica. El token actúa, así, como un certificado digital de derechos.
  • Gobernanza programable: La Ley 164 (Ley General de Telecomunicaciones, Tecnologías de Información y Comunicación) ya otorga validez a los documentos y firmas digitales. Esto permite que la distribución de utilidades se gestione de forma automatizada, eliminando la burocracia que solo añade fricción y costos.
La tokenización no es una invitación a la anarquía financiera; requiere un cumplimiento estricto de las normativas de la ASFI y la UIF para la identificación de beneficiarios finales (KYC). No buscamos el anonimato, sino la eficiencia y la transparencia que la inmutabilidad de la blockchain ofrece.

Bolivia está lista para transitar de una economía de sellos de goma a una de algoritmos de confianza. Tokenizar una S.R.L. es, en esencia, permitir que el capital boliviano se movilice a la velocidad del bit, manteniendo los pies firmes sobre la seguridad jurídica. La pregunta no es si es posible; la pregunta es quién lo hará primero.

Imagen: Ambito

Fuente: Enfoque

miércoles, 13 de mayo de 2026

Billeteras digitales: el 30% busca seguridad, pero uno de cada cuatro la abandona en segundos


Bolivia vive un contexto económico desafiante donde la volatilidad y las restricciones financieras impactan en la vida cotidiana de millones de personas. En América Latina, el ecosistema fintech creció más de 340% en los últimos años —según el BID— y los pagos digitales podrían alcanzar los $us 300.000 millones hacia 2027, más del 50% de los usuarios y más del 70% de las empresas, ya están operando con soluciones digitales.

En este contexto, un estudio de Airtm, billetera digital global, presente en Bolivia desde hace más de 10 años, confirma que la seguridad lidera la toma de decisiones con un 29,7%, muy por encima de la facilidad de uso (17,6%) y la velocidad (11%). Este comportamiento responde a una lógica clara en entornos económicos volátiles: los usuarios priorizan minimizar riesgos antes que optimizar tiempos, consolidando a la confianza como el principal driver de adopción en el ecosistema financiero digital.

El informe también detecta un fenómeno crítico para la industria: la “exclusión temprana”. En los primeros tres segundos de interacción con una plataforma, un 22% de los usuarios duda de que el producto sea para ellos, mientras que hasta un 26% directamente no se siente identificado y abandona. Este dato revela que el desafío de la inclusión financiera no es solo de acceso, sino también de percepción, relevancia y construcción de confianza desde el primer contacto.

A nivel de experiencia, los usuarios reportan un estado de “calma con control”, caracterizado por altos niveles de confianza, percepción positiva y dominio sobre sus finanzas. Si bien este entorno favorece la adopción al reducir la fricción, también plantea un desafío: la falta de urgencia. En este sentido, el estudio señala que las plataformas logran construir credibilidad, pero aún enfrentan dificultades para activar decisiones rápidas.

En términos de comunicación, los resultados muestran que los mensajes orientados a la acción son más efectivos para impulsar la conversión. Las piezas con formato imperativo alcanzan niveles de convencimiento de 4,3 sobre 5, frente a 3,8 en enfoques más exploratorios. Esto refuerza la necesidad de estrategias más dinámicas, que combinen confianza con claridad y dirección según el momento del usuario.

“En la región, el crecimiento fintech es evidente, pero la verdadera competencia está en quién logra construir confianza desde el primer segundo. La seguridad ya no es un diferencial, es la base sobre la cual se define la adopción”, señalan desde Airtm.

De cara a los próximos años, el informe concluye que el principal desafío del sector no será únicamente expandir el acceso, sino optimizar la experiencia: ampliar la identificación de los usuarios, reducir la fricción inicial y complementar la confianza con mecanismos que impulsen la acción. En un mercado cada vez más competitivo, la diferencia estará en quién logre convertir confianza en uso real.

Imagen: IA

Fuente: Economy

Entel llega al territorio indígena Yuki para evaluar alternativas de mejorar la conectividad


La Empresa Nacional de Telecomunicaciones (ENTEL S.A.), a través de la Regional Cochabamba, llegó hasta comunidades del territorio indígena Yuki para escuchar las necesidades de la población y evaluar alternativas que permitan fortalecer la conectividad en la zona.

“Hemos venido a inspeccionar esta Radio Base y a dialogar con la población, nuestro objetivo es evaluar alternativas tecnológicas que permitan fortalecer y mejorar la conectividad en la zona”, señaló Eduardo Galindo, gerente regional Cochabamba.

Por su parte, el Cacique Mayor de la comunidad, Lorenzo Isategua, dio a conocer la necesidad de mejorar la cobertura y fortalecer la comunicación en la zona.

“Tenemos señal solamente en un espacio reducido. Esa es nuestra preocupación, porque la comunicación puede ayudar mucho a mejorar la calidad de vida de nuestra población”, especificó Isategua.

El gerente regional, Eduardo Galindo, junto a un equipo técnico, evaluó mejoras de conectividad en Bia Recuaté.

“Entendemos que tener telecomunicación y acceso a internet es importante para la educación de los chicos, para atender emergencias y para mejorar la calidad de vida de las comunidades alejadas”, afirmó.

La población de Bia Recuaté, dedicada principalmente a la elaboración de artesanías, se encuentra a más de seis horas de Cochabamba, atravesando rutas de difícil acceso por el Chapare.

