sábado, 5 de mayo de 2018

Privacidad, ¿una noción en crisis?

El propósito de esta charla introductoria es motivar el debate posterior poniendo sobre la mesa cuestiones relacionadas al tema principal que es la privacidad con relación a internet, las redes sociales y, en general, las nuevas tecnologías de información y comunicación.

De esta manera pretendemos hacer un listado de temas, lo más ordenado posible, que consideramos relevantes para la discusión actual, precisar las preguntas pertinentes y plantear algunos tópicos que las tendencias actuales sugieren.
  • El concepto de privacidad, conjuntamente con sus referentes sociales, culturales y tecnológicos, ha sufrido una radical mutación con la generalización de las TIC a nivel global.
  • De ser un tema más o menos marginal que atañía a personas y situaciones puntuales ha pasado a afectar, en mayor o menor medida, a todos los usuarios de TIC, vale decir una gran mayoría de la población mundial.
  • Los “actores” también se han diversificado, de ser un asunto de policía y tribunales, por un lado o de personajes públicos y medios, por otro, ha pasado a involucrar a todas las instituciones del Estado, empresas privadas de diverso tipo, ciudadanos en cuanto usuarios/consumidores de TIC y redes sociales, organizaciones de todo tipo, incluyendo las criminales, etc.
  • El rol de los usuarios también se ha complejizado, son ellos mismos que ponen en un espacio “publico” información –localizaciones, fotos, datos personales, hábitos, etc.– que antes no era posible difundir masivamente. Sin embargo, de manera no intencional proporcionan una gran cantidad de datos que tienen valor comercial o de otro carácter.
  • La situación descrita en el punto anterior se “agrava” en virtud de los “contratos” o términos que los usuarios contraen o aceptan en el momento de comprar o adherirse a cualquier servicio de internet. La mayoría de los usuarios no sabe a ciencia cierta el contenido de estos documentos.
  • La actitud, ponderación y valoración de los usuarios sobre su derecho a la privacidad y al uso de sus datos, varía considerablemente. Parece haber una correlación entre el grado de desarrollo y la fortaleza del estado de derecho de los países de los usuarios con una defensa más intransigente de sus derechos y desconfianza en las empresas.
  • En este sentido es plausible que los usuarios hagan un instantáneo cálculo de costos y beneficios, en el sentido de “tolerar” un uso incierto de sus datos a cambio de las ventajas que le da el servicio al que se están suscribiendo.
  • En este acuerdo tácito parece tener su base el “modelo de negocios” de las grandes empresas tecnológicas de la información, es decir proporcionar servicios a cambio del uso de información, todo mediado por la publicidad.
  • En este contexto es de esperar que el papel de los estados en la protección del derecho a la privacidad y otros conexos sea creciente, como indica la legislación europea sobre el tema, próxima a entrar en vigencia.
  • Es necesario hacer notar que el rol de los estados es ambiguo, por una parte tratan de regular los flujos y usos de la información pero por otro lado ellos mismos poseen grandes cantidades de información confidencial y sensible de los ciudadanos que deben preservar y manejar adecuadamente. Las cualidades y capacidades de los estados varían dramáticamente para preservar estos derechos de los ciudadanos.
  • Finalmente decir que ante los escándalos surgidos en los últimos tiempos referidos al mal uso de los datos personales, hay que resistirse a la tentación restriccionista y prohibitiva, en la sociedad que se está configurando, el conocimiento y la información tienen importancia creciente, por lo que resulta una quimera jalar en sentido contrario.
  • Idealmente este dilema tendría que despejarse con el surgimiento de un ciudadano/usuario/consumidor más preparado, consiente, organizado y con poder que pueda manejar en su favor las potencialidades que la nueva sociedad ponga a su disposición y esquive las amenazas a su libertad y bienestar.
Texto presentado en el conversatorio: Internet y la privacidad, entre Facebook y Agetic, organizado por el Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social (CERES) el 27 de abril del 2018.

Imagen: El Independiente

jueves, 3 de mayo de 2018

Fotografiar tu comida puede alimentar a un niño durante un día

Vivimos en un sociedad digital, en la que muchas veces, antes de tomar el tenedor y el cuchillo para comer, agarramos nuestro teléfono de última generación para fotografiar la comida y compartirla en las redes sociales. ¿Pero qué pasaría si pudiéramos utilizar este nuevo hábito del siglo XXI para hacer del mundo un lugar mejor?