Fuente: Erbol

UDI presenta el tercer número de su Revista Científica


La Universidad para el Desarrollo y la Innovación (UDI) realizó el lanzamiento oficial del Volumen I – Año 2 2025 de la Revista Boliviana de Innovación y Desarrollo, una publicación que reafirma el compromiso institucional con la generación y difusión de conocimiento académico de alto nivel.

Este nuevo número reúne investigaciones desarrolladas por docentes, estudiantes, investigadores y profesionales en distintas áreas del conocimiento, abordando temáticas relevantes para el desarrollo científico, tecnológico y social del país y la región.

Durante el acto de presentación, autoridades académicas destacaron la importancia de fortalecer los espacios de producción intelectual dentro de la universidad, promoviendo una cultura investigativa que contribuya a la formación integral de los estudiantes y al impacto en la sociedad.

“La revista científica es un reflejo del crecimiento académico de nuestra institución y del compromiso de nuestra comunidad con la excelencia y la innovación”, señaló Viviana Paniagua, Rectora UDI.

La publicación se consolida como una plataforma que impulsa la visibilidad de investigaciones rigurosas, fomentando el intercambio de ideas y el aporte al conocimiento desde una perspectiva multidisciplinaria.

La tercera edición de la Revista Científica UDI ya se encuentra disponible para la lectura de cualquier interesado en la web oficial de la UDI: https://www.udi.edu.bo/?page_id=1037

Con esta iniciativa, la UDI continúa fortaleciendo su rol como referente en educación superior, investigación y desarrollo, aportando activamente a la construcción de una sociedad basada en el conocimiento.

Fuente: Asuntos Centrales

martes, 12 de mayo de 2026

La soberana verdad


El pdf me llegó por WhatsApp una mañana de domingo. Una amiga, simpatizante obradorista, tuvo a bien enviarme el último libro de López Obrador, Grandeza. Confieso que ignoré el archivo durante días, hasta que el inevitable circo mediático en torno al libro terminó por despertar mi curiosidad. El dichoso libro es un texto sorprendentemente pobre, tedioso, reiterativo y más cercano a un manifiesto que a una obra historiográfica.

Entre las muchas afirmaciones que desfilan por sus páginas, la que suscitó más controversia es que los sacrificios humanos en el México prehispánico no existieron: “iremos argumentando y demostrando poco a poco hasta llegar a la conclusión de que los sacrificios humanos y el canibalismo no existieron en el México prehispánico y que su invención correspondió más al fanatismo y a la perversa estrategia de justificar con ello la esclavitud y la crueldad en aras de la avaricia, y el despojo de bienes y riquezas […]” (pp. 54-55). La afirmación no es menor. Después de todo, literalmente toneladas de evidencia arqueológica, documental y etnohistórica han sido examinadas por generaciones de especialistas. Pero el punto más interesante del episodio no es si el expresidente, ahora convertido en historiador, tiene razón o no, sino lo que revela sobre la relación entre el populismo y el conocimiento experto.

En apariencia, Grandeza es un libro de historia. La reacción de los especialistas fue, por tanto, la esperable. Eduardo Matos Moctezuma recordó la abundante evidencia arqueológica y documental. Leonardo López Luján remitió a décadas de investigación acumulada. Otros historiadores y arqueólogos fueron más directos y calificaron el libro de una apropiación y distorsión del pasado. En suma, el veredicto académico fue el mismo que han recibido otros tantos malos libros de historia: la hipótesis carece de sustento empírico. Pero esa respuesta, aunque científicamente impecable, termina por errar el punto.

Bien visto, Grandeza es un libro sobre legitimidad. Su propósito no es simplemente reinterpretar el pasado, sino integrarlo en una narrativa política. Al presentar a las civilizaciones mesoamericanas como moralmente superiores, austeras, solidarias y fraternas, el texto construye una continuidad ética entre ese pasado idealizado y el presente político que López Obrador y sus seguidores denominan la Cuarta Transformación.

Se dirá que nada de esto es, en sí mismo, nuevo. A fin de cuentas, los Estados nacionales siempre han recurrido al pasado para legitimarse, y otros tantos políticos, incluido el mismísimo Winston Churchill, han escrito libros de historia. Pero lo que distingue al gesto populista es que no solo instrumentaliza episodios o figuras históricas, sino que intenta reconfigurar el criterio mismo de la verdad histórica. En la historiografía profesional, las afirmaciones deben someterse a reglas disciplinarias: evidencia, coherencia interpretativa, escrutinio crítico y posibilidad de refutación. Ninguna conclusión es definitiva y toda interpretación es provisional. Como argumentó Robert K. Merton, la autoridad del conocimiento científico no descansa en la verdad de sus conclusiones, sino en el carácter institucionalizado del escepticismo que las produce. La ciencia no es creíble porque acierte siempre, sino porque organiza sistemáticamente la duda.

El populismo introduce un principio distinto, anclado no en la verificación empírica, sino en la plausibilidad moral y política. Bajo esta lógica, una narrativa puede considerarse legítima no porque esté corroborada por la evidencia, sino porque corrige una injusticia histórica o reafirma la dignidad de una comunidad o de un movimiento. En ese sentido, el pasado deja de ser un objeto de investigación y se convierte en un recurso de reivindicación.

Por ende, el desafío populista frente a la historia y, en realidad, frente a cualquier forma de conocimiento experto, desde la epidemiología hasta la administración pública, no consiste simplemente en disputar hechos. Consiste en disputar los criterios que permiten establecerlos.


En el modelo de democracia liberal moderno, el conocimiento experto ocupa una posición peculiar. Su función no es decidir, sino introducir restricciones empíricas sobre lo que puede afirmarse razonablemente y, por tanto, sobre lo que puede hacerse responsablemente desde el poder. Una epidemióloga no decide si debe imponerse una cuarentena, pero sí puede advertir que, sin ella, el contagio muy probablemente se acelerará. Un economista no determina si debe aumentarse el salario mínimo, pero sí puede estimar sus posibles efectos sobre el empleo o la inflación. Un arqueólogo no define el significado político del pasado, pero puede establecer, con base en la evidencia disponible, qué interpretaciones son sostenibles y cuáles no. En todos estos casos, los expertos no eligen el rumbo, sino que delimitan el terreno. Su autoridad no es política, sino epistemológica; es decir, no les corresponde decidir qué queremos hacer, sino esclarecer qué es posible, probable o falso.

Este arreglo institucional es inherentemente frágil. Descansa en una división del trabajo que mantiene separadas, sin desconectarlas, la autoridad epistemológica y la autoridad política. Sin embargo, esa distinción puede erosionarse en dos direcciones opuestas y, a la vez, simétricas.

La primera es la deformación tecnocrática. Parte de una premisa en apariencia sensata: si ciertos problemas son complejos, lo razonable es confiar su solución a quienes mejor los comprenden. Sin embargo, cuando esta intuición se traslada sin matices al ámbito del gobierno, la expertise deja de informar las decisiones y pasa a sustituirlas. Las elecciones colectivas comienzan a presentarse como consecuencias inevitables de la evidencia, y el lenguaje de la política, necesariamente atravesado por valores, conflictos y convenios, es reemplazado por el lenguaje de la suficiencia técnica: eficiencia, optimización, restricciones. La tecnocracia no solo incorpora conocimiento experto en la toma de decisiones, sino que lo convierte en un mandato.

Este desplazamiento tiene dos efectos corrosivos. El primero es político. Cuando las decisiones se justifican como técnicamente inevitables, se sustraen al escrutinio democrático y dejan de aparecer como elecciones por las que alguien deba responder. El segundo es epistemológico. La ciencia opera mediante la duda, la revisión y la apertura a la refutación. Al convertir el conocimiento experto en fundamento directo de la acción de gobierno, la tecnocracia presiona a los expertos para que hablen con una certeza que su propio método no autoriza. Así, la autoridad epistemológica se desliza hacia una forma de autoridad política, y el conocimiento pierde parte de su independencia frente al poder.

La otra deformación, la populista, puede entenderse como el movimiento inverso. De hecho, en no pocos casos, esta reacción ha surgido precisamente como respuesta a experiencias previas de despolitización tecnocrática. Y es que, mientras la tecnocracia absorbe la decisión política en la verdad experta, el populismo absorbe la verdad en la decisión política. No rechaza necesariamente el conocimiento especializado en su totalidad, pero sí cuestiona su autonomía. Bajo esta lógica, la legitimidad de una afirmación no depende de los procedimientos institucionalizados de verificación, sino de su consonancia con la voluntad o la identidad del pueblo como sujeto moral. La verdad deja de emerger de las prácticas disciplinarias y pasa a ser algo que puede afirmarse desde la soberanía política, una especie de soberana verdad.

En este contexto, el líder populista no es solo un entendido de la política, sino también un intérprete privilegiado de la historia, la economía, la ingeniería o la salud pública. Su autoridad no deriva de la adhesión a reglas metodológicas, sino de su identificación con la comunidad que dice representar. Así como la tecnocracia transforma la evidencia en imperativo político, el populismo transforma la voluntad política en criterio de verdad. Ambas dinámicas, aunque aparentemente opuestas, comparten una consecuencia común: debilitan la capacidad institucional de distinguir entre lo que es y lo que se desea que sea.

Por ello, las refutaciones expertas, aunque necesarias, no siempre logran desactivar el discurso populista. En ciertos contextos, incluso pueden reforzarlo, al ser interpretadas como intervenciones de una élite que pretende imponer su propia definición de la realidad. La intervención del experto, lejos de cerrar la controversia, puede convertirse en una confirmación de la hipótesis que intenta refutar.


La respuesta de expertos como Matos Moctezuma o López Luján al libro de López Obrador ilustra una paradoja importante. La ciencia está diseñada para ser cautelosa, evitar afirmaciones absolutas y reconocer incertidumbres. Estas virtudes, que constituyen la base de su credibilidad, pueden convertirse en desventajas en el terreno político. Frente a afirmaciones tentativas, hipótesis provisionales y conclusiones siempre abiertas a la revisión, el discurso populista ofrece certezas. Allí donde el experto dice “la evidencia sugiere”, el populista dice “la verdad es esta”. La prudencia metodológica, que en el ámbito científico es signo de rigor, puede aparecer en el ámbito político como vacilación, debilidad o incluso complicidad.