La aplicación Share The Meal, o Comparte tu Comida, del Programa Mundial de Alimentos está logrando esta realidad.

¨A través de la app Share the Meal se lanzan campañas que se destinan a diferentes contextos periódicamente. En este momento se está dedicando a ayudar a niños refugiados en Bangladesh de la minoría Rohingyá que huye de Myanmar y también facilita comidas escolares en Uganda. Además, contribuyen a combatir el hambre en el noreste de Nigeria donde hay miles de desplazados a consecuencia de la violencia”, nos explica Lucía Fernandez, especialista de comunicaciones del Programa.

La aplicación, que está disponible en varios idiomas, permite poner un marco a las fotos de nuestras comidas y compartirlo directamente en las redes sociales, por una donación de 40 céntimos de euro o 50 centavos de dólar, una cantidad que en nuestro cotidiano vivir nos puede parecer insignificante, o tal vez tan sólo puede contribuir a un caramelo o a completar el cambio para el autobús, pero puede poner comida en la mesa de un niño sirio o yemenita, e incluso ayudar a pequeños en América Latina que día a día no saben de dónde vendrá su próxima cena.

“Los usuarios de la aplicación Share the Meal tienen la elección de elegir dónde quieren que vaya su donación, sus 40 céntimos. Ahora mismo hay varias campañas abiertas y esas campañas se van actualizando, porque lo que hace Share The Meal es que establece unos objetivos, una vez que se alcanza la meta de financiación para dar de comer a un número determinado de niños, esa campaña se cierra y se abre otra”, cuenta Fernández.

Este año, con motivo del primer Día Mundial de la Innovación y la Creatividad, los trabajadores humanitarios del Programa Mundial de Alimentos se lanzaron a las calles de Milán a entregar monedas de 40 céntimos de euro.

“Evidentemente son monedas falsas, no existen en la realidad, pero las hemos querido crear físicamente para simbolizar esa cantidad mínima que nos cuesta dar de comer a un niño, esas monedas se han repartido a los llamados líderes de opinión en varios países europeos y también en una acción callejera en Milán, donde se las hemos entregado a peatones invitándoles a pensar que podrían hacer con apenas unos céntimos”.

¿Qué hacer con 40 céntimos de euro?

“No puedes comprar ni siquiera un pan con esto” y “realmente no sabía que podía alimentar un niño con tampoco”, fueron algunas de las reacciones más comunes de las personas al recibir sus monedas.

“La gente evidentemente al ver esas monedas se sorprende, porque son monedas que parecen reales pero no lo son y piensan bueno la verdad es que 40 céntimos de euro no dan para hacer muchas cosas, no parece que tienen mucho valor, pero sí que lo tiene y es importante poner en uso ese valor de poderle dar de comer a un niño”, expresa Lucía.

La aplicación Share the Meal lleva funcionando por alrededor de tres años y gracias a las donaciones de los cibernautas ha logrado, entre muchas otras campañas, alimentar a mil niños sirios refugiados en Jordania durante un año, a ocho mil niños en sus escuelas de Haití y ha repartido un millón de comidas en la emergencia de Sudán del Sur, donde el año pasado se declaró la hambruna.

“El Programa Mundial de Alimentos trabaja en una media de 80 países en todo el mundo, en grandes emergencias humanitarias así como en contextos de desarrollo. Estamos presentes en Siria, en Yemen, en la República del Congo, en Sudán del Sur, y en otros contextos que no son emergencia como por ejemplo en muchos países en América Latina, entre ellos en centroamérica: Guatemala, Nicaragua, Honduras. También en el Caribe como República Dominicana, o Cuba, o en sudamérica, como Ecuador, o Colombia, por poner unos ejemplos”, dice la representante del PMA.

Uganda

En Uganda, hasta un 40 % de la producción local de alimentos se pierde antes de salir de las granjas. Los insectos, roedores, humedad, moho y otros, contaminan estos alimentos que tanto trabajo cuesta obtener. Estas pérdidas posteriores a la cosecha pueden reducirse significativamente mediante el uso de contenedores herméticos.