Esta no es solo una diferencia de estilo, sino de principio. Mientras los expertos apelan a procedimientos, métodos y evidencia, el populista apela a la identidad. Más aún, en la narrativa populista, los expertos no son simplemente profesionales que operan bajo reglas disciplinarias específicas, sino miembros de una élite beneficiaria de privilegios institucionales y desconectada de la experiencia del pueblo. Universidades, centros de investigación y publicaciones académicas con frecuencia dejan de aparecer como espacios de producción de conocimiento y pasan a ser presentados como enclaves de poder, donde una minoría define la realidad en nombre de todos. El experto pasa a ser visto como otro actor de poder, otro miembro de una élite que, desde laboratorios o universidades, pretende decirle al pueblo cuál es la realidad. En ese momento, la evidencia pasa a ser lo de menos. Es decir, lo que importa no es si el experto tiene razón, sino si tiene derecho a decirla. Y ese derecho es justamente lo que el populismo pone en cuestión.

La autoridad del experto depende, en última instancia, de la confianza en las instituciones: protocolos metodológicos, mecanismos de revisión por pares, estándares de evidencia. La autoridad del líder populista, en cambio, descansa en su relación directa con el pueblo como sujeto moral. Cuando esta relación adquiere primacía, las instituciones que sustentan el conocimiento experto no necesitan ser refutadas para debilitarse, basta con presentarlas como irrelevantes, parciales o moralmente cuestionables. El conocimiento que producen podrá mantener su validez empírica, pero, ciertamente, puede perder su fuerza pública no porque haya dejado de ser verdadero, sino porque ha dejado de ser reconocido como tal.


El principio de Hanlon advierte que no se debe atribuir a la maldad lo que puede explicarse por la estupidez. Pero sería un error interpretar este fenómeno simplemente como ignorancia o desinformación. Si se mira con cuidado, el populismo no representa la ausencia de epistemología, sino la afirmación de una epistemología distinta. No sostiene que la verdad no existe, más bien, considera que su fuente última no radica en las disciplinas especializadas ni en sus instituciones y procedimientos, sino en el pueblo como sujeto soberano. Bajo esta lógica, el conocimiento experto puede ser técnicamente válido, pero no es necesariamente legítimo.

Lo anterior tiene implicaciones que vale la pena sopesar. Significa, para empezar, que el desacuerdo entre expertos y políticos populistas no es solo una divergencia sobre hechos específicos, sino también sobre las reglas mismas que permiten establecerlos. Cada parte apela a un criterio distinto de verdad. Esto plantea un desafío muy serio para la democracia liberal, que se basa en la igualdad política, mas no en la igualdad epistemológica. Todos los ciudadanos tienen el mismo derecho a votar, pero no todos tienen el mismo derecho a definir sus hechos históricos, epidemiológicos o geográficos. Puesto así, los “otros datos”, para usar una frase de López Obrador, constituyen algo más que una ocurrencia retórica: son una impugnación frontal a la autoridad institucional del conocimiento experto.

La solución liberal a esta tensión ha sido una suerte de división del trabajo: los expertos producen conocimiento, los representantes electos toman decisiones y los ciudadanos evalúan políticamente dichas decisiones. Este arreglo no elimina el conflicto, pero sí lo estructura. El populismo, en cambio, colapsa esta división. Al hacerlo, no solo politiza el conocimiento, sino que también debilita uno de los mecanismos capaces de imponer límites al poder. La verdad deja de ser algo que se descubre paso a paso mediante procedimientos verificables y se convierte en algo que puede afirmarse desde la soberanía política. Cuando esto ocurre, el desacuerdo deja de poder resolverse con base en la evidencia y, liberado de esas restricciones, el poder político puede redefinir la realidad sin necesidad de refutarla.


El episodio de Grandeza es significativo para entender la relación entre el populismo y el conocimiento experto. Ilustra cómo el conocimiento puede convertirse en un campo de batalla simbólico y cómo la autoridad experta, que durante décadas operó como un punto de referencia relativamente estable, puede volverse objeto de disputa y deslegitimación.

Este fenómeno, por supuesto, no es exclusivo de México. Lo hemos visto en debates globales y regionales sobre el cambio climático, las vacunas o la migración. En cada caso, el conflicto no se ha limitado a desacuerdos sobre hechos específicos, sino a quién tiene derecho a establecerlos. En ese sentido, el desafío que el populismo plantea a la democracia y a la ciencia es un asunto global.

Evidentemente, la ciencia real no ocurre en el vacío. Las agendas de investigación, las prioridades institucionales e incluso los temas que reciben financiamiento están inevitablemente influidos por factores políticos, económicos y sociales. La ciencia, como cualquier otra empresa humana, está inserta en relaciones de poder. Más aún, la historia de la ciencia está llena de errores, sesgos y revisiones. Pero precisamente por ello ha desarrollado instituciones y procedimientos diseñados para someter el conocimiento a formas de escrutinio distintas de las que operan en el ámbito político. La autoridad del conocimiento experto no radica en su pureza ni en su infalibilidad, sino en la existencia de mecanismos institucionalizados que permiten distinguir, imperfectamente, pero de manera sistemática, entre lo que es plausible y lo que no lo es. El meollo es que cuando esos procedimientos pierden legitimidad o son ignorados, no solo pierden los expertos, sino que pierde la sociedad en su conjunto.

La democracia necesita expertos no para que gobiernen, sino para que establezcan límites en torno a lo que el poder puede afirmar sobre la realidad. Sin esos límites, la política deja de responder al mundo como es y comienza a imponer el mundo como conviene que sea. Ese es el riesgo más profundo del momento populista: que absorba la verdad en el poder mismo. Que el conocimiento deje de ser algo que el poder debe afrontar y pase a ser algo que el poder puede declarar. Que deje de ser una restricción y se convierta en una prerrogativa.

Si las refutaciones expertas no bastan para contener este desplazamiento, la pregunta que queda abierta es entonces qué puede hacerlo. La respuesta, me temo, no reside en una mayor contundencia discursiva de los científicos y académicos, sino en la reconstrucción de las condiciones institucionales que hacen creíble el conocimiento experto.

Fuente: Letras Libres

Panorama del Internet en Bolivia


Bolivia enfrenta en 2026 un punto de inflexión en su desarrollo digital. La evidencia disponible —el Censo TIC 2024 del INE, el Network Readiness Index 2026 y el estudio de FUNDETIC Bolivia 2025— revela un país que ha avanzado en conectividad, pero que aún no logra transformar esa conectividad en competitividad, inclusión y productividad.

El Censo TIC muestra que solo el 55% de los hogares bolivianos tiene acceso a Internet, con una brecha que sigue siendo estructural: más del 70% de los hogares urbanos están conectados, mientras que en el área rural la cifra cae por debajo del 30%. Aunque el smartphone está presente en el 85% de los hogares, apenas uno de cada cuatro cuenta con una computadora. Esto condiciona el tipo de uso: predominan la mensajería y el entretenimiento, mientras que actividades educativas, productivas, financieras o de gobierno digital siguen siendo marginales. El país está conectado, pero no preparado para un salto digital profundo.

El Network Readiness Index 2026 confirma esta realidad. Bolivia ocupa el puesto 104 de 134 países, con debilidades en tecnología, capital humano y gobernanza digital. El problema no es únicamente la infraestructura: es la falta de capacidad institucional para convertir la conectividad en desarrollo económico y social. Sin políticas públicas claras, sin estándares, sin interoperabilidad y sin una visión nacional, la infraestructura por sí sola no genera progreso.

El estudio de FUNDETIC Bolivia aporta la dimensión estructural: el país cuenta con 26.587 kilómetros de fibra óptica troncal, más de 16.600 radio bases y un ecosistema emprendedor de 167 startups. Sin embargo, el “último kilómetro” rural sigue siendo débil, la asequibilidad continúa siendo una barrera y el marco regulatorio no acompaña la velocidad de la economía digital. La infraestructura existe, pero no está articulada con una estrategia país.

El diagnóstico es claro: Bolivia no está frenada por falta de tecnología, sino por falta de gobernanza, articulación y visión estratégica. Persisten brechas urbano–rurales, baja disponibilidad de dispositivos, escasa digitalización del Estado y ausencia de una Agenda Digital Nacional vinculante.

Para revertir esta situación, Bolivia necesita una propuesta país que permita construir un Internet más inclusivo, más participativo y, sobre todo, más competitivo. FUNDETIC plantea cinco ejes estratégicos:
  • Agenda Digital Bolivia 2030. Un marco vinculante con metas verificables en conectividad, identidad digital, ciberseguridad, gobierno digital e innovación.
  • Conectividad inclusiva con enfoque territorial. Uso eficiente del fondo de servicio universal, priorización de municipios críticos y despliegue de soluciones híbridas: fibra, inalámbrico y satélite.
  • Asequibilidad y acceso a dispositivos. Reducción de impuestos, programas de dispositivos educativos y planes sociales de banda ancha que permitan que la conectividad sea realmente útil.
  • Estado digital interoperable. Tres plataformas obligatorias antes de 2028: historia clínica electrónica, plataforma única de trámites y red digital integrada para servicios públicos.
  • Capital humano y ecosistema innovador. Un plan nacional de habilidades digitales y un programa GOVTECH que conecte startups con desafíos públicos.
Bolivia tiene talento, infraestructura troncal y un ecosistema emprendedor emergente. Lo que falta es dirección estratégica y decisión política. Si el país adopta una visión digital de largo plazo, podrá transformar su conectividad en desarrollo, productividad y oportunidades reales para su población.

El futuro digital de Bolivia no depende de la tecnología, sino de la capacidad de construir un proyecto nacional que la ponga al servicio del desarrollo.

Desde FUNDETIC Bolivia reafirmamos nuestro compromiso con un país donde la tecnología no sea un privilegio, sino un derecho habilitador para todos. La evidencia está sobre la mesa. El momento de actuar es ahora.

Fuente: Urgente

IA avanza en LATAM, pero el retorno sigue pendiente


La inteligencia artificial ya dejó de ser una promesa en América Latina, aunque los resultados todavía no acompañan el ritmo de adopción. Un reciente análisis sobre el ecosistema regional muestra que el 67% de las grandes empresas latinoamericanas ya opera al menos un proyecto de IA en producción, pero apenas el 23% logra traducir esa implementación en resultados medibles de negocio.