En Karamoja, al oriente de Uganda, el PMA les proporciona estos contenedores y también alimentos a 20 escuelas, con el objetivo de lograr comidas escolares más saludables para los niños, y garantizar que cuenten con los alimentos que necesiten durante todo el año.

Bangladesh

Más de medio millón de rohinyás han huido del estado de Rakhine, al norte de Myanmar, luego de una ola de violencia a finales de agosto. Tan solo tomando lo que podían llevar, buscaron refugio y seguridad en el distrito fronterizo de Cox´s Bazar, en Bangladesh. El área se encuentra ahora llena de carpas improvisadas.

El Programa Mundial de Alimentos se encuentra en el terreno, distribuyendo galletas ricas en nutrientes y energía a los recién llegados como medida de emergencia, y luego registrando a las personas para proporcionarles arroz, aceite vegetal y lentejas durante los próximos seis meses.

Más de 800.000 personas han recibido alimentos hasta la fecha. Las madres y niños menores de 5 años, que son especialmente vulnerables a malnutrición, reciben “SuperCereal Plus”, una mezcla fortificada de trigo y soja que se utiliza en la preparación de una papilla nutritiva.

Las comidas compartidas a través de Share The Meal ayudarán al Programa Mundial de Alimentos a continuar brindando asistencia de emergencia a los refugiados rohinyás.

Noreste de Nigeria

Junto con los actuales desafíos que suponen la pobreza extrema, el subdesarrollo y el cambio climático en la región del Lago Chad, la insurgencia de Boko Haram ha llevado a una de las crisis humanitarias más agudas del mundo. Cerca de 2,6 millones de personas en el noreste de Nigeria pasan hambre y 450.000 niños sufren de malnutrición severa.

La aplicación recauda dinero para ayudar durante cien días a los niños que corren mayor riesgo.

El poder de los teléfonos móviles

“Hay veinte veces más teléfonos inteligentes que niños que pasan hambre en el mundo”, dice Lucía Fernandez, y eso demuestra cómo el poder que tienen estos dispositivos en la lucha contra el hambre es asombroso.

Share The Meal está disponible en Europa y en las Américas y se puede descargar en plataformas de IOS y Android y en varios idiomas, para que los usuarios tengan un mejor conocimiento de hacia dónde va su donación. Hasta el momento, cuenta con más de un millón de usuarios y más de 22 millones de comidas compartidas.

“Las personas tienen un gran poder en sus manos, el poder que tienen a través de su capacidad de decisión utilizando algo tan cotidiano como es el teléfono móvil o una tableta para hacer algo más que chatear con sus amigos, con apenas 40 céntimos de euro pueden contribuir a alimentar a un niño durante un día y esto es algo muy poderoso”, concluye Lucía.

Fuente: Noticias ONU

miércoles, 2 de mayo de 2018

Cuando la magia se convirtió en números

Durante sus primeros 300.000 años de existencia, el ser humano explicaba los fenómenos que le rodeaban (la lluvia, la muerte, la cosecha) mediante la magia y la influencia de los dioses. Así fue hasta que en la Antigua Grecia, alrededor del siglo VI a.C., comenzó una revolución, en busca de los principios básicos para comprender la naturaleza.

El pensamiento racional empezó a abrirse paso frente al mitológico; fue el despertar de la ciencia. La escuela pitagórica fue uno de los pilares de aquel estallido cultural y también la primera corriente filosófica en la que participaron y destacaron mujeres.

Pitágoras de Samos (569 a.C. – 475 a.C., aprox.) y sus seguidores pretendían descifrar los fundamentos de la realidad a través de los números, y en ese camino crearon la abstracción matemática. La matemática previa, desarrollada de manera empírica por egipcios y mesopotámicos, era una colección de reglas para cuestiones prácticas como dividir un terreno. Es posible que Pitágoras aprendiera de ellos en sus viajes, pero llevó la geometría y la aritmética más allá: fue el primero en observar que hay un conjunto de axiomas a partir de los cuales se pueden deducir el resto de razonamientos —mediante la demostración, que los pitagóricos establecieron como herramienta básica para construir el edificio de la matemática.