La brecha revela un problema menos tecnológico y más estructural. Herramientas como GPT, Gemini, Claude o MiniMax están disponibles para prácticamente cualquier compañía, pero la falta de orden operativo, gobernanza de datos y procesos internos continúa frenando el retorno real de la inversión. En otras palabras, muchas empresas incorporan inteligencia artificial sin haber resuelto previamente sus debilidades organizacionales.

El fenómeno ocurre en un momento donde América Latina acelera su adopción tecnológica por encima del promedio global. Según el Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial (ILIA) de CEPAL, la región alcanza una adopción del 47%, superando ligeramente la media mundial. Chile lidera el ranking regional con 70,56 puntos, seguido de Brasil y Uruguay, mientras varios mercados todavía permanecen rezagados en infraestructura y capacidades digitales.

Sin embargo, el crecimiento en uso no se refleja en inversión proporcional. Latinoamérica representa apenas el 1,1% de la inversión global en inteligencia artificial, una diferencia que explica parte de las limitaciones en velocidad de implementación, talento especializado y escalabilidad empresarial frente a Estados Unidos, Europa o Asia.

Los principales obstáculos identificados por Deloitte, PwC y AI Index Report 2026 coinciden en cuatro factores: infraestructura digital insuficiente, datos desordenados, falta de talento especializado y baja madurez operativa. PwC estima que el 48% de las empresas regionales enfrenta dificultades para implementar modelos de IA responsable, mientras que muchas organizaciones todavía operan sobre sistemas fragmentados o procesos poco digitalizados.

Aun así, algunos sectores ya muestran resultados concretos. En salud privada, sistemas conversacionales de IA redujeron entre 10% y 20% las ausencias de pacientes. En industrias como retail, telecomunicaciones y servicios financieros, varias compañías reportan automatización de hasta el 70% de procesos clave y recortes operativos cercanos al 30%.

El escenario también está redefiniendo el mercado tecnológico regional. Para startups B2B y empresas de servicios digitales, el verdadero negocio parece desplazarse desde la venta de herramientas hacia la reorganización interna de las compañías. La oportunidad ya no consiste solamente en ofrecer inteligencia artificial, sino en ayudar a las empresas a estructurar datos, optimizar operaciones y convertir automatización en resultados financieros tangibles.

El desafío para 2026 no será quién tiene acceso a la mejor IA, sino quién logra integrarla de manera eficiente dentro de su operación. En esa transición, América Latina enfrenta una paradoja cada vez más visible: la región adopta rápido, pero todavía monetiza lento.

Imagen: Unidad Latina

Fuente: Magazine Management

lunes, 11 de mayo de 2026

Biblioteca Rimisp


Rimisp, pone a tu disposición publicaciones para investigadores, tomadores de decisión y profesionales interesados en el tema.

Cuentas con cientos de publicaciones especializadas a las que puedes acceder de forma gratuita y directa desde nuestra página web.

Pueden encontrar en su biblioteca:
  • Documentos de trabajo y documentos en proceso.
  • Informes técnicos detallados.
  • Policy Briefs con recomendaciones de políticas.
  • Libros para un análisis en profundidad.
Ingresa ahora en: https://rimisp.org/biblioteca/

Fuente: Cebem

Minerales críticos: por qué América Latina es clave para Occidente


Los minerales críticos son esenciales para la transición energética y digital a nivel mundial. Se utilizan en la fabricación de sistemas fotovoltaicos, aerogeneradores, baterías y semiconductores. Los yacimientos y el procesamiento de recursos como el litio, el cobre y las tierras raras se concentran geográficamente en unas pocas regiones del mundo.

Es por esto que América Latina está adquiriendo una creciente importancia geopolítica. La región cuenta con las mayores reservas mundiales de estos recursos clave. Por lo tanto, tiene el potencial de convertirse en un socio decisivo para EEUU y la UE, que desean diversificar sus cadenas de suministro y asegurar el acceso a estas materias primas a largo plazo.

Reservas y distribución de materias primas

América Latina alberga enormes reservas que son fundamentales para la seguridad nacional y la independencia geoestratégica de Occidente. Los países más destacados son Bolivia, Chile, Argentina, Brasil, Perú y México.

El llamado triángulo del litio (Argentina, Chile, Bolivia) alberga más del 50% de los recursos mundiales. Mientras que Chile y Argentina ya son productores consolidados, Bolivia cuenta con el mayor potencial, en parte sin explotar, con alrededor de 28 millones de toneladas. Hasta ahora, los obstáculos técnicos y la inestabilidad política han dificultado la extracción en ese país.

El cobre, indispensable para la infraestructura eléctrica, es clasificado como crítico por la UE y EEUU. Chile y Perú cubren juntos casi el 35% de la producción mundial y poseen más de una cuarta parte de las reservas mundiales.

Con una producción de casi 30 materias primas críticas, Brasil ocupa un lugar especial. Controla el 93% de la producción mundial de niobio, que es decisivo para el endurecimiento del acero y los superconductores. Además, Brasil posee importantes yacimientos de tierras raras, níquel (11% de las reservas mundiales) y grafito (24% de las reservas).

México y Perú lideran la producción mundial. En total, más del 50% de la producción mundial de plata se encuentra en América Latina, lo cual es de gran relevancia para la industria electrónica y solar.

Sin embargo, la estructura actual del mercado está fuertemente marcada por los intereses de China. En las últimas décadas ha realizado inversiones masivas en minas e infraestructura, lo que hoy en día dificulta la competencia para los actores occidentales.

Agenda estadounidense

EEUU se esfuerza por romper el dominio de China, que no solo controla la producción nacional de minerales críticos, sino también la transformación a nivel mundial. En el caso del grafito, las tierras raras y otros minerales, la dependencia de EEUU de las importaciones chinas supera en algunos casos el 70%. América Latina se presenta aquí como una alternativa estratégica.

En la actualidad, EEUU ya obtiene casi todo su litio de Chile y Argentina, y el 80% de su cobre. Para consolidar este suministro, EEUU apuesta por acuerdos bilaterales sobre materias primas. El Acuerdo de Comercio e Inversión Recíprocos con Argentina (2026) tiene como objetivo otorgar a las empresas estadounidenses acceso privilegiado a los minerales en el distrito minero de Vicuña. También se firmaron memorandos de entendimiento con Paraguay, Perú y Ecuador.

El giro hacia la derecha en la región benefician a la estrategia estadounidense. Además, EEUU deja claro su interés estratégico directo al promover específicamente a las empresas estadounidenses. Un ejemplo es el reciente apoyo a USA Rare Earth mediante un generoso préstamo de la Casa Blanca para la adquisición de la empresa minera brasileña Serra Verde.

Importancia para la Unión Europea

Con la Ley de Materias Primas Críticas, la UE pretende garantizar que para 2030 un máximo del 65% de sus necesidades provenga de un único país tercero. Dado que la UE depende casi por completo de China en lo que respecta al magnesio y las tierras raras, América Latina es el socio más importante para la diversificación.

Esto también quedó claro en las consultas gubernamentales entre Alemania y Brasil celebradas a finales de abril en Hannover. El canciller Merz destacó el potencial del país en materia de tierras raras, mientras que el presidente Lula promocionó la región como socio gracias a yacimientos de niobio, grafito y níquel. A cambio exigió una mayor transferencia de tecnología y la creación de valor local.

La UE apuesta principalmente por los acuerdos comerciales. El acuerdo con el Mercosur, que entra en vigor en mayo de 2026, ofrece nuevas oportunidades de inversión en la transformación local, así como normas ESG (medioambientales, sociales y de gobernanza) para construir cadenas de valor sostenibles. Paralelamente, la UE consolida la cooperación con Chile mediante un acuerdo comercial que aborda específicamente el suministro sostenible de cobre y litio.

Lo que falta para tener la oportunidad

América Latina tiene el potencial de convertirse en un territorio clave en la carrera por las materias primas a nivel mundial. China tiene una ventaja estructural gracias a la Iniciativa del Cinturón y Ruta de la Seda, así como a inversiones tempranas y cuantiosas (aproximadamente 14.200 millones de dólares al año entre 2010 y 2019). Los actores occidentales intentan recuperar este retraso mediante nuevas alianzas.

Sin embargo, cada vez son más evidentes los conflictos de intereses: por ejemplo, Argentina firmó un acuerdo bilateral de materias primas con EEUU poco después del acuerdo entre la UE y el Mercosur. Además, las orientaciones políticas divergentes, como la pertenencia de Brasil a los BRICS o la inestabilidad en Venezuela y Bolivia, dificultan una estrategia occidental coherente.

Por lo tanto, la seguridad del abastecimiento a largo plazo de Occidente solo será posible si las asociaciones en materia de materias primas van más allá de los meros intereses de exportación y contribuyen al mismo tiempo al desarrollo industrial y a la estabilidad política y económica de América Latina. Si esto se logra, América Latina puede convertirse en un socio estratégico confiable de Occidente en el ámbito de las materias primas críticas.

Fuente: Dialogo Politico

domingo, 10 de mayo de 2026

USDPT, la stablecoin de Western Union: ventajas y desventajas para latinoamericanos


El envío de remesas desde Estados Unidos hacia Latinoamérica ha dependido tradicionalmente de sistemas de banca corresponsal que tardan entre uno y tres días en liquidar y que exponen al receptor a fluctuaciones cambiarias. Sin embargo, ahora Western Union afirma que su stablecoin USDPT, emitida sobre Solana, permite liquidaciones en segundos.

Actualmente, el activo ha pasado de la fase técnica a la ejecución regional, operando como un riel de liquidación eficiente en corredores estratégicos como el de Filipinas y Bolivia, este último seleccionado por su compleja situación de acceso a divisas.

Para una región que representa una parte sustancial de los ingresos globales de la compañía, este salto tecnológico, reportado por CriptoNoticias, es una estrategia para recuperar el terreno perdido frente a las alternativas digitales que ya ofrecen inmediatez. Entre ellas están las stablecoins ampliamente adoptadas en la región, como (Tether) USDT y USD Coin (Circle).

A diferencia de las stablecoins nativas del ecosistema de los activos digitales, el despliegue de USDPT no busca, en primera instancia, una adopción masiva en monederos digitales independientes, sino una transformación silenciosa de la arquitectura interna de Western Union.

Por ejemplo, actualmente el activo opera como un riel de liquidación eficiente en corredores específicos, permitiendo que la firma mueva valor entre sus sedes y agentes locales sin depender de los tiempos de la banca corresponsal. Para el usuario en la ventanilla, el cambio es casi invisible porque la red de Solana actúa como el motor oculto que garantiza que el capital esté disponible para su retiro físico de forma casi instantánea.