La matemática dejó de ser un medio, para convertirse en un fin en sí misma. Para los pitagóricos, la búsqueda del conocimiento era la forma de realizarse plenamente. En torno a esta idea crearon la comunidad pitagórica, que estaba dirigida también por principios éticos y morales, traducidos en una serie de normas dictadas por su líder. “Eran una comunidad cerrada, guiada por una estricta disciplina que marcaba desde su dieta, a su vestimenta y el momento adecuado para mantener relaciones sexuales”, asegura la historiadora clásica Sara Pomeroy en su libro Pythagorean Women: Their History and Writting.

La primera mujer matemática de la historia

Además de la misteriosa figura de Pitágoras, fundador del grupo, muchas otras personas cimentaron esta corriente de pensamiento. Entre ellas estaban mujeres como Téano, considerada por algunos autores como la primera matemática de la historia. “Pitágoras fue el primer filósofo griego que admitió a mujeres entre sus discípulos”, señala Pomeroy. El filósofo neoplatónico Jámblico (siglo III d.C.) enumera 17 mujeres entre los 235 nombres de pitagóricos conocidos. “No fueron silenciadas como sus contemporáneas”, afirma Pomeroy. “Sus declaraciones, prudentes e ingeniosas, fueron citadas por autores posteriores”, añade. De todas ellas, Téano fue la mujer pitagórica más mencionada e influyente.

Pese a su indiscutible notoriedad, existe una gran confusión respecto a su biografía. Habitualmente se la considera como la mujer de Pitágoras e hija de Brontino (otro miembro de la escuela pitagórica); pero otras fuentes la identifican como discípula de Pitágoras y mujer de Brontino. Algunos autores afirman que Téano fue una de las supervivientes del sangriento ataque a la secta en el que murió Pitágoras —según diversas versiones y leyendas—, tras lo que se dedicó a difundir la doctrina del maestro.

Más allá de esta labor, es posible que Téano escribiera algunos textos propios que no fueron publicados. Además de algunos comentarios morales, investigó sobre cosmología, medicina y matemáticas. En concreto se interesó por la teoría de la proporción áurea y por los poliedros regulares, también conocidos como sólidos platónicos. Uno de ellos, el dodecaedro, tenía un lugar destacado en el misticismo aritmético de los pitagóricos.

Devoción hacia los números

Para los pitagóricos el número era el material esencial de todas las cosas. A partir de sus propios experimentos con el monocordio comprobaron que los números describían la teoría de los sonidos musicales y también explicaban el movimiento de los planetas, como ya sabían los matemáticos de Babilonia.

Guiados por esta devoción hacia los números, los estudiaron y clasificaron de muchas maneras diferentes: de entrada, diferenciaron entre pares e impares; luego los clasificaron en números primos (los que solo se pueden dividir entre uno y ellos mismos) y compuestos (los que tienen más divisores); y, sorprendentemente, llegaron a encontrar números perfectos e incluso parejas de números amigos. Los perfectos son números iguales a la suma de sus divisores (Ej: 6 = 1 + 2 + 3), y un número es amigo de otro si al sumar los divisores de uno obtenemos el otro, y viceversa. Por ejemplo, el 220 y el 284:

– Los divisores de 220 son 1, 2, 4, 5, 10, 11, 20, 22, 44, 55 y 110, que suman 284.
– Los divisores de 284 son 1, 2, 4, 71 y 142, que suman 220.

Además, los pitagóricos atribuían características místicas a los números. El uno representaba el origen, los pares eran femeninos y los impares masculinos. Creían que toda la naturaleza y los objetos estaban caracterizados por números, que eran su principio material y la causa de sus modificaciones y estados permanentes.

Precisamente esa visión, que retornaba del número a la magia, fue el principio del fin de los pitagóricos. Descubrieron que la realidad no podía medirse con números enteros (ni cocientes de ellos), sino que hacían falta valores más complicados: los números irracionales, con infinitas cifras decimales que no se repiten periódicamente (como el número π). Fue uno de los descubrimientos más sorprendentes que hicieron los pitagóricos, posiblemente al aplicar el teorema de Pitágoras a algo tan sencillo como calcular la diagonal de un cuadrado de lado 1. Estos números inconmensurables destruían su visión y mostraban que la matemática, y el mundo, eran mucho más complejos de lo que ellos esperaban.

Fuente: bbvaopenmind.com