Western Union busca reducir los costos de las remesas tradicionales mediante USDPT sobre Solana. El modelo elimina varios intermediarios del sistema de banca corresponsal, lo que según la compañía permite ofrecer transferencias a menor costo que el promedio del mercado, el cual oscila entre el 3% y el 6%.

Sin embargo, esta operatividad se mantiene dentro de un «jardín vallado». Aunque el activo ya corre sobre la red Solana y cuenta con el respaldo de Anchorage Digital Bank, su uso está restringido a la infraestructura de la compañía, lo que marca una diferencia fundamental con el libre mercado de USDT o USDC.

Al final, Western Union no parece competir por la autonomía total del usuario, sino por utilizar la eficiencia del código para optimizar su propia liquidez y márgenes de ganancia, manteniendo el control institucional sobre cada eslabón de la cadena de pago.

Esta integración entre el ecosistema de las stablecoins y la infraestructura tradicional de Western Union genera varias ventajas y desventajas concretas, que se detallan a continuación:

Ventajas de USDPT para el migrante latinoamericano

1.-Velocidad de liquidación

La implementación de USDPT sobre la red Solana permite que Western Union ejecute la liquidez casi de inmediato entre la compañía y sus agentes locales, eliminando de la ecuación los días de espera que impone el sistema de banca corresponsal tradicional. Esta inmediatez optimiza la liquidez interna de la firma y garantiza que el capital del migrante deje de estar «en tránsito» y sujeto a la volatilidad cambiaria.

2.-Cash-out físico sencillo

Esta ‘ingeniería invisible’ se traduce en beneficios tangibles para quien envía y recibe. Esto porque resuelve la brecha de conversión que las criptomonedas nativas aún no dominan para el público general. A diferencia de un activo digital que requiere que el usuario aprenda a usar un exchange o busque a alguien en un mercado P2P para cambiarlo por moneda local, aquí la red de agencias hace todo el trabajo.

Un migrante, por ejemplo, envía dinero desde Nueva York usando la infraestructura de USDPT. En cuestión de segundos, el capital llega digitalmente a una oficina en La Paz o Santa Cruz (Bolivia). El receptor simplemente acude a la ventanilla de Western Union con su identificación y recibe efectivo en mano, tal como lo ha hecho siempre, pero sin las esperas de 48 horas que antes imponía el sistema bancario tradicional.

3.-Mayor protección

A diferencia de la irreversibilidad técnica de las redes públicas, esta arquitectura permite recuperar activos ante fraude o errores. Es un modelo que prioriza la protección al consumidor y la supervisión federal sobre la autonomía técnica del ecosistema de las criptomonedas.

El costo de la regulación: desventajas y limitaciones estructurales

Sin embargo, el paso a un sistema regulado bajo la ley GENIUS implica aceptar limitaciones estructurales que afectan la soberanía del usuario. En contraste con las ventajas:

1.-Centralización y la vigilancia financiera

Bajo el modelo regulado de emisión bancaria, Anchorage Digital Bank N.A. conserva la facultad técnica de congelar o intervenir saldos ante requerimientos judiciales o regulatorios. Esta capacidad, inherente a los activos emitidos por entidades supervisadas en Estados Unidos, elimina la resistencia a la censura que caracteriza a los protocolos puramente descentralizados.

2.-Barreras de acceso (KYC)

Los estrictos requisitos de identificación excluyen a la población indocumentada o a quienes priorizan la privacidad, limitando el alcance real de la inclusión financiera prometida.

3.-Limitaciones técnicas y dependencia de la red física

En esta fase, USDPT carece de interoperabilidad con protocolos de Finanzas Descentralizadas (DeFi), dejando el saldo atrapado en el ecosistema de la firma. Además, queda por ver si la eficiencia de Solana se traducirá en menores comisiones o si solo servirá para ensanchar los márgenes de la compañía.

Mientras tanto, en las comunidades de usuarios en Latinoamérica predominan opiniones positivas, donde muchos destacan la combinación de velocidad que permiten las blockchains con la confiabilidad y facilidad de retiro en efectivo a través de la red de agencias de Western Union.

Consideran que USDPT representa una opción más segura y accesible para familias que priorizan la estabilidad y protección institucional sobre la descentralización total. Sin embargo, en foros de criptomonedas en X y Reddit predomina el escepticismo.

Algunos críticos argumentan que la stablecoin de Western Union es una respuesta defensiva de la compañía, que sus tarifas finales probablemente no serán competitivas frente a USDT en Tron y que implica una mayor pérdida de privacidad y control financiero para el usuario.

En ese sentido, el lanzamiento de USDPT coloca al migrante latinoamericano ante una elección donde por un lado tiene la seguridad institucional, el respaldo regulado y la facilidad de retiro físico. Por el otro, tiene la menor fricción regulatoria y mayor autonomía que ofrecen stablecoins como USDT y USDC.

Por lo tanto, la adopción de USDPT real dependerá, en última instancia, de si Western Union consigue trasladar sus mejoras operativas en una reducción tangible de costos para el usuario final, y de si esa mayor protección institucional compensa la pérdida adicional de privacidad que supone su modelo.

Fuente: Criptonoticias